Albert Einstein: Ulm, la Ciudad Donde Nació el Genio

18.09.2025

Albert Einstein es, sin lugar a dudas, una de las figuras más icónicas e importantes de la historia de la ciencia. Su imagen, con el cabello desordenado y la mirada reflexiva, se ha convertido en un símbolo del genio y la creatividad intelectual.

Sus teorías revolucionaron nuestra comprensión del cosmos y su funcionamiento, sentando las bases de la física moderna y transformando la manera en que concebimos el universo. Einstein es conocido principalmente por la teoría de la relatividad, que redefinió los conceptos fundamentales de la física y tuvo grandes implicaciones en la ciencia y la tecnología, así como por el Premio Nobel que obtuvo por su investigación del efecto fotoeléctrico. Pero su legado va mucho más allá de estos hitos y su trabajo sigue siendo una piedra angular de la ciencia moderna.

Einstein fue mucho más que un científico excepcional; también fue un pensador independiente y un personaje con una personalidad compleja y, a veces, contradictoria.

Infancia y Primeros Años en Ulm

Albert Einstein nació el 14 de marzo de 1879 en Ulm, una ciudad en el Reino de Wurtemberg, que entonces formaba parte del Imperio Alemán. Era el primer hijo del matrimonio judío formado por Hermann Einstein y Pauline Koch. Al parecer, y según testimonio de su abuela materna, Tette Koch, nació demasiado gordo, con la cabeza hinchada y un poco deforme.

De niño, Einstein era reservado e introvertido y no empezó a hablar hasta los tres años. Este hecho, junto con un carácter reservado, hizo creer a sus padres que tal vez tenía alguna discapacidad intelectual. Muchos historiadores aseguran que Einstein no fue un buen estudiante y que no destacó en asignaturas como ciencias naturales, historia o lenguas. Sin embargo, desde pequeño creció con interés por la música, especialmente por el violín, y por la ciencia.

Lea también: Fecundación In Vitro Ciudad Real

Hay que decir que, a pesar de que su educación temprana incluyó enseñanzas sobre el judaísmo y a lo largo de su vida manifestó interés por cuestiones espirituales, tenía una visión escéptica sobre la religión organizada.

Desde muy pequeño, mostró un gran interés por la ciencia y la matemática, aunque su actitud hacia la educación formal fue conflictiva desde el inicio. A pesar del mito popular de que Einstein era un mal estudiante, la realidad es que destacaba en matemáticas y física; sin embargo, su carácter rebelde y su rechazo a la autoridad y a las normas hicieron que tuviera problemas en la escuela. Desde joven era visto como un niño distante y excéntrico, algo que se reflejaba en varias facetas de su vida cotidiana; por ejemplo, solía vestir de manera descuidada y no le gustaban las formalidades.

Una de las anécdotas más famosas de su infancia cuenta que, a la edad de cinco años, su padre le regaló una brújula. Einstein quedó fascinado al notar que la aguja siempre apuntaba en la misma dirección, lo que le llevó a preguntarse sobre las fuerzas invisibles que gobernaban el mundo, una curiosidad que lo acompañó toda su vida y que fue el germen de su pensamiento científico.

En la escuela primaria, recibió el pequeño Albert instrucción católica; la formación judaica exigida por el gobierno para los de su condición había de adquirirla en el entorno familiar, a pesar de que sus padres eran agnósticos. En aquellos primeros años, Einstein manifestó un desmesurado interés por la existencia de Dios, que llegó a preocupar a su gente. Pronto rebajó aquella pasión inicial, debido a su temprana inquietud por las lecturas científicas y filosóficas, aunque siempre le anduvo rondando la idea de Dios - "el Dios de Spinoza" - llegando a decir que sus aspiraciones científicas eran "conocer los pensamientos de Dios".

Con apenas un año, su familia se trasladó a Munich en busca de prosperidad para la industria electroquímica que el padre y el tío de Einstein, Jakob, explotaban desde hacía años. En aquella ciudad se había iniciado la trasformación masiva de la iluminación por gas a electricidad y pensaron que era buena ocasión para hacer fortuna.

Lea también: Rosario, Argentina: Historia y Cultura

Tras sus estudios de primaria con excelentes calificaciones en ciencias en un colegio católico en Múnich, la etapa de la secundaria fue más dura para él. Su tío Jakob junto con su padre Hermann montaron un taller donde realizaban experimentos tecnológicos.

Traslado a Múnich y Milán

En 1894, la compañía de su padre sufrió una fuerte crisis económica que les obligó a trasladarse cerca de Milán (Italia). Fracasado nuevamente el negocio familiar, se trasladaron a Italia, estableciendo una fábrica de material electroquímico en Pavía.

En 1895 se reunió con su familia en Milán, donde se había trasladado debido a dificultades económicas. Albert, con 15 años, hubo de quedarse en Munich para acabar los estudios secundarios y hacer el servicio militar. No cumplió ninguna de las dos cosas. Además de no soportar la rigidez escolar prusiana, quería evitar incorporarse al ejército, por lo que se fue a Italia con sus padres, con el consiguiente disgusto para ellos que veían peligrar el futuro de su hijo. No permanecería mucho tiempo en el hogar familiar, pero aquellos meses fueron de muy grato recuerdo para él. Einstein no había acabado el bachillerato.

Su familia se traslada a Milán. Renuncia a la nacionalidad alemana.

Educación Superior y Primeros Trabajos

Al cumplir 16 años intentó ingresar en el Instituto Politécnico de Zúrich, pero no aprobó el examen de admisión; sin embargo, no se rindió y, tras un año de preparación, finalmente fue aceptado y se graduó en física y matemáticas.

Lea también: Ruta Sagunto - Paterna

Intentó acceder al Instituto Politécnico de Zúrich, pero no pudo por no aprobar una asignatura de letras, y solo fue el año siguiente cuando obtuvo el título de bachiller y pudo ingresar finalmente en el Politécnico de Zúrich para estudiar Física. Obtuvo el título de bachiller alemán en 1896, a la edad de 16 años. Ese mismo año renunció a su ciudadanía alemana e inició los trámites para convertirse en ciudadano suizo. Se graduó en 1900 y obtuvo el título de profesor de Matemáticas y Física.

A pesar de su título, encontrar empleo en el mundo académico resultó ser un desafío mayor de lo que esperaba y finalmente tuvo que contentarse con un trabajo en la Oficina de Patentes de Berna. Este empleo, aunque no era lo que deseaba (desde el principio tenía claro que quería dedicarse a la investigación y a la docencia), le proporcionó estabilidad económica y le permitió disponer de tiempo para desarrollar sus propias investigaciones.

Entre 1902 y 1909 consiguió un puesto fijo en la oficina de patentes de Berna, en Suiza y durante este tiempo terminó su doctorado. Tras graduarse, siendo el único de su promoción que no consiguió el grado de maestro, Einstein no pudo encontrar un trabajo en la Universidad, aparentemente, por la irritación que causaba entre sus profesores. El padre de un compañero de clase le ayudó a encontrar un trabajo en la Oficina de Patentes Suiza en 1902. Su personalidad le causó también problemas con el director de la Oficina quien le enseñó a "expresarse correctamente". En 1904, consiguió un trabajo permanente en la Oficina de patentes, poco después finalizó su doctorado presentando una tesis titulada: Una nueva determinación de las dimensiones moleculares.

Annus Mirabilis y Reconocimiento Científico

Mientras trabajaba en la oficina de patentes, Einstein trabajó en sus investigaciones en paralelo con su empleo, de forma independiente y sin contar con el respaldo de una universidad u otra institución. Sus trabajos pronto llamaron la atención de la comunidad científica y comenzó a obtener reconocimiento.

1905 supuso su despegue en los círculos académicos, tanto es así que se refería a él como su “Annus Mirabilis”, es decir, “año milagroso”. En ese periodo, concretamente en 1905, publicó unos artículos de suma relevancia para la ciencia: sobre el efecto fotoeléctrico, sobre el movimiento browniano y la teoría de la relatividad especial. Publicó varios artículos que abordaban temas tan diversos como el efecto fotoeléctrico, el movimiento browniano, la relatividad especial y la ecuación de la equivalencia entre masa y energía: su famosa ecuación E=mc2, es decir, que la energía (E) de un cuerpo en reposo equivale a su masa (m) multiplicada por la velocidad de la luz (c) elevada al cuadrado. Aunque esta fórmula es uno de sus legados más recordados, no fue lo que le valdría el Nobel años más tarde.

Estos artículos le valieron la obtención de su doctorado, una plaza de profesor en 1909 en la Universidad de Berna, en 1914 una plaza en la Academia de ciencias prusiana, en Berlín, y en 1921 el Premio Nobel de Física, pero otorgado por el efecto fotoeléctrico, ya que la Teoría de la Relatividad Especial y General (que perfeccionó hacia 1915) suscitaban controversia en el mundo científico.

A raíz del impacto de estas publicaciones Einstein consiguió el tan anhelado puesto de profesor universitario. En los años siguientes trabajó en diversas instituciones europeas, principalmente en Suiza pero también en Checoslovaquia y Alemania. Finalmente, en 1913 aceptó un puesto en la prestigiosa Academia Prusiana de Ciencias en Berlín y el propio emperador Guillermo II le invitó a dirigir la sección de Física del Instituto Kaiser Wilhelm de Física, predecesor del Instituto Max Planck. A pesar de lo que le había costado obtener su puesto académico, a partir de aquí empezó a concentrarse en sus investigaciones dejando de lado las clases.

Fue durante este periodo cuando Einstein desarrolló la teoría de la relatividad general, que presentó en 1915. Esta nueva teoría ampliaba sus estudios sobre la relatividad especial y ofrecía una nueva descripción de la gravedad, no como una fuerza en el sentido tradicional, sino como una deformación del espacio-tiempo causada por la presencia de masas. Su trabajo fue crucial para el desarrollo de la mecánica cuántica y convirtió a Einstein en una celebridad científica, catapultándolo al estatus de icono mundial.

Exilio y Últimos Años en Princeton

En 1933, con la llegada de Adolf Hitler al poder, Einstein tomó la decisión de abandonar Alemania para siempre. Einstein vivió dos guerras mundiales, tuvo nacionalidad alemana, suiza y austriaca, emigró a los Estados Unidos en 1932 con el auge del nazismo previo a la segunda guerra mundial, obteniendo la nacionalidad estadounidense, y ya nunca más se restableció en Europa. En ese momento se encontraba en una gira por Estados Unidos y, ante la victoria de los nazis, tomó la prudente decisión de no regresar a su país natal y renunciar a su ciudadanía alemana. Tenía dos buenos motivos para hacerlo: el primero eran sus orígenes judíos y su colaboración con la comunidad hebrea; el segundo, que en los años anteriores se había implicado en política desde el Partido Democrático Alemán, abogando por el pacifismo. Todo ello lo convertía en un blanco preferente para los nazis.

Einstein aceptó un puesto en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde continuó su trabajo científico hasta su muerte. Allí se le otorgó total libertad para continuar con sus investigaciones sin las obligaciones docentes de una universidad tradicional, algo excepcional incluso para un científico reconocido.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Einstein desempeñó un papel indirecto pero crucial en el desarrollo de la energía nuclear. Junto con el físico Leó Szilárd, firmó una carta dirigida al presidente Franklin D. Roosevelt en la que advertía sobre la posibilidad de que el Tercer Reich estuviera desarrollando armas atómicas, algo que debió de ser bastante difícil para él que era pacifista.

Fue durante su período en Princeton cuando se tomó su imagen más icónica y por la que todos recuerdan al científico: la fotografía con la lengua fuera, que fue tomada después de una fiesta de cumpleaños en 1951. La prensa lo estaba esperando y él, que estaba cansado y quería marcharse a casa, le sacó la lengua con descaro al fotógrafo Arthur Sasse. Aquella foto improvisada se hizo famosa y al propio Einstein le gustó tanto que la usó para incluirla en sus felicitaciones de cumpleaños.

En sus últimos años, aunque su presencia activa en la física teórica había disminuido con la aparición de nuevas generaciones de científicos, Einstein continuó activo en el mundo académico, recibió múltiples reconocimientos y mantuvo correspondencia con algunos de los científicos más importantes de la época. Hasta su muerte en 1955, siguió trabajando en sus estudios de física y reflexionando sobre la naturaleza del universo. Dedicó todos sus esfuerzos a encontrar una teoría unitaria de la gravitación y el electromagnetismo y, por el conjunto de su trayectoria, obtuvo fama y prestigio mundiales.

Einstein falleció el 18 de abril de 1955 a los 76 años y, fiel a su estilo de vida modesto y alejado de la pompa, dejó instrucciones claras para que su despedida fuera discreta. Siguiendo su deseo, no tuvo un funeral multitudinario sino que su cuerpo fue incinerado el mismo día de su muerte, antes de que la noticia se difundiera ampliamente.

Legado Científico y Filosófico

El legado científico de Einstein sigue siendo fundamental en la física moderna y en la comprensión del cosmos. Existe un gran consenso en considerarlo el científico más relevante del siglo XX. En cambio, sus ideas en el campo humanístico son (lógicamente, por la magnitud de su dimensión científica), poco conocidas.

Fue un activo defensor del pacifismo, aunque se le recuerde también por apoyar (que no participar) el “Proyecto Manhattan”, un programa de desarrollo de armas nucleares en Estados Unidos que daría lugar a la bomba atómica. Detrás de dicho apoyo estaba el convencimiento de Einstein sobre el efecto disuasorio del armamento nuclear frente a los enemigos de la humanidad, y condicionado a un necesario control internacional.

Albert Einsten destacó por su carácter pacifista y antibelicista. Por ello, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, formó parte del Partido Democrático Alemán.

Abogó por un federalismo mundial, convencido de que solo un gobierno político mundial podría alcanzar la paz global, por el internacionalismo, y el socialismo democrático. Como reacción a la ola de antisemitismo que recorrió Europa central (y no tan central) en los años treinta del pasado siglo, Einstein se comprometió a su manera con el sionismo: no estaba de acuerdo con la idea de un Estado Judío en Palestina, sino más bien comprometido con un Estado binacional donde judíos y palestinos tuvieran los mismos derechos: «Nosotros, esto es, judíos y árabes, debemos unirnos y llegar a una comprensión recíproca en cuanto a las necesidades de los dos pueblos» (Este es mi pueblo, A.

Einstein también fue conocido por participar en la causa sionista pronunciando diversos discursos durante la década de los años 20. En los últimos años de su vida, Einstein impulsó el Manifiesto Russell-Einstein.

En mayo de 1949, el primer número de la revista socialista neoyorquina Monthly Review publicó un artículo suyo titulado «¿Por qué el socialismo?» (enlace a la traducción al castellano al final del presente artículo) en el que reflexiona sobre la historia, las conquistas y las consecuencias de la «anarquía económica de la sociedad capitalista», artículo que hoy sigue teniendo bastante vigencia e interés. Este artículo, que dibuja los rasgos principales del pensamiento político de Albert Einstein, es seguramente el más conocido de su autor en este ámbito.

Primero, constata que el hombre es un ser solitario y social porque busca estabilizar su propia supervivencia, pero necesita a la sociedad para lograrlo. En cambio, la sociedad capitalista, en lugar de promover la colaboración entre personas, las empuja a un estado de perpetua competitividad y de egoísmo. Para responder a todos estos problemas de la sociedad capitalista, Einstein considera que la solución pasa por instaurar una economía socialista y un sistema de educación orientado a objetivos sociales.

Cabe destacar el contexto en el que se publica el artículo de Einstein. Con la segunda guerra mundial recién terminada y el arma atómica ya utilizada, su compromiso contra el militarismo se refuerza. En los Estados Unidos, donde desde hace años vivía Einstein, el odio anticomunista y la censura de las ideas marxistas eran extremadamente fuertes, expresándose por ejemplo en la caza de brujas, que afectó a miles de personalidades y profesionales del mundo del cine y la cultura. Es entonces cuando Albert Einstein da apoyo incondicional a la creación de una revista de ideas socialistas, como la Monthly Review, que publica el artículo mencionado en su primer número y que, por cierto, sigue publicándose en la actualidad.

Los orígenes de las ideas políticas de Einstein se pueden situar en su amistad con Friedrich Adler, un físico y político austromarxista miembro destacado del partido socialdemócrata austriaco.

Cronología de Albert Einstein

Teniendo en cuenta la intensa y diversa vida personal, profesional y social de Albert Einstein, la cronología de su vida no es reducible a la anotación de unas cuantas efemérides sobresalientes porque dada su fama y trascendencia todo lo que hizo y le sucedió fue significativo.

  • 1879: Nace en Ulm, Alemania.
  • 1880: Su familia se traslada a Múnich.
  • 1894: Su familia se traslada a Milán.
  • 1896: Renuncia a la nacionalidad alemana.
  • 1905: Annus mirabilis.
  • 1909: Renuncia al puesto en la Oficina de Patentes. Profesor de la Universidad de Berna.
  • 1914: Profesor de la Universidad de Berlín y miembro de la Academia Prusiana de Ciencias.
  • 1919: Su salud se resiente. Se divorcia de Mileva y se casa con Elsa. Eclipse solar que confirma las predicciones de Einstein sobre la desviación de los rayos de luz.
  • 1921: Le conceden el premio Nobel de Física correspondiente a 1921.
  • 1928: Publica su primer trabajo sobre la teoría del campo unificado.
  • 1933: Miembro del Comité sobre Cooperación Intelectual de la Liga de Naciones. Concesión de la nacionalidad alemana a Hitler, nacido en Austria.
  • 1939: Estalla la Segunda Guerra Mundial.
  • 1940: Se nacionaliza estadounidense.
  • 1946: Preside el Comité de Emergencia de Científicos Atómicos.
  • 1955: Redacta junto con Bertrand Rusell un manifiesto contra la amenaza nuclear. El día 18 de abril fallece en el hospital de Princeton por la ruptura de un aneurisma en la aorta abdominal.

Publicaciones Destacadas

  • Sobre el movimiento browniano: Sobre el movimiento requerido por la teoría cinética molecular del calor de pequeñas partículas suspendidas en un líquido estacionario (1905).
  • Relatividad especial. Dos artículos: Sobre la electrodinámica de cuerpos en movimiento y Equivalencia entre masa y energía (1905).
  • Teoría de la Relatividad General. Presentada como conferencia en la Academia de las ciencias prusianas. (1921).

tags: #ciudad #donde #nacio #albert #einstein

Publicaciones populares: