¿Qué es la Vérnix Caseosa en la Piel del Recién Nacido?
Los recién nacidos suelen llegar al mundo cubiertos con una sustancia conocida como vérnix caseosa, una capa que protege su piel delicada. Sigue leyendo para descubrir qué es la vérnix, para qué sirve, por qué algunos bebés nacen con ella y cuándo es el mejor momento para darle a tu bebé su primer baño tras el nacimiento.
¿Qué es la Vérnix Caseosa?
La vérnix caseosa, unto sebáceo o simplemente vérnix, es una sustancia de aspecto blanquecino y graso que cubre la piel del bebé en el útero. Parte de esta sustancia blanca puede permanecer en la piel tras el nacimiento para seguir protegiéndole una vez fuera. El término vérnix caseosa significa barniz de queso.
La vérnix es esencial durante el embarazo. Actúa como una barrera impermeable que protege la piel de tu bebé del líquido amniótico que lo rodea hasta que nace.
Durante el segundo trimestre, una película natural llamada vérnix empieza a cubrir la piel del bebé. Las glándulas sebáceas, que producen la grasa de la piel, empiezan a generar este recubrimiento en torno a las 17 semanas de embarazo.
La vérnix caseosa es una sustancia grasa, formada principalmente por agua, lípidos y proteínas.
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Efectivamente, como prácticamente todo lo que sucede y se desarrolla en el proceso del embarazo, la vérnix caseosa no está ahí porque sí. Sin embargo, también previene de la deshidratación. Como mencionábamos antes, mientras que tu bebé continúa en tu barriga, la vérnix contribuye a la formación de la última capa de su piel; funciona como barrera contra los patógenos y evita la pérdida de líquidos y electrolitos. Además, le aísla de la humedad y del frío.
La vérnix caseosa o unto sebáceo es una sustancia de aspecto blanquecino y graso que recubre la piel del bebé durante el embarazo. Esta capa comienza a formarse, aproximadamente, a partir de la semana 18-20 de gestación. La vérnix caseosa ayuda en la formación de la piel del bebé y sirve para protegerla de la humedad y la deshidratación mientras está dentro del útero materno. Incluso, la vérnix caseosa puede ayudar al bebé a salir en el momento del parto.
El vernix caseosa es un término utilizado en el campo de la medicina, específicamente en la obstetricia y la neonatología, para describir una sustancia viscosa y blanquecina que recubre la piel del feto durante el tercer trimestre del embarazo y que puede estar presente en el recién nacido. El vernix caseosa está compuesto por una mezcla de lípidos, proteínas, agua y células epiteliales desprendidas de la piel del feto. Estos componentes forman una capa protectora que ayuda a mantener la hidratación de la piel, evitando que se reseque o se desprenda.
Los bebés que nacen a término o incluso antes de tiempo, suelen estar recubiertos por una capa de grasa de aspecto blanquecino denominada vérnix caseosa, que tiene el aspecto de una crema de queso, de ahí que etimológicamente provenga del latín: "barniz de queso". Sin embargo, si nacen por encima de la semana 41 ó 42, es probable que no la percibamos pues el bebé la ha podido reabsorber ya. Más adelante entenderemos la razón de que esto ocurra.
La composición de esta capa también llamada unto sebáceo es básicamente grasa proveniente de las glándulas sebáceas fetales, más la descamación de la epidermis del bebé (que son células muertas). No obstante, recientes estudios han confirmado la existencia de distintas sustancias, entre ellas péptidos, responsables de su acción antimicrobiana, entre otras muchas funciones. Así, un 80% de esta sustancia es agua, un 10% es grasa, y otro 10% son proteínas.
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Desde el tercer trimestre de embarazo, el feto empieza a envolverse por vérnix caseosa, una sustancia blancogrisácea, de consistencia semigrasa. Al nacimiento esta sustancia puede cubrir todo el cuerpo del bebé o acumularse más específicamente en los pliegues (axilas, ingles, genitales femeninos…) o en la espalda. La vérnix caseosa está formada por la secreción de las glándulas sebáceas, la descamación superficial de la piel y el lanugo (vello fino del recién nacido) que se va desprendiendo. Está compuesta principalmente por agua (80%), lípidos y proteínas.
¿Cuáles son los Beneficios de la Vérnix Caseosa?
Puedes pensar en la vérnix caseosa como una capa protectora para la piel de tu bebé. Ayuda a proteger su delicada piel de abrasiones, agrietamientos y endurecimientos que podrían ser causados por la exposición prolongada al líquido amniótico, y también tiene algunos beneficios para tu bebé después del nacimiento.
Los Beneficios de la Vérnix Caseosa en el Útero
Antes de que nazca tu bebé, la función de la vérnix caseosa en el útero es:
- Proteger al feto de sustancias dañinas, como la urea y los electrolitos, en el líquido amniótico.
- Ayudar con la termorregulación.
Durante un parto vaginal, la vérnix actúa como lubricante, biofilm protector y cobertura antimicrobiana contra cualquier bacteria en el tracto genital.
Los Beneficios de la Vérnix Caseosa Después del Nacimiento
La vérnix también tiene algunos beneficios para tu bebé después de que nace:
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- Actúa como un hidratante natural. La vérnix podría ayudar a prevenir que la piel de tu recién nacido se vuelva seca. Su alto contenido de agua ayuda a retener la humedad en la piel y reduce la pérdida de humedad.
- Puede tener propiedades antibacterianas. La vérnix podría proteger a tu recién nacido de contraer una infección en la piel poco después del nacimiento.
- Tiene propiedades antioxidantes. La vérnix contiene antioxidantes como la vitamina E y la melanina, que ayudan a ralentizar el daño celular debido a los radicales libres.
La vérnix caseosa (o "el vérnix caseoso", ambos géneros son aceptados) es una sustancia exclusiva del ser humano que nos protege dentro y fuera del útero materno.
Su génesis se produce sobre la semana 26-27 del embarazo y no es por casualidad, sino porque es precisamente en este momento cuando el feto forma el estrato córneo (capa más superficial) de su delicada piel y para ello, se necesita evitar la humedad, lo cual se lo proporciona precisamente esta capa de grasa aislante. Por esta razón, cuando el bebé nace prematuramente podremos observar en él este unto sebáceo de forma muy llamativa, lo cual ya no se hace tan evidente si el bebé nace a término o pos término.
No sólo por esta razón, sino también porque por lógica hemos de entender que la piel de un prematuro es más delicada y permeable que la de un bebé a término, por ello el vérnix le ofrece un extra de protección frente a infecciones intrauterinas en este momento.
Algunos investigadores han llegado a la conclusión de que el líquido amniótico se vuelve más turbio conforme avanza la edad gestacional, lo cual se debe a la interacción entre el surfactante pulmonar (que es la sustancia responsable de la maduración de los pulmones del bebé) y el vérnix. Parece ser que el surfactante hace que se elimine este vérnix, con lo que esta pérdida se mezcla con el líquido amniótico y esa es la razón por la que éste se enturbia. Incluso, esta turbidez del líquido amniótico se podría utilizar como medidor de la maduración pulmonar fetal.
Además, el vérnix tragado por el bebé junto con el líquido amniótico contribuye a madurar su intestino.
Esta capa de grasa, proporciona al bebé la lubricación necesaria para facilitarle el descenso por el canal del parto, reduciendo así la fricción de la delicada piel del bebé durante este proceso de nacimiento.
El bebé que acaba de nacer, necesita adaptarse a las nuevas condiciones extrauterinas y para que este proceso se realice correctamente, necesita el vérnix caseoso, ya que éste interviene en funciones importantes como:
- Regulación de la temperatura corporal. Evita el enfriamiento hasta que el bebé consigue regular la temperatura corporal correctamente.
- Regulación del balance hídrico de la piel. Recordemos que en su composición, el 80% es agua, proporcionando al bebé la cantidad necesaria para su piel y evitando su desecación pues también tiene una alta capacidad de retenerla. Actúa pues como una sustancia hidratante y nutritiva.
- Prevención de infecciones, como ya hemos comentado anteriormente. Las proteínas (péptidos) encontradas en su composición actúan como potentes antimicrobianos.
- Barrera antioxidante, pues se ha comprobado que el vérnix es rico en vitamina E y ello le protegerá frente al estrés oxidativo del parto y nacimiento.
- Formación del manto ácido. La piel del niño (igual que la del adulto) necesita de un manto ácido (proporcionado por el pH) para prevenir infecciones, pues como sabemos, la piel es la primera barrera de defensa del organismo. Cuando nacemos el pH de la piel es neutro y posteriormente se acidifica. Se ha demostrado que el vérnix facilita da acidificación precoz por ello es muy importante, ni retirarlo, ni lavar al bebé con agentes alcalinos.
- El vérnix caseoso también contiene melanina, lo cual le va a proteger frente a las radiaciones ultravioletas de la luz solar.
- Poder curativo sobre lesiones cutáneas. Se ha observado que el vérnix aumenta el metabolismo de la piel, contribuyendo a su regeneración después de un traumatismo. Por ello es muy importante no quitarla al principio, pues si el bebé se araña, facilitará la curación de estas heridas.
Por todos los beneficios que tiene la vérnix caseosa se aconseja no retirarla. Al cabo de las horas o días empieza a secarse y se desprende por sí sola. Prácticamente todos los bebés cuando nacen o en los primeros días de vida suelen tener muchas manchas, erupciones y “granitos” que aparecen por el cuerpo. La mayor parte no tienen importancia.
¿Cuánto Tiempo Deberías Dejar la Vérnix Caseosa en Tu Bebé?
En el pasado, la mayoría de los hospitales y centros de parto bañaban a los bebés dentro de una o dos horas después del nacimiento. Sin embargo, ahora esta práctica está cambiando, ya que se sabe más sobre los beneficios de dejar la vérnix en tu bebé y los beneficios de retrasar el baño en los recién nacidos.
Cuando tu bebé nace, estará cubierto de líquido amniótico, tal vez algo de sangre y potencialmente algo de vérnix. Es natural querer bañar a tu bebé después del nacimiento, pero también podrías preguntarte si hay beneficios en esperar para bañar a tu recién nacido, especialmente dados los beneficios de la vérnix.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esperar al menos 6 horas antes de bañar a tu bebé recién nacido e idealmente esperar alrededor de 24 horas. La OMS también recomienda no limpiar la vérnix al nacer.
Las principales razones para esperar en el primer baño de tu bebé incluyen:
- Mantener a tu pequeño calentito y estabilizar los niveles de azúcar en sangre. Los bebés que se bañan demasiado pronto después del nacimiento son más propensos a enfriarse y podrían desarrollar hipotermia. El estrés de tener un baño justo después del nacimiento también podría causar una caída en los niveles de azúcar en sangre.
- Permitir tiempo para la lactancia y el vínculo. El período de "hora dorada" justo después de dar a luz es ideal para el contacto piel con piel y el vínculo entre padres e hijos. Este tiempo compartido también puede ayudar con la lactancia temprana. De hecho, un estudio encontró un aumento del 166 por ciento en el éxito de la lactancia en el hospital cuando los bebés se bañaban 12 horas o más después del nacimiento en comparación con aquellos bebés que se bañaban antes.
- Ayudar a prevenir la piel seca. Dejar la vérnix en la piel durante unas horas puede ayudar a mantener la piel del recién nacido flexible e hidratada.
¿Existen Riesgos al Dejar la Vérnix Caseosa en Tu Bebé?
Como se mencionó anteriormente, se recomienda dejar la vérnix en la piel de tu bebé durante al menos seis horas, pero preferiblemente 24 horas.
En ciertas situaciones, es aconsejable bañar a tu recién nacido poco después del nacimiento. Esto es particularmente importante si el padre es VIH positivo o porta el virus de la hepatitis, ya que el baño puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión a otros. Además, puede ser necesario bañar al bebé si nace con corioamnionitis o tinción de meconio.
Hasta hace muy poco tiempo, era bastante habitual observar prácticas rutinarias en la mayoría de los hospitales como por ejemplo el baño del bebé nada más nacer. Allí mismo, en el paritorio, se realizaba el primer baño del recién nacido para dárselo a sus padres limpio, aseado e incluso perfumado y vestido. Afortunadamente, esta práctica se ha ido eliminando en los últimos años y en la mayoría de los hospitales ya no se baña al bebé hasta el día siguiente, lo cual también vamos a desaconsejar.
Estudios recientes sobre la composición de la piel del recién nacido están haciendo necesarios cambios sobre las recomendaciones actuales del baño y los primeros cuidados del bebé. Actualmente, se aconseja no bañar al bebé antes de las primeras 24-48 horas tras el nacimiento, incluso, si se puede retrasar ese baño algunos días más, el resultado sería altamente beneficioso para la piel del bebé.
Recomendaciones Actuales Sobre el Primer Baño del Bebé
Como ya hemos comentado y argumentado, no sólo no es necesario bañar al bebé nada más nacer, sino que está desaconsejado hacerlo al menos en los tres o cuatro días posteriores a su nacimiento, ya que es el tiempo que el bebé va a necesitar para reabsorber por sí mismo esta capa de grasa. Incluso, sería bastante beneficioso extender los restos de vénix resistentes al parto por toda la piel del bebé con un suave y delicado masajito.
Para evitar que te lo bañen en el hospital, exprésale claramente a tu matrona tu intención de no bañarlo allí, sino una vez estéis en casa.
A partir de estos primeros días, ya podremos bañar con regularidad al bebé, aunque tampoco sería recomendado hacerlo a diario. Cada tres o cuatro días es una frecuencia bastante óptima. No friccionar con esponjas y mejor lavar con la mano únicamente.
Usar agua clara solamente durante los primeros días y pasar posteriormente a una línea de aseo de pH neutro (y más adelante, tal vez ácido) a ser posible libres de químicos como parabenos (cancerígenos) y phenoxietanol (depresor del sistema nervioso central) aunque esto último no es fácil de encontrar, os lo aseguro. Buscad líneas de aseo 100% naturales, que las hay. Secad a toquecitos suaves y evitad las fricciones de la toalla (100% algodón) sobre ella.
Por lo demás, el baño suele resultar muy relajante para el bebé (aunque quizás no siempre desde el principio y requiera cierta adaptación) y un momento mágico y muy agradable para compartir con vuestro hijo, disfrutadlo plenamente.
¿Qué es el Lanugo?
Aparte de la vérnix, también podrías notar una capa de vello suave en la piel de tu bebé al nacer-esto se llama lanugo.
El lanugo cubre la piel de tu bebé durante la última parte de tu embarazo y generalmente se desprende antes del nacimiento. La presencia de lanugo-mientras tu bebé está en el útero-ayudó a que la vérnix se adhiera a la piel. ¡El lanugo es en realidad el primer tipo de cabello que tiene tu bebé!
Aproximadamente el 30 por ciento de los bebés nacen con algo de lanugo todavía presente. Es más probable que esté presente si tu pequeño nace prematuramente.
Si tu bebé nació con algo de lanugo todavía, generalmente se desprende dentro de una o dos semanas.
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