Cómo cuidar el ombligo de un recién nacido

04.11.2025

El cordón umbilical es una conexión vital entre la madre y el bebé durante el embarazo. A través de él, el bebé recibe todo el alimento y oxígeno necesarios para su desarrollo. Por ello, el cuidado del cordón umbilical comienza en el momento del nacimiento y es esencial para asegurar una buena salud en el recién nacido.

Nada más nacer, el médico o la matrona cortan el cordón que le unía con la placenta con material estéril y se coloca una pinza de plástico para evitar que sangre. Nada más nacer, al bebé se le corta el cordón umbilical a través del cuál ha recibido de la madre los nutrientes y oxígeno necesarios para vivir. En nuestro país, normalmente se corta inmediatamente después del parto.

No es necesario cortar el cordón umbilical justo después del parto. Sólo es necesario en los casos que el bebé necesita atención médica urgente. Tomarse algo de tiempo antes de cortarlo tiene ventajas porque así puede fluir todavía una cierta cantidad de sangre hasta el recién nacido y eso repercute positivamente en sus niveles de hierro. Por tanto, se puede esperar hasta que el cordón deja de latir para pinzarlo en dos puntos y luego cortarlo entre esos dos puntos.

Normalmente, este pequeño apéndice estará prendido en el ombligo del bebé durante un par de semanas, aunque no hay momento fijo para que se desprenda. De hecho, hay niños a los que se les cae a los cinco días y a otros a los que tarda más. Durante varias semanas parte de ese cordón umbilical permanece secándose hasta su caída total y la zona del ombligo precisará atenciones especiales hasta que cicatrice la herida que queda.

Antes de salir del hospital, matronas y enfermeras te darán algunos consejos sobre cuidados básicos del bebé, especialmente durante los primeros días y muchos de ellos relacionados con el cuidado del cordón umbilical.

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Cuidados básicos del cordón umbilical

Durante los días en los que el niño lleva prendido los restos del cordón umbilical es necesario dedicar ciertos cuidados específicos, ya que puede darse el caso que los gérmenes habituales en la piel infecten el cordón que aún está sin cicatrizar. Para evitarlo, la higiene es fundamental.

El cuidado del ombligo no se debe plantear desde un punto de vista cosmético, sino que debe tener en el punto de mira la salud, la cicatrización de la herida es el objetivo prioritario.

Si los restos del cordón umbilical se mantienen siempre limpios y secos normalmente no suelen surgir complicaciones durante el proceso de cicatrización. Pero si el ombligo está excesivamente húmedo o sangra debes informar a tu matrona. En cualquier caso, debes consultar al pediatra o a la matrona si la zona del ombligo aparece enrojecida o hinchada.

¿Cómo limpiar el cordón umbilical?

Limpiar el cordón umbilical es un proceso sencillo que requiere atención y cuidado.

  • Asegúrate de haberte lavado las manos antes de tocar el cordón.
  • Si se mancha con el pipí o las deposiciones del bebé, limpia la zona cuando le cambies de pañal.
  • Para limpiar el cordón de forma segura, coge un bastoncillo, un cuadradito o una bolita de algodón y limpia la zona alrededor de la base del cordón con agua corriente.
  • Limpia la zona del cordón con agua tibia y jabón neutro. Es importante que la zona esté lo más limpia posible durante todo el tiempo.
  • Sécalo bien: Usa una gasa limpia y seca para envolver el cordón y cámbiala cada vez que le cambies el pañal.

Después del parto, los recién nacidos presentan un incremento de noradrenalina, que les lleva a un estado de alerta tranquila, llamado clínicamente periodo sensitivo. La primera semana de la llegada del bebé a casa será un periodo de crecimiento y aprendizaje (tanto para ti como para tu pequeño). Debes saber que, con el cuidado del cordón umbilical de tu hijo, un acto en apariencia tan simple, estás haciendo realmente mucho más. Tu delicado tacto cuando lavas y secas esa zona tan delicada refuerza la confianza de tu bebé en sí mismo y favorece la creación de tu vínculo afectivo con él.

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Recomendaciones adicionales

  • Recuerda no cubrir el cordón con el pañal porque la zona del cordón debe mantener siempre limpia y seca. Si el pañal queda demasiado alto, dóblalo hacia abajo antes de ajustarlo. También puedes comprar pañales especiales para recién nacidos que tienen incorporado un corte en la zona del ombligo.
  • No tengas miedo de limpiar el cordón umbilical de tu bebé: cuanto antes se seque la base, más pronto se caerá el muñón umbilical.

¿Qué no debes hacer?

Para evitar problemas, considera lo siguiente:

  • Usar ombligueros. Se trata de una venda que se ponía a los recién nacidos con el fin de sujetar un paño que cubría el ombligo hasta que se secaba, pero ahora se sabe que no es muy conveniente.
  • Emplear fajas. No curan ni facilitan la curación de las hernias de ombligo y pueden resultarle incómodas, incluso provocarle vómitos o dificultad al respirar.
  • Utilizar bolas de algodón. Es preferible secar con gasas estériles y dejar el ombligo al aire. Tapándolo, aumentas la humedad y el riesgo de infecciones.
  • Tirar y arrancar el cordón umbilical porque puede producir una hemorragia.
  • Dejar la gasa mojada en alcohol encima del ombligo durante demasiado tiempo porque podría irritar la zona.
  • Aplicar mercurocromo y mercurobromo que son líquidos desinfectantes de color rojo intenso, de uso frecuente en hogares para desinfectar heridas, porque pueden provocar eccemas. No son la mejor elección.
  • Curar con productos a base de yodo. Son antisépticos pero no están recomendados para los recién nacidos o lactantes, porque se absorben a través de la piel y pueden producir alteraciones en la función del tiroides.

Posibles complicaciones

Es importante estar atentos a algunas señales que podrían indicar problemas con el cordón umbilical.

Seguro que te preguntas cuáles son los signos de una posible infección del ombligo (onfalitis) en el recién nacido. Si a pesar de seguir estos cuidados básicos se retrasa la cicatrización más de 20 días, es posible que se haya producido una infección u onfalitis, que se caracteriza por el enrojecimiento y endurecimiento de la piel que rodea el ombligo, supuración o secreción sanguinolenta y maloliente.

Después de caerse el cordón umbilical es posible que sangre levemente. La aparición de un sangrado mínimo tras la caída del muñón es normal y no debe considerarse signo de onfalitis. Si las gotas de sangre aparecen nada más secarlas o aparecen en bastante cantidad, es recomendable consultar al pediatra.

Las hernias pueden ser también motivo de preocupación por parte de los padres, pero no son un caso de urgencia. Se pueden detectar por un bulto en el ombligo. No son raras y se presentan con más frecuencia en los bebés prematuros. Se producen por pequeños defectos en la pared muscular del abdomen, pero mejoran con la edad y hacia los dos o tres años desaparecen. Rara vez precisan de cirugía.

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Otra razón por la que se consulta al pediatra son los granulomas umbilicales, que son como heridas en forma de cereza pequeña, roja y húmeda que se forman en la cicatriz del ombligo, después de que se haya caído el cordón. El granuloma umbilical es un pequeño crecimiento de tejido en el sitio del cordón umbilical que puede aparecer después de que el muñón ha caído. La curación es sencilla pero es aconsejable consultar al pediatra para descartar que se trata de otro tipo de enfermedad. El tratamiento con sal es un método simple y eficaz.

En ocasiones, tras la cicatrización del ombligo queda una porción de piel sobresaliendo de 1 a 3 cm o incluso más. Lo habitual es que vaya desapareciendo pero cuando no ocurre así, tiene lugar lo que se conoce como ombligo probóscide, que queda como una pequeña trompa de elefante. En tales casos es necesaria la intervención quirúrgica, pero no es nada preocupante.

Mitos y tradiciones culturales

El cordón umbilical también está rodeado de mitos y tradiciones culturales fascinantes.

  • Entierro en la naturaleza: En muchos lugares, es común enterrar el cordón umbilical. En Brunei, por ejemplo, se envuelve en una sábana blanca y se entierra junto a un árbol, simbolizando el nacimiento de una nueva vida.
  • Creencias sobre el futuro: En Turquía, la ubicación del entierro del cordón umbilical supuestamente determina el futuro del bebé.
  • Agradecimiento a la Madre Tierra: En Kenia, los kimba creen que deben agradecer a la Madre Tierra por el nacimiento del bebé.

El ombligo es una zona muy sensible. No hay que olvidar que tu hijo ha estado unido a ti durante 9 meses a través del cordón umbilical. Ahora hay que cuidar adecuadamente de su pequeño ombligo hasta que desaparezcan los últimos restos del cordón.

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