Características de la piel oscura en bebés recién nacidos

25.10.2025

¿Tu bebé o tu niño tiene manchas oscuras, lunares o pecas en la piel? ¡Lo mejor es que lo consultes con el dermatólogo! Seguro que cualquier pequeña imperfección o marca en la piel de tu bebé o tu niño pequeño te genera algún tipo de duda o preocupación. ¡Es normal! Las manchas en la piel del bebé pueden ser marrones, negras, rojas, blancas o azuladas, y se deben a diferentes motivos. (Te interesa: Los cuidados que la piel del bebé necesita)

Manchas comunes en la piel de bebés de piel oscura

Tras el nacimiento del bebé, se pueden observar mejor algunas afecciones en la piel del bebé como puede ser la conocida mancha mongólica en el bebé. Sobre todo, porque la piel de los bebés es muy delicada y siempre es necesario ofrecer un total cuidado.

Mancha mongólica

La mancha mongólica en un recién nacido se trata de una marca de nacimiento con mayor pigmentación que el resto de piel. El nombre concreto de esta afección es melanocitosis dérmica congénita y es causada debido a la acumulación de melanocitos en las capas intermedias de la piel. Esto hace que una zona de la piel cuente con mayor pigmentación que el resto de la piel, dando lugar a un color entre azulado y grisáceo. Como padres puede que este tipo de mancha os asuste, pues la mayoría de veces suelen medir entre 2 y 8 cm.

No hay que preocuparse por la aparición de una mancha mongólica en el bebé, pues se trata de una condición benigna de la piel sin importancia y que suele desaparecer a los pocos años. Su nombre no está relacionado con ninguna enfermedad, sino que el adjetivo “mongólica” está relacionado con el país de Mongolia, puesto que la mayoría de bebés recién nacidos presentan esta mancha azulada. Y es que esta mancha azul en la piel del bebé, suele aparecer entre el 80% y el 90% de veces en bebés de piel oscura, es decir, los de raza asiática y negra. Este tipo de mancha puede aparecer tras el nacimiento o durante las primeras semanas de vida del bebé y su diagnóstico es totalmente clínico.

Como otras afecciones, la mancha azul del bebé no tiene un tratamiento concreto, sino que tiende a ir desapareciendo con la edad. En la mayoría de los casos, la mancha pasa desapercibida cuando el niño llega a los 10 años. Así que no se necesitan cremas ni protecciones especiales para reducir el pigmento de la mancha.

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La llamada "mancha mongólica" es una mancha oscura de color gris azulado, difuminada, que se localiza exactamente en el centro de la base de la espalda del niño y tiene la forma de un triángulo con el vértice dirigido hacia abajo.

Otras manchas y lesiones benignas

Prácticamente todos los bebés cuando nacen o en los primeros días de vida suelen tener muchas manchas, erupciones y “granitos” que aparecen por el cuerpo. La mayor parte no tienen importancia. A continuación, os explicamos las lesiones más frecuentes que pueden tener los bebés y que entran dentro de la normalidad, es decir, que son benignas.

  • Cutis marmorata: Es la piel de aspecto moteado, reticulado o en red, de color azulado. Se da sobre todo en el tronco y las extremidades. Se trata de una respuesta normal al llanto o a la baja temperatura. Con el frío, las manos, pies y labios pueden tomar una coloración azul violácea que se llama acrocianosis. Todo esto es más evidente e intenso en los prematuros. Estos cambios se van cuando se calienta al niño y desaparecen cuando el niño se hace mayor.
  • Eritema tóxico-alérgico: Es la erupción más frecuente y puede afectar a más de la mitad de los recién nacidos a término, pero es rara en el prematuro. Es una erupción con manchas de 1-3 mm que pueden formar pústulas (“granitos de pus”), rodeadas de un halo rojo. Aparecen entre el primero y el cuarto día de vida. Se localizan en cualquier zona, sobre todo en tronco. Pueden durar varios días, hasta semanas, y se van de forma espontánea. No se sabe cuál es la causa. No requiere tratamiento.
  • Milia o hiperplasia sebácea: Es un grupo de pápulas de color blanco perlado o amarillento de 1 a 2 mm de diámetro que aparecen en la cara. Es más frecuente en las mejillas, la frente y la barbilla. Se da en el 40% de los recién nacidos a término. A veces puede haber milia dentro de la boca, esto se llaman perlas de Epstein o nódulos de Bohn. El 85% de los recién nacidos los tienen, sobre todo en el paladar. La milia se resuelve sola en el plazo de un mes. Las perlas de Epstein pueden tardar varios meses en desaparecer.
  • Melanosis pustulosa neonatal: Se da desde el nacimiento en el 5 % de los recién nacidos de raza negra y en el 1 % de los de raza blanca. Son pequeñas pústulas que se rompen con facilidad y dejan un collarete de escama fina y manchas oscurecidas. Puede haber pocas o muchas lesiones y afectan a cualquier parte de la piel, incluidas las palmas de las manos, plantas de los pies y el cuero cabelludo. Las pústulas duran 48 horas pero las manchas oscurecidas pueden persistir varios meses. La causa es desconocida.
  • Miliaria: Se produce por una obstrucción transitoria de las glándulas del sudor y puede ocurrir en las primeras semanas de vida, pero también en los niños más mayores. Si la obstrucción es más superficial, se ven como pápulas de 1 o 2 mm transparentes. Si la obstrucción es más profunda, se ven como pápulas de 1 o 2 mm rojas. También se conoce como sudamina. Las lesiones de la sudamina suelen aparecer agrupadas en los pliegues cutáneos y zonas abrigadas con mucha ropa. La elevada temperatura ambiental o el arropamiento excesivo favorecen su aparición.
  • Acné neonatal: Aparecen algunas lesiones similares al acné del adulto pudiendo aparecer granos (pústulas con un halo más rojo alrededor). Puede estar presente al nacimiento o surgir en los primeros días de vida. Aparece en la cara y suele resolverse espontáneamente en unos meses. Es raro que precise tratamiento.
  • Mancha salmón: Es muy frecuente, se da en cerca del 50% de los recién nacidos. Es una lesión de color rojo claro (salmón). Su localización más frecuente es la nuca, frente, nariz y labio superior. Suele desaparecer durante el primer año de vida, pero puede persistir si afecta a la nuca ("picotazo de cigüeña").
  • Ampolla de succión: Son lesiones con forma de ampolla de 2-4 mm que están presentes al nacimiento. Puede ocurrir también que se presenten como una abrasión superficial, si se rompen antes del nacimiento. Suelen aparecer en mano, dedos o muñecas. Son debidas a que el bebé, durante el embarazo en el útero, ha estado succionando esa zona de manera repetida.

Otras manchas en la piel

Manchas café con leche

Las manchas de color café con leche en la piel del bebé pueden estar presentes desde el nacimiento del bebé. Se deben a una mayor concentración de melanina en determinadas zonas de la piel.

¿Qué debes hacer si el bebé tiene una mancha café con leche?

Esta señal en la piel también es benigna, siempre y cuando el número de manchas sea limitado (máximo, tres). Son manchas pequeñas, benignas, de color marrón claro que aparecen entre los 2 y los 5 años, cuando el pequeño comienza a tomar el sol.

Lunares

Los lunares tienen los bordes perfectamente definidos y son de color oscuro. Suelen aparecer a partir del primer año, y aparecen en pocas ocasiones entre los recién nacidos.

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Manchas descoloridas y negras

Las conocidas como manchas descoloridas en la piel del bebé son pequeñas manchas más claras que el resto de la piel e indican una escasez de melanina. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero sobre todo en la zona central del abdomen, cerca del ombligo, y aumentan de tamaño al crecer el niño. Pero se ven poco y solo destacan cuando la piel se broncea.

Qué debe hacerse si el niño presenta piel despigmentada

No debes preocuparte por ello, ya que este tipo de manchas claras son de tipo benigno, por lo que solamente deberás consultar con el especialista si su número es muy elevado.

Manchas negras en la piel del niño

Por otro lado, puede que las manchas sean negras. En este caso, puede tratarse de nevus o bien de pecas.

Nevus

Los nevus son marcas oscuras que aparecen ya en el momento del nacimiento. La intensidad del color es muy variable. Algunas de estas marcas son pilosas, es decir, con pelo, desde el momento de nacer.

Pecas

Son lunares con un diámetro que oscila entre 1 y 2 milímetros. Pueden aparecer en cualquier parte, y suelen hacerlo entre los tres y los cinco años de edad.

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Pueden presentar un color negro uniforme, tienen los bordes bien definidos y con frecuencia aumentan de número al crecer el niño. También se conocen como "antojos", pero, en realidad, no tienen ninguna relación con los deseos alimenticios no satisfechos de la madre durante el embarazo.

Manchas blancas en la piel: qué significan

¿A tu bebé le han salido unas manchas blancas en la piel y te gustaría saber a qué se pueden deber? Las posibles causas de estas manchas blancas en la piel pueden ser de diferente índole. En cualquier caso, una mancha blanca en la piel significa que en esa zona hay menos melanina (el pigmento natural de la piel).

El color de piel del recién nacido

El color de la piel del bebé es una característica que llama mucho la atención a los padres. Sorprende que al nacer presente una tonalidad diferente a la que tendrá algo más tarde y que en ciertas posturas o con el llanto cambie a un color más intenso.

En algunos casos el bebé puede seguir teniendo amoratadas ciertas zonas del cuerpo como son los pies y las manos, debido a que la circulación sanguínea todavía no está bien establecida, pero este color debe corregirse en cuanto cumpla sus primeras 24 horas de vida.

Puede presentar una piel con un cierto tono amarillento. Puede presentarla así entre el segundo y el séptimo día de vida. Se debe a la ictericia, que es la acumulación de bilirrubina en la sangre. Para solucionarla bastará con exponer al niño a la luz solar 10 minutos al día. Si no mejora, ve al pediatra.

En ocasiones podemos observar que las uñas y labios se tornan amoratados. Ante una bajada de temperatura, el cuerpo mantiene calientes los órganos vitales, en detrimento de las partes más “prescindibles” que adquieren este color. Tenemos que evitar exponer al bebé al frío y a las corrientes de aire directas.

Si el niño llora o se esfuerza con la tos, o con el hecho de hacer caca, se pondrá colorado (no tiene importancia) y también cuando permanezca mucho tiempo echado en la misma posición. Para evitarlo, cámbiale de postura de vez en cuando.

Palidez grisácea extrema. Es el tono más alarmante, pues suele denotar infección. Esta característica está muy acentuada en los prematuros, que poseen una piel casi transparente.

Es normal que cambie el color. Según pasan los días estas variaciones de color en la piel van dejando de darse, hasta que el tono de piel se estabiliza.

Hay que tener claro que "un concepto importante en el recién nacido es que, desde el pigmento de coloración con el que nace el niño hasta el color definitivo pasan varios meses, unos tres o cuatro meses", aclara el Dr. Baca.

Cuando veas por primera vez a tu hijo tras el parto te sorprenderá su color: rojo amoratado y con una sustancia blanquecina por encima (ésta es la vérnix, una capa de grasa que ha protegido su cuerpo durante el embarazo y que se reabsorbe sola a los dos o tres días del nacimiento).

Después de romper aguas y el posterior nacimiento del bebé, verás que tiene este color amoratado que se debe al esfuerzo que ha realizado para atravesar el canal del parto. Pero tranquila, va a ir desapareciendo en las horas siguientes, hasta dar lugar a un tono rosado.

Los niños que nacen por cesárea son una excepción: llegan al mundo con un color estupendo, sonrosadito y nada amoratado, porque se han ahorrado el esfuerzo del parto.

Además del color, otra peculiaridad sorprendente de la piel del recién nacido es que es tan fina y tiene tan poca grasa que permite ver las venas y los capilares a través de ella.

Cuidados de la piel del bebé recién nacido

Existen algunas claves para el cuidado de la piel del recién nacido. Una de ellas es, para su higiene, utilizar jabones neutros y sin perfumes y lavarle con la mano o con una esponja suave. Se deben evitar jabones alcalinos, ya que aumentan su pH y pueden provocar irritaciones en la piel.

"La piel del niño necesita mucho cuidado, de tal manera que siempre que lo bañemos es importante hidratar su piel con la correspondiente loción. Los padres van a ir viendo cómo aparecen pequeñas grietecitas que, posteriormente, hacen que se desprendan pequeñas láminas de piel porque la piel se va regenerando. Siempre hay que utilizar un gel lo más adecuado posible al recién nacido y al bebé pequeño, especialmente todos aquellos que se han elaborado a partir de la avena", apunta el Dr. Baca.

Algo que debes tener muy en cuenta cuando se habla de piel: el recién nacido es muy vulnerable a la radiación solar. Su piel es extremadamente delicada porque presenta menos unión entre sus células y porque posee menos cantidad de melanina, que es el pigmento responsable del color cutáneo. Todo esto hace que los rayos del sol la atraviesen con facilidad. Hasta los seis meses, la piel del bebé no se debe exponer al sol.

Por ello, jamás debes exponer a tu hijo al sol directo ni llevarlo de paseo en las horas centrales del día, que es cuando más calor hace, porque se pondría muy rojo y acabaría quemándose. Como necesita que le dé la luz del sol (ayuda a sintetizar la vitamina D, que es la que fija el calcio a los huesos), sácale a diario, pero en las horas más templadas, con protección y yendo siempre por las zonas sombreadas.

Es una duda muy frecuente para padres primerizos si a los bebés hay que bañarles todos los días. Sin embargo, según indica la Asociación Española de Pediatría, no es necesario limpiar todas las zonas ya que tienen mecanismo de autolimpieza.

Además, como la piel del recién nacido suele estar seca y presentar descamación, es recomendable utilizar lociones humectantes después del baño.

No es necesario emplear jabones siempre que cambiemos el pañal al bebé. Son recomendables los preparados sin alcalinos con agentes aditivos grasos e indicados para el cuidado de ciertas zonas delicadas del bebé. Consulta con el pediatra o el dermatólogo cuál es el más recomendable para tu hijo.

Hay problemas que afectan a la piel del bebé con frecuencia, muchos de ellos sobre todo en verano, como son el eczema, la miliaria o sudamina (sarpullido sobre todo en tórax, abdomen y cara debido al sudor), foliculitis (erupción cutánea pruriginosa en áreas de crecimiento capilar), hiperhidrosis plantar (ampollas pruriginosas generalmente en la planta de los pies debido al uso de calcetines o calzados cerrados en días calientes) o la enfermedad mano-boca-pie.

¿Cuándo consultar al especialista?

Todas las lesiones cutáneas mencionadas son benignas. Una gran parte desaparecen en las primeras semanas de vida y no requieren ningún tratamiento. Ante cualquier duda, puede consultar con su pediatra.

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