Nino Bravo: Un Legado Musical en "Mi Tierra"
Luis Manuel Ferri Llopis, conocido mundialmente como Nino Bravo, nació el 3 de agosto de 1944 en Aielo de Malferit, un pequeño pueblo valenciano. Su familia se trasladó a Valencia cuando él tenía apenas dos años.
En el marco de la conmemoración del Año Nino Bravo, Reclam Editorial ha lanzado 'Mi tierra', una obra escrita por Vicente Sanchis Albero que rinde homenaje literario a una de las figuras más representativas de la música. El libro traslada a las nuevas generaciones el patrimonio musical de un cantante de éxito internacional durante décadas.
Bajo el prisma de un niño que encuentra un disco del artista de Aielo en casa de sus padres, el protagonista de la historia descubre un nuevo universo musical de la mano de Nino Bravo e investiga más detalles sobre su vida. Para Vicent Sanchis este libro es, sin duda, una ventana abierta para dar a conocer a las nuevas generaciones la importancia de la figura de Nino Bravo: “Es totalmente compatible que a los jóvenes les guste cualquier tipo de música de moda y después acaben la fiesta con ‘Un beso y una flor’. Es parte de nuestra cultura y la música no entiende de edad ni de tiempo. La buena música siempre perdura”, sostiene.
Sanchis reflexiona alrededor del impulso que el artista dio a la internacionalización de la cultura valenciana: “Todavía hoy, cincuenta años después de morir, la gente continúa cantando sus canciones. Si vas a cualquier lugar fuera de València y dices que eres de Aielo en seguida te relacionan con el pueblo de Nino Bravo. Es la persona de referencia a la historia del pueblo. Todos hemos querido parecernos a él. Es patrimonio valenciano y lo seguirá siendo por siempre jamás”.
La obra será presentada en público el próximo viernes 28 de abril, a las 19 horas en el Palau de Malferit, en Aielo. El acto, además del reconocimiento a su figura, también estará lleno de música con la actuación de artistas como Llorenç Belda i Àlvaro Calabuig y las voces en directo de Naima Chàfer, Elma Sambeat, Jacinto Belda y el propio Vicente Sanchis. Una tarde de literatura y música para recordar a Nino Bravo, una personalidad de leyenda.
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Los autores son Vicente Sanchis Albero i Albert Quiñones Borredà. El primero es Doctor en Farmacia y graduado en Nutrición Humana y Dietética. Actualmente titular de una farmacia en Guadasséquies, donde también trabaja como nutricionista y ortopeda. Emprendedor, ha puesto en marcha una tienda en línea de farmacia veterinaria (Farmanimalia). El trabajo diario lo combina con la música; canta y toca el piano, sobre todo canciones de Nino Bravo.
En otoño de 1961 fundó el grupo Los Hispánicos, con sus amigos Félix Sánchez y Salvador Aranda. Tras este primer intento se unió más tarde a Los Superson, quienes le acompañaron a través de su carrera artística. En 1968 hizo su presentación como solista en el Festival de cantantes Noveles del Ayuntamiento de Vall D'Uxo. La casa discográfica Fonogram le contrató con un primer sencillo con canciones de Manuel Alejandro: Como todos y Es el viento. En 1970 cosechó su primer gran éxito, con el tema Te quiero, te quiero de Augusto Algueró.
Participó por dos veces en la selección para el Festival de Eurovisión. La primera en 1970 con Esa será mi casa superado por Julio Iglesias y la segunda en 1971 a través del programa “Pasaporte a Dublín”, donde quedó en segunda posición siendo Karina la elegida. En 1971 publica su segundo álbum y el tema Noelia, uno de sus mayores éxitos. En 1972 vio la luz el tercero, “Un beso y una flor”, álbum con el que obtuvo gran éxito en España e Hispanoamérica. También en 1972 representó a España en el Festival de la Canción de Río de Janeiro, quedando en segundo lugar. Poco después salió a la venta su cuarto álbum, “Mi tierra”, en el que se incluía el tema Libre, gracias al cual terminó ese año en lo más alto de las listas de éxitos.
El 15 de marzo de 1973 realizó su última actuación en Valencia, cantando por primera y única vez el Himno Regional de Valencia. Granada acogió poco después la que sería su última actuación, al fallecer en accidente de tráfico la mañana del lunes 16 de abril de 1973.
Las canciones que hicieron a Nino Bravo leyenda, tratan de temas que hoy en día siguen vigentes. Canta a la libertad en tiempos de opresión (Libre), a lo que él entiende que es la vida (Vivir), a la dificultad de tener que partir de su tierra hacia un futuro mejor (Un beso y una flor), o a lugares que por distintos motivos le sugieren grandes sensaciones (América, Raíces). Pero principalmente lo hace al amor en todas sus vertientes: amor apasionado (Te quiero, te quiero), desamor (Como todos), amores imposibles (Noelia), amores soñados (La puerta del amor), pero sobre todo al amor perdido y añorado (Amanecer, Esta será mi casa, Mis noches sin ti, Cartas amarillas). Quizá sea por eso por lo que todos en algún momento nos sentimos tan cercanos a ellas.
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Aunque todas son importantes y muy conocidas, la más auténtica y personal fue Vivir, compuesta por el propio Nino Bravo. En ella nos transmite sus propios sentimientos a través de lo que él entiende que es vivir con plenitud, a pesar de las dificultades e incomodidades que eso entraña. Pensar, hablar, soñar, llorar, luchar, reír, sentir, amar, sufrir, soñar lo que fue nuestro, beber en las pasiones, caminar siempre adelante aunque tengas que sufrir, eso es vivir.
"Libre": Un Himno a la Libertad
Libre es una de las canciones más famosas de Nino Bravo. El valenciano la incluyó en su disco Mi tierra, publicado en 1972, aunque ya la había interpretado en directo anteriormente. Su carrera musical terminó de manera prematura, ya que falleció tras sufrir un accidente de tráfico en 1973.
La composición es obra de José Luis Armenteros y Pablo Herrero. La teoría más popular sobre su origen apunta a que los autores se inspiraron en la triste historia de Peter Fechter, el primer hombre que fue asesinado al intentar cruzar el muro de Berlín.
Pablo Herrero, uno de los responsables de Libre, desmintió que la canción de Nino Bravo se refiriera a la muerte de Fechter en el muro de Berlín. El compositor aclaró en De vuelta, programa de Radio 5, el 23 de mayo de 2021: "No se inspiró en esa historia. Fue menos épica, mucho más doméstica, menos importante".
"Esto fue el producto de una rebeldía, de una generación que había nacido en España justo después de la guerra y que vivimos la dictadura a base de bien y una fuerte represión que se extendió hasta el año 75, que fue cuando murió Franco. Sin embargo, esta canción es del año 72, él estaba todavía vivo. No teníamos que mirar a Alemania. Lo estábamos viviendo aquí.
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Durante 1972 Nino Bravo hizo siete viajes a América para promocionar sus discos, que se vendían allí tanto o más que aquí, realizó numerosas galas veraniegas por toda España y aún tuvo tiempo de grabar este LP, el mejor de su carrera sin ninguna duda. El disco que marca la madurez como intérprete del cantante valenciano. “Mi tierra” había sido la canción que Nino había defendido en el Festival Internacional de Río de Janeiro, en el que las añagazas de un jurado le impidió ganar. Una canción dedicada a su país. Sin embargo, ésta y las demás canciones del disco iban a verse relegadas a un segundo plano por “Libre”, tal vez la mejor balada de la historia del pop español. Un tema con aires de himno, obra de Pablo Herrero y José Luis Armenteros que, andando el tiempo, iba a convertirse en una de las más conocidas y valoradas canciones de la música española.
La canción fue mirada de reojo por el franquismo, ya muy deteriorado, de su época. Eso de hablar de libertad y de dar la vida por ella al lado de una alambrada no estaba bien visto en la España desarrollista dentro de un orden de los primeros 70. Como la canción crecía en popularidad, en seguida el régimen dictaminó que se trataba de una protesta contra la falta de libertad en Alemania Oriental y un homenaje a los que habían dado su vida huyendo del comunismo, intentando saltar el muro de Berlín que separaba las dos alemanias en ese momento… Y se quedaron tan anchos.
Pero este disco trae más canciones. Inevitable referirnos al tema que da título al álbum, un himno con todas las de la ley, interpretado con la habitual voz viril del cantante. Una buena melodía de Augusto Algueró y una letra elegiaca de Germán Bueno.
¿Qué tenían en común el cantante valenciano Nino Bravo (3 de agosto de 1944-16 de abril de 1973) y el obrero de la construcción alemán Peter Fechter? Pues además de lo obvio -varones, humanos, terrícolas- ambos murieron demasiado jóvenes y ambos quedaron unidos para siempre en la historia por una canción que seguramente has escuchado mil veces sin saber quizá el significado que esconde. El artista, una de las mejores voces que ha dado este país, perdía la vida tras chocar con su BMW el 16 de abril de 1973 cuando se dirigía a Madrid para debutar como productor musical. El joven germano se hizo tristemente famoso por ser, un 17 de agosto de 1962, la primera víctima del infame Muro de Berlín, que se había construido un año antes de su muerte. Y su historia es -aunque ni su intérprete ni los autores hicieron alguna vez referencia al episodio- es la que inspiró Libre, una de sus canciones más exitosas y, junto al Resistiré del Dúo Dinámico, uno de los himnos que mejor nos acompañó en el confinamiento de hace ya tres años.
Así comienza la canción incluida en el álbum Mi tierra del cantante Nino Bravo, compuesta en 1972 por José Luis Armenteros y Pablo Herrero, y que de forma poética nos cuenta los últimos y angustiosos momentos de vida de Fechter, que en efecto tenía casi 20 años (18) y quiso, por desgracia sin éxito, cruzar la frontera para escapar de la República Democrática Alemana. Su plan, junto a un amigo, era esconderse en un taller de carpintería cerca del Muro para desde ahí tratar de alcanzar el corredor de la muerte y desde allí correr hasta una pared cercana al famoso Checkpoint Charlie, ya en el Berlín occidental.
Pero cuando trataba de escalar la pared, fue descubierto por los guardias -marchaba tan feliz que no escuchó, la voz que le llamó- que le dispararon, cayendo de nuevo en el lado este. El joven estuvo gritando y desangrándose -sobre su pecho flores carmesí, brotaban sin cesar- durante cerca de una hora, pero no recibió ayuda médica de ninguna de las partes, que tenían miedo a posibles represalias. Tan solo le lanzaron un botiquín que no sirvió de nada. El protagonista de nuestra historia murió una hora después mientras al otro lado, en la RFA, se formaba una manifestación espontánea que gritaba "asesinos" a los guardias de la frontera.
Tras su muerte se colocó una cruz en el lado occidental cerca del punto donde falleció y en el primer aniversario de su muerte, Willy Brandt, entonces alcalde de Berlín occidental, realizó allí una ofrenda de flores. Después de la reunificación alemana, en 1990, se construyó allí el Monumento a Peter Fechter.
La suya es solo una de las cientos de vidas que se perdieron en la frontera entre las dos Alemanias. Entre 1961 y 1989, más de 100.000 ciudadanos de la RDA intentaron huir a través de la frontera o saltando el Muro de Berlín. Más de 600 personas fueron abatidas a tiros por soldados fronterizos de la RDA o murieron de otra forma al intentar huir. Algunos de ellos murieron ahogados, sufrieron accidentes mortales o se suicidaron al ser descubiertos. Se calcula que solo en el Muro perdieron la vida unas 140 personas, donde los guardias tenían órdenes de disparar a cualquiera que intentara franquearlo.
Pero la historia de Libre no acabó allí, ni tampoco once años después con la muerte del cantante. Número uno en España y todo un hit también en Latinoamérica, tendría unas sorprendentes repercusiones políticas: prohibida primero en Cuba por Fidel Castro, la canción tuvo una desafortunada versión en la voz de Bigote Arrocet, que en el Festival de Viña del Mar la cantó de rodillas frente a otro dictador, Augusto Pinochet. Un hecho más sangrante aún ya que años antes los militares chilenos habían arrebatado el tema, que cantaban los detenidos por la dictadura, para usarla como propaganda anticomunista e incluso para torturar a los presos, como los soldados norteamericanos hicieron en Guantánamo con el Born in the USA de Bruce Springsteen.
Capla Festival: Un Homenaje a Castellón y la Música
El próximo 4 de octubre, el Recinto de Ferias y Mercados de Castellón acogerá la primera edición del Capla Festival, un evento musical de gran formato que promete revolucionar la agenda cultural de la provincia. El Capla Festival nace con una clara vocación intergeneracional y de homenaje a Castellón -su nombre hace referencia a “Ca-stellón de la Pla-na” y al recordado programa infantil «Premios Capla»-.
La alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco, también participó en el acto, remarcando el papel de la ciudad como referente cultural. «Castellón se ha convertido en epicentro cultural y de ocio de la provincia. Con eventos como el Capla Festival, Castellón consolida su posición en el circuito de festivales de música de España, ampliando la temporada cultural más allá del verano».
El festival no solo será una maratón musical de 12 horas ininterrumpidas, sino que también tendrá un fuerte componente social. Se habilitará una zona solidaria en colaboración con la Fundación Caja Castellón, donde varias asociaciones benéficas locales podrán dar visibilidad a sus proyectos y recaudar fondos mediante juegos solidarios.
La presentación de la premier de la canción solidaria Mi tierra, «feta de germanor» ha tenido lugar en los cines ABC Park, y ha contado con la asistencia de los familiares de Nino Bravo: Eva y Amparo Ferri, sus hijas y Antonio Luna, el manager de la familia, que también han participado en el proyecto.
En palabras de Javier López Valcárcel, Amstel Marketing Manager, «esta canción es mucho más que una versión. Es un abrazo musical, un símbolo de germanor, de cómo el arte puede ser la mejor forma de estar al lado de quienes han sufrido. Estamos profundamente agradecidos a todos los artistas que se han sumado con tanta generosidad a este proyecto».
«Desde Amstel, que nos sentimos parte de esta tierra, queríamos devolverle a la sociedad valenciana un gesto de apoyo y de respeto. Y qué mejor forma de hacerlo que con la música, ese lenguaje universal que une generaciones y memorias. Gracias también a la familia de Nino Bravo, por permitirnos rendir tributo a su legado desde un lugar tan puro como es la solidaridad. Y gracias a todas las personas, asociaciones y profesionales que han hecho posible este proyecto musical. Creemos que cuando la cultura se pone al servicio de la comunidad, suceden cosas extraordinarias».
De hecho, este proyecto se enmarca dentro de la iniciativa «Feta de Germanor», impulsada por Amstel, marca del Grupo HEINEKEN, que ha puesto en valor durante todo el año la fuerza de la unión en momentos difíciles.
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