Tos en bebés de 2 meses: Causas, tipos y tratamientos
La tos en bebés es un síntoma común que preocupa a muchos padres. Cada día, de media, un peque puede tener entre 10 y 30 episodios de tos. La tos es un mecanismo de defensa natural del cuerpo que permite limpiar las vías respiratorias de irritantes, mucosidad o patógenos. Y, de hecho, su ausencia podría llevar a situaciones de riesgo.
Además, durante los primeros años de vida, la salud de un peque suele estar marcada por los virus que vienen y van. De hecho se sabe que un niño sufre, de media, de 4 a 8 resfriados al año. La tos es un motivo frecuente de consulta (de atención primaria y hospitalaria) junto a la fiebre. Se estima un 10% de las consultas en niños de edad escolar y hasta un 20% en preescolares.
¿Qué es la tos?
Como hemos comentado, es una ayuda del cuerpo. Es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio. Que lo que pretende es eliminar las secreciones y cuerpos extraños de la vía aérea para mantenerla limpia y despejada.
Tipos de tos en bebés
Existen diferentes tipos de tos que pueden manifestarse en los bebés. Para poder calmar la tos del bebé es fundamental saber qué le pasa y por qué está producida. La tos se presenta de diferentes formas y por diferentes motivos y es que es simplemente un síntoma que nos avisa de que al bebé le pasa algo. Pero ¿cómo saber de qué es la tos del bebé? Te ayudamos a diferenciar entre unas y otras en base a sus características más evidentes para poder actuar en consecuencia, algo que también depende de los síntomas asociados que muestre el niño.
La tos se presenta de diferentes formas y por diferentes motivos y es que es simplemente un síntoma que nos avisa de que al bebé le pasa algo. Pero ¿cómo saber de qué es la tos del bebé?
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- Tos seca: Recibe el nombre de ‘’seca’’ porque no mueve secreciones. Es decir, se produce por una inflamación de la vía respiratoria, no porque haya moco. Es la tos que no mueve secreciones. Se produce por inflamación o irritación, que desencadena este reflejo de la tos al estimular los receptores de la tos. Puede resultar molesta. Es la más frecuente en los resfriados (empeora por la noche y nada más levantarse por el cúmulo de secreciones y goteo nasal posterior nocturno). Suele ser la más molesta. Y es la que suele estar presente al inicio de los resfriados. Este tipo de tos no produce flema y suele aparecer cuando hay irritación en la garganta o las vías respiratorias altas. La tos seca suena más áspera y suele ser molesta o dolorosa para el bebé, ya que no arrastra mucosidad. A menudo aparece por falta de hidratación, aire seco, alergias o irritación en la garganta, y es habitual en los primeros días de un resfriado o tras un esfuerzo prolongado de llanto. Este tipo de tos no suele ser grave, pero puede interrumpir el sueño y la alimentación del bebé. Irritante y muy repetitiva, su característica fundamental es que no conlleva la producción de mucosidad. Es un poco dolorosa porque irrita y aparece de forma brusca, y son un síntoma habitual del inicio de un proceso respiratorio vírico que puede ser de distinta gravedad. Un ejemplo es la faringitis. Nada como hidratarse -la miel es nada más que un edulcorante, no tiene propiedades milagrosas- para por lo menos aliviar las molestias que causa.
- Tos ronca o perruna: Sería un tipo de tos seca porque no moviliza secreciones, pero se la considera una entidad aparte por su sonido característico de ‘’ladrido de perro’’. Ésta se da cuando un pequeño contrae una infección de la tráquea o de la laringe (laringitis). No deja de ser un tipo de catarro común que afecta a la parte baja de la garganta, donde están situadas las cuerdas vocales. Al inflamarse las cuerdas vocales, se genera este sonido tan característico. Cuando hay una laringitis (inflamación de la laringe) se produce esta tos metálica tan característica. La "tos perruna" constituye un síntoma de varias infecciones virales del tracto respiratorio superior, incluido el crup y las infecciones virales de las cuerdas vocales (laringe) y de las vías respiratorias (tráquea). Los niños que padecen de crup adquieren, además, ronquera. Afortunadamente, en general se puede tratar en casa con el vapor proveniente de una ducha caliente o de un nebulizador, pero aun así debes mantenerte en contacto con tu pediatra.
- Tos blanda o productiva: Recibe este nombre porque es la que sirve para evacuar las secreciones (mucosidad) de las vías respiratorias. Una vez se tose, y la flema alcanza la boca, el peque o la traga (y la digiere) o la vomita. Los mocos en los recién nacidos y en los bebés, es algo de lo más común y habitual.Este tipo de tos; si no dura más de 3 semanas, si no se asocia a dificultad respiratoria, o a algún otro síntoma de gravedad, es la que de forma habitual se da en los catarros de los niños pequeños y puede considerarse una ‘’tos buena’’, pues ayuda a la curación y a mantener la vía aérea permeable (permite la correcta entrada y salida de aire). Es la más frecuente en los resfriados (empeora por la noche y nada más levantarse por el cúmulo de secreciones y goteo nasal posterior nocturno). La tos blanda es aquella que viene acompañada de mucosidad y suele sonar húmeda o “con flemas”. Es muy común durante resfriados, gripes o procesos virales. En estos casos, el cuerpo del bebé intenta eliminar el exceso de moco de las vías respiratorias. Aunque puede sonar alarmante, esta tos suele ser productiva, lo que significa que ayuda a limpiar los pulmones y bronquios. Así se conoce técnicamente a la tos blanda, esa que sí viene acompañada de mocos. Es la típica del resfriado, y se produce más a menudo en los peques que todavía no saben sonarse la nariz porque el exceso de mucosidad busca otro camino para salir. El golpe de tos no es preocupante; de hecho, es un mecanismo de autodefensa del organismo para evitar que las bacterias penetren hacia los bronquios.
- Tos asmática: Provocada por la contracción de los bronquios a causa de una reacción alérgica, es la reacción del organismo para blindar esta zona delicada del cuerpo. La prueba más reconocible de este tipo de tos, que suele ser seca, más allá de otros síntomas compatibles con la alergia como la dificultad para respirar -la saturación suele bajar muchísimo- es el silbidito que produce. Aparece de forma intensa junto a dificultad respiratoria o pitos al coger aire.
- Tos convulsiva: La tos convulsiva se caracteriza por ser muy intensa, repetitiva y brusca, y puede venir acompañada de un sonido fuerte parecido a un “gallo” al inspirar. En algunos casos, puede provocar vómitos o dificultades para respirar. Este tipo de tos puede estar asociada a infecciones más serias como la tos ferina (pertussis), especialmente en bebés no vacunados o menores de 2 meses.
- Tos por inflamación de laringe: Propia de la laringitis, está provocada por un virus, es bastante ruidosa y llamativa y, lo más característico, suele ir acompañada de dificultad respiratoria evidente por la afección que presentan las cuerdas vocales.
- Tos provocada por bronquiolitis: La temida enfermedad que buena parte de la población más joven suele pasar en sus primeros dos años de vida provoca también tos, ya que el cuerpo trata de expulsar así los gérmenes que están dañando sus bronquios. Estamos hablando de una tos vinculada a una patología grave, similar también a las de las neumonías y bronconeumonías. Todas ellas son toses que parecen costarle sacar al niño, lo cual no es más que una demostración de su debilidad ante la gravedad del virus que padece.
- Tos por sinusitis maxilar: Los maxilares, dos cavidades situados a ambos lados de la nariz, se pueden llenar de mucosidad por culpa de un resfriado que se prolonga demasiado en el tiempo y se complica, y esta mucosidad puede pasar a la garganta, sobre todo al descansar. La sinusitis no es tan grave como la bronquiolitis pero también requiere tratamiento específico.
Causas de la tos en bebés
La tos en los bebés puede tener diferentes causas, desde infecciones respiratorias hasta alergias o reflujo.
- Infecciones virales: Las infecciones virales como el resfriado común, son la causa más frecuente de tos en los bebés. El resfriado común es una de las enfermedades más comunes en la infancia. Vías respiratorias altas (resfriado común, catarro, faringitis). Causa más frecuente de tos aguda en los niños. La tos es sin duda lo más molesto de los catarros. Tos irritativa (como de picor) o húmeda si hay mucosidad. Es mayor los primeros días y disminuye a partir de la primera semana. La mayoría se debe a infecciones respiratorias de la vía aérea superior /catarro común. Los peques tienen una media de 10 infecciones respiratorias al año (con una duración de 10-15 días de la tos = 100 días de tos) y la tos es uno de los síntomas más habituales. La tos puede durar incluso 3 semanas.
- Laringitis: Cuando se produce una inflamación de la laringe puede aparecer tos ruidosa, perruna, “de foca”, metálica.
- Bronquiolitis/bronquitis/broncoespasmo/asma: Se escucha silbido o pitido al expulsar el aire. Bronquitis: inflamación de los bronquios que dificulta el paso del aire. El peque tendrá dificultad respiratoria, respiración rápida, sibilancias (“pitos”). Sintoma de asma/hiperrreactividad bronquial: tos persistente, diurna y nocturna. Puede asociar dificultad respiratoria o pitos al respirar.
- Neumonía: Infección de una zona del pulmón. La reconoceremos porque el peque respira fatigado, con fiebre alta de muchos días de evolución y mal estado general.
- Tos ferina: La tosferina es una infección bacteriana incluida en el calendario de vacunación de los bebés con las primeras dosis a los 2 y 4 meses. La tos ferina es una enfermedad que afecta el sistema respiratorio y puede ser muy peligrosa para los bebés, ya que su sistema inmune aún está en desarrollo. Aunque se conoce desde hace siglos, sigue siendo un problema serio, especialmente en aquellos bebés que no han sido vacunados. Además, los bebés menores de 2 meses no pueden recibir la vacuna DTPa, lo que los pone en mayor riesgo de contraer la enfermedad.
Cuándo preocuparse
Es importante saber cuándo la tos en un bebé requiere atención médica. Dependiendo de si hay síntomas asociados y la gravedad de estos, habrá que actuar en consecuencia. Puede ser recomendable pedir cita con el pediatra o acudir a urgencias si aparece dificultad respiratoria, fiebre alta y prolongada, sangre al toser o el pecho se hunde, entre otros síntomas graves.
En bebés, la tos puede ser preocupante si es persistente por más de una semana, está acompañada de fiebre alta, dificultad para respirar, sibilancias, o cambios en el color de la piel como labios azulados (cianosis). La tos seca y ladrante, típica del crup, o los ataques de tos intensa con vómitos, asociados a la tos ferina, también son señales de alerta, especialmente en menores de 1 año. Además, una tos con fiebre alta o que empeora con el tiempo puede indicar infecciones graves como bronquitis, neumonía o laringotraqueítis.
Ante cualquier dificultad para respirar, tos violenta o prolongada, o síntomas adicionales preocupantes, es esencial acudir al pediatra para un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Debes acudir al pediatra si tu bebé tiene tos persistente, dificultad para respirar, fiebre alta, vómitos frecuentes, ruidos extraños al respirar o si notas que se le marcan las costillas o se le ponen los labios azulados. También es recomendable consultar si el bebé tiene menos de 3 meses, si la tos dura más de 10 días sin mejoría o si ha habido un posible atragantamiento. Si observas estos signos, es importante consultar con el pediatra para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento adecuado.
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Remedios y tratamientos para la tos en bebés
Existen varias medidas que los padres pueden tomar en casa para aliviar la tos en los bebés. El tratamiento irá destinado a la causa que lo provoca. En la mayoría de casos se debe a cuadros catarrales sin tratamiento específico, pero en otros casos con el tratamiento específico de la causa puede mejorar la tos.
- Mantener al bebé bien hidratado: Es fundamental para aliviar la irritación de las vías respiratorias y facilitar la eliminación de la mucosidad. Se recomienda ofrecer líquidos al bebé con frecuencia como agua, leche materna, caldos, etc. dependiendo de la edad del bebé. Durante el día, la posición vertical, el movimiento y la hidratación le permiten al peque con catarro gestionar la mucosidad más fácilmente y por tanto no se produce el reflejo de la tos. Por la noche sucede al contrario, ya que la posición horizonta al dormir, sin beber y al estar sin moverse favorece que se acumule la mucosidad en la vía respiratoria. Beber líquido: si el organismo se hidrata, las mucosas se resecan menos, por lo que el niño o la niña podrá tener menos tos.
- Humedad ambiental: Favorecer la humedad ambiental, evitando el ambiente seco. No mantener muy alta la calefacción en invierno. Se puede probar a poner un recipiente con agua encima del radiador o fuente de calor. Un humidificador puede ayudar a mantener el ambiente húmedo, lo que reduce la sequedad de las vías respiratorias y alivia la tos. Se puede probar a poner un recipiente con agua encima del radiador o fuente de calor. El uso de humidificadores es controvertido y no hay que generalizar su uso. Promete lubricar las secreciones y facilitar su expectoración. Hay que tener precaución con ellos, pues aunque en algunos casos podría ayudar en otros puede empeorar los procesos. La humedad recomendada estaría entre un 40-60% (la media de España).
- Límpiale la nariz a menudo: Para los resfriados, la mejor opción siempre será la de limpiar la nariz.
- Posición semiincorporada: Colocar al bebé en una posición ligeramente incorporada puede facilitar la respiración y reducir los episodios de tos nocturna. Posición semiincorporada para descansar/dormir. Si levantas la cabecera de la cuna o cama (ver más arriba) también ayudará a aliviar la tos. Sin embargo, no pongas al niño sobre almohadas o ropa de cama mullida, ya que esto aumenta el riesgo del SMSL en bebés muy pequeños y puede dificultar aún más la respiración en los niños mayores. Los niños pueden dormir bien en el asiento de seguridad para el automóvil ubicado en el suelo o dentro de su cuna en la misma posición.
- Eliminar irritantes: Eliminar irritantes de las vías respiratorias del ambiente (polvo, humo, tabaco…). También ayudan los lavados nasales con suero fisiológico y evitar la exposición a humo, polvo o alérgenos. Evitar la exposición a factores que pueden inflamar la vía aérea: En especial el humo del tabaco.
- Descanso adecuado: El descanso adecuado es esencial para que el sistema inmunológico del bebé pueda recuperarse y combatir la infección que está causando la tos. Asimismo, es esencial garantizar un buen descanso para el bebé, ya que el sueño de calidad favorece una recuperación más rápida. Además, un buen colchón que ofrezca soporte adecuado contribuye a que el bebé descanse mejor y tenga un sueño reparador, lo que favorece una recuperación más rápida.
- Miel: La miel, siempre que tu bebé sea mayor de un año, puede ser una forma natural de diluir y aclarar la mucosidad, y como consecuencia reducirá la tos. Hay estudios que demuestran que dar miel a los niños (SIEMPRE mayores de 1 año), disminuye las molestias, la severidad, la frecuencia de la tos y mejora el sueño. Miel: estudios recienten indican que podría ser beneficioso para calmar la tos nocturna e irritativa (reduce su frecuencia) y mejorar el descanso nocturno (mejora la calidad del sueño), con una ligera evidencia superior al efecto placebo. La EFSA no le reconoce ninguna de las “bondades” que se le atribuyen y niegan que los estudios anteriormente comentados estén adecuadamente diseñados. En caso de utilizar miel, siempre por encima del año de edad (nunca antes de los 12 meses, por el riesgo de botulismo). La miel diluida en agua/leche tibia antes de acostarle podría tener un efecto “suavizador” por su textura. En bebés mayores de un año, una pequeña cantidad de miel puede calmar la garganta.
- Cebolla: Poner una cebolla cortada en la habitación del niño para la tos nocturna puede ser una opción. Ya que la cebolla tiene unos ácidos volátiles que se liberan al partirla y pueden tener un efecto balsámico. Cebolla: promete quitar la tos pero, hablando de evidencia científica no hay ningún estudio que haya demostrado de los beneficios de la cebolla para frenar la tos. Quizás me digáis “pues a mi me ha funcionado”. Podría ser que la cebolla cortada en la cabecera de la cama emitiera unos ácidos que fluidificaran la mucosidad y sirvieran para humedecer la mucosa de la vía respiratoria, un efecto balsámico.
Qué NO hacer
- Nunca se deben dar medicamentos para la tos sin indicación médica.
- No se deberían dar en menores de 5-6 años.
- No des gotas para la tos a niños menores de cuatro años, pues representan un riesgo de asfixia en esta etapa.
- Las medicinas que se agregan a los nebulizadores no son necesarias y en realidad pueden irritar las vías respiratorias.
- Ungüentos “balsámicos”, aceites esenciales (antitusígenos tópicos o naturales): son aquellas cremas que se aplican en pecho, espalda o cuello que prometen despejar la mucosidad y disminuir la tos. También se utilizan diluyéndose en agua caliente para inhalar sus vapores durante 10-15 minutos. Pueden actuar como irritantes de las vías respiratorias y producir más moco e incluso precipitar broncoespasmos. También pueden provocar irritación de piel/ojos/nariz, reacciones de hipersensibilidad como dermatitis y quemaduras, dolor de cabeza o somnolencia. Muchos (Vicks Vaporub pomada) están contraindicados en menores de 6 años e incluso aquellos con aromas de plantas como eucalipto, romero manzanilla… (que según prospecto pueden utilizarse desde recién nacidos) tampoco los aconsejo. Hay que tener precaución principalmente a niños con hiperreactividad bronquial.
- Fármacos anticatarrales (mucolíticos, expectorantes y descongestivos): eficacia no demostrada en los estudios. Podría ser valoradle, puntualmente, antes de dormir en niños mayores de 5-6 años cuya tos seca, irritativa y molesta impida descansar. De forma puntual, solamente antes de dormir y no con codeína. Aún así, tener en cuenta que no han demostrado los efectos antitusivos que prometen, por lo que mejor no dar nada.
Tipos de tos y acciones recomendadas
| Tipo de Tos | Acciones Recomendadas |
|---|---|
| Tos seca | Asegurar una buena hidratación, evitar irritantes ambientales. |
| Tos productiva | Facilitar la expulsión de mocos, mantener al bebé hidratado. |
| Tos perruna | Consultar al pediatra, considerar vapor de ducha caliente. |
| Tos asmática | Identificar y evitar alergenos, seguir el plan de manejo del asma. |
| Tos convulsiva | Buscar atención médica inmediata, especialmente en bebés no vacunados. |
Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés.
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