Maternidad tardía: Anne Igartiburu y la fertilidad después de los 40

31.10.2025

Desde hace unos años, las noticias de mujeres que han dado a luz a sus hijos pasados los 45 o más ya no nos sorprenden tanto. Briggite Nielsen, Janet Jackson, Cameron Díaz, Naomi Campbell o Halle Berry son algunos ejemplos. Se trata de un fenómeno cada vez más frecuente, que no solo atañe a las celebrities.

El retraso de la maternidad se ha convertido casi en una ‘normalidad’, y se acepta como si lo fuera. Aunque biológicamente no lo sea, ya que es evidente, o al menos se presupone, que a partir de los 45 años la mayoría lo han logrado con la ayuda de las técnicas de reproducción asistida. Esta realidad supone un reto, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas mujeres creen, erróneamente, que con ayuda médica no van a tener problemas para ser madres a los 40 o incluso unos cuantos años más tarde.

La fertilidad femenina y la edad

Según las estadísticas, a los 40 años la posibilidad de conseguir un embarazo de forma natural se sitúa por debajo del 5%; a los 42 es inferior a un 2% y más allá no llega ni al 1%. Además, en el caso de conseguirlo, hay un riesgo más alto de aborto y de que el bebé presente anomalías cromosómicas. La razón es que se trata de una etapa vital de bajo rendimiento reproductivo. Los óvulos son de menos calidad, hay menos cantidad y es más frecuente que se produzcan errores en los procesos de división y multiplicación celular durante el desarrollo embrionario.

De hecho, a partir de los 39-40 años más de la mitad de los embriones pueden presentar alteraciones cromosómicas. Sin embargo, actualmente la mayoría de las mujeres de esa edad se sienten “jóvenes” física y mentalmente y consideran que están en un buen momento personal para afrontar la maternidad.

A los 40 no solo es más difícil lograr un embarazo, aunque se cuente con el apoyo de la reproducción asistida, sino que también aumenta el riesgo de aborto y de que surjan complicaciones durante la gestación y en el parto. No obstante, el límite real más que la edad de la madre es la edad de los óvulos y, evidentemente su calidad.

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“La calidad de los óvulos empeora con la edad. Por ello las mujeres que se quedan embarazadas en edades avanzadas lo consiguen a través de tratamientos de ovodonación (donación de ovocitos), o bien gracias a haber preservado previamente sus propios óvulos antes de que pierdan calidad”, explica la Dra.

Mujeres como Janet Jackson o Anne Igartiburu se convierten en acicate para otras tantas mujeres ilusionadas que desean probar suerte cuando ya han cruzado la frontera de los 40, objetivo difícil si la ciencia no echa una mano.

Los médicos expertos en fertilidad cuentan cómo cada día acuden a su consulta pacientes con lo que algunos denominan, de forma jocosa, el efecto Ana Rosa Quintana: si la presentadora pudo ser madre con 48 años, ¿por qué ellas no logran un embarazo a la misma edad? Lo que desconocen es que, detrás de muchas de esas gestaciones, se esconde con frecuencia un duro y largo camino de tratamientos, ilusiones rotas y decisiones duras de asumir.

La probabilidad de que una mujer tenga un bebé de manera natural a partir de los 40 años es inferior al 5%. Por eso, los expertos consideran que, si tras tres meses intentándolo no se ha conseguido, lo mejor es recurrir a una clínica de fertilidad. No existe un límite legal para someterse a un tratamiento, pero la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) establece tácitamente que no se realicen a partir de los 50 años.

Los expertos avisan, además, de los riesgos que conllevan los embarazos tardíos tanto para la madre (hipertensión, diabetes) como para el bebé (mayor índice de prematuros). Los ginecólogos que conviven a diario con embarazos de alto riesgo advierten de que hay que transmitir a la sociedad que tener hijos a partir de los 40 años es peligroso y, a partir de los 45, aún peor.

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Testimonios de maternidad tardía

Sin embargo, cada día las mujeres escuchan más tarde la llamada del reloj biológico. Hablamos con tres que no se arredraron y quisieron cumplir sus sueños cuando la biología no estaba por la labor. Acudieron a la ciencia para que solucionara lo que la naturaleza les negaba. Estos son sus testimonios.

  • Eva (42 años): embarazada de mellizas

    Eva postergó la maternidad buscando la estabilidad, tanto emocional como laboral, hasta que, cumplidos los 39, se plantó: "Ahora o nunca". "Al final no encuentras el momento. Estuvimos dos años intentándolo, empecé a tomar vitaminas, a cuidarme, pero pasaban los meses y no lograba mi objetivo. Y le dije a mi pareja que había llegado el momento de acudir al médico. Como él tenía nueve años menos pensé que la culpable de no lograr un embarazo era yo pero descubrimos que se trataba de un problema de ambos". Eva acudió al Instituto Madrileño de Fertilidad y se realizó un primer tratamiento de estimulación ovárica, pero no funcionó; sus óvulos no estaban en buenas condiciones. "Al hacerme la prueba de la reserva ovárica se dieron cuenta de que tenía pocos ovocitos. Tuve que optar por la donación. No me extrañó, porque una amiga que había pasado por lo mismo ya me había advertido. Aun así cuesta mucho asimilarlo", explica. Hoy quedan pocas semanas para que nazcan sus dos niñas (está embarazada de casi 36 semanas).

  • Julieta R. (43 años): fue madre el verano pasado

    Con pareja desde la treintena, tanto su marido como ella pensaron en disfrutar y consolidar sus carreras sin ataduras. "Ambos deseábamos ser padres pero, sinceramente, pensamos que era un papel que podríamos asumir en cualquier momento. Cumplimos los 40 y decidimos ponernos manos a la obra, pero el bebé no llegaba. Quiero destacar la falta de información que aún existe en este terreno, los ginecólogos no te cuentan que a partir de los 35 años la fertilidad cambia drásticamente y empieza a resultar una tarea difícil lograr un embarazo de forma natural", afirma. Cuando llegó a las manos de los especialistas de Quirónsalud le informaron de que tenía una reserva ovárica escasa, pero se empeñó en intentarlo con sus propios óvulos. Después de tres tratamientos 'in vitro', su ginecóloga le dijo que solo había una forma de lograr un embarazo: con ovocitos de otra mujer.

  • Noelia (41 años): madre de un niño de meses

    La historia de esta mujer tiene más capítulos de los normales, exactamente los que abarcan 12 años intentando ser madre sin éxito. "Comencé a hacerme pruebas cuando, a los 30, no lograba un embarazo, tras dos intentándolo. Tenía problemas de endometriosis y por eso no lograba mi objetivo", señala. Noelia inició el tratamiento pero, tras varios intentos de inseminaciones artificiales, tiró la toalla. "Me producía mucha angustia y mi relación de pareja se estaba resintiendo", dice, "pero la casualidad hizo que viera una publicidad de Clínicas Eva, me llamó la atención y llamé para pedir información. Un primer tratamiento resultó fallido y, si no hubiera sido por mi doctor y la enfermera, que me han acompañado en todo momento, hubiera desistido. Me animaron a realizarme una segunda transferencia de un embrión, logrado gracias a una donación, y por fin logré mi objetivo. Mi historia cambió el día en que escuché el latido del corazón de mi hijo".

Famosas que fueron madres después de los 40

María José Campanario acaba de anunciar que está embarazada. A sus 42 años, espera su tercer hijo junto a Jesulín de Ubrique, una grata sorpresa para la pareja. Como ella, muchas famosas disfrutan de la maternidad pasados los cuarenta: Paula Echevarría, María Adánez, Naomi Campbell... Algunas como Cameron Díaz o Salma Hayek tuvieron que recurrir a alternativas para conseguir descendencia a edades maduras.

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Algunas famosas que han sido madres con más de 40 son Naomi Campbell que anunció que había sido madre a los 50, aunque sin explicar si ha sido mediante reproducción asistida o gestación subrogada. Meryl Streep es una de las grandes estrellas de Hollywood que ha sido madre pasados los 40. La actriz tiene 4 hijos y la menor nació justo cuando ella acababa de cumplir los 42 años de edad. Otra de las famosas que se siente más que orgullosa de haber tenido a su hija con más de 40 es Salma Hayek. Halle Berry tenía 41 años cuando fue madre por primera vez. Y no solo eso, porque la actriz con 46 años, aunque cambio de pareja, repitió experiencia y tuvo a su segundo hijo. Nuestra Rosario Flores tampoco falta en la lista de las que han sido mamis con más de 40. La artista dio la bienvenida a Pedro, su segundo hijo, a los 42 años. Anne Igartiburu, a pesar de que ya era mami con sus dos preciosas hijas adoptivas, la presentadora nunca había estado embarazada hasta que, a sus 47 años, dio a luz a su hijo Nicolás. Otra presentadora, Ana Rosa Quintana, dio a luz a gemelos con 48 años. Y ellas no son las únicas porque Janet Jackson anunció su embarazo con 50 y Cameron Diaz a los 47. También Madonna fue madre con más de 40.

Anne Igartiburu es plenamente feliz. La presentadora de Corazón está encantada con su nueva maternidad y asegura estar descubriendo un mundo nuevo al lado de su hijo Nicolás, de tres meses.

Guapísima de blanco e irradiando felicidad, Anne ha respondido amablemente a cada una de las preguntas relacionadas con el gran momento que atraviesa durante el desfile de la firma Couchel de El Corte Inglés en la Madrid Fashion Week. "Los primeros meses son duros. Tienes que saber que te tienes que levantar cada tres horas, que no duermes y no tienes tiempo. Pero es cuestión de organizarse”, contó la presentadora que admitió que la llegada de su hijo "está siendo muy reveladora en muchos sentidos. Un niño pequeño es otra historia distinta. Es una etapa de descubrimiento total".

Anne, que ya era madre de Carmen y Noa, dos niñas a quienes adoptó cuando ya no eran bebés, dijo que "un proceso de adopción es largo, costoso y tiene satisfacciones, y un hijo biológico te llena de sorpresas que son preciosas”.

Anne no esconde ningún secreto detrás de su espléndida figura: “En mi caso es dar el pecho, que te quedas muy delgadita. De momento no estoy haciendo nada, no he empezado a entrenar”. En cuanto al dilema de si amantar o no a tu hijo, un tema a debate en la actualidad, la presentadora señaló que se trata de una decisión muy personal de cada mujer: “Yo concibo la maternidad dando el pecho, pero hay mujeres que deciden que no y me parece igualmente estupendo.

Anne Igartiburu, que ha sido mamá de su primer hijo biológico con 47 años, reconoció que no es la edad ideal para tener hijos: “Yo creo que no es la edad más adecuada. En mi caso ha surgido así porque es un proyecto de pareja y hasta que no he tenido una pareja con la que compartirlo tampoco he podido y no he debido y por eso he pensado que había otras formas de ser madre”. Y confesó que entre sus planes no estaba tener más hijos: "Ahora mismo no se me ocurre, está más o menos escrito que no”.

Además de la maternidad, su sonrisa revela su feliz matrimonio con el director de orquesta Pablo Heras-Casado: “Estoy tan feliz. Todo llega y hay que tener paciencia”, señaló la presentadora que asistió hace unos días al FesTVal de Vitoria junto a su marido que le acompañó a recoger el premio EITB.

La presentadora vasca se casó en secreto el pasado 30 de noviembre (lunes) con el director de orquesta Pablo Heras-Casado en Elorrio (Vizcaya)'Campanadas y nuevas ilusiones...', ha publicado en Instagram, y muchos compañeros de profesión, como Adriana Abenia, le han felicitado

Será el primer hijo biológico de la vasca, que ya tiene experiencia como madre soltera. "La adopción es algo muy común ahora, hace unos años no lo era tanto. Es una andadura que comienza con un compromiso con muchas cosas que suceden alrededor. Es una aventura de la que estoy muy orgullosa", contó en el programa de 'Alaska & Coronas', de La 2. "Soy madre monoparental. Es algo que podemos hacer hombres y mujeres. Al no tener claro una decisión con nadie, decidí hacerlo sola", añadió.

Ahora, repite experiencia de la mano de Heras-Casado. "Se pueden tener dos padres, dos madres... Si ellas pueden... Tú también. La maternidad tardía no está reservada a las famosas.

Si te aproximas a la cincuentena y te ha quedado la espinita de ser madre, hay varias cosas que debes saber. La primera es que no es imposible, y la segunda es que es más que probable que tengas que acudir a una clínica de reproducción asistida. Y es ahí donde nos explican lo que rodea a este proceso.

Hablamos con la doctora Graña, de la clínica Zygos, y lo primero que nos dice es que «el derecho a la maternidad y a la paternidad forma parte del individuo y está reconocido por la Organización Mundial de la Salud».

Riesgos y consideraciones

Ahora bien, ¿tienen estas mujeres más complicaciones que las jóvenes durante el embarazo? La experta dice que a priori no tiene por qué, dado que la mayoría de las mujeres con estas características se someten a la fecundación in vitro con óvulos donados. «Son óvulos de donantes jóvenes, por lo que no suele haber complicaciones a nivel de desarrollo fetal. Sí pueden darse algunas para la madre en función de su estado de salud, y entre ellas se encuentra el riesgo de que aumente la hipertensión o de que se dé la diabetes gestacional. A nivel obstétrico, es habitual que aumenten los ingresos hospitalarios y el número de cesáreas, aunque estas últimas también se producen por no asumir riesgos durante el parto», explica Graña, que insiste en que «si los óvulos son de donante no suele haber patologías si el estado de salud de la madre es bueno, mientras que con los propios a esas edades sí puede haber un incremento de anomalías en los niños».

La ley de reproducción en España, apunta la doctora, no fija un límite de edad para ser madre, «aunque existe un acuerdo tácito no escrito entre los centros para limitarla en una edad que no supere en mucho los cincuenta años».

No obstante, la experta quiere ir a la raíz del problema y hacer una reivindicación: «La incorporación de la mujer al mundo laboral provoca que retrase su maternidad, por eso es importante la conciliación para acabar con la inversión de la pirámide poblacional».

En resumen: lo más importante es que las mujeres estén bien informadas sobre cuál es la edad idónea para tener hijos, cuándo empieza a declinar la fertilidad femenina y cuáles sus posibilidades reales de ser madres. Para ello es fundamental pedir al ginecólogo una valoración de la reserva ovárica cuando se es joven (entre los 25 y los 30 años). También es importante que si no logran concebir de forma natural pasados 10-12 meses (si tienen menos de 35 años) o 6 meses (si tienen más de 35) acudan a un experto en reproducción asistida para que haga una valoración.

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