Consecuencias de la Ausencia de Lactancia Materna Exclusiva
Durante la mayor parte de la historia de la humanidad casi todas las madres han alimentado a sus niños de forma normal, natural y sin aspavientos: amamantando. Casi todas las sociedades tradicionales han tenido un excelente conocimiento local sobre la lactancia, aunque las prácticas han variado de una cultura a otra. Pues bien, eso es lo que se ha perdido: la cultura del amamantamiento, de la crianza natural y, posiblemente, el vínculo afectivo natural entre madres e hijos.
Según la OMS la leche materna es el mejor alimento que la madre puede ofrecer al recién nacido durante los seis primeros meses de vida. Son muchas las razones por las que una madre debe amamantar a su bebé. La leche materna tiene muchas ventajas, no solo para el bebé, sino también para la madre, la familia y la sociedad en general.
A pesar de los beneficios que tiene la lactancia materna, las tasas de esta en nuestro entorno son bajas y lejos de alcanzar las recomendaciones de la OMS. Conocer las causas y motivos que llevan a las mujeres al abandono de la lactancia materna puede ser de gran utilidad para poder actuar sobre ellos y promocionar la lactancia materna para conseguir aumentar las tasas y duración de esta.
Tipos de Lactancia Materna
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos estudiosos de la lactancia recomiendan definir estrictamente las distintas modalidades de la lactancia materna y utilizarlas de manera estandarizada en todos los estudios epidemiológicos sobre lactancia:
- Lactancia materna completa (LMC): el lactante no recibe como alimentación más que leche de mujer, pudiendo además estar recibiendo otros líquidos distintos de fórmulas artificiales. Comprende: Lactancia materna exclusiva y Lactancia materna predomínate.
- Lactancia materna parcial o complementaria: el lactante recibe leche materna, pero también otros alimentos sólidos o líquidos incluida leche no humana.
- No lactancia materna: el lactante no recibe nada de lactancia materna.
Factores que Influyen en el Abandono de la Lactancia Materna
Son muchos los factores que impiden que se pueda desarrollar una adecuada lactancia materna exclusiva y permita el buen desarrollo físico e intelectual para el recién nacido y los beneficios recíprocos que se producen en la madre. Podemos encontrar factores o causas de abandono por parte de las características de la madre, niño y del sistema de salud como son el ser madre adolescente, regalos de la industria, hijos previos, ser de etnia gitana, haber dado a luz en un hospital grande, el trabajo materno, praxis hospitalaria errónea, embarazo no controlados por matronas, cesárea, prematuridad, biberones, chupetes, enfermedad neonatal o maternal, bajo peso al nacer incluso ser un recién nacido varón.
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La gran presión de la industria y los diferentes condicionantes sociales que influyen negativamente sobre la lactancia materna, requieren una combinación integrada de políticas de salud para establecer estrategias de promoción, protección y apoyo.
Estudio sobre el Abandono de la Lactancia Materna en Úbeda
Un estudio observacional, descriptivo y transversal, realizado en la zona básica de salud de Úbeda, España, durante el primer trimestre de 2014, tuvo como objetivo determinar la prevalencia de lactancia materna a los 4 meses de vida del recién nacido y conocer las causas y motivos de abandono de la lactancia materna. Participaron 49 mujeres con una edad media de 30,12 años.
La prevalencia de la lactancia materna exclusiva a los 4 meses de vida del recién nacido se mantuvo en el 51,02% (25). La duración media de la lactancia materna fue de 2.92 meses ±1.24. Los principales motivos para que se produjese el abandono de la lactancia materna exclusiva se recoge en la tabla 1, en la cual se puede apreciar como la hipogalactia es el principal motivo que la mujer argumenta para introducir el biberón.
Tabla 1. Motivos que argumentan las mujeres para el abandono de la lactancia
| Motivo | Porcentaje |
|---|---|
| Hipogalactia | Principal motivo |
Durante el embarazo el 53,06% (26) de las mujeres acudió al programa de educación para la salud que se lleva a cabo para este proceso comúnmente conocido como educación maternal. La información sobre los diferentes tipos de lactancia la tenían el 100% (26) de las mujeres que habían acudido al programa de educación maternal. Un 16.33% (8) de las mujeres pertenecen a grupos de apoyo a la lactancia y a la crianza.
Durante su estancia en el hospital al 44,9% (22) refiere haber dado algún biberón a su bebe antes del alta hospitalaria. El 46,94% (23) de las madres manifiesta que había recibido alguna muestra de sucedáneos de regalo y el 79,60% (39) de las mujeres que recibieron ayuda y apoyo por parte del personal sanitario en lo referente a la lactancia materna durante su ingreso hospitalario. Un 32.65% (16) de las madres afirma haber recibido la guía de lactancia materna.
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La persona que influyeron en la introducción del biberón fueron con un 54,17% (13), la propia madre, con un 20,83% (5) el pediatra, seguido por la pareja con un 12,5% (3). Encontramos a la matrona con un 4,16% (1) y otras personas con un 8,34% (2).
Discusión de los Resultados
A pesar de la labor de promoción llevada a cabo en nuestro país para fomentar la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, nuestros resultados ponen de manifiesto que aún nos queda mucho por hacer en este sentido pues la mayoría de los niños de nuestro estudio habían abandonado la lactancia materna exclusiva antes de alcanzar los 4 meses. La tasa de lactancia materna exclusiva a los cuatro meses en el área de la zona básica de salud de Úbeda en la provincia de Jaén, es superior a la del estudio realizado por la Junta de Andalucía, en que el cual muestra una tasa de lactancia materna para dicha comunidad en el año 2005. (51,02% vs 26,5%)
Sin embargo tiene gran semejanza con otros estudios realizados en España y países con similares características al nuestro, aunque difiere mucho de las recomendaciones de la OMS. La creciente incorporación de las mujeres al trabajo son incentivos para el empleo de derivados artificiales, quizás esta sea una de las causas del abandono de la lactancia materna exclusiva a los 4 meses ya que en nuestro país es el periodo legalmente reconocido como descanso maternal.
En nuestro estudio el 34.69% (17) de las madres manifestó que fumaban. En este sentido varios estudios demuestran que tanto el inicio la como el mantenimiento y la duración de la lactancia materna son significativamente más bajas en madres fumadoras Se sugiere que las fumadoras tienen aumentada la secreción de dopamina hipotalámica que condiciona una reducción de los niveles de prolactina, hormona que estimula la producción de leche. Además la nicotina puede interferir el reflejo de eyección láctea.
El abandono precoz de la lactancia materna exclusiva que ocurre con mayor frecuencia entre las madres solteras, a este estado civil pertenece el 26.53% (13) de las madres que participan en nuestro estudio, puede que esto sea otra de las causas de la tasa de prevalencia de la lactancia que se ha identificado en nuestra investigación. El abandono asociado al estado civil soltera se debe a que a las mujeres solteras se les atribuye a la inestabilidad emocional y falta de apoyo instrumental necesarios durante este período.
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A través de nuestros resultados se puede podemos observar que el 53,06% (26) de las madres acude al programa de educación maternal y que el 100% de las que acudieron a dicho programa conocían los beneficios de la lactancia materna para el recién nacido. Además el 32,65%(16) afirma haber recibido la guía de lactancia materna. El porcentaje de mujeres que acude a la educación maternal es bajo a pesar de ser un programa gratuito y de acceso universal por ello parece fundamental promocionar la participación de las mujeres embarazadas en el programa de educación maternal ya que la información y la formación sobre la lactancia materna que se proporciona en dicho programa favorece la instauración y mantenimiento de esta tal y como se puede ver en diferentes estudios.
A pesar de tener en la cohorte de mujeres de nuestro estudio una tasa alta de inicio precoz de la lactancia materna y de establecimiento precoz de piel con piel entre la madre y el recién nacido, ambos factores favorecedores de la lactancia materna, esta práctica clínica no ha dado lugar a un mantenimiento mayoritario de la lactancia hasta los 4 meses. Puede que estas se hayan visto contrarrestadas por la existencia de un elevado porcentaje de mujeres que habían tenido en el hospital praxis no recomendadas desde el punto de vista de la instauración y mantenimiento de la lactancia materna como el haber recibido el recién nacido biberón.
Diversos estudios identifican como los principales motivos responsables del abandono de la lactancia materna a la hipogalactia y la actividad laboral de la madre, estudios resultados que coinciden ampliamente con los nuestros.
Causas de Interrupción de la Lactancia Materna
La lactancia materna se puede cortar por distintas razones. Pero lo buena noticia es que también se puede recuperar, tanto si no se da el pecho durante un breve lapso de tiempo, como si se suspende y la leche se ha retirado.
- Madre e hijo están separados
- La mamá tiene fiebre
- La mamá está tomando fármacos no compatibles con la lactancia
- Causas hormonales
- Causas nutricionales
Existen algunas circunstancias en las que la producción de leche materna puede disminuir, e incluso desaparecer, si bien esto último sucede en muy pocas ocasiones por causas físicas.
Si la mamá sufre un proceso vírico o bacteriano y tiene fiebre, durante unos días, puede pensar que su leche no será buena para el pequeño.
Determinados trastornos físicos pueden hacer necesaria la prescripción de medicamentos incompatibles con la lactancia materna. En cualquier caso, siempre que tu médico te prescriba un medicamento, debes informarle de que estás en período de lactancia. Tu médico te informará bien sobre qué puedes y qué no puedes hacer. Hay que tener en cuenta que una breve interrupción de 48 o 72 horas no entorpece la lactancia materna, aunque es necesario tomar una serie de precauciones.
Si la interrupción de la lactancia materna es más larga, también se puede recuperar, aunque costará más, sobre todo si la mamá ha dejado de producir leche.
También existen una serie de situaciones físicas y orgánicas que pueden provocar hipogalactia, baja producción de leche, o agalactia, ausencia de leche materna.
La estimulación del pecho con el sacaleches, los masajes en el pecho y poner al bebé a mamar con frecuencia son fundamentales. Pero debes ser consciente de que puede que te cueste un esfuerzo y un tiempo considerables. Utiliza un SNS (Sistema de Nutrición Suplementaria), una especie de sonda que tiene una boquilla en el pezón, a través de la que el bebé ingiere leche artificial, a la vez que te estimula el pecho.
Si, tomando todas estas medidas, sigues sin producir leche y te ves obligada a abandonar definitivamente la lactancia a tu pesar, no te sientas culpable. Hablar con una asesora en lactancia materna o con tu matrona te puede ir muy bien para quedarte más tranquila.
La gestación desencadena alteraciones físicas y psicológicas que se prolongan más allá del parto. Decir «chao, chao» a la lactancia conlleva, para gran parte de las madres, dar la bienvenida a los temidos kilitos de más. Mientras dan el pecho, las madres queman calorías a raudales para producir leche materna. El fin de este proceso genera un extra de energía que la naturaleza, siempre sabia, almacena en forma de grasas.
Detrás de esta ganancia de peso se encuentran otras causas, como la bajada del nivel de prolactina. Esta hormona, además de estimular a los alvéolos a producir el alimento del recién nacido, influye de formas inesperadas en la mujer (p. ej., inhibiendo el deseo sexual) y puede disminuir el deseo de comer.
En vista de lo anterior, cuando dejas de amamantar, ¿engordas siempre? No es posible responder con un sí absoluto.
«Me he quedado sin pecho después de la lactancia» y otras quejas abundan en foros de maternidad, y no es para menos. Uno de los cambios en el pecho tras la lactancia es su disminución progresiva en el curso de tres a seis meses. Hasta que la piel y los tejidos mamarios se recuperan, lucen caídos, flácidos y asimétricos, nada favorecedores. Aunque inevitable, este proceso puede agilizarse con un régimen alimentario rico en proteínas (lácteos, pescados, carnes magras, etcétera).
Otra forma de recuperar la grasa del pecho tras lactancia es practicar actividades físicas como el yoga o el pilates.
Como un duelo. Así describe el destete más de un pediatra y especialista en maternidad. Sin embargo, este fenómeno, conocido como depresión post-destete, se prolonga en una minoría de casos por distintas razones: un destete poco gradual, la presión social, una planificación insuficiente o la falta de apoyo emocional.
Contra la depresión que sigue al destete, son efectivas las terapias familiares, de pareja y de apoyo, así como consultar a personas con experiencia previa o que estén atravesando una situación similar.
Disminución de Leche Materna: Causas
La lactancia materna es una experiencia única e inolvidable para cada madre, pero tener que enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés para cualquier mujer. Comprender las causas de una disminución en la producción de leche materna es importante.
Como dice el comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría "El principal estímulo para la producción de leche es la succión del niño y el vaciado del pecho, por ello, cuantas más veces mame más cantidad de leche se producirá. La leche no se gasta, cuanta más toma el bebé, más produce la madre."
La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas.
- Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
- Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.
- No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas. Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.
- Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida. En cuanto al consumo de fármacos, la mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en pocas ocasiones es necesario suspenderlos; pero si estás tomando alguna medicación, es recomendable que lo comentes con tu ginecólogo o pediatra.
- Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
- El estrés, también puede influir.
Medidas para Aumentar la Producción de Leche
Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico. Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:
- Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
- Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
- Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.
En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante. Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.
Beneficios de la Lactancia Materna
La leche materna se adapta específicamente a las necesidades nutricionales de los recién nacidos, pudiendo cambiar de composición y volumen según el momento de la lactancia. Los lactantes amamantados tienen menor probabilidad de padecer enfermedades de tipo infeccioso. La leche humana representa un recurso perfecto para fortalecer el aún inmaduro sistema defensivo del lactante.
El mero acto de la lactancia constituye una barrera física, limitando el acceso de agentes infecciosos ambientales que podrían llegar al lactante a través de los alimentos o los recipientes que deben contenerlos. La leche materna tiene el mejor envase para un alimento: el pecho de la madre. Es auto-regulable por el niño y evita los riesgos de contaminación y de errores en la preparación de las fórmulas artificiales.
La leche materna contiene una gran variedad de factores bioactivos que confieren protección frente a infecciones y tienen propiedades antiinflamatorias, en especial las inmunoglobulinas (llamadas popularmente defensas).
Riesgos asociados a la alimentación con fórmulas artificiales:
- Riesgos infecciosos, inmunológicos y de mortalidad: incluso en países desarrollados, existe un mayor riesgo de padecer enfermedades respiratorias, otitis media, enfermedades gastrointestinales y asma y además son más graves, y el riesgo de hospitalización por infecciones respiratorias e intestinales aumenta. Hay más frecuencia de enfermedades alérgicas y de tumores malignos como los linfomas. Los prematuros no amamantados corren más riesgo de padecer una grave enfermedad del intestino: la enterocolitis necrotizante. La muerte súbita es 7 veces más frecuente. Varios trabajos recientes demuestran un exceso de muertes entre lactantes no amamantados en países industrializados.
- Riesgos nutricionales: la leche materna es el alimento de la propia especie. Todas las fórmulas artificiales tratan de imitar al máximo su composición sin acabar de conseguirlo enteramente. La leche materna es el modelo y también lo es la forma de crecer los niños sanos al pecho. Al año, los niños no amamantados son algo más gruesos y menos altos y tienen más riesgo de obesidad, incluso en la adolescencia.
- Riesgos para el desarrollo psicomotor: los lactantes no amamantados obtienen puntuaciones menos altas en los test de desarrollo durante los primeros años, debido a la falta de numerosos compuestos específicos de la leche materna que favorecen el desarrollo cerebral y de los órganos de los sentidos, y a una menor interactuación e intercambio de estímulos entre madre e hijo.
- Riesgos para la salud materna: la lactancia materna implica la continuidad de la hormona oxitocina en la madre. Esta hormona hace que el útero vuelva antes a su tamaño normal, con menos sangrado y menos anemia posparto. La lactancia materna favorece un espaciamiento mayor entre embarazos y más bienestar psíquico y físico con aumento de la autoestima materna y menor riesgo de depresión. La recuperación del peso tras el parto es más rápida en las madres que amamantan. A largo plazo, no amamantar incrementa el riesgo de diabetes tipo 2, cáncer de mama, cáncer de ovario, y de osteoporosis y fracturas tras la menopausia.
- Riesgos económicos: la alimentación de una madre lactante suele suponer la mitad del gasto de una fórmula artificial. Hay mayor absentismo laboral en los padres de hijos no amamantados, por padecer más enfermedades y aumento de los costes por visitas sanitarias e ingresos, así como más gastos de leche, biberones, tetinas, personal y biberonería en las maternidades de los hospitales. En definitiva, no amamantar tiene un mayor coste a nivel de la familia, del sistema sanitario y de la sociedad.
- Riesgos ecológicos: derivados del hecho de ser la fórmula de sucedáneo un producto no natural que altera el medio ambiente en todas las etapas de su procesamiento: producción, distribución, consumo y reciclado de residuos. Las vacas destinadas para la producción de leche son criadas con pasto sobre tierra que puede haberse deforestado con este fin. Cada vaca consume más de tres toneladas de sustancia vegetal por año, por lo que precisa alrededor de una hectárea de pasto. Los abonos, pesticidas y herbicidas contaminan los acuíferos. Hay un importante gasto económico en fábricas para abonos y medicamentos para animales. Casi la tercera parte del metano total del mundo y la quinta parte del total de gases que contribuyen al efecto invernadero, es producido por la cabaña vacuna mundial a través de sus flatulencias. La energía consumida en transportar y procesar la leche de vaca y el volumen de cartón, metal y plásticos empleados en embalar y administrar biberones, tetinas y fórmulas artificiales, contaminan el planeta. Además, metales como el aluminio pueden contaminar la fórmula durante la industrialización: en un estudio hecho en Canadá las muestras de fórmula contenían 40 veces más aluminio que la leche materna.
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