Quistes en los Ovarios e Infertilidad: ¿Cuál es la Conexión?

24.12.2025

Una de las preocupaciones comunes relacionadas con la fertilidad es la presencia de quistes en los ovarios y su impacto en la capacidad de ser madre. Los quistes ováricos son estructuras llenas de líquido que se forman en los ovarios de las mujeres.

¿Qué son los quistes ováricos?

Los quistes ováricos son sacos, generalmente llenos de líquido, que se forman en el interior o en la superficie de un ovario. Cada ovario tiene un tamaño y una forma similares a los de una almendra. Los óvulos se desarrollan y maduran en los ovarios, y se liberan en ciclos mensuales durante los años fértiles.

La mayoría de los quistes se producen durante el ciclo menstrual y no son perjudiciales, desapareciendo sin tratamiento en unos pocos meses. Este tipo de quistes se denominan quistes funcionales y son los más frecuentes. Sin embargo, también existen otros tipos menos comunes.

Tipos de quistes ováricos

Como hemos comentado anteriormente, los quistes funcionales son frutos de un ciclo menstrual normal. Dentro de este tipo de quistes encontramos los siguientes:

  • Quistes foliculares: se forman cuando el folículo no se rompe para liberar al óvulo y sigue creciendo hasta convertirse en un quiste. No acostumbran a provocar síntomas y suelen desaparecer a los tres meses como máximo.
  • Quistes de cuerpo lúteo: Este tipo de quistes se forman porque la apertura por donde ha salido el óvulo se cierra y se acumula líquido en el interior del folículo. Generalmente, suelen producir síntomas como dolor o sangrado, pero desaparecen al cabo de unas semanas.

Además, encontramos otros tipos de quistes que no están asociados al ciclo menstrual y suelen ser benignos:

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  • Endometriomas: causados por la endometriosis.
  • Quistes dermoides o teratomas: se forman a partir de células embrionarias. Puede contener folículos pilosos, glándulas sebáceas o sudoríparas.
  • Cistoadenomas: se forman en la superficie de un ovario y pueden estar llenos de un material acuoso o mucoso.

Por otro lado, también existen los quistes ováricos malignos, aunque son menos frecuentes.

Quistes Ováricos y Fertilidad

En general, los quistes funcionales no suelen afectar a la fertilidad femenina. Estos quistes se desarrollan como parte del ciclo menstrual normal, tienden a desaparecer por sí solos. Por este motivo, los quistes funcionales no interfieren en el embarazo natural. Estos quistes pueden incluir quistes foliculares y quistes del cuerpo lúteo.

Sin embargo, existen otros tipos de quistes ováricos, como los quistes dermoides, císticos y endometriomas, que pueden ser más problemáticos en términos de fertilidad. Cobran especial relevancia los endometriomas, por tratarse de la manifestación ovárica de la endometriosis.

En la mayoría de los casos, es posible concebir de forma natural incluso si se tienen quistes ováricos. Sin embargo, los quistes más grandes pueden ejercer presión sobre los órganos reproductores, dificultando la ovulación y el transporte de óvulos y espermatozoides.

Los ovarios en edad reproductiva presentan pequeñas formaciones quísticas denominadas folículos, que son las responsables de producir el ovulo maduro en su interior, tanto en reproducción natural como fertilización in vitro (FIV). Los folículos en ciclos naturales no suelen superar los 2 o 3 cm pero a veces crecen hasta 5 cm o más, presentando en ocasiones alteración del ciclo ,con afectación de la fertilidad , o dolor cuando se acumula sangre de la ovulación en su interior , pero otras veces son asintomáticos y solo son hallazgos casuales en la revisión ginecológica.

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El quiste que encontramos más habitualmente en el embarazo es el cuerpo lúteo que proviene del folículo que ha dado el ovulo del embarazo, esta formación produce unas hormonas que son vitales para el mantenimiento de la gestación durante las primeras semanas, y desaparece de forma constaste al tercer mes.

Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una patología que afecta la fertilidad de la mujer. Se caracteriza por ausencia de ovulación, aumento de las hormonas sexuales masculinas y una imagen ecográfica característica de los ovarios (múltiples quistes pequeños en los ovarios). Todo esto se traduce en que la mujer tiene reglas irregulares, ciclos menstruales largos o ausencia de menstruación. Cerca del 5-10% de mujeres en edad fértil tienen ovarios poliquísticos.

No. Los ovarios en el ovario poliquístico presentan en ecografía transvaginal una imagen de múltiples microquistes. En un ciclo menstrual normal, al inicio, en el ovario aparecen varios folículos (normalmente de 10 a 20). Al cabo de unos días, uno de ellos se hace líder y crece hasta adquirir un tamaño determinado y liberar el óvulo que tiene dentro, mediante la ovulación. Tras la ovulación, el resto de los folículos desaparecen.

En el ovario poliquístico, la selección del folículo líder no ocurre con normalidad y no hay ovulación, de forma que no existe el mensaje interno en el ovario para que desaparezcan los folículos pequeños. Al permanecer en los ovarios, a estos folículos se les llama microquistes.

La relación entre fertilidad y ovarios poliquísticos se produce por la ausencia de ovulación. Las mujeres que tienen un ovario poliquístico ven reducidas sus posibilidades de quedarse embarazadas de forma espontánea por no ovular todos los meses. En algunas mujeres con ovarios poliquísticos, la falta de ovulación se asocia a una menor calidad de los ovocitos. La disminución de la calidad de los ovocitos puede deberse a múltiples causas. En pacientes con ovario poliquístico puede estar relacionada con el aumento de resistencia a la insulina.

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El síndrome de ovario poliquístico se asocia también a la esterilidad. Si tienes esta enfermedad quizá no sepas de esta relación hasta el momento de buscar el embarazo. La causa es la oli-anovulación, o reducción de la ovulación. Es importante que tengas en cuenta que el tiempo y ciertos hábitos pueden ser determinantes para aumentar tus posibilidades de quedarte embarazada.

Cuando se habla de ovario poliquístico, con el diagnóstico se suele informar a la paciente que este síndrome no se cura, pero sí puede mejorar con un cambio de conducta alimenticia. Por lo general, evitar el sobrepeso y hacer ejercicio asiduo mejora mucho la expresión de los síntomas. La toma de vitaminas como el inositol (ovusitol/soniase), también, puede ayudar a recuperar los ciclos. Si con estas indicaciones no se recuperan los ciclos o no se produce el embarazo, se recomienda consultar con un especialista.

Síntomas de los quistes ováricos

La mayoría de los quistes ováricos no provocan síntomas y desaparecen por sí solos. Sin embargo, un quiste ovárico grande puede provocar:

  • Dolor abdominal que puede desaparecer y reaparecer. Es posible que sientas un dolor sordo o punzante en la zona bajo el ombligo, en uno de los lados.
  • Sensación de saciedad, presión o pesadez en el estómago (abdomen).
  • Hinchazón abdominal.

Cuándo debes consultar a un médico:

Busca ayuda médica de inmediato si tienes lo siguiente:

  • Dolor pélvico o abdominal intenso o repentino;
  • Dolor con fiebre o vómitos;
  • Signos de choque, que incluyen piel fría y húmeda, respiración agitada, aturdimiento o debilidad.

Diagnóstico y tratamiento de los quistes ováricos

El diagnóstico de los quistes ováricos se realiza a través de ecografías. Por este motivo, recomendamos hacer exámenes pélvicos periódicos. Asimismo, también aconsejamos prestar atención a signos y síntomas inusuales como ausencia de menstruación, periodos irregulares o dolores pélvicos.

El tratamiento de los quistes ováricos depende de muchos factores. En la mayoría de los casos solo es preciso un seguimiento a lo largo del tiempo para ver si desaparecen por sí solos. En otros casos, puede ser necesario un tratamiento más agresivo, como la extirpación quirúrgica del quiste.

El tratamiento, en cambio, depende de la tipología de quiste. No obstante, los quistes benignos no suelen requerir tratamiento.

En caso de querer buscar un embarazo, dependiendo del tamaño del quiste y de su origen, el médico evaluará la mejor forma de proceder, desde una conducta expectante y controles rutinarios hasta cirugía.

Opciones de tratamiento

1ero: Conducta expectante: El tratamiento es diferente en función del tamaño del quiste. En el caso de los quistes pequeños normalmente se opta por esperar a que desaparezca por sí solo e ir realizando ecografías de control.

2da: Conducta quirúrgica: ¿Cuándo es necesario el tratamiento quirúrgico? Se recomienda realizarlo a partir del segundo trimestre, ya que si se realiza durante las primeras semanas de embarazo puede aumentar las posibilidades de aborto.

La técnica a la que con más frecuencia se recurre en pacientes subfértiles con quistes ováricos es la Fecundación In Vitro (FIV), y en casos seleccionados, la Inseminación artificial (IA) y la ovodonación.

Quistes Ováricos y Tratamientos de Fertilidad

En los primeros años algunos estudios poblacionales apuntaban hacia un cierto aumento de los casos de cáncer de ovario en las mujeres que se habían sometido a estos tratamientos respecto a la población general. Posteriormente se ha visto que esto es debido, en cambio, a que uno de los principales factores que influyen en la aparición del cáncer de ovario es el no tener hijos o tenerlos a edades tardías. Por eso, en conjunto, las mujeres con problemas de esterilidad tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario que aquellas con varios hijos y que comenzaron a tenerlos muy jóvenes. Pero este riesgo es debido a la esterilidad en sí, no a su tratamiento.

Por otra parte, tras los tratamientos de estimulación hormonal, tanto para inseminación artificial como para fecundación in vitro, es relativamente frecuente que alguno/os de los folículos que se han desarrollado genere un quiste funcional.

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