Cómo Preparar y Dar Leche de Fórmula a un Recién Nacido
La alimentación es una parte muy especial e importante durante los primeros años de la paternidad, por lo que no es de extrañar que queramos hacerlo bien. Es un proceso natural, pero eso no significa que siempre sea fácil. Tanto si has decidido dar el biberón desde el principio como si estás combinando el biberón y el pecho, en este artículo, tienes la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé.
La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva al menos durante los 6 primeros meses de vida, pues la lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé, pero si esta no es posible o si has tomado la decisión de destetar a tu pequeño, la leche en fórmula es el sustituto adecuado. Antes de iniciar la lactancia artificial, debes consultar con tu pediatra.
Si tienes cualquier otra pregunta o duda sobre la alimentación de tu bebé, no dudes en ponerte en contacto con un profesional.
Conceptos Básicos sobre Cómo Alimentar a un Recién Nacido con Biberón
Volvamos a lo básico sobre cómo alimentar a un recién nacido con biberón. En lo que respecta a la cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón, ambas dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad. La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. Descubre aquí cómo detectar las señales de hambre del bebé.
La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos. Estas son algunas pautas generales que debes seguir para alimentar a tu bebé según su edad:
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- Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.
- Desde el nacimiento hasta los tres meses: cada dos o tres horas.
Lo Que Necesitas para Dar el Biberón a un Recién Nacido
Aprender a dar el biberón empieza por elegir el biberón adecuado para tu bebé, de modo que pueda alimentarse de forma eficaz y segura. Con tantas opciones de biberones y tetinas, sabemos que, en ocasiones, esta decisión puede resultar abrumadora. Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.
En el mercado encontraremos distintas leches para lactantes. Este tipo de fórmulas infantiles se pueden encontrar de forma líquida, pero lo más habitual es que estén en polvo y que haya que diluirlas con agua. La elección entre leche en polvo o líquida depende de las necesidades de tu bebé. La leche en polvo suele ser más económica y tiene una mayor vida útil, mientras que la leche líquida es más cómoda pero generalmente más cara.
Tipos de leche: La mezcla óptima para cada necesidad
La composición de los alimentos iniciales se corresponde en mayor medida con el "original". Al igual que la leche materna, la nutrición previa solo contiene lactosa, tiene un menor contenido de proteínas y una mejor composición de ácidos grasos. La primera alimentación también puede contener otra fuente de carbohidratos, posiblemente de menor calidad. Puedes dar a tu bebé ambos tipos durante todo el primer año de vida.
Leche de Etapa 2 o continuación: la leche infantil de continuación, como Enfamil Premium COMPLETE 2, cubre las necesidades nutricionales de tu bebé a partir de los 6 meses como parte de una dieta diversificada.
Cómo Preparar un Biberón
El primer paso para aprender a dar el biberón a tu bebé es saber cómo preparar un biberón de fórmula. Antes de empezar a preparar el biberón, limpia y esterilízalo con un esterilizador o con un cazo y agua hirviendo. Una vez que hayas limpiado el biberón y la superficie que vas a utilizar, así como tus manos, sigue estos pasos para preparar un biberón:
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- Hierve el agua. Si utilizas un cazo, asegúrate de que el agua hierve y no la dejes más de 30 minutos después de hervir.
- Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula. Si le das leche de fórmula a tu bebé, consulta las instrucciones del envase para saber cuánta agua y polvo necesitas.
- Añade la leche de fórmula y el agua al mismo tiempo. Añade el agua al biberón y, a continuación, la cantidad especificada de leche de fórmula en el biberón esterilizado y mézclalo bien agitando suavemente el biberón.
- Enfría inmediatamente el biberón. Una vez que hayas mezclado la leche de fórmula y el agua, coloca el biberón bajo el grifo de agua fría para que se enfríe hasta la temperatura de alimentación. Asegúrate de que el nivel del agua de refrigeración está por debajo de la tapa del biberón para evitar contaminar la leche.
- Comprueba la temperatura. Echa un poco de leche en la parte interior de la muñeca para comprobar la temperatura. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.
Podemos utilizar tanto agua del grifo, si en la zona en la que vivimos hay un buen control sanitario del agua, o agua envasada que tenga un bajo contenido en sales minerales. Si utilizamos agua del grifo, deberemos hervirla durante 5 minutos, para destruir posibles microorganismos perjudiciales. Si no hervimos el agua, deberemos calentarla en el microondas o en la cocina, para que los polvos se disuelvan correctamente.
Para comprobar que la temperatura es la adecuada, podemos recurrir a métodos clásicos como echar unas gotas de agua en la mano o en el interior de la muñeca. Siempre debemos echar primero el agua y posteriormente los polvos.
¿Cuál es la mejor manera de preparar un biberón de leche?
La correcta preparación del biberón es muy importante para los bebés, ya que sus sistemas inmunológico y digestivo aún no están completamente desarrollados. Por ejemplo, hay una falta de bacterias intestinales "buenas" que son responsables de la digestión. Debido a la falta parcial de anticuerpos, una higiene cuidadosa es crucial para no perjudicar la salud de tu bebé.
- Ten preparado un biberón limpio. Utiliza solo biberones esterilizados durante los primeros meses. Para que tu tesoro no tenga que esperar demasiado tiempo con hambre (y quizás llorando), lo mejor es tener siempre preparados biberones limpios. Los biberones MAM pueden esterilizarse de diferentes maneras: hirviéndolos o con un esterilizador a vapor eléctrico o para uso en microondas.
- Sigue las instrucciones que figuran en el embalaje. El método de preparación, pero sobre todo la cantidad, puede variar en función de la leche en polvo y del fabricante. Por ello, lo mejor es seguir las instrucciones del embalaje a la hora de preparar el biberón.
- Utiliza agua hervida. La ebullición mata los gérmenes peligrosos que puede haber en el agua, pero también en las tuberías o depósitos. Especialmente el agua caliente del grifo puede estar contaminada con bacterias. Si no estás segura de si el agua del grifo de tu zona es adecuada para la alimentación con biberón, pregunta a la compañía de aguas local o al ayuntamiento.Importante: deja que el agua se enfríe un poco después de hervirla y comprueba la temperatura, por ejemplo con un termómetro, antes de introducirla en la botella.
- Remueve bien. Remueve para asegurarte de que el calor se distribuye uniformemente después de calentarlo y comprueba la temperatura de nuevo antes de alimentar a tu bebé, por ejemplo, en el interior de la muñeca o con un termómetro. La temperatura ideal es de 36-37 °C, ya que corresponde a la temperatura corporal. ¡La leche nunca debe estar demasiado caliente! Por un lado, para que tu bebé no se queme, y por otro, porque las grasas valiosas se destruyen a 40 °C.
- Asegura un entorno agradable. Un ambiente relajado también hace que la bebida fluya más suavemente, lo que a su vez ayuda a evitar que entre demasiado aire en la tripita y que tu tesoro sufra gases innecesarios. Lo mejor es tomarse su tiempo y hacer pequeñas pausas durante la alimentación para evitar que se atragante y escupa.
- Dejar eructar. Después de beber, asegúrate de recostar a tu bebé sobre tu hombro durante un rato y acariciar suavemente su espalda hacia arriba y hacia abajo para ayudarle a eructar y liberar el aire tragado. Consejo: También existen biberones especiales que evitan la ingestión de aire durante la alimentación.
- Limpiar el biberón. Desenrosca la botella y enjuaga todas las piezas con agua y un detergente suave. También puedes lavar las piezas del biberón en el estante superior del lavavajillas. Tira las sobras si tu bebé no bebe por completo.
Se recomienda llevar un termo con agua potable hervida o agua de bebé calentada para preparar las tomas de biberón cuando se vaya a estar fuera de casa.
Es por ello que, sobre todo, deberás limpiar y desinfectar la superficie que vas a usar para realizar la preparación de la fórmula, así como lavar y esterilizar los biberones, tetinas y otros utensilios que también son necesarios. esto, prepara la leche de fórmula tal y como se indica en las instrucciones de la etiqueta del envase.
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Tu bebé está hambriento. Necesitas preparar rápidamente el biberón. Tranquila, el proceso es muy sencillo. Ha llegado la hora de preparar su biberón. Será una tarea que repitas un montón de veces, tantas, que al final, la harás hasta sin pensar. Pero para las primeras tomas, necesitas algunos consejos.
- Lava bien tus manos con agua y jabón para limpiar después los biberones. Usa un cepillo para el interior, y si hay leche pegada, puedes eliminarla con sal gorda.
- Llena el biberón con agua. Si la de tu localidad es apta para el consumo humano, hiérvela menos de dos minutos. De lo contrario, usa embotellada.
- Nivela los cacitos de leche en polvo con un cuchillo o con el borde del envase, pero sin comprimir el contenido para que entre más, pues hay que respetar las proporciones de agua y leche.
- Echa unas gotitas de leche en el dorso de tu muñeca para comprobar su temperatura. Debería estar a unos 36 o 37 ºC, como la leche materna y como tu cuerpo.
Un calentador de biberones es una herramienta útil para calentar la leche a la temperatura perfecta de manera rápida y uniforme.
- Antes de preparar el biberón, asegúrate de que tanto el biberón como la tetina están completamente esterilizados. Puedes hacerlo utilizando un esterilizador de vapor, un microondas o sumergiéndolos en agua hirviendo durante al menos 5 minutos.
- Llena el biberón con la cantidad de agua necesaria.
- Una vez que el agua esté lista, añade la leche en polvo. Lo más habitual es que por cada 30 ml de agua se añada una medida de leche en polvo. Recuerda que es importante no alterar esta proporción, ya que una fórmula demasiado concentrada puede ser difícil de digerir para tu bebé.
- Si vas a calentar el biberón, puedes utilizar un calentador de biberones para hacerlo de manera rápida y segura. La temperatura ideal del biberón debe ser cercana a la del cuerpo (alrededor de 37°C). Para comprobar que no está demasiado caliente, puedes verter unas gotas en la parte interna de tu muñeca. Si usas agua caliente, asegúrate de que no esté hirviendo para evitar quemaduras y problemas con los nutrientes de la fórmula.
Es recomendable que los biberones se consuman inmediatamente después de prepararlos, pero, si esto no es posible, puedes almacenarlos en el frigorífico hasta 24 horas.
Cómo Dar el Biberón a un Recién Nacido
Ahora que ya sabes cómo hacer un biberón, vamos a hablar de cómo conseguir que tu bebé tome el biberón. Como la mayoría de los padres, seguro que te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón rápidamente. Estos son algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a tu bebé a tomar el biberón:
- Inclina la cabeza. Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
- Introduce la tetina. Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
- Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado. Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
- Hazlo eructar durante y después. Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
- Tira el resto. Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón.
Además de los consejos anteriores, ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:
- Posición de cuna. Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
- Sentado. En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
- Piernas flexionadas. Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.
Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.
Introducir el biberón no siempre es fácil. Es un proceso de adaptación que puede durar unos días. El pediatra de tu bebé será el que te dé las mejores pautas para conseguirlo.
Si escoges la lactancia artificial por la falta de tiempo, porque vuelves al trabajo o por cualquier otro motivo que implique una ausencia momentánea, tendrás que preparar al bebé con tiempo, al menos unos 15 días antes. Busca apoyo en tu pareja o familiares. El biberón hay que introducirlo poco a poco, de esta forma, también conseguirás disminuir la leche materna de forma progresiva sin tener molestias. Asimismo, en un inicio, puedes sustituir una de las tomas por el biberón y progresivamente ir aumentando la presencia de la leche en fórmula en la dieta de tu bebé. Es importante que le ofrezcas el biberón a tu bebé en las horas en las que suele estar más receptivo y relajado. Sigue una rutina de alimentación llena de cariño y transmítele todo tu amor a tu bebé mirándole a los ojos, acariciándole y hablándole mientras le alimentas. Cambia la tetina del biberón si no acepta la primera.
Y lo más importante al final: El contacto con la piel y los ojos es de gran importancia para la relación y la vinculación entre los padres y madres y los/as hijos/as.
¡Es hora de empezar! Ahora ya sabes cómo se prepara un biberón, cada cuánto tiempo hay que alimentar a un recién nacido y cómo dar correctamente el biberón. Aprender a dar el biberón a un recién nacido puede parecer un poco difícil al principio. Sin embargo, con un poco de preparación y organización, descubrirás tus propios métodos para conseguir que tu bebé tome el biberón antes de lo que imaginas. Asegúrate de que tanto tú como tu bebé estéis cómodos y equípate con una provisión de biberones y tetinas, ¡y ya estás lista para dar el biberón!
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