Métodos para la Conservación de un Feto: Vitrificación y Técnicas Relacionadas

05.11.2025

La congelación de embriones es una técnica de reproducción asistida utilizada para preservar los embriones resultantes de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), los cuales no han podido ser transferidos a la madre en ese momento. El método utilizado hoy en día para congelar los embriones es la vitrificación, un tipo de congelación ultrarrápida que presenta múltiples ventajas frente a la clásica congelación lenta.

¿Qué es la Vitrificación Embrionaria?

La vitrificación es una técnica de congelación ultrarrápida basada en la utilización de unas sustancias llamadas crioprotectores, que protegen a las células, y una velocidad de enfriamiento muy elevada. Con esto, se evita la formación de cristales en el interior de las células, los cuales dañarían las estructuras internas y provocarían la muerte celular.

En la actualidad, la vitrificación se utiliza de manera rutinaria tanto para la criopreservación de óvulos como de embriones. De hecho, se ha convertido en una herramienta básica de la reproducción asistida. Gracias a ella, se pueden preservar los embriones para su uso posterior.

Los embriones permanecen congelados a -196 °C en tanques de nitrógeno líquido hasta que la mujer o la pareja decida utilizarlos. Aquellos embriones que se vitrifiquen, pueden conservarse durante un tiempo indefinido sin perder las características que tenían en el momento de la criopreservación. Así, los embriones se pueden utilizar meses o años después para buscar un embarazo.

El tiempo máximo que ha pasado un embrión congelado permitiendo finalmente el nacimiento de un bebé sano ha sido de 25 años. Es lo que se conoce como bebés de nieve.

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¿Por Qué Congelar Embriones?

Durante un tratamiento de FIV, después de la estimulación ovárica y la fecundación de los óvulos, se obtienen varios embriones que pueden permanecer en cultivo varios días. Estos embriones no pueden sobrevivir más de 6 días en cultivo. Por tanto, será necesario criopreservarlos hasta decidir cuál va a ser su destino. En concreto, los motivos principales para vitrificar embriones son los siguientes:

  • No ha sido posible realizar la transferencia embrionaria en el mismo ciclo de estimulación.
  • Se ha realizado la transferencia embrionaria en fresco, pero quedan embriones sobrantes que pueden transferirse en próximos intentos.
  • Preservación de la fertilidad.
  • Se ha hecho una biopsia a los embriones para hacer un DGP, pero hay que esperar varios días a los resultados.
  • Durante una ovodonación si no se ha podido sincronizar a la donante con la receptora de óvulos.
  • Hay embriones sobrantes de un ciclo y la pareja o mujer decide donarlos a otras personas con problemas de infertilidad.

Por tanto, son varias las situaciones en las que se recomienda vitrificar los embriones para hacer una transferencia embrionaria en diferido. Será fundamental valorar la situación particular de cada paciente con el objetivo de conseguir el mayor éxito posible en el tratamiento reproductivo.

Ventajas de la Vitrificación

Como ya hemos comentado, la vitrificación de embriones ha permitido optimizar los tratamientos de FIV al máximo. Gracias a esto, en lo últimos años ha aumentado la tasa de embarazo acumulada, es decir, la tasa de embarazo por punción con un solo ciclo de estimulación ovárica.

El desgaste físico y emocional es mucho menor para las pacientes, ya que no tienen que volver a pasar por todos los pinchazos de la medicación hormonal al hacer una transferencia de embriones congelados.

Por otra parte, la vitrificación embrionaria también ha contribuido a reducir la tasa de embarazo múltiple, ya que hay embriones disponibles que se pueden transferir por separado.

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Por último, al comparar con la técnica de congelación lenta tradicional, la ventaja más importante que ofrece la vitrificación es que la tasa de supervivencia de los embriones supera el 90%.

Técnica de Vitrificación Embrionaria

Para llevar a cabo el proceso de vitrificación con éxito, es necesario que el personal del laboratorio tenga mucha experiencia. La vitrificación es una técnica complicada que debe hacerse respetando unos tiempos muy cortos. El método más habitual de vitrificación es el Cryotop de la marca Kitazato. A continuación, vamos a enumerar los pasos generales de la técnica:

  1. Deshidratar los embriones pasándolos de un medio a otro con una concentración creciente de crioprotectores.
  2. Colocar con mucho cuidado los embriones encima del sistema de soporte para su congelación que, en el caso del Cryotop, es una pajuela.
  3. Introducir la pajuela con los embriones en una cubeta pequeña con nitrógeno líquido.
  4. Colocar la tapa o capuchón a la pajuela con la precaución de no alejarla de los vapores del nitrógeno líquido.
  5. Por último, guardar la pajuela cargada con los embriones dentro del tanque de nitrógeno líquido para su conservación.

Durante todo este proceso, se consigue que los embriones pasen de la temperatura de cultivo (37 °C) a la temperatura de congelación en nitrógeno líquido (-196 °C) en tan solo unos segundos.

Los crioprotectores son unas moléculas que sustituyen el líquido acuoso del interior de las células embrionarias y que protegen sus estructuras internas de las bajas temperaturas. Por otra parte, es importante tener en cuenta que los embriones deben tener una calidad mínima para poder resistir los procesos de congelación y descongelación. Por tanto, aquellos embriones que no se desarrollen bien o que presenten signos de degeneración no se vitrifican.

Desvitrificación de Embriones

El proceso de desvitrificación de embriones es más rápido y sencillo que el anterior, es decir, que la criopreservación embrionaria. Simplemente, hay que sacar la pajuela con los embriones del nitrógeno líquido, sacar la tapa e introducirla directamente en un medio a 37 °C.

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Con la ayuda de la pipeta se despegan los embriones de la pajuela tirándoles medio de cultivo encima. A continuación, se van pasando los embriones por varios medios con concentraciones decrecientes de crioprotectores. Así se consigue la rehidratación celular, de forma que se van reemplazando los crioprotectores por agua.

Es muy importante respetar los tiempos del protocolo de desvitrificación embrionaria para hacerlo correctamente, ya que de lo contrario podrían dañarse las estructuras celulares del embrión y no sobrevivir.

Antes de hacer una transferencia de embriones congelados, es imprescindible desvitrificarlos unas horas antes y observar si han logrado sobrevivir. Generalmente, la desvitrificación embrionaria se realiza el mismo día de la trasferencia, con unas horas de antelación para comprobar el estado del embrión. Por lo demás, la transferencia de embriones congelados se hace igual que con embriones en fresco.

Éxito del Tratamiento con Embriones Congelados

Los embriones criopreservados son capaces de continuar su desarrollo de forma normal, implantar y dar lugar a un bebé sano. Por ello, sus tasas de éxito y de supervivencia son bastante elevadas.

Por ejemplo, teniendo en cuenta embriones que han sido analizados genéticamente y según el informe estadístico de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) del 2022, la tasa de embarazo por transferencia de embriones en fresco es del 55,7%; mientras que la tasa de embarazo por transferencia de embriones congelados es del 52,0%.

Por otra parte, la tasa de parto por transferencia de embriones en fresco es del 44,9% y la tasa de parto por transferencia de embriones congelados es del 40,5%.

Lograr el embarazo tras una transferencia de embriones criopreservados va a depender de los siguientes factores:

  • La supervivencia de los embriones tras la descongelación
  • La calidad embrionaria y su capacidad de desarrollo
  • La receptividad del endometrio en el momento de la transferencia

Como ya hemos dicho, la tasa de supervivencia de los embriones tras la desvitrificación es muy elevada y éstos suelen sobrevivir intactos. Para ello, es imprescindible que el laboratorio cuente con un buen programa de vitrificación y que el personal de laboratorio tenga la preparación adecuada para llevar a cabo el proceso.

¿Qué diferencia hay entre transferir embriones frescos o congelados?

La preparación del endometrio en el ciclo natural se consigue a través de las hormonas (estrógenos y progesterona) producidas por el folículo ovárico en crecimiento, por este motivo para realizar este tratamiento es fundamental tener ciclos menstruales regulares.

Será necesario monitorizar el ciclo ovárico mediante una o varias ecografías hasta que se detecte el folículo que va a ovular. La ovulación se provoca con una inyección única de HCG. La criotransferencia tiene lugar una semana después de la ovulación.

Como tratamiento de soporte, se añadirá desde los días previos a la criotransferencia, óvulos de progesterona vaginal a dosis bajas que se mantendrán durante el primer trimestre.

Tratamiento con Embriones Congelados

El tratamiento con los embriones congelados es simple, cómodo y económico. No precisa de inyecciones diarias ni de múltiples controles ecográficos. El tratamiento se basa en preparar el útero para que se encuentre receptivo en el momento de descongelar y transferir los embriones criopreservados.

Los dos métodos de preparación endometrial más usados son el ciclo artificial (con tratamiento hormonal) y el ciclo natural. El ciclo artificial se inicia con la menstruación y se basa en la administración de estrógenos vía oral o transdérmica (en forma de parches o de gel) durante un periodo de unas dos semanas antes de la transferencia.

En ocasiones, su Doctor puede indicarle además la administración de una inyección única previo al inicio del tratamiento. Una vez comprobada una adecuada respuesta al tratamiento se añadirán óvulos de progesterona vaginal (en algunas ocasiones también subcutánea) y tendrá lugar la criotransferencia tras la exposición uterina a la progesterona el número de días equivalente a los del desarrollo del embrión que vamos a utilizar.

El día de la criotransferencia o los días previos se realizará una analítica para comprobar los niveles de progesterona en sangre. La técnica de la transferencia embrionaria es idéntica a la utilizada para los embriones frescos no precisando una preparación distinta o molestias adicionales.

¿Habrá que tener un cuidado especial una vez embarazada?

Una vez embarazada, no es necesario tener un cuidado especial adicional al de un embarazo concebido de forma natural o mediante transferencia de embriones frescos.

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