Remedios para la tos y los mocos en bebés y niños

27.10.2025

La tos y los mocos son síntomas comunes de resfriados, gripes y otros procesos infecciosos en niños. Pueden ser molestos, incómodos y, en ocasiones, interferir con el día a día. Afortunadamente, existen remedios caseros efectivos y naturales para aliviarlos.

Comprendiendo la tos en niños

La tos es, por lo general, un mecanismo protector del cuerpo. Es una ayuda del cuerpo, un mecanismo de defensa del aparato respiratorio que pretende eliminar las secreciones y cuerpos extraños de la vía aérea para mantenerla limpia y despejada. Este síntoma suele estar presente las 24 horas del día.

Existen diferentes tipos de tos:

  • Tos seca: No mueve secreciones y se produce por una inflamación de la vía respiratoria. Suele ser la más molesta y estar presente al inicio de los resfriados.
  • Tos ronca o perruna: Es un tipo de tos seca con un sonido característico de "ladrido de perro". Se da cuando hay una infección de la tráquea o la laringe (laringitis).
  • Tos blanda o productiva: Sirve para evacuar las secreciones (mucosidad) de las vías respiratorias. Se considera una "tos buena" que ayuda a la curación y a mantener la vía aérea permeable.

Es importante diferenciar los tipos de tos para saber cómo actuar, aunque lo más importante es llevar al bebé al pediatra y atender a sus recomendaciones expresas. Será el especialista quien decida el mejor tratamiento para el paciente.

Remedios caseros para la tos y los mocos

Acabar con el exceso de mocos se plantea como uno de los objetivos de familias y cuidadores, y conseguir aliviar los síntomas es posible a través de los remedios naturales de toda la vida.

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1. Inhalaciones de vapor

Para realizarlo sólo se necesita agua caliente y una toalla grande. Hay que llenar un recipiente con agua caliente y colocar el rostro sobre él, cubriéndolo con la toalla para atrapar el vapor.

Precauciones al realizar inhalaciones de vapor: Asegurarse de que el agua no esté demasiado caliente para evitar quemaduras.

2. Infusiones de hierbas

Algunas hierbas son conocidas tradicionalmente por sus propiedades expectorantes y descongestionantes:

  • Tomillo: Es un expectorante natural que ayuda a eliminar el moco de los pulmones. Se puede hacer una infusión de tomillo agregando una cucharadita de hojas de tomillo seco en una taza de agua caliente. Se deja reposar durante 10 minutos y luego cuela antes de beber.
  • Eucalipto: Es conocido por sus propiedades antiinflamatorias y descongestionantes. Se prepara una infusión de eucalipto agregando una cucharadita de hojas secas en una taza de agua caliente. Se deja reposar durante 10 minutos y se filtra antes de tomar.
  • Manzanilla: Tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias. Se prepara una infusión de manzanilla agregando una cucharadita de flores secas en una taza de agua caliente. Se deja reposar durante 5-10 minutos y se cuela antes de beber.
  • Salvia: Tiene propiedades antisépticas y expectorantes. Se prepara una infusión de salvia agregando una cucharadita de hojas secas en una taza de agua caliente. Se deja reposar durante 10 minutos y filtra antes de tomar.

Se puede preparar una infusión caliente utilizando cualquiera de estas hierbas y añadir una cucharadita de miel para potenciar sus beneficios. Beber esta infusión varias veces al día puede ayudar a calmar la garganta y aliviar los síntomas respiratorios.

3. Gárgaras con sal y agua

Aunque no hay evidencia científica sólida que respalde su eficacia, se cree que puede proporcionar cierto alivio temporal. Se realiza de la siguiente manera: Se mezcla media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y se comprueba que la sal se ha disuelto completamente. Se toma un sorbo de la solución y se hacen gárgaras, asegurándose de que el líquido cubre toda la garganta. Se mueve el líquido alrededor de la boca y garganta durante unos 30 segundos a 1 minuto. Se escupir la solución y se repite el proceso varias veces al día, según sea necesario.

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La sal ayuda a reducir la inflamación presente en la garganta, lo que puede aliviar los síntomas de la tos y los mocos. Es importante tener en cuenta que las gárgaras con sal y agua no son un tratamiento para la tos o los mocos en sí mismos. Solo pueden proporcionar un alivio temporal, al calmar la irritación de la garganta y ayudar a aflojar la mucosidad.

4. Aceites esenciales

Los aceites esenciales son conocidos por sus propiedades antivirales y antibacterianas, y pueden ser útiles para aliviar la tos y la congestión nasal. Algunos aceites esenciales populares para este propósito son el aceite de árbol de té, el aceite de eucalipto o el aceite de menta. Se pueden agregar unas gotas de aceite esencial a un difusor o aplicarlo diluido en un aceite base y masajear el pecho y la espalda para obtener alivio inmediato.

5. Alimentación saludable

Una dieta equilibrada y saludable es fundamental para mantener el sistema inmunológico fuerte y combatir los resfriados y la tos. Consumir alimentos ricos en vitamina C, como naranjas, fresas o kiwis, puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y reducir los síntomas de resfriado. Además, beber líquidos calientes como caldos o infusiones, puede ayudar a despejar las vías respiratorias y aliviar los síntomas.

6. Té de jengibre

El jengibre es conocido por sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, lo que lo convierte en un remedio poderoso para la tos y los mocos. Se debe preparar una infusión de té de jengibre añadiendo una cucharada de jengibre rallado en una taza de agua caliente. Después se deja reposar durante 10 minutos y se bebe el té varias veces al día para aliviar los síntomas.

7. Miel y limón

La miel actúa como un calmante natural para la garganta irritada, mientras que el limón proporciona vitamina C y propiedades antibacterianas. Se recomienda mezclar el zumo de medio limón fresco con una cucharada de miel cruda y tomarlo varias veces al día para aliviar la tos y los mocos.

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No se debe administrar miel a niños menores de 1 año. La miel, siempre que tu bebé sea mayor de un año, puede ser una forma natural de diluir y aclarar la mucosidad, y como consecuencia reducirá la tos.

8. Cebolla

La cebolla tiene propiedades expectorantes y antimicrobianas. Una buena idea es cortar una cebolla en rodajas y colocarla en un recipiente cerca de la cama mientras se duerme. El alivio que se siente compensa el olor que queda en el dormitorio. También se puede consumir cebolla cruda mezclada con miel.

9. Cúrcuma

La cúrcuma es una especia con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que puede ayudar a combatir estas molestias. Es bueno mezclar media cucharadita de cúrcuma en polvo en una taza de leche caliente y beberla antes de acostarse.

Remedios adicionales y consejos útiles

  • Lavados nasales: Para los niños son muy adecuados los aspiradores nasales siempre y cuando hidratemos previamente la nariz. Usar agua destilada encapsulada -especialmente indicada para el cuidado de bebés- o agua marina. Podemos hacerlo con unas gotas de solución salina, suero fisiológico, tanto en gotas como con un atomizador, disponibles en farmacias.
  • Humidificar el ambiente: Las ventajas de colocar un humidificador en las habitaciones de los niños son muchas y también contribuyen a combatir el exceso de mucosidad. El humidificador es de ayuda en algunos casos concretos, por ejemplo cuando el ambiente del dormitorio sea muy seco.
  • Dormir en posición incorporada: Cuando el niño tiene mucha tos y no puede dormir, le ayudará intentar descansar en una posición erguida o semierguida. Esto puede traducirse en dormir en una sillita de paseo de unos 45º de inclinación o en el regazo de los padres. Una vez en la cama, se pueden utilizar cojines para conseguir una posición entre recostada y sentada. En el caso de tos nocturna en bebés, sin embargo, no se deben utilizar cojines, ya que son un factor de riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. Coloca la cuna ligeramente inclinada para conseguir que la cabeza esté en alto y el niño en posición semiincorporada.
  • Beber mucho líquido: Los bebés muy pequeños deben ingerir líquidos templados con mucha frecuencia. Para bebés mayores también son útiles los caldos caseros.
  • Preparar la habitación para el descanso: Es fundamental que la calefacción (o el aire acondicionado, si se trata del verano) no esté demasiado fuerte. De lo contrario, el ambiente será demasiado seco y favorecerá los ataques de tos por la noche en los niños.
  • Utilizar miel y otros remedios para la tos nocturna en niños: La miel es un remedio natural que ha demostrado tener un efecto beneficioso y puede ayudar a calmar la tos en niños por la noche. Concretamente, alivia la garganta gracias a su efecto suavizante.
  • Otros remedios naturales: Respecto a otros remedios naturales para aliviar la tos nocturna en niños, uno de los más populares es colocar una cebolla cortada cerca de la cabecera de la cama del niño.
  • Higiene: Se ha demostrado que una de las mejores armas para evitar los catarros es adquirir un buen hábito de higiene, donde el lavado de manos juega un papel clave.
  • Evitar irritantes: Durante un episodio de tos y mocos, es recomendable evitar el humo de cigarrillos u otros irritantes ambientales, ya que pueden agravar los síntomas y dificultar la curación.

Cuándo consultar al médico

Es importante buscar atención médica adecuada para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento adecuado si:

  • La tos nocturna en el niño persiste más de 8-10 días o aparece con frecuencia.
  • El estado del niño empeora, tiene fiebre o presenta algún síntoma no común.
  • La tos se asocia a dificultad respiratoria o a algún otro síntoma de gravedad.

Los medicamentos para la tos y los anticatarrales en general no se recomiendan en menores de dos años.

Tabla resumen de remedios caseros

Remedio Descripción Precauciones
Inhalaciones de vapor Respirar vapor de agua caliente para descongestionar las vías respiratorias. Asegurarse de que el agua no esté demasiado caliente para evitar quemaduras.
Infusiones de hierbas (tomillo, eucalipto, manzanilla, salvia) Bebidas calientes con propiedades expectorantes y descongestionantes. Asegurarse de que no haya alergias a las hierbas utilizadas.
Gárgaras con sal y agua Solución salina para aliviar la irritación de la garganta y aflojar la mucosidad. No tragar la solución.
Aceites esenciales (árbol de té, eucalipto, menta) Aromaterapia para aliviar la tos y la congestión nasal. Diluir en un aceite base antes de aplicar sobre la piel.
Té de jengibre Infusión con propiedades antiinflamatorias y antibacterianas. Asegurarse de que no haya alergias al jengibre.
Miel y limón Mezcla calmante para la garganta y con propiedades antibacterianas. No administrar miel a niños menores de 1 año.
Cebolla Colocar cebolla cortada cerca de la cama para aliviar la tos nocturna. Puede tener un olor fuerte.

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