Cambios Hormonales y Lactancia Materna: Una Etapa de Transformación

18.11.2025

La lactancia materna es un proceso natural que aporta beneficios tanto al recién nacido como a la madre. Desde el punto de vista ginecológico se reconoce su importancia no sólo como la mejor forma de alimentación en los primeros meses de vida, sino también como un aliado en la recuperación de la mujer después del parto.

El Puerperio: Un Período de Adaptación

La madre y su recién nacido/a siguen estrechamente ligados entre sí durante el período del puerperio. Por eso, nos parece que debe considerase como puerperio todo el período que la madre necesita para recuperar la condición endocrina y nutricional que tenía antes de embarazarse y toda la etapa de transición en que el niño o niña es tan dependiente de la madre.

Mientras una mujer está amamantando, permanece en un estado endocrinológico muy diferente al del embarazo y que difiere también de su condición previa al embarazo. La mujer, como hemos visto, experimenta cambios anatómicos, fisiológicos, en la relación con pareja y con la familia y, en general, en la forma en que se desarrolla la vida diaria.

En general, se producen cambios importantes en el plano emocional y cambios en los intereses y prioridades a corto y largo plazo. En algunos casos, las mujeres pueden experimentar diversos grados de alteraciones psíquicas que pueden llegar a constituir un cuadro serio, como es la depresión posparto que requiere detección oportuna y manejo adecuado.

Etapas del Puerperio

El puerperio se puede dividir en tres etapas:

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  1. Etapa A: Es la primera etapa después del nacimiento. Se caracteriza por una conducta dependiente y puede durar desde varias horas hasta dos días después del parto. Durante este período la mujer presta una intensa atención sobre ella misma. Emergen dudas sobre su capacidad como madre y cuidadora.
  2. Etapa B: También llamada de hacerse cargo, es la segunda etapa. La mujer comienza a recuperar su energía y experimenta una mejoría del bienestar físico. Es una etapa muy receptiva para la educación y enseñanza de la lactancia, y otros procedimientos sobre el cuidado.
  3. Etapa C: También llamada de dejar hacer, coincide esta etapa con el alta maternal. La mujer adopta conductas más independientes en su papel maternal. Comienza a ver al recién nacido como un ser independiente. La mujer necesita desarrollar su relación con su pareja y el resto de la familia.

Cambios Hormonales Clave en la Lactancia

Un vez que el bebé nace y la placenta se desprende, el cuerpo materno experimenta una serie de cambios hormonales. Durante los primeros días después del parto desaparecen de la circulación maternalas hormonas que se producían en la placenta durante el embarazo y que mantenían inhibida la secreciónde leche. Este descenso posibilita un aumento de la prolactina, por la liberación de la actividad hipofisaria y desbloqueo de la glándula mamaria.

  • Prolactina: Amamantar eleva los niveles de prolactina, y cuando el niño succiona, inicia el reflejo de eyección o bajada de la leche. La prolactina es la hormona esencial para la síntesis de la leche materna, por lo que tiene un papel fundamental en la lactancia. Se segrega en una zona del cerebro, una glándula denominada adenohipófisis. Sus niveles durante el embarazo y el postparto dependen de una relación de equilibrio con los estrógenos placentarios.
  • Oxitocina: La succión estimula la neurohipófisis para liberar oxitocina. La oxitocina comienza a trabajar antes del parto para preparar el útero y es la responsable de las contracciones de Braxton Hicks. También mantendrá eficazmente una correcta contracción e involución uterina, disminuyendo los episodios de sangrado y hemorragias posparto.

Tras expulsar la placenta, se produce una caída rápida de progesterona y estrógenos durante las 48 horas siguientes al parto, lo que favorece la expresión de receptores para la prolactina.

Es por ello que una puérpera tenga ansiedad cuando la separan de su hijo/a, y que no desee que el niño sea cuidado o cogido por nadie más que por ella. Es normal una pérdida de interés en la actividad sexual y en otras actividades (salir, ir al cine, compartir con amigos…) que antes eran más importantes para ella.

El Retorno de la Menstruación y la Fertilidad

Durante la primera etapa del puerperio, el ovario está deprimido, ya que la hipófisis (glándula que regula el trabajo del ovario) no produce suficientes hormonas para estimularlo. En general se admite que la mayoría de las mujeres que no amamantan a sus hijos menstruarán antes que las que si lo hacen.

Esta inhibición del ovario dura algunas semanas en las mujeres que no amamantan, quienes presentan la primera ovulación entre cuatro y ocho semanas después del parto. El mecanismo exacto responsable de la reanudación del ciclo menstrual no se conoce totalmente. La mayoría de los primeros ciclos son anovulatorios después de la amenorrea.

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Los promedios de reaparición de la menstruación son muy variables. Las mujeres que no lactan tienen el retorno de la menstruación entre la 6ª y 8ª semana después del parto en el 50% de los casos.

La intensidad de la lactancia y el tiempo posparto afecta la ocurrencia de la ovulación. Amamantar de manera frecuente, a demanda, de día y de noche. La prolactina se produce en la hipófisis, en el centro del cerebro, e inhibe la ovulación. Pero no es infalible.

No existe “la normalidad” y es un misterio saber cuando va a volver la regla. Si das el pecho, es muy probable (si sigues las indicaciones anteriores) que no la veas los primeros seis meses. A partir de aquí y con el inicio de la alimentación complementaria es más probable que se produzca el regreso de la regla.

Cambios Físicos y Emocionales en el Postparto

Los cambios en el estado de ánimo coinciden, como hemos visto, con la caída brusca de las hormonas estrogénicas y la progesterona, que alcanzan los niveles más bajos en esos días. Por supuesto que los cambios hormonales influyen en los emocionales, pero no son la única causa de los cambios emocionales que se dan en el puerperio.

Más allá de lo físico, los cambios psicológicos postparto son una realidad poco visibilizada. El cansancio, las exigencias del cuidado del bebé y la presión social se suman a los cambios hormonales en la mujer, generando un estado de vulnerabilidad que, si no se habla abiertamente, puede vivirse con culpa o en silencio.

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Problemas Comunes y Soluciones

  • Sudoración excesiva: Suele ocurrir durante la noche, pudiendo llegar a dejar empapadas la almohada y las sábanas.
  • Caída del cabello: Ocurre alrededor del tercer y cuarto mes. Comúnmente llamado, efluvio telógeno postparto. Está causado por la bajada de estrógenos después del parto, esto reactiva la fase de la caída del cabello que se había detenido durante el embarazo.
  • Sequedad vaginal: Muy frecuente en mujeres que optan por la lactancia materna. En este caso los niveles de prolactina estarán elevados y los estrógenos bajos. Esto puede provocar molestias urinarias, prurito vaginal y dolor durante las relaciones sexuales.

¿Son normales los cambios de humor tras el parto?

Sí. El baby blues suele durar entre 3 y 10 días y desaparece por sí solo. No debe confundirse con la depresión posparto, que es más intensa y prolongada. Los cambios emocionales postparto no solo dependen de las hormonas. Identificar estos factores ayuda a comprender que los cambios psicológicos postparto no son debilidad, sino parte del proceso de adaptación.

Recuperación Nutricional y Bienestar Emocional

La madre se recupera paulatinamente del desgaste nutricional del embarazo y la lactancia. Esto será más fácil en madres con un adecuado estado nutricional previo, y con una buena dieta tanto durante el embarazo como durante la lactancia. El desgaste nutricional puede provocar alteraciones emocionales, sobre todo por falta de hierro y en el caso de hipotiroidismo con déficit de yodo.

Consejos para un Postparto Saludable

El postparto es una etapa de grandes cambios físicos, emocionales y psicológicos, y merece ser vivida con comprensión y cuidado.

  1. Respeta tus tiempos: la recuperación tras el parto no es inmediata. Escucha a tu cuerpo.
  2. Cuida tu alimentación: una dieta equilibrada ayuda a regular los cambios hormonales en la mujer y aporta energía.
  3. Mantente hidratada, sobre todo si das el pecho.
  4. Busca apoyo emocional: hablar con tu pareja, familiares o grupos de madres puede aliviar la carga.
  5. No te juzgues por lo que sientes: tristeza, miedo o irritabilidad son parte de los cambios emocionales y no significan que no quieras a tu bebé.
  6. Muévete con suavidad: pasear o practicar ejercicios posparto favorece el equilibrio físico y mental.
  7. Dedica tiempo para ti: aunque sean minutos al día, procura hacer algo que disfrutes.
  8. Pide ayuda profesional si la necesitas: matronas, psicólogos y médicos están para acompañarte.
  9. No te compares: cada postparto es diferente y los tiempos de recuperación física varían de una mujer a otra. Compararte con otras madres puede llegar a frustrar mucho.

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