Suero Fisiológico para Bebés con Mocos: Guía Completa de Uso
La congestión nasal es un problema muy común en bebés y niños pequeños, especialmente durante los meses de invierno o en épocas de alergias. A diferencia de los adultos, los más pequeños no saben sonarse la nariz, lo que puede dificultar su respiración, especialmente durante las tomas y el sueño.
Los lavados nasales son una herramienta clave para ayudarles a respirar mejor. Según la Asociación Española de Pediatría, el suero fisiológico utilizado en el lavado nasal del bebé es el pañuelo de los más pequeños que no saben sonarse bien la nariz.
¿Qué es el Suero Fisiológico?
El suero fisiológico es una solución isotónica con una concentración salina del 0,9%. Cuando la mucosidad es densa y difícil de mover, se recurre al suero hipertónico, una solución salina al 3%. En casos de mucosidad densa y persistentes, el suero hipertónico con ácido hialurónico es una opción. El objetivo que buscamos con el lavado nasal es limpiar las fosas nasales y el conducto que une la nariz y la boca (nasofaringe), donde la mucosidad se suele quedar más atascada.
¿Por Qué Son Necesarios los Lavados Nasales?
A los bebés se les tapona la nariz con mucha rapidez con los resfriados. El exceso de mucosidad entorpece su respiración, ya que no saben respirar por la boca. A veces, también les impide comer y dormir. Hay que recordar que el niño no se sabe sonar. Su tos y sus estornudos no tienen la misma presión que la del adulto. Por estos motivos es importante limpiarles la nariz de vez en cuando.
Los lavados nasales son de gran utilidad cuando tu bebé está resfriado. El catarro, que es una infección vírica, se manifiesta con tos, congestión nasal, mocos… que hacen que el bebé no respire bien y tenga también dificultad para dormir.
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Es importante recordar que los mocos de por sí no son malos. Son un mecanismo de defensa y como tal, nunca tenemos por qué eliminarlos completamente. Sólo cuando dificultan la alimentación o el niño está incómodo hay que pensar en el lavado nasal.
¿Cuándo Realizar los Lavados Nasales?
Los adultos se suenan la nariz cuando lo necesitan. En el caso de los más pequeños ese “sonarse la nariz” se hace con los lavados nasales, que se deben realizar cuando se necesite; es decir, no hay una frecuencia determinada.
No hace falta hacerlos siempre que el bebé esté acatarrado. Si el bebé tiene mocos y no le molestan, no hace falta hacer lavado nasal.
Sobre todo, antes de comer y antes de dormir, cuando puede ser que molesten más. Se pueden hacer todas las veces que haga falta.
Es recomendable hacer los lavados antes de dormir y antes de las tomas en los bebés.
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No existe un número fijo de lavados nasales al día, pero se recomienda hacerlo antes de las tomas en lactantes. Para bebés mayores, se debe hacer según sea necesario, en función de la cantidad de moco presente.
¿Cómo Realizar los Lavados Nasales?
Es una práctica que hay que realizar a los bebés cuando tienen demasiados mocos ya que no saben respirar por la boca, y cuando se les tapona la nariz dificultan su respiración. El modo de hacerlo es lo que puede estresar, y mucho, a cualquier padre o madre ya que los bebés más pequeños suelen llorar mucho durante esta práctica.
Ten todos los materiales listos.
Coloca al niño adecuadamente:
- Para bebés: Colócalo tumbado de lado, sujetando suavemente su cabeza. Puedes tumbar al bebé boca arriba con su cabeza de lado.
- Para niños más mayores: Pueden estar sentados con la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante.
Aplica el suero fisiológico:
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Las técnicas y dispositivos de irrigación son múltiples. De hecho las recomendaciones han cambiado en los últimos años como así nos explica Cristina Ruiz, Fisioterapeuta Infantil especializada en fisioterapia respiratoria en el Curso online Lavados nasales y fisioterapia respiratoria.
Si usas una jeringa, asegurate que conoces bien la técnica para no causar un daño innecesario en las fosas nasales de tu bebé.
Introduce la jeringa en la fosa nasal superior (la que queda más arriba si el niño está de lado). Inyecta el suero lentamente y con firmeza. El líquido debería salir por la otra fosa nasal arrastrando el moco. Pero insistimos, existen distintos dispositivos y técnicas que merece la pena que conozcas.
Es imprescindible que, antes de su utilización -incluido su primer uso- se lave bien la jeringa y la punta de silicona con agua y jabón, y hay que esterilizarlas en agua hirviendo durante 5 minutos.
Limpia suavemente: Usa un paño limpio o una gasa para retirar los restos de moco y suero.
Repite en la otra fosa nasal: Gira al bebé hacia el otro lado y repite el procedimiento en la otra fosa.
Calma al niño: Algunos bebés pueden llorar o mostrarse inquietos, pero es un procedimiento rápido. Cálmale con caricias o hablándole suavemente.
Con el niño tumbado de lado, SIN reclinar la cabeza hacia atrás. Introducir la solución salina a temperatura ambiente (para que sea menos desagradable) por el orificio que queda mirando al techo, con determinación. Después cambiar de lado y realizar la misma operación.
Si se hace la maniobra con el niño tumbado boca arriba se corre el riesgo de empujar el moco hacia el oído, favoreciendo una posible otitis.
Los niños mayores pueden hacerse los lavados nasales ellos mismos.
Si el niño tose o estornuda después del lavado es normal. Si el niño se traga el suero y el moco no pasa nada.
Tras esta maniobra, sobre todo si está boca arriba, se le puede sentar para favorecer la expulsión de las secreciones.
Consejos Prácticos
- No uses agua directamente: Siempre utiliza suero fisiológico o soluciones salinas específicas.
- Evita excesos: No es necesario hacer lavados nasales constantemente; hazlos solo cuando sea necesario.
- Mantén la higiene: Lava bien la jeringa o el dispositivo después de cada uso.
- Consulta al pediatra: Si la congestión nasal es persistente o hay fiebre, es importante buscar atención médica.
Parte de los mocos los expulsarán y otra parte se los tragarán, que, por otro lado, es normal.
Desde la SVP se recuerda que es común que tras esta maniobra el niño estornude o se trague algo de mucosidad junto con el suero, pero no hay por qué preocuparse.
Para evitar que el suero llegue al oído, evite realizar los lavados con el bebé boca arriba.
Cantidad de Suero Fisiológico Necesaria
Con una cantidad de suero fisiológico de entre 1,5-2 ml en cada fosa nasal en bebés es suficiente. Dicha cantidad se eleva hasta los 5 ml en niños más mayores.
Basta con 2 ml de solución salina en cada fosa nasal para lactantes hasta los 2 años y 5 ml en niños mayores.
Llena la jeringuilla de suero. La cantidad de suero para el lavado nasal al bebé no debe superar los 2 mililitros si es menor de 6 meses.
Aspiradores Nasales: ¿Sí o No?
Los aspiradores nasales pueden ayudarte a retirar los mocos de la nariz, pero no se recomienda abusar de ellos, reservándolos para su uso una o dos veces al día cuando haya mucho moco que aspirar.
En general, no se recomienda usar aspiradores. Esto puede hacer que se inflame la mucosa de la nariz y que se produzca más moco, empeorando el problema. Sólo se debería usar para sacar el moco que se ve y no sale con el lavado.
Limitar el uso de los aspiradores o succionadores de secreciones a una o dos veces por día, siempre que el moco sea abundante.
No es recomendables usar con tanta frecuencia los aspiradores de secreciones.
Tipos de Soluciones: Suero Fisiológico vs. Solución Salina Hipertónica
La eficacia de uno u otra es similar si se realiza correctamente. Lo que las diferencia es la concentración de sal (0,9 % en el suero y hasta 3 % en el agua salada hipertónica). Cuanta más concentración, el arrastre de moco parece ser mayor por la fuerza de ósmosis. Pero esto no está demostrado. Si el moco es muy espeso se puede utilizar la solución hipertónica.
La eficacia de uno u otra es similar si se realiza correctamente. Lo que las diferencia es la concentración de sal (0.9% en el suero y hasta 2.3% en el agua de mar hipertónica). Cuanta más concentración, el arrastre de moco parece ser mayor por la fuerza de ósmosis.
Formatos de Solución: Espray, Monodosis o Bote Grande
Un método no es superior al otro. La elección dependerá de la preferencia de los padres y con cuál se manejen mejor. La solución más económica es comprar un bote grande de suero y coger el suero con jeringa. Las monodosis llevan en ocasiones un adaptador específico. Si el moco es muy espeso, también se puede usar jeringa para que el suero lleve más presión. Los esprays nasales comercializados tienen distintas fuerzas según la edad del niño, pero suelen ser menos económicos.
Para evitar contaminaciones, usar un envase y jeringa diferentes para cada niño, y, en el caso de bote grande y jeringa, no reutilizar en sucesivos catarros.
¿Y si Sangra por la Nariz al Realizar el Lavado?
Deberemos revisar si estamos haciendo mal el lavado.
Productos Recomendados
- Suero Fisiológico Aposán: Indicado para hacer las irrigaciones nasales de todos los miembros de la familia, tanto bebés como adultos.
- Frimar Baby Isotónico de Farline: Solución de agua de mar 100 % natural ideal para la limpieza nasal diaria a partir de los 0 meses.
- Jeringa de irrigación nasal de Aposán: En formato de 2 unidades, tiene la punta flexible y se recomienda su uso con el Suero Fisiológico Aposán en botella de 500 ml.
Tabla Resumen: Lavado Nasal con Suero Fisiológico
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Frecuencia | Según necesidad, antes de comer y dormir |
| Cantidad de suero | 1.5-2 ml en bebés, hasta 5 ml en niños mayores |
| Posición | Tumbado de lado, nunca boca arriba |
| Solución | Suero fisiológico o solución salina hipertónica |
| Aspirador nasal | Usar con moderación, solo si hay mucho moco |
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