Canciones para embarazadas y madres: Beneficios y recomendaciones

02.11.2025

Cuando una mujer está embarazada, suele preocuparse por hacer todo lo que esté en su mano y que pueda beneficiar a su bebé. Una de estas cosas es escuchar música durante el embarazo, ya que se han popularizado sus efectos positivos, a veces, erróneamente.

¿Puede escuchar el bebé dentro del útero?

Aproximadamente alrededor de la semana 16-18 de gestación, el bebé podrá escuchar los sonidos provenientes del interior de la madre, es decir, los latidos del corazón materno, ruidos respiratorios e intestinales...

Sin embargo, según avanzan las semanas de gestación, el sistema auditivo y el cerebro continúan su desarrollo, lo que permitirá al bebé escuchar sonidos externos y diferenciarlos. Esto hace que, en torno a la semana 28 de gestación, el bebé ya reconozca la voz de su madre (uno de los estímulos sonoros más importantes que recibe), lo que puede ayudar al vínculo afectivo entre madre-hijo y al reconocimiento materno una vez que el bebé nazca.

No obstante, hay que tener en cuenta que el bebé en desarrollo percibe los sonidos desde el interior del útero. Por ello, las distintas capas de tejido (del útero y del abdomen) y el líquido amniótico que protegen al bebé, también harán que perciba estos sonidos exteriores de manera distorsionada y no los escuche tal y como se perciben desde fuera.

Además, el sonido le llegará al bebé aproximadamente a 20 decibelios menos, por lo que lo más probable es que el bebé no escuche un susurro materno. Pese a ello, es beneficioso que ambos progenitores hablen al bebé (o que canten o lean en voz alta), aunque aún esté en el vientre materno, ya que esto reforzará el vínculo y el apego incluso antes del nacimiento.

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Beneficios de la música prenatal

Es cierto que el instinto maternal conduce a las madres a hablar y a acariciar al bebé que está en su vientre y quizá es porque algo les dice que el bebé está escuchando y sintiendo, estableciéndose una relación especial entre ambos.

La música va a fortalecer dicho vínculo, escuchando y tarareando canciones para que el bebé perciba el estado de ánimo de la madre y se lo transmita. Las buenas vibraciones de disfrute o relajación que la música genera en la madre, se transmiten al feto e influyen positivamente en que él también esté bien.

Sin embargo, cantar o escuchar música durante el embarazo también tiene otros efectos beneficiosos para el bebé:

  • Estimula la frecuencia cardiaca del bebé.
  • Aumenta la capacidad del bebé para la percepción del lenguaje.
  • Mejora el desarrollo emocional del bebé y refuerza el vínculo madre-hijo.
  • Favorece que el bebé sea más tranquilo al nacer, ya que escuchar la misma música que escuchaba durante el embarazo podría relajarlo. De este modo, el bebé lloraría menos y dormiría y se alimentaría mejor.
  • Influye en que el sistema inmunitario del bebé se vea fortalecido, debido a que duerme y se alimenta mejor. Por ello, pueden ser bebés más sanos.

Además, la música durante el embarazo ayuda a la madre a producir endorfinas y a relajarse y olvidarse por momentos de ciertas molestias asociadas al embarazo, mejorando su bienestar y el del bebé.

Un estudio de la Universidad de Almería, ha descubierto que también es bueno para la ansiedad de las futuras mamás. Es una investigación pionera que ha llegado a la conclusión de que los temas melódicos y sin voz generan un mayor bienestar en la mujer y esto se transmite al bebé.

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Los niveles de presión arterial y de frecuencia cardiaca de las gestantes fueron mayores en el grupo que no se le aplicó la musicoterapia, con lo cual es un signo de que estaban más estresadas y menos relajadas, señala Jéssica García González, enfermera y doctora en Ciencias Médicas por la UAL.

¿Cuándo poner música al bebé en el embarazo?

Uno de los mejores momentos para poner música al bebé durante el embarazo es alrededor del momento de ir a dormir, ya que la música favorecerá que la mujer y su bebé se relajen. Por supuesto, si se quiere obtener este efecto de relajación, lo mejor será elegir un estilo como la música clásica. También se puede optar por cantar al bebé (incluso nanas) o leer en voz alta.

En cualquier caso, si a la mujer le gustan otros géneros musicales, también es beneficioso escuchar el estilo musical que la mujer prefiera y le produzca bienestar, ya que el bebé también percibirá estas buenas sensaciones.

Por otro lado, un buen momento para hacerlo es durante el tercer trimestre de gestación, ya que el sistema auditivo del bebé se encuentra más desarrollado. Además, se deberá utilizar un volumen adecuado, no demasiado alto.

La música clásica es uno de los estilos musicales preferidos para escuchar durante el embarazo, pero cualquier tipo de música es válido si la mujer se siente cómoda escuchándolo, le genera bienestar y lo disfruta porque el bebé percibirá estas sensaciones.

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El estilo de música era relajante, instrumental y melódica, sin ninguna voz. Los sonidos que prevalecían eran los agudos, que son los que mejor escucha el bebé a través del abdomen, ya que su oído está completamente desarrollado a partir de las 24 semanas.

El efecto Mozart

El efecto Mozart se ha popularizado y es el nombre que recibe la creencia de que escuchar música clásica de este compositor durante el embarazo puede hacer que el bebé sea más inteligente o creativo. No obstante, la evidencia científica no ha podido demostrar que esta música aumente el desarrollo intelectual de los bebés.

Sin embargo, sí que hay un efecto positivo y beneficioso en el bienestar que la música puede generar en la madre, ya que este se transmitirá al feto.

Recomendaciones adicionales

Antes de comprender o pronunciar una sola palabra, los bebés son ya capaces de comunicarse. Emplean los recursos a su alcance para expresarse y perciben todo lo que ocurre a su alrededor. Sienten la cercanía de sus figuras de apego y el contacto con ellas les reconforta. Existe comunicación mucho antes del desarrollo del lenguaje, pero también antes del nacimiento.

Durante el embarazo, tu hijo percibirá sonidos del exterior a través del abdomen. Sin embargo, tanto el líquido amniótico como el propio abdomen actúan como amortiguadores y atenúan estos estímulos. Los que sí logran discernir con gran claridad son los que les llegan por medio de la conducción ósea.

Un estudio de la Universidad de Helsinki demostró que los recién nacidos pueden reconocer canciones que escuchasen a menudo en el último trimestre de gestación. No sólo eso: también recuerdan sonidos ambientales y distinguen la voz de su madre de otras voces femeninas.

Una canción especial puede ser el primer regalo que la familia haga al bebé. Podéis elegir una que os guste o incluso inventarla para él y cantársela cada día. Cuando por fin esté en casa, el pequeño reconocerá la canción que mamá, papá y sus hermanos mayores le dedicaban mientras esperaban su llegada. ¿Imaginas una bienvenida más bella?

La experiencia será todavía más completa y divertida si acompañáis las canciones con instrumentos. Los que producen sonidos agudos, como la flauta o el violín, resultan menos invasivos y más agradables para los bebés. No hace falta que ningún miembro de la familia sea un cantante fabuloso o un músico experto. Basta con hacerlo de forma relajada y con mucho cariño.

Las nanas existen prácticamente desde siempre y en todas las culturas. En cada rincón del mundo tienen sus particularidades, pero suelen presentar unas características comunes. Son melodías dulces creadas para calmar a los bebés, alimentan los vínculos y el apego e incluyen mensajes de amor. Además, no sólo sirven para relajarles a ellos, sino que producen efectos similares en madres y padres. Hacen que regulemos nuestra respiración y está comprobado que reducen las hormonas del estrés.

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