Cómo alimentar a un recién nacido con leche: Guía completa

03.12.2025

Como madre primeriza, probablemente te estés preguntando ¿cuánta leche toma un recién nacido? o ¿cómo saber si el bebé tiene hambre? Ya sea que optes por la lactancia materna, en biberón, o una combinación de las dos, aquí encontrarás toda la información que necesitas saber sobre cómo obtener la cantidad adecuada de leche para recién nacidos, esencial para el crecimiento y desarrollo saludables de tu bebé.

¿Cómo saber si un bebé tiene hambre?: señales de hambre del bebé

Las madres tienen un instinto maravilloso, pero no somos capaces de leer la mente. Poco a poco, te familiarizarás con los gestos únicos de tu bebé para indicarte que se ha quedado con hambre. Mientras tanto, aquí te indicamos algunas de las señales de que un recién nacido tiene hambre:

  • Mueve la cabeza hacia el pecho o biberón
  • Aprieta las manos
  • Se lleva las manos a la boca
  • Arruga, golpea o se lame los labios

Si tu bebé muestra alguno de estos síntomas, es posible que esté tratando de decirte que es hora de comer. Lo ideal es que el bebé se alimente a demanda, cuando tenga hambre. Si estás amamantando, es una forma muy saludable de ayudar a mantener el suministro de leche, ya que tu cuerpo responderá naturalmente a las necesidades de tu bebé y continuará produciendo la cantidad correcta de leche. No obstante, la alimentación con biberón a demanda también puede ser beneficiosa para el bebé, ya que puede autorregular sus necesidades de alimentación.

¿Qué cantidad de leche toma un recién nacido?

Entonces, ¿qué cantidad de leche toma un recién nacido? Cada bebé es único y, por ello, ningún bebé se alimentará como otro, no tienen por qué seguir un patrón ni necesitar la misma cantidad de leche materna. No te asustes si las siguientes pautas no coinciden exactamente con el plan de alimentación de tu pequeño, pero ponte en contacto con el pediatra de tu hijo si algo te preocupa.

¿Cada cuántas horas se alimenta un recién nacido?

En general, los recién nacidos suelen comer cada dos o tres horas, con un total de ocho a doce veces, cada 24 horas.

Lea también: Profundizando en la retórica del rap

¿Cuánta leche materna toma un recién nacido?

Al principio, solo producirás pequeñas cantidades de leche materna, llamada calostro, una leche espesa de color amarillento. Esta leche es la fuente perfecta de nutrientes que el recién nacido necesita, con muchas propiedades inmunológicas.

¿Cuántos gramos de leche bebe un recién nacido?

Los neonatos ingieren aproximadamente de 28 a 56 gramos por toma, una cantidad que aumentará aproximadamente de 56 a 84 gramos a las dos semanas de edad. Sin embargo, no te preocupes si crees que no estás produciendo mucha leche durante estos primeros días después del parto.

Las sesiones de tomas de leche de un recién nacido también cambiarán en términos de duración, comenzando entre 10 y 30 minutos, y aumentando gradualmente a medida que el recién nacido crezca. Si te preguntas cuál debería ser la dosis de biberón para tu recién nacido y decides alimentar con tu leche materna usando el biberón de vez en cuando, alimenta al recién nacido durante el mismo período de tiempo que lo harías amamantando.

Si decides hacerlo, la extracción de leche es una opción maravillosa para alimentar a tu bebé con leche materna, mientras le das un descanso a tus pezones y obtienes más control sobre el tiempo y el horario de las tomas de leche del bebé. Con el extractor de leche eléctrico Philips Avent, la extracción de leche materna es mucho más cómoda gracias a su diseño que te permite sentarte en posición vertical, en lugar de tener que inclinar tu cuerpo hacia delante. También es importante elegir un biberón que ayude a que dar leche materna con biberón sea lo más natural posible para ti y para tu bebé, como el biberón Philips Avent Natural Response. Su tetina ultrasuave y con forma de seno fomenta un enganche natural e imita la sensación de un pezón, haciendo que el cambio entre el pecho y el biberón sea lo más suave posible para ti y para tu bebé, además de estar diseñado para reducir cólicos y molestias.

Señales de que tu bebé no se ha quedado con hambre

¿Cómo sabes cuándo tu bebé se ha quedado satisfecho y que ya no tiene hambre? Bien elijas darle el pecho o dar el biberón a un recién nacido, estos signos te pueden indicar que tu recién nacido está satisfecho:

Lea también: Leche materna: composición y ventajas

  • Cierra la boca
  • Gira la cabeza lejos de tu pecho o del biberón
  • Tiene las manos abiertas y relajadas
  • Se queda dormido

Si tu bebé muestra signos de estar satisfecho, asegúrate de parar de darle el pecho o el biberón, incluso si el biberón todavía no está vacío.

La elección correcta para ti y tu bebé

Ahora ya sabes nuestros consejos sobre la lactancia materna para tu recién nacido y sus cantidades. Recuerda que cada bebé es diferente y no hay mejor vínculo entre una madre y su bebé. Elige la opción de alimentación que mejor funcione para ti y tu recién nacido, ya sea la lactancia materna, la alimentación con biberón o una combinación de ambas. Aunque nada se puede comparar con la leche materna, la mayoría de los bebés se alimentan con leche artificial algunas veces.

Para algunas mujeres, amamantar a su bebé es simplemente imposible. Por ejemplo, si eres madre adoptiva o no puedes amamantar a tu hijo por razones médicas o de algún otro tipo, necesitarás conocer algunos datos sobre la alimentación con leche de iniciación. Para algunas mamás, después de un período de amamantamiento inicial comienza la alimentación con leche de iniciación. Si estás amamantando, espera que tu bebé tenga tres o cuatro semanas de edad antes de utilizar la leche de iniciación como complemento para que continúes produciendo leche.

Los momentos en que das biberón a tu bebé son una maravillosa oportunidad para sentirse cerca de él y conocerse el uno al otro. También el padre del bebé y otros miembros de la familia pueden participar en la alimentación del niño desde el principio o cuando decidas cambiar de método. Asegúrate de que cada vez que alimentes a tu bebé, él sienta la misma cercanía, abrazos y palabras cariñosas tal como si lo estuvieras amamantando. Sostén la cabeza del bebé en un ángulo ligeramente elevado y mantén el biberón levantado para que no aspire mucho aire.

¿Cómo elegir la leche de iniciación adecuada?

Puedes estar segura de que las leches de iniciación para bebés están especialmente preparadas para satisfacer las necesidades nutricionales de tu hijo, casi como la leche materna, en la cual se basa su elaboración. Las principales marcas de leche de iniciación son similares. A menos que tu pediatra te indique lo contrario, elige una leche de iniciación enriquecida con hierro.

Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?

Las leches de iniciación vienen en dos variedades básicas:

  • Listas para servir (las más costosas).
  • En polvo (la más económica).

Como es de suponer, las que permiten ahorrar más tiempo y esfuerzo son las más costosas. No obstante, todas son iguales si se preparan adecuadamente. Lee cuidadosamente las instrucciones cada vez que prepares la leche de iniciación. Para prepararla, sigue las instrucciones en forma exacta.

No es necesario que prepares el biberón con agua embotellada, a menos que existan problemas con el agua potable en tu localidad. Después de los seis meses de edad, los bebés también necesitan flúor. Es posible que el agua embotellada no lo contenga y que el agua potable no tenga las proporciones adecuadas. Tu pediatra te indicará si tu bebé necesita una cantidad adicional de flúor, además de la que se usa en la preparación de la leche de iniciación.

¿Qué cantidad es suficiente?

Al nacer, los recién nacidos tienen un estómago que sólo puede contener una o dos cucharaditas de café de alimento (cinco a diez ml); después de la primera semana puede contener cada vez más. Generalmente, 60-70 ml por alimentación será suficiente en este momento. Y, cuando tenga dos meses, necesitará entre 150-180 ml por toma y que lo alimenten aproximadamente cinco o seis veces en un período de 24 horas.

A continuación encontrarás una tabla general sobre la cantidad de leche de iniciación que necesita tu bebé y la frecuencia con que debes alimentarlo:

Edad Cantidad por comida Frecuencia alimentación
Recién nacido 60-70 ml Cada 3 ó 4 horas
Un mes 120-150 ml Cada 4 horas
Dos meses 150-180 ml 5 a 6 veces en 24 horas
Cuatro meses 210-240 ml 5 veces en 24 horas
Seis meses 240 ml 4-5 veces en 24 horas
Un año 240 ml 2 veces en 24 horas

La leche de iniciación avanza más lentamente por el tracto digestivo que la leche materna, de modo que puedes esperar que el tiempo entre cada comida sea un poco más largo (tres a cuatro horas) y que las heces sean un poco más grandes y secas que cuando lo amamantabas.

Recuerda, cada bebé es único, por lo que su consumo variará día a día, entre una comida y otra. No lo fuerces a tomar más de lo que quiere ni lo dejes con ganas de seguir tomando. A los bebés que suelen regurgitar, será mejor darle menores cantidades en forma más frecuente. Deja que tu bebé te guíe.

Datos útiles que conviene saber

  • No te preocupes si su bebé pierde peso durante los primeros días después del nacimiento. Tu hijo tenía una "carga" adicional de agua y grasa para que pudiera resistir la "maratón" del nacimiento. Probablemente recobrará el peso con el que nació después de la primera semana. Por supuesto, si tienes alguna duda, debes consultar a tu pediatra.
  • Si lavas cuidadosamente los biberones y las tetinas con agua limpia y caliente, no es necesario hervirlos ni esterilizarlos. Asegúrate de eliminar los restos de leche de iniciación, que pueden descomponerse fácilmente y afectar el estómago del bebé. Algunos lavavajillas tienen un ciclo sanitario que puede dar a los biberones una limpieza adicional y más completa. También puedes esterilizar los biberones, cuando estén vacíos, en el microondas durante cuatro minutos a temperatura media.
  • Siempre lávate bien las manos antes de preparar la leche de iniciación. Asegúrate de que todos los recipientes y utensilios estén bien limpios. Limpia el envase que contiene la leche de iniciación antes de abrirlo.
  • Las leches de iniciación liquidas ya preparadas pueden guardarse en el refrigerador durante 48 horas, si el bebé no ha tocado la tetina. Si lo ha hecho, limpia bien y elimina los restos que quedan después de alimentarlo.
  • No es necesario que calientes la leche de iniciación. Aunque a muy pocos bebés les agrada la leche de iniciación bien fría, algunos niños tienen gustos más especiales que otros.
  • Nunca calientes la leche de iniciación en el microondas. Estos aparatos lo hacen de forma desigual: la dejan demasiado fría en algunas partes y tan caliente en otras que tu bebé podría quemarse. Pon el biberón bajo agua caliente o al "Baño María" durante unos minutos para que alcance la temperatura ambiente.
  • Las leches de iniciación son bastantes similares, pero si la que estás utilizando te ha dado buenos resultados con tu bebé, quédate con ella. En algunos casos, cambiar las leches de iniciación puede ayudar a solucionar pequeños problemas digestivos, pero esto generalmente no sucede. Consulta a tu pediatra antes de cambiar de leche de iniciación.
  • Todas las leches de iniciación contienen leche de vaca modificada, excepto las fabricadas a base de productos de soja. Si tu familia presenta casos de alergia y optas por alimentar a tu bebé con leche de iniciación, consulta con tu pediatra sobre el uso de una leche de iniciación con soja.

¡Cuidado!

  • Desecha los restos de biberón que no se acabe. La leche ya preparada se descompone fácilmente y puede afectar el delicado estómago de tu bebé. En caso de que tu bebé tenga más hambre, prepara sólo un poco más de lo que él toma normalmente en cada comida.
  • Tu bebé necesita que estén con él tanto como que lo alimenten, así que no lo dejes solo tomando el biberón, pues podría atragantarse.
  • Si tu bebé moja menos de seis pañales al día, consulta a tu pediatra. Podría estar comiendo demasiado poco y estar algo deshidratado.
  • Limpia cuidadosamente el envase de la leche de iniciación antes de abrirlo, para evitar que ésta se contamine.
  • Asegúrate de que el orificio de la tetina sea del tamaño adecuado. Si es demasiado grande, tu bebé se atragantará y se asustará con el flujo rápido de leche. Si parece que le cuesta mucho succionar, puede que el orificio sea demasiado pequeño o que la tetina sea muy dura para él.
  • Hay tetinas de diversas formas y tamaños. No existe una que sea el mejor para todos los bebés. Prueba un par y así verás cuál le conviene más al tuyo.

Otras precauciones

  • Posiblemente la leche evaporada fue tu primer alimento, pero no es la mejor opción en este momento. Tiene un contenido inadecuado de proteínas, minerales y grasa para los seres humanos. Contiene leche de vaca sin modificar y dilata los intestinos y los riñones del bebé.
  • No se recomienda la leche de vaca, en ninguna de sus formas, para niños menores de un año. Continúa alimentando a tu hijo con leche materna o con la leche de iniciación que se encuentra en el comercio, hasta después de que cumpla un año.
  • No agregues miel a ningún alimento que des a tu bebé. Puede contener esporas que producen graves enfermedades en niños menores de un año.
  • No diluyas la leche de iniciación (si viene preparada) ni la licues más de lo indicado (si viene en polvo).

Guía Alimentación con leche materna

Se habla de lactancia mixta cuando la lactancia materna se alterna con tomas de leche de fórmula administrada con biberón. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del bebé, y complementada con alimentos distintos a la leche, de introducción progresiva a partir de los seis meses. No obstante, la leche materna continúa siendo el alimento principal del bebé hasta el año, pudiéndose prolongar la lactancia hasta los dos años, o más, si el pequeño y la mamá así lo deciden.

Si has optado por la lactancia materna debes saber que tu bebé puede llegar a necesitar un suplemento para optimizar o facilitar su ganancia de peso. Sea como sea, para suplementar debemos considerar como primera opción la leche materna.

¿Sabías cómo suplementar con leche materna?

Biberón

Si se opta por esta opción, se debe conocer el Método Kassing. Para ello necesitaremos una tetina larga, blanda y redonda por todos lados para que sea lo más parecida al pezón materno posible. El bebé debe estar sentado en un ángulo de 90º y nunca recostado, es decir, en la postura clásica.

Otra opción es alimentarle con cuchara o con vaso

Aunque debemos tener en cuenta que es un proceso más lento. Se debe apoyar la taza/vaso sobre el labio inferior del bebé y acercar la leche a la boca sin dejar que se vierta en ella para evitar atragantamientos. La técnica es similar a la anterior pero usando una cuchara o un recipiente-cuchara comercializado.

Técnica dedo-jeringa

Se utiliza mucho en los casos de bebés prematuros o recién nacidos, pues al tiempo que los alimentamos estamos estimulando su reflejo de succión. Antes de introducir la jeringa se debe estimular el paladar con el dedo, de elección el meñique por su tamaño menor, haciendo movimientos de afuera a dentro. Introduciremos el dedo en la boca del bebé apoyándolo en la zona del paladar y desplazando la mandíbula hacia abajo. El bebé comenzará a succionar y, en ese momento, introduciremos la jeringa, apoyada en el labio inferior.

Si queremos inducir una lactancia o iniciar un proceso de relactación, la alimentación se llevará a cabo con un relactador.

Consiste en colocar un recipiente colgado del cuello de la madre donde se coloca la leche. Del recipiente saldrán dos sondas, que llegaran a los dos pechos. Se pondrá al bebé a comer normalmente y, con cuidado, se introducirá el tubito de la sonda en su boquita. Ventajas: permite suplementar a largo plazo, favorece el agarre espontáneo y la formación del vinculo entre la madre y el bebé.

Después de conocer todas las técnicas, el cuidador debe elegir cuál es la que mejor se adapta a sus necesidades.

Se ofrece al niño, en la misma toma, tanto el pecho como el biberón. En primer lugar, se ofrece el pecho, unos 10-15 minutos por cada lado, con el fin de estimular la producción de leche. Después, si el pequeño demuestra que sigue teniendo hambre, se le da el biberón.

¿Qué riesgos existen para la producción de leche?

En ambos casos, la situación plantea un problema. Dado que al niño le cuesta menos esfuerzo succionar la tetina del biberón que el pecho, el resultado es el posible final de la lactancia materna.

Cuánta leche debe tomar un bebé según su edad

En primer lugar, hay que señalar que cada niño es único y que no todos necesariamente deben tomar la misma cantidad de leche para tener un crecimiento sano y equilibrio. Hay niños que comen más y otros que comen menos. El neonatólogo o el pediatra, o en su caso la matrona o la enfermera de pediatría, son las figuras de referencia para las indicaciones sobre la alimentación del bebé. Ante cualquier duda o incertidumbre, te aconsejamos que realices una consulta y sigas sus indicaciones.

Si la lactancia es mixta, ¿hay que ofrecerle el pecho primero, y después, el biberón?

¿Es mejor comenzar la toma ofreciéndolo el pecho o el biberón? Depende. No existe una regla válida para todas las mamás y todos los bebés. En este caso, sería mejor ofrecerle un poco de biberón primero, para ayudarle a calmarse.

¿Puedes darle leche materna y de fórmula al mismo tiempo?

Si comienzas a darle a tu hijo leche materna y de fórmula en el mismo biberón, lo más probable es que empiece a rechazar ingerir leche materna, ya que la succión del biberón le supone menos esfuerzo que la del pecho. Debes tener en cuenta que la leche de fórmula fluye mucho más rápido y con una mayor cantidad por el biberón que si toma el pecho. Así que si el bebé tiene apetito, preferirá el biberón. Por este motivo, es aconsejable darle primero leche materna y después leche de fórmula, en vez de mezclarlas.

Ten presente, por otro lado, que, al empezar a darle leche de fórmula al bebé, el bebé suele quedar más lleno, porque la leche de fórmula es más difícil de digerir que la materna, de manera que tardará más en querer comer de nuevo. Asimismo, defecará con menor regularidad y sus heces serán más oscuras.

tags: #como #alimentar #a #un #recién #nacido

Publicaciones populares: