Andar a Gatas en el Embarazo: Beneficios y Riesgos

06.12.2025

El embarazo es un período de cambios significativos en el cuerpo de la mujer, y mantenerse activa es crucial para un embarazo y parto saludables. El balanceo pélvico, que se consigue de manera natural al caminar, es un ejercicio muy recomendable en el embarazo ya que aporta algunos beneficios para el cuerpo.

Beneficios del Balanceo Pélvico Durante el Embarazo

El balanceo pélvico se puede realizar de varias maneras a lo largo del embarazo:

  • Primer trimestre: Tumbadas en el suelo, con las piernas flexionadas por las rodillas, presionar la región lumbar contra la superficie al exhalar.
  • Segundo y tercer trimestre: De pie, con la espalda apoyada en una pared, inhalar al presionar la región lumbar contra la pared y exhalar al relajar la espalda.
  • Recta final del embarazo: De pie o a gatas, mover la pelvis hacia delante y hacia atrás, manteniendo la espalda recta.

Estos ejercicios son suaves y, en principio, pueden ser realizados por cualquier mujer, siempre y cuando el médico no lo desaconseje.

La Importancia de la Flexibilidad Pélvica

La pelvis es la parte del cuerpo que conecta el tronco con las extremidades. Con el embarazo, gracias a la hormona relaxina, las articulaciones entre los huesos se vuelven más flexibles. Esto ayudará a que la pelvis se amplíe para acoger al bebé y para que éste descienda por el canal del parto en el nacimiento. Nosotras también podemos facilitar la flexibilidad de la pelvis con una serie de ejercicios que, además, previenen dolor lumbar y la ciática durante el embarazo.

Ejercicios para Facilitar la Posición Cefálica del Bebé

La forma más segura en que el bebé debe estar colocado al final del embarazo es la posición cefálica, con la cabeza hacia abajo. Si el bebé se coloca de nalgas, existen técnicas para intentar que se dé la vuelta, como la versión externa, ejercicios y otras técnicas:

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  • Postura de manos y rodillas: Practicar durante 10 minutos y dos veces al día.
  • Postura del gato: A cuatro patas, encorvar la espalda lentamente y luego volver a la postura inicial.
  • Elevación de la pelvis: Tumbada sobre una colchoneta, elevar la pelvis despacio.
  • Sentarse sobre una pelota: Manteniendo los pies apoyados en el suelo y sin arquear la espalda.
  • Moxibustión: Aplicar calor en puntos específicos del cuerpo utilizando raíz de artemisa.
  • Haptonomía: Estimular la comunicación entre la mamá y el bebé a través del tacto.

Aunque lo recomendable es que consultes con un monitor especialista en yoga o Pilates para el embarazo, algunas de estas posturas son sencillas y las podrías realizar en tu casa una vez aprendidas.

Consideraciones sobre el Parto de Nalgas

Es habitual que las ecografías de las últimas semanas del embarazo, si muestran a un bebé aún en podálica, causen inquietud en las embarazadas. En cuanto a la presentación podálica, es importante informarse bien de las distintas opciones disponibles y preguntar cuál es la política a seguir en el hospital o clínica donde se ha planeado el parto. Un parto de nalgas es especial en tanto que es el único en el que la madre puede notar como va saliendo cada parte del cuerpo de su bebé.

En el año 2011, la SEGO publica su nuevo protocolo para el parto de nalgas, en el que ya no se recomienda la cesárea como primera opción y se establecen los criterios de selección para realizar un parto de nalgas. Ni la edad materna ni el hecho de haber tenido otros hijos anteriormente deben ser factores a tener en cuenta para intentar el parto de nalgas o recomendar la cesárea, y menos programarla.

El Proceso del Parto

El parto es un proceso vital que normalmente tiene lugar entre la semana 37 y 42 del embarazo. El cuello uterino se ablanda, se acorta y se abre (se dilata). Contracciones irregulares que la mujer puede sentir durante algunas horas del día o de la noche y que se van intercalando con horas de reposo. El tapón mucoso es una mucosidad que cierra el cuello uterino durante todo el embarazo y que se desprende cuando llega el momento del parto.

Durante la fase de pródromos, la mujer ya puede pensar que el parto se acerca. La recomendación general es que, si es el primer parto y se tiene que trasladar a la gestante a un centro hospitalario o a una clínica, hay que esperar que las contracciones se den, como mínimo, cada cinco minutos, que duren un mínimo de un minuto y que se mantengan durante dos horas.

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La Importancia de la Posición Durante el Parto

La biología no ha previsto que la mujer durante su trabajo de parto permanezca acostada. Puede moverse y cambiar de posición las veces que lo necesite y quiera. La posición acostada de espaldas es la peor posición que pueda concebirse para el trabajo de parto y el parto. Entre los problemas enumerados desde el punto de vista fisiológico se destacan los siguientes:

  1. la compresión de los gruesos vasos sanguíneos dorsales interfiere con la circulación y disminuye la presión sanguínea con la consiguiente disminución de la oxigenación fetal.
  2. El cóccix es comprimido contra la cama de parto, que lo fuerza hacia delante, estrechando la salida pélvica.
  3. La compresión nerviosa, por la presión ejercida sobre las piernas colgadas en los estribos.
  4. La ausencia de una efectiva y sostenida presión por parte de la cabeza fetal sobre el periné, no permite una eficaz y pausada distensión del mismo.

Las posiciones verticales permiten una gran movilidad de la pelvis si se tienen las rodillas ligeramente flexionadas. Son incompatibles con la instrumentación y la anestesia peridural clásica.

Fases del Parto

En el aspecto emocional, hay mujeres que, en las últimas semanas del embarazo, experimentan cambios sutiles como intranquilidad, euforia y aumento de la actividad, a menudo relacionada con las tareas domésticas.

Durante los primeros minutos en que el bebé permanece con la madre, la comadrona hace el test de Apgar, que sirve para evaluar su adaptación a la vida extrauterina mediante la observación del color, el tono muscular, la auscultación de la frecuencia cardíaca, el ritmo respiratorio y su respuesta a los primeros estímulos.

El parto no acaba hasta que no se desprenden la placenta y las membranas. Después de la salida del bebé, el útero continúa contrayéndose: son las contracciones de involución uterina, que reducen la medida del útero, lo que favorece el desprendimiento de la placenta.

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Cuidados del Recién Nacido

El neonato nacido a término y que no presenta ninguna complicación durante el parto es colocado sobre el abdomen materno, en contacto piel con piel, con el cordón umbilical intacto y, si nace en una institución sanitaria, identificado con una pulsera en el tobillo o la muñeca. Sobre la madre, es secado y tapado con una toalla o manta caliente y se le pone un sombrero para que no pierda calor. El pinzamiento tardío del cordón umbilical (al cabo de 2 ó 3 minutos) aumenta los depósitos de hierro del recién nacido y facilita la adaptación del bebé a la vida extrauterina.

Mecanismo del Parto

Se denomina mecanismo de parto al conjunto de movimientos que lleva a cabo el feto para atravesar el canal del parto bajo el impulso de las fuerzas del parto, es decir, las contracciones uterinas y la musculatura abdominal materna. A su vez, el canal del parto también sufre una serie de adaptaciones al feto que facilitan el nacimiento.

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