Introducción de Cereales en la Alimentación del Bebé a los 6 Meses
La incorporación de cereales en la alimentación complementaria siempre genera muchas dudas.
¿Qué son los cereales?
Los cereales son una fuente de energía (por su contenido en hidratos de carbono) y fibra. También aportan proteínas de origen vegetal, ácidos grasos esenciales, vitaminas (del grupo B) y minerales (rico en hierro no hemo). Todo esto siempre y cuando se aporte el grano del cereal COMPLETO, integral.
Por este motivo, la AEP (Asociación Española de Pediatría) y la OMS recomienda dar preferencia a aquellos con el grano completo (es decir, cereales integrales), ya que así son más nutritivos y más saludables. Estamos aportando todos los nutrientes (y entre ellos el hierro), siendo beneficioso para prevenir de enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus 2 e incluso el cáncer.
¿Cuándo introducir los cereales?
Los cereales (con y sin gluten) se pueden introducir desde el inicio de la alimentación complementaria como prácticamente todo el resto de los alimentos (alrededor de los 6 meses). El retraso de la introducción del gluten no previene el riesgo de celiaquía ni intolerancias.
La recomendación actual es en cualquier momento entre los 4 y 12 meses. Retrasar el gluten no previene el riesgo de celiaquía ni intolerancias. Iniciar con pequeñas cantidades, para ver tolerancia, e ir aumentando progresivamente. Mismas indicaciones si familiares celiacos.
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Si el bebé se alimenta con leche materna, los primeros cereales se podrán ofrecer a partir de los seis meses.
Cereales con gluten
El gluten forma parte de semillas de algunos cereales, básicamente trigo y sus variantes (trigo duro, espelta, kamut…), cebada, centeno y sus híbridos (triticale). La avena originalmente no contiene gluten, aunque podría contenerlo por contaminación cruzada.
Hace unos años se pensaba que introducir el gluten a una edad concreta podría prevenir en cierto modo el desarrollo de una enfermedad celiaca. También se decía que la LM durante su introducción protegía de esta enfermedad. Sin embargo ahora se sabe que ni la edad de introducción del gluten ni la lactancia materna pueden prevenir el desarrollo de una enfermedad celiaca en el niño genéticamente predispuesto.
Cereales sin gluten
Arroz, maíz, mijo, sorgo, trigo sarraceno, quinoa, avena certificada sin gluten, amaranto…
A recordar, evitar tortitas y bebidas de arroz por su contenido en arsénico en menores de 6 años y las palomitas de maíz por su riesgo de atragantamiento.
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Cantidad de cereales
Ofrecer dentro de una dieta variada y equilibrada, priorizando frutas y verduras. Siguiendo el Plato de Alimentación Saludable de Harvard, los cereales y los tubérculos ocuparían un 25% del plato.
Opciones para ofrecer cereales
- Cereales naturales, reales. DE ELECCIÓN.
- Animar a consumir en formas naturales (los mismos que consumimos los adultos), sin alterar su composición: arroz, maíz, centeno, trigo, avena, cebada, quinoa, mijo, gofio… Preferiblemente integrales.
- Beneficios:
- Se acostumbran antes al sabor de los alimentos reales
- Beneficiosas para la microbiota del intestino
- Más nutrientes
- Absorción más lenta por la fibra y los picos de glucemia son más bajos
- ¿Cómo los ofrecemos? Se pueden dar en trozos (BLW) y cuchara (papilla/aplastado). No se recomienda biberón. Se pueden cocinar con leche materna.
- Cereales comerciales/industriales “infantiles”.
- En general, el consumo de estos alimentos especiales para bebés no son imprescindibles ni necesarios en la alimentación infantil. Aunque ponga que se pueden dar desde los 4 meses, no hay beneficios de introducir la alimentación complementaria antes de los 6 meses.
- Algunos con azúcares añadidos o derivados. Aunque ponga “sin azúcares añadidos” por su proceso de preparación se suelen liberar azúcares libres (dextrinados o hidrolizados). Son tratados para “adaptarse al sistema digestivo del bebé” y que sean más fáciles de digerir.
- Los hidratos de carbono del cereal “se rompen” (mediante hidrólisis o dextrinación) y se hacen más pequeños. Los azúcares naturales pasan a convertirse en azúcares libres. No olvidemos que el aparato digestivo del bebé, a partir de los 6 meses, está preparado para digerir cereales normales, no siendo necesario su hidrólisis.
- Acostumbran al sabor dulce (y gustan más al bebé), favoreciendo la apetencia por este sabor dulce y contribuye al rechazo de otros alimentos menos dulces. Estamos acostumbrando mal el paladar a estos sabores en un proceso de “educación” del mismo.
- No aportan beneficios que no se puedan aportar con una dieta saludable.
- No meterlos en biberón: predisponen a obesidad y caries. Los alimentos que se toman en biberón permanecen más tiempo en la boca (y por tanto sus azúcares), favoreciendo el riesgo de caries. Además, si tienen azúcares libres (como ocurre en algunos cereales hidrolizados o zumos) aumentamos todavía más el riesgo cariogénico.
- Los bebés succionan por naturaleza para relajarse, pudiendo comer más de lo que necesitan de manera inconsciente, un aporte calórico que restará de la dieta otros alimentos más saludables (sobrealimentación y obesidad). Tampoco ayudarán a dormir, el sueño es algo evolutivo. Además, se recomienda ir retirando poco a poco es uso del biberón, e ir ofreciendo progresivamente el vaso. Tampoco cereales antes de dormir harán que duerman mejor (es un mito).
- Se deben ofrecer estos cereales en papilla o mediante BLW: Mejora la autonomía orofacial y habilidades, menor riesgo de caries.
- En algunos cereales infantiles el contenido en vitaminas y minerales es interesante ya que algunos van enriquecidos con hierro (aunque su biodisponibilidad es muy variable). Sin embargo lo ideal es que provengan de una alimentación variada y equilibrada (rica en otras fuentes de hierro como cereales naturales, carnes, legumbres…).
- Podría ser una opción valorable en casos individuales (prematuros, bajo peso al nacimiento, déficit de hierro, hemorragias en el parto y recién nacido…), y en ese caso es función del pediatra valorar la necesidad de estos nutrientes, recomendándose individualmente aquellos cereales nutricionalmente más saludables.
¿Qué cereales son más adecuados?
Es cierto que hay algunas marcas que nutricionalmente son adecuados (conservan su estado natural, no tienen azúcares añadidos ni producidos) y además pueden estar fortificados con hierro. Aunque no son necesarios, si queréis dar cereales de caja os animo a leer antes la lista de ingredientes y tabla nutricional en etiqueta:
- Que no estén dextrinados/hidrolizados
- Que el 80% sean de harinas INTEGRALES
- Sin edulcorantes, azúcares añadidos ni sinónimos del azúcar (con maltodextrina, acabado en -osa (dextrosa, maltesa, sacarosa), jarabe de…, zumo/jugo de…. concentrado de…., miel, melaza de…, caña de… sirope..).
- Mirar contenido de azúcares libres en la tabla nutricional y elegir aquel que tenga menos azúcares.
Tipos de papillas de cereales
Existen papillas de cereales con 0% azúcares añadidos y 0% azúcares derivados de la fabricación a base de cereales sin dextrinar.
Para los biberones basta con 1 o 2 cucharadas soperas. Para hacer papillas más espesas y dárselas con cuchara al bebé, se requerirán alrededor de 7 cucharadas, pero dependerá del tipo de papilla.
Para la elección de los cereales, se puede recurrir a las clásicas papillas preparadas. Hay que dar preferencia a aquellas papillas que estén elaboradas sin azúcares añadidos ni producidos, que contengan solo los azúcares naturalmente presentes en los cereales, con el fin de evitar dar al bebé una cantidad excesiva de azúcar.
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¿Pero qué son los azúcares producidos?
Algunos fabricantes de papillas recurren a un proceso de producción denominado hidrólisis o dextrinación de los cereales, a partir del cual, los hidratos de carbono complejos, de cadena larga, se convierten en simples, de cadena corta. De esta manera, la papilla resulta muy digestiva para el bebé y se disuelve con mucha facilidad, pues los cereales están muy triturados.
Selección de papillas de cereales
Las papillas preparadas son una solución muy práctica para las familias y permiten resolver un desayuno de una forma fácil y rápida.
- Babybio 3 Cereales
- Cereales infantiles que combinan el sabor del trigo, la avena y el arroz, tres cereales con propiedades nutricionales beneficiosas para los más peques.
- Están elaboradas con ingredientes cuidadosamente seleccionados, 100% procedentes de la agricultura ecológica.
- Fabricadas bajo un control riguroso de calidad, desde la cosecha hasta el proceso de fabricación.
- Indicadas para bebés a partir de seis meses.
- También contiene calcio, necesario para el crecimiento de los huesos, y hierro, un nutriente fundamental para el normal desarrollo cognitivo de los niños.
- Su alto contenido en cereales integrales, fuente de fibra, y la combinación de prebióticos y probióticos, como lactobacilos y bifidobacterias, facilitan la digestión de los más pequeños.
- Hero Baby 8 Cereales
- Gama de cereales infantiles con 0% azúcares añadidos ni producidos gracias a la eliminación de la hidrólisis en su proceso de fabricación.
- Solo contiene los azúcares naturalmente presentes en los cereales (1 gramo de azúcar por 100 g de producto, o 0,2 g de azúcar por toma).
- Están elaborados con harinas de grano completo (harina integral), que mantiene todas las propiedades naturales del cereal gracias a su proceso de producción.
- Además, están enriquecidas con 7 vitaminas, calcio y hierro, y poseen un alto contenido en fibra.
- HiPP Biológico Multicereales
- Papilla elaborada en su mayoría a partir de cereales integrales de avena, trigo, cebada, espelta y centeno.
- Sus ingredientes son seleccionados minuciosamente y provienen de cultivos biológicos.
- Contienen una cantidad mínima de azúcares (menos de 1 gramo por 100 gramos) gracias a no dextrinar los cereales durante el proceso de fabricación.
- No contienen azúcares añadidos, leche ni proteína de la leche de vaca.
- Nutribén 10 Cereales
- Papilla compuesta por un 99% de cereales, entre los que se encuentran la avena, la espelta y el triticale, que le aportan un agradable sabor.
- Elaborada a partir de un proceso de producción térmico y natural, sin químicos (enzimas), que permite conservar el sabor natural de los cereales y hace que se produzcan menos azúcares.
- Está enriquecida con 11 vitaminas, calcio y fósforo, y no contiene azúcares añadidos ni aceite de palma.
- Indicada para bebés a partir de seis meses.
- Smileat Cereales con Quinoa
- Nueva fórmula de cereales 100% ecológicos y sin gluten, hecha a partir de trigo sarraceno, maíz, arroz y quinoa.
- Con un 99,9% de cereal sin hidrolizar, vitamina B1 y 0% de azúcar añadido: solo aporta 0,2 gramos de azúcar proveniente de los cereales por ración.
- No contiene gluten, huevo ni leche.
- Envasado en una bolsita 100% reciclable con ventana transparente para ver el producto y abre fácil con zip, muy cómodo y rápido de abrir y cerrar.
Dudas frecuentes
- ¿Qué sitio ocupan los cereales en la alimentación de tu bebé?
Tu bebé necesita 2,3 más de energía por kilo de peso que un adulto. Los carbohidratos deberían convertirse en una importante fuente de energía para él, por este motivo es importante introducir los cereales a tu bebé.
- ¿Los cereales engordan? ¿Azúcar SI o NO?
No, lo que determina que un bebé engorde es el total de calorías diarias que ingiere. Sobre los azúcares, los expertos en nutrición infantil recomiendan no añadir azúcar en la alimentación del bebé ya que los azúcares naturalmente presentes en los alimentos que empezamos a introducirles ya cubren sus necesidades. Las papillas de cereales 0% solo contienen los azúcares naturalmente presentes en el cereal.
- ¿Por qué dar cereales infantiles y no otros cereales?
Las necesidades nutricionales de los bebés son de 4 a 5 veces superiores a las de un adulto por kilo de peso y solo disponen del 20% de la capacidad gástrica de un adulto. Además, a partir de los 6 meses las reservas naturales de hierro en el bebé empiezan a agotarse y los cereales son una importante fuente de este mineral.
- ¿Qué proceso siguen los cereales Infantiles?
En cuanto a los cereales para bebés, la legislación infantil cumple un grado de exigencia más elevado que en los alimentos destinados al consumo adulto.
- ¿Qué tipo de papilla para bebés darle por primera vez?
Al empezar con las papillas te puedes encontrar con que a tu bebé no le gusta el sabor, ya que es algo totalmente nuevo para él. Por este motivo recomendamos que su primera toma de contacto sea a través de una papilla de un sabor más suave. Nuestra papilla para bebés NESTLÉ SIN GLUTEN de Maíz y Arroz debido a su mezcla de dos cereales como el arroz y el maíz consigue este objetivo, perfecto para su paladar que empieza a descubrir sabores.
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