Bebés Llorando: Causas, Soluciones y el Uso del Chupete

21.11.2025

El llanto es la forma que tiene tu bebé de comunicarse con el mundo. A través del llanto, expresa sus necesidades, sus emociones y sus sensaciones. Pero a veces, el llanto puede ser difícil de entender o de calmar, y puede generar estrés y angustia tanto en tu bebé como a vosotros. Es crucial entender las posibles causas de este llanto y cómo abordarlo de manera efectiva.

Causas Comunes del Llanto en Bebés

Hay que tener en cuenta que cada bebé es diferente y que el llanto puede variar según el momento del día, el estado de ánimo, la salud y las necesidades de cada uno. Es imposible ignorar el llanto de un bebé, que se caracteriza por ser enérgico y penetrante.

1. Hambre

El hambre es una de las necesidades básicas de los bebés y cuando no se satisface, puede provocar un llanto agudo y con un ritmo rápido. El estómago de tu bebé es pequeño y no puede contener mucho. Así que no tardará en necesitar otra toma. Si le das el pecho, ofrécele el tuyo, aunque la última toma no parezca haber sido hace mucho tiempo. A esto se le llama alimentación reactiva.

2. Cansancio y Sueño

Cuando los bebés están cansados, tienen sueño, pero no pueden dormir, entran en un estado de nerviosismo que acaba convirtiéndose en llanto, mal humor e irritabilidad. Este llanto es suave y rítmico, como si se cantase a sí mismo para relajarse y quedarse dormido. Algunas señales de que tu bebé tiene sueño son bostezar, frotarse los ojos, lloriquear, perder el interés por el entorno o estar más irritable.

3. Pañal Sucio

La sensación de humedad y/o de suciedad produce un malestar que les puede llevar a un llanto incesante. El llanto de malestar es agudo y no para cuando abrazas a tu bebé.

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4. Necesidad de Atención

Los bebés siempre quieren estar entretenidos y, sobre todo, que les entretengan. Cuando no es así, utilizan el llanto para llamar la atención. Si estimulamos demasiado a nuestro pequeño eso puede llegar a sobreexcitarle.

5. Sobreestimulación

Esto puede ocurrir cuando tu bebé está expuesto a demasiados estímulos al mismo tiempo, como luces brillantes, ruidos fuertes o actividades frenéticas.

6. Frustración y Enfado

Cuando tu bebe no hace lo que quiere o no se le coge cuando él lo desea, se enfada y presenta un llanto parecido al habitual, pero más agudo.

7. Miedo

Los sonidos bruscos también pueden asustar a tu bebé y desencadenar el llanto, ya que puede sentirse abrumado o asustado por sonidos fuertes o repentinos. Para calmar a tu bebé en estas situaciones, es útil llevarlo a un lugar tranquilo y apacible donde el ruido sea mínimo.

8. Llanto Sin Causa Aparente

En ocasiones, algunos bebés se relajan llorando sin causa aparente. Es importante tratar de identificar la causa subyacente y abordarla de manera adecuada.

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9. Enfermedad y Cólicos

Los periodos de incubación de algunas enfermedades y la propia enfermedad se pueden manifestar en un llanto intermitente y en un estado quejumbroso y de inestabilidad. Si el llanto es agudo e intenso tu bebé podría tener cólicos, que son episodios de llanto prolongado y sin causa aparente comunes en los primeros meses de vida.

10. Gases

Los gases son otra causa frecuente del llanto de los bebés, sobre todo después de comer.

11. Dentición

La salida de los primeros dientes puede ser otra razón por la que llora tu bebé. Los dientes suelen empezar a salir entre los 4 y los 7 meses, aunque puede variar según cada bebé.

El Reflejo de Extrusión

El reflejo de extrusión consiste en una respuesta orgánica del cuerpo que provoca que movamos la lengua para evitar que un objeto sólido pase a través de la garganta. Por tanto, se trata de un reflejo asociado a la protección del organismo frente a un alimento sólido que puede suponer una dificultad funcional. En este sentido, el reflejo de extrusión representa un reflejo temporal asociado al bebé y que el desarrollo elimina hace que perdamos.

Como hemos visto, el reflejo de extrusión en el bebé forma parte de su proceso evolutivo. Es decir, le ayuda en la adaptación de la comida líquida -que representa la leche-, hacia los alimentos sólidos. Si te preguntas como saber cuándo aparece el reflejo de extrusión en el bebé, tenemos que observar su lengua. Cuando le introduzcamos la cuchara en la boca, o el alimento sólido entre en contacto con sus labios, veremos que mueve la lengua. Son movimientos de lengua regulares, que tratan de empujar fuera la comida o el objeto que se encuentra en la boca del bebé.

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Hablamos de un reflejo que tienen todos los bebés, siendo un requisito en su evolución del líquido a lo sólido. Si nos lo cogemos con humor, el reflejo de extrusión aparece cuando empezamos a darle al bebé las primeras papillas… Y nos damos cuenta de que no era una tarea tan fácil como nos pensábamos. Tenemos que entender que un nuevo mecanismo de deglución ha hecho aparición en el peque y necesita aprender a comer con cuchara.

La capacidad de comer alimentos no líquidos suele establecer entre los 4 y 5 meses, haciendo que muchas veces parezca que el bebé «escupe» la comida cuando entra la comida en la boca. Es un reflejo que rechaza todo aquello que no sea una textura blanda asociada con la leche. Del mismo modo, puede ser que alguna vez el pequeño llore y queramos darle su chupete, pero al acercárselo lo empuje hacia fuera.

El reflejo de extrusión suele desaparecer sobre los 6 meses del bebé. Pero, como siempre decimos, cada bebé debe ser valorado como un individuo único. No es una regla universal, sino una referencia general de lo que pasa en la mayoría de casos. ¡Así que no te preocupes! Del mismo modo que hay personas que crecen antes, hay bebés que mantienen el reflejo de extrusión más tiempo. Y así volvemos a lo que decíamos. Si a los 10 meses el bebé sigue con reflejo de extrusión, puedes visitar al pediatra para que valore la situación.

Para ir terminando, queremos dejar claro que el reflejo de extrusión puede producirse por el contacto del biberón. Puede ser más frecuente en bebés que en un inicio eran amamantados, pero que después se les empieza a dar el biberón. Por tanto, el bebé necesita adaptarse a su superficie, tacto y olor. Una vez asocie la leche y su gusto al biberón, el reflejo de extrusión perderá importancia.

Cólicos del Lactante

Llegar a casa con tu bebé recién nacido y que, pasados unos días, o un par de semanas, comience a llorar inconsolablemente todos o prácticamente todos los días es desesperante. Y acudís a urgencias o al pediatra, porque ese llanto de tu bebé no puede ser normal.

Los cólicos del lactante son muy frecuentes, afectando a tres o cuatro de cada diez bebés. Se diagnostican por la presencia de crisis de llanto inconsolable e intenso, que a menudo se produce por la tarde y se asocia a otros síntomas. Se trata siempre de niños menores de tres meses, por lo demás sanos. Con frecuencia, estos síntomas comienzan tras la toma y suelen empeorar a lo largo de la jornada.

Aunque son de predominio vespertino, existe gran variabilidad de franjas en las que se pueden dar y también pueden cambiar de un día a otro. El inicio de los cólicos del lactante se sitúa entre las 2-4 semanas de vida y se puede deber a múltiples factores. A pesar del gran número de trabajos que existen al respecto, su causa exacta se desconoce todavía.

Teorías sobre las Causas de los Cólicos

  • Factores psicológicos: No puede afirmarse que el manejo de los padres sea la causa del cólico, pero sí que es posible que contribuya a su duración. Cambios en las conductas paternas pueden reducir el llanto de los niños con este trastorno.
  • Factores gastrointestinales: Existen datos que sugieren una alteración de la función intestinal en los niños con cólicos del lactante.
  • Causas alérgicas: Alergia a las proteínas de la leche de vaca: Sólo en un reducido número de lactantes encontramos la alergia a la leche de vaca como causa del cólico.
  • Meteorismo: Los lactantes durante los primeros cuatro meses de vida no absorben completamente la carga de lactosa contenida tanto en las fórmulas adaptadas como en la leche materna, y esto hace que se produzca gran cantidad de gas intestinal.
  • Reflujo gastroesofágico: Hay que considerar este diagnóstico cuando pasado el cuarto mes la sintomatología empeora o no mejora.

Un balón de oxígeno para estos progenitores es saber que este tipo de cólicos tienden a resolverse espontáneamente alrededor de los tres o cuatro meses de vida. Muchos de ellos se sienten impotentes por no poder ayudar a su bebé, pero no deben agobiarse. Esto se corresponde con el llamado periodo de llanto inconsolable, comienza a las 2 semanas de vida, tiene un pico a los 2-3 meses y disminuye a partir de los 4-5 meses de edad.

El llanto se puede acompañar de expresión facial de dolor, distensión abdominal, aumento de gases, enrojecimiento corporal o flexión de piernas sobre abdomen. El bebé se tranquiliza con maniobras calmantes tales como masaje o balanceo, sonidos suaves y tranquilizadores o ‘ruidos blancos’, aunque el llanto puede reanudarse tras cesar las mismas, lo cual apoya el diagnóstico.

Este llanto es normal y no siempre indica que exista una necesidad o dolor. Se han propuesto diferentes teorías sobre su origen como intolerancia o alergia digestiva, causas dietéticas, inmadurez neurológica… pero no existe una causa clara. La etiología sigue siendo desconocida y multifactorial no identificándose factores desencadenantes de este llanto.

Lo más importante es conocer al bebé y reconocer el patrón de llanto para responder con prontitud, alimentar con lactancia materna a demanda y favorecer el contacto físico, cogiendo al niño en brazos a menudo y, sobre todo, durante el llanto.

¿Qué Hacer Ante un Episodio de Llanto Prolongado?

En primer lugar, se debe comprobar si el bebé tiene hambre o el pañal mojado y si está incómodo por la postura o la ropa. Si normalmente no llora y tiene un episodio de llanto prolongado puede ser porque le duele algo. Se recomienda mirar los dedos y los genitales para comprobar que no haya un hilo o pelo enrollado que le produzca dolor.

Si no se encuentra ningún motivo aparente, se pueden probar a ponerle el chupete, cogerle en brazos, mecerle, darle un masaje suave o llevarle de paseo en mochila o carrito.

El Llanto Púrpura

El llanto púrpura hace referencia a una etapa del desarrollo del bebé que se manifiesta con episodios de llanto intenso, prolongado e inconsolable en bebés completamente sanos. Este concepto fue acuñado por el pediatra Ronald Barr con el objetivo de ayudar a comprender este tipo de llanto tan desafiante como habitual. La explicación es sencilla y es que el bebé pasa el día recibiendo estímulos, como luces, ruidos y movimientos, y llega un punto en el que su sistema nervioso se satura.

El acrónimo PURPLE forma en inglés la palabra ‘púrpura’, y cada letra describe un elemento de cómo se manifiesta este tipo de llanto:

  • P (Pain-like face) - Cara de dolor: a veces da la sensación de que al bebé ‘le duele algo’ porque frunce el ceño, aprieta los ojos o se retuerce.
  • U (Unexpected) - Inesperado: el llanto aparece y desaparece sin razón aparente.
  • R (Resists soothing) - Resistencia a ser calmado: el bebé no deja de llorar por mucho que se le coja, se le balancee o se le ofrezca el pecho o el biberón.
  • P (Peak of crying) - Pico de llanto: el llanto alcanza su punto máximo durante el segundo mes de vida y luego disminuye.
  • L (Long lasting) - Larga duración: el llanto puede alargarse durante varios minutos o incluso horas.
  • E (Evening) - Vespertino: el llanto es más frecuente por la tarde y noche.

Diferencia entre Cólicos y Llanto Púrpura

En primer lugar, los cólicos suelen deberse a molestias digestivas, como gases o inmadurez intestinal, mientras que el llanto púrpura no tiene una causa física concreta. Aunque no tiene nada que ver con brujas ni con nada sobrenatural, lo cierto es que, para muchas familias, este tramo del día puede parecer casi hechizado.

En primer lugar, si el bebé ha sido alimentado y cambiado recientemente, y aún así llora y parece incómodo, puede ser un indicio de la hora bruja. Otro signo común es que el bebé se muestra inquieto y se retuerce en los brazos de sus padres.

Consejos Prácticos para Manejar el Llanto Púrpura

  • Establecer una rutina diaria para el bebé, incluyendo horarios fijos para comer, dormir y jugar.
  • Mantener un ambiente tranquilo y relajante durante este período de tiempo.
  • Ser paciente y comprensivo con el bebé. Es normal que se sienta más irritable y necesite mayor atención y consuelo.
  • Recordar que la hora bruja es solo una etapa transitoria en el desarrollo del bebé y que, con el tiempo, irá desapareciendo.

El Peligro del Síndrome del Bebé Zarandeado

Si hay algo que alarme a una recién estrenada madre es el llanto de su pequeño. Pero lo cierto es que se trata de la única forma que tiene el bebé de comunicarse. Pero lo que realmente asusta a los padres es el cólico del lactante.

El síndrome del bebé zarandeado suele ser consecuencia de un momento de frustración o desesperación cuando el bebé llora de manera inconsolable. Sin embargo, también puede ocurrir de manera accidental en juegos bruscos o al lanzarlo al aire sin el adecuado control.

Es importante recordar que el llanto de un bebé es su forma natural de comunicarse y no una manipulación ni una provocación. Los efectos de una sacudida fuerte pueden no ser evidentes de inmediato, pero algunos signos de alerta incluyen:

  • Somnolencia extrema o falta de respuesta
  • Irritabilidad y llanto inconsolable
  • Vómitos sin una causa aparente
  • Dificultad para alimentarse
  • Movimientos anormales o convulsiones
  • Problemas respiratorios

En casos graves, el síndrome del bebé zarandeado puede causar hemorragias cerebrales, pérdida de la visión, discapacidad motora e incluso la muerte.

¿Cómo Prevenir el Síndrome del Bebé Zarandeado?

Prevenir esta lesión es fundamental y, para ello, se recomienda:

  • Sujetar al bebé con suavidad: Evitar sacudirlo, incluso cuando juegas con él. El daño cerebral causado por el síndrome del bebé zarandeado puede ser irreversible.
  • Cuidar de un bebé puede ser agotador, especialmente cuando el llanto es constante y difícil de calmar. La frustración y el cansancio pueden llevar a reacciones impulsivas, por lo que es importante aprender a manejar el estrés y evitar situaciones de riesgo.

Estrategias para Gestionar la Tensión y el Agotamiento

  • Tómate un respiro: Si sientes que la situación te sobrepasa, deja al bebé en un lugar seguro (como su cuna) y aléjate unos minutos para respirar y calmarte.
  • Pide ayuda: No tienes que hacerlo todo solo/a. Habla con tu pareja, familiares o amigos y delega tareas cuando lo necesites.
  • Usa sonidos relajantes: Música suave o sonidos blancos pueden ayudar tanto al bebé como a ti a relajarte.
  • Consulta con un profesional: Si sientes que la situación es difícil de manejar, hablar con un pediatra o especialista en crianza puede darte herramientas efectivas para sobrellevar el estrés.

Recuerda: Un bebé que llora no lo hace para molestarte, sino porque necesita algo. Si sospechas que tu bebé ha sido sacudido o presenta síntomas como vómitos, dificultad para respirar o somnolencia extrema, acude de inmediato a urgencias. Cuanto antes se detecte el problema, mayor será la posibilidad de evitar daños permanentes.

El Llanto como Indicador de Daño Neurológico

El llanto del neonato y del infante es una función biológica básica. Dado el control neurológico de carácter neurovegetativo y de estructuras suprasegmentarias del encéfalo, las alteraciones del llanto pueden ser un indicador de daño neurológico, como ha sido postulado en diversas investigaciones ante factores de riesgo como la prematurez, la hipoxia, la exposición a drogas y otras alteraciones del neonato.

Estudio del Llanto Infantil

El estudio del llanto infantil tiene una larga tradición. Aunque los métodos de estudio han cambiado y han progresado con el desarrollo de la tecnología, las preguntas fundamentales de los mecanismos subyacentes continúan en espera de respuestas y soluciones. Además, no ha sido posible determinar patrones específicos de anormalidad en relación con las diversas patologías del neonato y del lactante.

El análisis del llanto ha sido posible en virtud del desarrollo de instrumentos de medición, que han permitido el estudio espectrográfico de las señales acústicas. El primer gran avance se realizó en los años 40's del siglo XX.

Consejos Adicionales para Calmar a Tu Bebé

  • Tu bebé necesita muchos mimos, contacto físico y tranquilidad para reconfortarse. Puedes probar a llevar al bebé en un fular o en un portabebés para tenerlo cerca de ti durante más tiempo.
  • Es posible que a tu bebé le cueste conciliar el sueño, sobre todo si está demasiado cansado. Cuanto más pequeño es tu bebé, más sutiles son sus señales de sueño, por lo que puede que tardes unas semanas en reconocerlas. Las atenciones de las visitas pueden sobreestimular a tu bebé y dificultar su sueño, al igual que el balanceo y el canto.
  • Puedes comprobar si tu bebé tiene demasiado calor o demasiado frío palpándole la barriga o la nuca. No te guíes por la temperatura de las manos o los pies de tu bebé. Mantén la temperatura de la habitación de tu bebé entre 16 y 20 grados C. Utiliza un termómetro de ambiente para controlar la temperatura.
  • Tu bebé puede protestar si tiene el pañal mojado o sucio. Si a tu bebé no le gusta que le cambien el pañal, puede ser por la extraña sensación de aire frío en su piel. Al cabo de una semana, probablemente serás una experta en el cambio rápido de pañales.
  • Si tu bebé no se encuentra bien, probablemente llorará en un tono diferente al que estás acostumbrada. Puede ser más débil, más urgente, continuo o agudo. Si normalmente llora mucho pero se ha vuelto inusualmente silencioso, también puede ser un signo de que no está bien. La dentición también puede hacer que tu bebé esté más molesto de lo habitual. Los bebés suelen estar irritables e inquietos en la semana anterior a la salida de un nuevo diente.

Nadie conoce a tu bebé tan bien como tú. Si crees que algo no va bien, confía en tu instinto y llama a tu médico de cabecera, a la matrona o al visitador médico.

Técnicas para Calmar a Tu Bebé

  • En el vientre materno, tu bebé podía oír el latido de tu corazón. Otros ruidos imitan los que habrá escuchado en tu vientre. El ruido blanco también puede ayudar a calmar a tu bebé.
  • A la mayoría de los bebés les encanta que los acunen suavemente.
  • Masajear la barriga de tu bebé puede ayudarle a hacer la digestión, y tus caricias le ayudarán a calmarse y reconfortarse. Un masaje regular puede ayudar a que tu bebé llore y se queje menos.
  • Si le das el pecho, puedes dejar que mame de tu pecho para reconfortarle. También puedes dejar que chupe tu dedo o nudillo limpio.
  • Un baño relajante puede ayudar a tu bebé a calmarse. Comprueba la temperatura del agua antes de meterlo en la bañera. Debe estar entre 37 y 38 grados C.

Es posible que su bebé llore mucho de forma natural durante las primeras semanas. El llanto tiende a alcanzar su punto álgido alrededor de los dos meses y, por lo general, empieza a remitir después. Pero mientras tanto, es probable que os haga sentir estresados e infelices a ti y a tu pareja. Intenta recordar que tú no eres la causa de su llanto. A veces, simplemente aceptar que tienes un bebé que llora mucho puede ayudar.

Factores Ambientales y Diseño del Dormitorio

  • En este caso el bebé empieza a llorar de manera sutil y lenta. Poco a poco, a medida va teniendo más hambre, la intensidad aumenta. En general es un llanto bastante rítmico. Cuando la madre no se encuentra cerca, es preferible almacenar biberones con leche materna en la nevera. A la hora de dárselo a nuestro bebé lo mejor será calentarla un poco y comprobar que la temperatura sea templada. Recordad que nuestro bebé es mucho más sensible que nosotros y no tolera las cosas demasiado frías o calientes.
  • Otro tipo de llanto es el de cuando están enfermos o sienten dolor. En este caso es mucho más intenso y menos rítmico. En este caso la mejor solución es que descanse en un sitio cómodo y tenga sus medicinas a mano.
  • A veces los bebés solo quieren compañía. Este llanto tiene un ritmo característico y lo podremos identificar porque el niño mueve los labios hacia afuera, como haciendo morritos. Te recomendamos tener una zona de juegos adecuada a sus necesidades, para que pueda desarrollar sus habilidades psicomotoras de forma adecuada.
  • La habitación del bebé debe tener una distribución adecuada para que puedas disponer de dichos objetos con facilidad. También es importante el color de las paredes, ya que los colores suaves como el celeste, el blanco o el beige recrean una atmósfera más apacible.

Fisioterapia para Cólicos del Lactante

El fisioterapeuta pediátrico u osteópata infantil realiza maniobras suaves e indoloras (si, sin provocar dolor a vuestro bebé durante la sesión) sobre el abdomen se vuestro bebé. Si tu bebé está sufriendo por gases o cólicos o no sabes porque llora, te recomendamos que busques ayuda de un fisioterapeuta especializado en bebés.

¿Cómo calmar a tu bebé?

Lo mejor es que lo atiendas lo antes posible. Lo que necesita un bebé cuando llora es seguridad y cogerlo en brazos se la dará.

Muchas veces, con eso no es suficiente. Por eso es necesario tener a mano algún objeto que ayude a calmarlo como un chupete, peluches o un móvil.

Tabla Resumen de Causas y Abordajes del Llanto en Bebés

Causa del Llanto Descripción Posibles Soluciones
Hambre Llanto rítmico y agudo que aumenta con el tiempo. Ofrecer alimentación a demanda, ya sea pecho o fórmula.
Cansancio Llanto suave y rítmico, acompañado de bostezos y frotamiento de ojos. Crear un ambiente tranquilo, mecer al bebé, establecer una rutina de sueño.
Pañal Sucio Llanto agudo que no cesa al abrazar al bebé. Cambiar el pañal inmediatamente.
Cólicos Llanto intenso y prolongado sin causa aparente, común en los primeros meses. Masajes suaves, mecer al bebé, uso de ruido blanco, consultar al pediatra.
Gases Llanto acompañado de incomodidad y distensión abdominal. Eructar al bebé después de cada toma, masajes abdominales suaves.
Dentición Irritabilidad y llanto durante la salida de los dientes. Ofrecer mordedores fríos, masajear las encías.
Llanto Púrpura Episodios de llanto intenso e inconsolable en bebés sanos. Establecer rutinas, mantener un ambiente tranquilo, ser paciente.
Reflejo de Extrusión Empuje de la lengua al introducir alimentos sólidos. Adaptar la textura de los alimentos, introducir sólidos gradualmente alrededor de los 6 meses.

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