Alimentos que provocan cólicos en bebés: ¿Mito o realidad?
Los cólicos del lactante son un problema muy habitual en bebés de 0 a 3 meses. Se define comúnmente como un llanto incontrolable, paroxístico, sin causa identificable, más frecuente a últimas horas de la tarde, en un lactante sano entre las dos semanas y los cuatro meses de edad. Suele acompañarse de rigidez, flexión de miembros inferiores sobre el abdomen y meteorismo.
Los cólicos del lactante son un episodio de llanto repentino y duradero que se produce al menos 3 días a la semana desde la tercera semana de vida hasta los 3 meses, aproximadamente (la conocida regla del 3). ¿Puede la alimentación de la madre influir en los cólicos si le está dando el pecho?
Se han barajado varias posibles causas del cólico, pero más bien se trata de un síndrome que incluye un grupo de alteraciones. Los lactantes durante los primeros cuatro meses de vida no absorben completamente la carga de lactosa contenida tanto en las fórmulas adaptadas como en la leche materna, y esto hace que se produzca gran cantidad de gas intestinal.
¿La alimentación de la madre influye en los cólicos del bebé?
Es importante saber que los “gases” que la madre puede tener están solo en su intestino. No pasan a su sangre y de ahí a la leche que produce. Por eso es imposible que le lleguen al bebé. Además, las sustancias que a los adultos nos provocan “gases” son la mayoría de las veces la fibra o el almidón. Estas sustancias no están presentes en la leche materna, por lo que no pueden ser las causantes de los cólicos del lactante.
De hecho, si lo piensas bien suena un poco rocambolesco ¿no? Y es que las legumbres o las verduras crucíferas causan gases porque contienen polisacáridos no absorbibles que pasan al intestino grueso, donde son fermentados por las bacterias que allí habitan, causando gases. Pero esos polisicáridos no pasan a la leche ya que, como hemos dicho, no son absorbibles.
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Además, es importante que tu dieta sea variada durante la lactancia materna ya que sí se ha demostrado que los alimentos que la madre consume afectan al sabor de la leche materna, lo que permite que el bebé se acostumbre a diferentes sabores y, así, será más fácil introducir alimentos en su dieta cuando comience la alimentación complementaria, consiguiendo que acepte más sabores y que su dieta sea más variada.
Es especialmente importante que sigas comiendo aquellos alimentos que forman parte de tu dieta habitual para que el bebé se acostumbre a esos sabores, por muy fuertes que sean, y los tolere cuando comience a comer. Cuando tomes este tipo de alimentos o alguno diferente de tu dieta habitual, observa la aceptación de tu bebé en la toma siguiente. Si rechaza el pecho por el sabor o está alterado, deja de tomarlo unos días y prueba más adelante.
Los únicos alimentos que se deben evitar si tu hijo tiene gases son los estimulantes y la leche de vaca. Entre los primeros encontramos la cafeína, la teína o el cacao que, al ser excitantes, pueden poner nervioso al bebé, lo cual puede aumentar los cólicos ya que el factor emocional es fundamental en su aparición.
En cuanto a la leche de vaca, contiene una serie de proteínas que son muy alergénicas y, si tu bebé tiene alergia a las proteínas de la leche de vaca (PLV), puede causarle problemas de digestión y llantos como los cólicos. Para saber si es el caso, deja de tomar lácteos y alimentos que contengan esta proteína durante dos semanas y, pasado ese tiempo, ve introduciéndolos en tu dieta gradualmente. Si no hay cambios en el bebé, no es ese el problema.
Tampoco debes consumir alcohol durante la lactancia, ya que pasa a la leche materna y puede causar problemas al bebé.
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¿Qué alimentos pueden causar alergias en el bebé a través de la leche materna?
Durante la lactancia, lo que comes puede afectar la composición de la leche materna y potencialmente desencadenar reacciones alérgicas en tu bebé. Algunos alimentos se consideran más propensos a causar reacciones alérgicas en los bebés, como los lácteos, los huevos, el pescado, los mariscos y los frutos secos.
Estos alimentos contienen proteínas que pueden ser difíciles de digerir para el sistema inmunológico inmaduro de tu bebé, lo que puede desencadenar síntomas como erupciones en la piel, problemas digestivos o dificultad para respirar. Si sospechas que tu bebé puede tener una alergia alimentaria, es importante buscar orientación médica.
¿Es seguro consumir pescado durante la lactancia?
El pescado es una fuente importante de nutrientes, especialmente de ácidos grasos omega-3. En general, consumir pescado durante la lactancia puede ser seguro y beneficioso para ti y tu bebé, pero es importante tener en cuenta ciertos aspectos.
Sin embargo, algunos tipos de pescado pueden contener niveles más altos de mercurio, un metal pesado que puede ser perjudicial para el desarrollo neurológico de tu bebé en grandes cantidades. La clave para disfrutar del pescado de manera segura durante la lactancia es elegir opciones bajas en mercurio.
Los pescados pequeños y de agua fría, como el salmón, la trucha, las sardinas y el arenque, suelen tener niveles más bajos de mercurio y son ricos en ácidos grasos omega-3. Estos son excelentes opciones para incluir en tu dieta mientras amamantas. Por otro lado, es recomendable evitar el consumo de peces grandes y depredadores, como el tiburón, el pez espada, el atún rojo y el lucio, ya que pueden contener niveles más altos de mercurio.
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Mitos comunes sobre los alimentos prohibidos en la lactancia
Durante la lactancia, es común escuchar una serie de mitos y consejos no fundamentados sobre qué alimentos debes evitar. Estos son algunos de los mitos más comunes:
- "Debes evitar todos los lácteos durante la lactancia".
- "Debes evitar todos los alimentos picantes".
- "Debes evitar todos los alimentos con cafeína".
Si tienes dudas o preocupaciones, puedes consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.
Tratamiento de los cólicos
Intente no dejar que su hijo llore. Considere estas posibilidades y pruebe con cada una cinco minutos. Si no hay respuesta pase a otra:
- Tiene hambre, quiere alimento. No alimentar al niño cada vez que llore, esperar de 2 a 3 horas entre cada toma.
- No tiene hambre pero quiere succionar.
- Quiere que le cojan en brazos. No es posible mimar demasiado a un lactante antes de los 4 meses.
- Está aburrido, necesita estímulo.
- Está cansado, necesita dormir.
- Mecer al bebé en la cuna.
- Darle un paseo en cochecito.
- Baño tibio.
Puede ser útil colocar al niño erguido o tumbarlo boca abajo sobre el regazo o sobre una bolsa de agua caliente o una manta eléctrica. Hay que intentar prevenir los ataques mejorando la técnica alimentaria, como el eructo, el entorno apacible, etc. El cólico no es el resultado de una mala crianza por lo que no hay motivo para sentirse culpable.
En niños con llanto inconsolable que no responden a ninguna medida, con deposiciones poco frecuentes, heces duras, explosivas, o gran esfuerzo con la defecación, puede introducirse en la dieta leche sin lactosa.
CONSULTE CON SU PEDIATRA ANTES DE ADMINISTRAR CUALQUIER MEDICAMENTO o REALIZAR CUALQUIER CAMBIO DE LECHE.
Asistencia para la madre
En caso de lactancia materna, se aconseja a la madre no tomar café, bebidas a base de cola u otros estimulantes. Evite la fatiga y el agotamiento. Realice una siesta diaria si no descansa por la noche. Pida ayuda. Salga de casa para despejar la mente.
Evidencia científica
Una revisión sistemática (RS) cuyo objetivo era evaluar los efectos de las modificaciones de la dieta para reducir los cólicos en los niños menores de cuatro meses de edad, incluyó 15 ECA con 1.121 niños entre 2 y 16 semanas.
Uno de los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) incluidos evaluó el efecto de la dieta materna con bajo contenido en alérgenos versus una dieta que contiene alimentos potencialmente alérgenos, en lactantes alimentados exclusivamente con leche materna. Las madres excluyeron de su dieta la leche de vaca, los huevos, los cacahuetes, las nueces, el trigo, la soja y el pescado. El estudio incluyó a 90 lactantes y encontró que el 74% de los lactantes respondieron positivamente (con una reducción de la duración del llanto del 25%) a una dieta materna con bajo contenido de alérgenos, en comparación con 16/43 (37%) de los lactantes con una dieta materna que contiene alérgenos potenciales [diferencia del 37%; intervalo de confianza (IC) del 95%: 18 a 56; p < 0,001].
El sumario de evidencia (SE) de Uptodate sobre el cólico del lactante, indica que en lactantes amamantados, una disminución en el consumo de productos lácteos maternos o una dieta materna hipoalergénica (p. ej., sin leche, huevos, nueces, trigo) es una opción para los niños con cólicos que no han respondido a las intervenciones de primera línea como cambios en la técnica de alimentación y / o la implementación de técnicas para calmar al lactante. Los cambios en la dieta materna pueden ser particularmente beneficiosos si la madre tiene problemas de dermatitis atópica o el bebé tiene síntomas de alergia a la leche de vaca.
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