Carolina de Mónaco: Una Vida Apasionante, Hijos y Nietos
Hoy, Mónaco celebra el cumpleaños de Caroline Louise Marguerite Grimaldi, conocida mundialmente como Carolina de Mónaco. Su papel como hermana del monarca y como madre es fundamental en la familia real.
Una Vida Bajo los Focos
Carolina de Mónaco nació en enero de 1957, poco después del matrimonio de sus padres, el príncipe Rainiero y la actriz Grace Kelly. Desde su nacimiento, estuvo destinada a la atención mediática, aunque sus padres intentaron darle una infancia lo más normal posible.
Fue la primogénita de Rainiero de Mónaco y Grace Kelly y llegó al mundo el 23 de enero de 1957, a los nueve meses justos de la boda de sus padres, celebrada el 18 de abril del año anterior. Carolina no era rubia ni angelical como su madre pero sí heredó su belleza y elegancia aportando el toque de carnalidad mediterránea.
Desde joven ha demostrado ser la digna heredera de su madre, Grace Kelly, que es quién le transmite su gusto por la moda. Heredera de la belleza y la elegancia de su madre, Carolina reveló hace unos años para en el libro ‘Albert II de Mónaco, The Man and The Prince’ que la relación con sus padres fue muy fría.
Sufrió tanto la ausencia de sus padres y el poder contar con ellos cuando era una niña que la princesa Carolina confesaba a la revista Madame Le Figaro: "recibí una educación que, de alguna manera, fue un vestigio del siglo XIX. No veíamos mucho a nuestros padres, tenía una niñea inglesa y un ama de llaves francesa (...) . La educación de mis hijos, obviamente, no tiene nada que von con la educación que recibí". Tanto la echaban de menos que en más de una ocasión la princesa Grace tuvo que llamarla para que volviera antes de sus vacaciones. "Albert y yo gritábamos ¡No te vayas, no te vayas! Nos entristecía mucho -cuando Maureen se iba de vacaciones-.
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Los Amores de la Princesa
La vida amorosa de Carolina ha sido intensa. Su primer matrimonio, en 1978, fue con Philippe Junot, un banquero francés, pero terminó en divorcio dos años después. La revista People tituló el reportaje de la boda con el empresario francés Philippe Junot como "La princesa y su playboy" ya que, el ya marido de la princesa monegasca, era más conocido por sus escarceos y conquistas amorosas y su azarosa vida nocturna que por sus negocios.
Carolina, que con tan solo 20 años era considerada como la princesa más bella de Europa de su generación, se empeñó, pese a los esfuerzos de Rainiero y Grace en casarse con Junot con el que tenía una diferencia de edad notable, 17 años. Es conocida la contestación que el padre de la novia le dio a una de las invitadas al enlace, la aristócrata Tessa de Baviera, cuando le fue a dar la enhorabuena por el matrimonio: "No me felicites, mejor dame el pésame".
En 1983, Carolina encontró el amor nuevamente junto al italiano Stefano Casiraghi, con quien tuvo tres hijos: Andrea, Charlotte y Pierre. Con el empresario italiano fue amor a primera vista. Quienes conocen a la princesa siempre han dicho que Stéfano le trajo la paz y la felicidad que tanto necesitaba y había buscado.
Su felicidad se vio truncada en 1990 con la trágica muerte de Casiraghi en un accidente de lancha. La princesa se quedaba viuda y con tres niños pequeños que pudieron disfrutar muy poco de su padre. Sin Stéfano, Carolina pasó de ser la princesa más guapa de Europa a convertirse en la princesa más triste del mundo. Decide irse a vivir al campo con sus hijos, apartarse del ruido mundano.
Su tercer matrimonio, en 1999, fue con Ernesto de Hannover, con quien tuvo a su hija Alexandra. De nuevo polémica, de nuevo el foco en una relación amorosa porque para poder casarse con Carolina, el príncipe de Hannover tuvo que separarse de su mujer, Chantal, amiga íntima de la princesa. La esposa traicionada gritó a los cuatro vientos que "Carolina me ha robado a mi marido".
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Carolina y Ernesto no conviven desde 2009, año en el que hicieron su última aparición juntos, sin embargo, la princesa nunca ha pedido el divorcio pese a que Ernesto mantiene una relación estable con la portuguesa Maria Madalena Bensaude. Hay quien dice que sigue casada con Ernesto de Hannover por mantener sus títulos nobiliarios. La realidad es otra bien distinta, Carolina que se lleva muy bien con los dos hijos del primer matrimonio de Ernesto intenta evitar, a toda costa, que su marido dilapide el patrimonio familiar de la Casa de los Hannover y venda propiedades que han pertenecido a la dinastía durante más de 150 años.
Hijos de Carolina de Mónaco
Los hijos de Carolina de Mónaco son: Andrea Casiraghi, Carlota Casiraghi, Pierre Casiraghi y Alexandra de Hannover.
- Andrea Casiraghi: Nació el 8 de junio de 1984. Está casado con Tatiana Santo Domingo.
- Carlota Casiraghi: Nació el 3 de agosto de 1986.
- Pierre Casiraghi: Nació el 5 de septiembre de 1987. Está casado con Beatrice Borromeo.
- Alexandra de Hannover: Hija de Ernesto de Hannover, nacida en 1999.
Carolina decidió dar a sus cuatro hijos "mucha libertad" y confianza en sí mismos, de hecho, ninguno de los tres hijos que tuvo con Stéfano Casiraghi, sus tres hijos mayores - Andrea, Carlota y Pierre-, han contado nunca con institutrices y han estudiado en escuelas públicas.
A medida que sus hijos han ido creciendo, cada uno ha afrontado su vida de formas muy diferentes. Con sus parejas, países diferentes donde vivir y nuevos proyectos personales, parece ser que actualmente, la relación entre la princesa y sus hijos sea un tanto fría.
Según fuentes cercanas al entorno de la princesa, Carolina no mantiene una relación cercana con algunos de sus yernos y nueras, lo que ha provocado una distancia emocional con sus hijos. La propia hija de Carolina, Carlota Casiraghi, ha declarado que, aunque la relación con su madre es buena, ella la define como que “sigue siendo ambivalente. Tienes la sensación de que incluso cuando tienes tus propios hijos, sigues luchando por encontrar tu propio espacio”, explica la ‘royal.
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Tabla de los Hijos y Nietos de Carolina de Mónaco
| Hijo/a | Pareja | Nietos |
|---|---|---|
| Andrea Casiraghi | Tatiana Santo Domingo | Sacha, Maximilian, India |
| Carlota Casiraghi | Dimitri Rassam | Raphaël, Balthazar |
| Pierre Casiraghi | Beatrice Borromeo | Stefano, Francesco |
| Alexandra de Hannover | Ben-Sylvester Strautmann | Ninguno |
Una Abuela Entregada
A sus 68 años, Carolina de Mónaco vive un periodo de tranquilidad. Y, aunque las relaciones con sus hijos puedan ser complicadas, su dedicación como abuela es sublime. Con siete nietos a quienes adora, se asegura de estar siempre pendiente de sus necesidades y logros, participando activamente en sus vidas siempre que le es posible.
Siempre que puede se la ve rodeada de los tres hijos de Andrea, los dos de Carlota y los dos de Pierre. Hace nueve años, Carolina se convirtió en abuela y ya tiene siete nietos. El primer nieto de la princesa Carolina nació el pasado 21 de marzo en Londres. Nada más conocer la noticia Carolina se trasladó a la capital inglesa para conocer a su nieto.
Pero además de Princesa, madre y hermana ejemplar, Carolina también es abuela de siete nietos por los que siente auténtica pasión y con los que intenta pasar todo el tiempo posible. Tres son hijos de su primogénito Andrea y nuera Tatiana Santo Domingo; dos de su hija Carlota, uno de una primera relación con Gad Elmaleh y otro de su con Dimitri Rassam; y otros dos nietos por parte de su hijo menor, Pierre y su mujer Beatrice Borromeo.
El Legado de Carolina
Carolina tuvo que ejercer de primera dama con su padre viudo y cuando creía que, por fin, podría liberarse con la tardía boda de Alberto de Mónaco con Charlene Wittstock y el nacimiento de los gemelos Jaime y Gabriela, el deber ha vuelto a llamarla tras la espantada de su cuñada.
Cuando su madre, la princesa Grace, murió en un accidente automovilístico en 1982, ella se convirtió en la nueva primera dama del pequeño principado y a petición de su padre, el príncipe Rainiero, asumió varios cargos de importante responsabilidad, incluidos los que ocupa en la Fundación Princesa Grace y la Cruz Roja.
A pesar de que tras la llegada de la princesa Charlene muchos de sus actos se vieron reducidos, y Carolina siempre ha mostrado ser uno de los principales apoyos de su hermano como quedó demostrado en 2021 cuando la sudafricana tuvo que ausentarse del Principado debido a unos problemas de salud.
Pese a que estos últimos años la princesa busca por encima de todo la discrección y solo se hace notar en algunos actos tradicionales del principado, su figura nunca pasa inadvertida. Marcó tendendia y la seguirá marcando, nadie ha pasado por alto de su última aparición que se ha dejado canas. ¿Cuántas mujeres de su edad seguirán su ejemplo? Carolina de Mónaco y sus estupendos 68 años.
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