Cómo Dejar de Amamantar Sin Dolor: Consejos Esenciales
¿Cómo dejar de dar pecho? Esta es una de las preguntas más frecuentes durante la maternidad y la lactancia. En ocasiones resulta muy estresante para la madre y por consiguiente para el bebé. Preguntas como ¿Cuándo es el momento indicado?, ¿Cómo lo hago? o bien ¿Está bien lo que estoy haciendo?
El destete o ablactación, es el proceso mediante el cual se suspende de forma definitiva la lactancia materna. Saber cómo dejar de dar el pecho es importante cuando se decide retirar la lactancia.
Razones para Considerar el Destete
- Un nuevo embarazo o nacimiento de otro hijo.
- Brote dental.
- Mastitis.
- Fiebre o medicación.
Sin embargo, continuar dando el pecho en caso de que tú o tu hijo estén enfermos, es beneficioso para ambos y acelera la recuperación. Solo es necesario suspenderlo en casos muy concretos.
Medicamentos y Lactancia
Medicamentos como el paracetamol, el ibuprofeno e incluso algunos antibióticos no suelen ser motivo para suspender la lactancia.
Planificación y Proceso del Destete
Planifica hacerlo de forma lenta y paulatina. No le niegues las tomas, recuerda que estas le brindan muchísima seguridad a tu hijo, por lo que decirle “no” puede generar rechazo, inseguridad y desasosiego. Así como la lactancia produce a tu hijo y a ti sentimientos, el destete también lo hace, en este caso estos pueden ser negativos o positivos, por lo es recomendable seguir los consejos anteriores; para los niños el mamar es una forma de recibir afecto por lo que el destete brusco puede representar sentimientos de rechazo y abandono; por consiguiente si se hace de forma adecuada se crece en él su seguridad, autoestima, la relación con el entorno, su carácter y felicidad.
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No hay un tiempo determinado, sino el ritmo que la madre decide seguir. Lo ideal es empezar suprimiendo una toma al día y sustituirla por la administración de otro tipo de alimento si se está iniciando la alimentación complementaria, o por un biberón con leche infantil. Al dejar de lactar o de extraer la leche, la producción disminuye paulatinamente hasta cesar. Si se hace demasiado rápido, el pecho puede congestionarse. Si es así, extrae un poco de leche, sin llegar a estimular la producción.
Si el destete se realiza de forma lenta y progresiva, acorde a la edad del bebé, no se genera insatisfacción ni culpa en ninguno de los dos.
Consejos Adicionales para un Destete Exitoso
- Si la retirada de la lactancia se debe a problemas con ella -sensación de poca leche o dolor en las tomas- y quieres continuar, solicita ayuda a tu matrona.
- Se recomienda retirar la lactancia materna de forma progresiva. Disminuyendo el estímulo del pecho se consigue que la producción sea cada vez menor.
- Para retirar la lactancia, se van sustituyendo tomas de pecho por tomas de biberón. Por ejemplo, se puede empezar con la toma de media mañana. Dos o tres días después, sustituye la toma de media noche. Varios días después, la de media tarde.
- La primera vez que sustituyas una toma, puedes notar molestias por tener el pecho lleno. Si la molestia es leve, no lo estimules. Según pasen los días, irá disminuyendo hasta desaparecer. Pero si lo precisas, puedes extraer un poco para aliviar la molestia. No se recomienda vaciar el pecho, pues no disminuiría la producción de leche.Por ejemplo, si el primer día necesitas extraer un poco una hora después de lo que hubiera tocado la toma, extrae lo justo para que no moleste. Probablemente el día siguiente pasarán dos horas, y el próximo no lo necesitarás.
Consideraciones Finales
Cada niño es único y no existen soluciones universales que puedan aplicarse a todos. Hemos reunido todos los consejos y sugerencias que se han dado en numerosas visitas y conversaciones sobre lactancia en diferentes centros y que podrían servir de ayuda en el momento de dejar de dar el pecho.
Planifica el destete y elige un momento para abandonar la lactancia que sea adecuado para toda la familia. Si tienes pareja, prepárate para pasar varias noches en vela. Hay que ponerse de acuerdo en los pasos a seguir, por ejemplo, hacer turnos para poder dormir durante el día o repartirse ciertas noches. Si no tienes pareja, pide ayuda a alguien de tu círculo para que te eche una mano durante este período. Esa persona podría cuidar al bebé algunas horas durante el día para que puedas dormir, por ejemplo. A muchas personas les hace mucha ilusión sentirse útiles.
Si la lactancia funciona sin problemas se recomienda comenzar a darle alimentos sólidos al bebé a partir de los 6 meses y seguir dándole el pecho al mismo tiempo. Ahora que ingiere otros alimentos además de la leche materna es la oportunidad para comenzar a dar menos el pecho.
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Tipos de Destete
El destete progresivo y lento es lo más recomendable para el bebé y la madre, pero a veces tiene que ser brusco. A continuación, te damos consejos para hacerlo en cualquiera de los casos.
Destete Progresivo
Puedes dar el pecho menos veces o acortar las tomas. En esencia cuanto menos succione el pecho menos leche se producirá. Es habitual darle alimentos durante el día y el pecho por la mañana y por la noche durante algún tiempo.
Estos son algunos consejos que podrían ayudarte:
- Ten al bebé muy cerca. El bebé necesita sentirse muy cerca de ti, especialmente durante este período. Es importante que el bebé siga sintiéndose igual de seguro que siempre. Préstale mucha atención durante el día. Podrías llevar al bebé en un portabebés o bandolera para bebé para que esté siempre muy pegado a ti.
- Utiliza un sujetador deportivo o envuelve fuerte los pechos con una gasa para aliviarlos cuando estén tensos y también para que no estén tan al alcance del bebé.
- Habla con el bebé. Aunque sea pequeñito y no entienda. Al mismo tiempo te estarás hablando a ti misma y convenciéndote. Algunos niños se afligen muchísimo cuando no tienen acceso al pecho. Dile que el pecho tiene que dormir por la noche. Intenta darle un osito o una mantita de consuelo.
- Prepáralo para la noche. Dale bien de comer antes de acostarse para estar segura de que el bebé no tiene hambre cuando se despierta por la noche y llora. Dale mimos en lugar de ofrecerle el pecho. Prueba a darle agua en un biberón o una taza de pico de aprendizaje.
- Alivia los pechos llenos y tensos. Cuando comienzas a dar menos el pecho en poco tiempo empieza a disminuir también la producción de leche. Algunos bebés se cansan y al final dejan de mamar. Podrías necesitar entre 3 y 5 días o algunas semanas antes de que disminuya la producción de leche y los pechos podrían estar doloridos y duros. Quizás tengas que extraer leche manualmente para aliviar la tensión. Hazlo en la ducha con agua caliente, coloca los pechos bajo el agua caliente o mójalos con agua caliente. Extrae solo la leche suficiente hasta dejar de sentir incomodidad en los senos; así no estimulas la producción de leche. Envuelve los pechos con, por ejemplo, un chal, usa un sujetador deportivo ajustado o coloca una almohadilla térmica para reducir la tensión de las mamas. Si no eres alérgica, toma ibuprofeno; en caso de ser alérgica, toma paracetamol y sigue las instrucciones del prospecto. Consulta con la matrona o la enfermera del servicio de pediatría.
- Espera hasta que estés convencida. Si estás convencida de que es el momento de dejar de dar el pecho será más fácil. Podrás hacerlo de manera sistemática y ser consecuente con el bebé sin confundirlo.
- Deja que tu pareja se encargue de darle de comer. En el periodo de destete lo mejor para algunas familias es que la pareja se encargue de darle las comidas al bebé durante la noche.
Destete Brusco
A veces la madre tiene que dejar de dar el pecho de manera brusca, sin tener la posibilidad de un destete progresivo. Podría caer gravemente enferma de repente o tener que tomar medicamentos que pasan a la leche materna y no son buenos para el bebé. La lactancia podría tener que terminar de manera repentina por muchas otras causas.
En esos casos se necesita contar con la ayuda y el apoyo del servicio de pediatría o lactancia porque la producción de leche sigue siendo alta y hay riesgo de tener mastitis. En casos aislados se podría llegar a recetar medicamentos para detener la producción de leche.
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Estas son algunas recomendaciones que podrían servirte de ayuda mientras dejas de dar el pecho y de producir leche:
- Come y bebe como siempre.
- Envuelve las mamas de manera apretada o utiliza un sujetador deportivo ajustado. Evita utilizar sujetadores con aro ya que podrían ejercer presión contra los conductos lactíferos y producir mastitis.
- Si tienes dolor puedes tomar algún antiinflamatorio como, por ejemplo, ibuprofeno. Si eres alérgica al ibuprofeno puedes tomar un analgésico como el paracetamol. Sigue las instrucciones del prospecto. Consulta con la matrona o enfermera del centro de salud o el servicio de pediatría.
- Si sientes muy tensas las mamas podrías aliviarlas con duchas calientes. Masajea el pecho con los dedos, en dirección al pezón para que la leche fluya en la dirección correcta.
Estrategias Adicionales para Facilitar el Destete
- Espaciar más las tomas. Si tu bebé estaba realizando 6 tomas al día, intenta sustituir una de esas tomas por un biberón (que puede contener leche tuya o leche de fórmula), de tal manera que al final del día le hayas dado menos tomas de las habituales.
- Realiza tomas más cortas. Si las tomas de tu bebé eran de 5 minutos, intenta acortarlas y que se conviertan en tomas de 3 minutos. Para complementar su alimentación, en caso de que siga teniendo hambre, puedes darle leche de fórmula en un biberón.
- No dejes de amamantar a tu pequeño de golpe. Esto es bastante peligroso para la madre, pues al dejar de dar el pecho de golpe, puede ocurrir que los conductos de la leche se obstruyan y desemboque en una infección. Los síntomas para detectarlo es mucho dolor en los senos, enrojecimiento de la zona y endurecimiento de los pechos.
- La toma de la noche es la más difícil de eliminar, no sólo porque por la noche se genera más producción de leche, sino porque es en este momento cuando el bebé recurre al pecho para ser alimentado y para calmarse y buscar ese encuentro emocional con su mamá.
- Un remedio casero para aliviar las molestias producidas por el destete en las madres es tomar duchas de agua. El agua caliente alivia el endurecimiento de los senos en algunas mujeres mientras que a otras lo que les alivia es el agua fría.
Cuando decidas dejar de amamantar a tu bebé, no olvides reforzar los abrazos, los besos y acunarle más. Dar el pecho no es sólo alimentar a tu bebé, es también un encuentro a solas con él donde se establece un vínculo emocional tan grande que romperlo puede resultar traumático.
Crisis de Lactancia
Durante el transcurso de la lactancia, tu bebé pasará por situaciones en las que las tomas no sean ni tan regulares ni tan tranquilas como de costumbre. Es lo que llamamos crisis de la lactancia. Suelen ocurrir cuando el bebé se está desarrollando, por esto hablamos también de brotes de crecimiento, y hay una mayor demanda de leche materna.
Las crisis de lactancia son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia. Puede que esté más inquieto, que quiera mamar continuamente, que llore más, que duerma menos, que se distraiga con cualquier ruido, que se agarre al pecho y lo estire, que lo suelte... Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es totalmente normal. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente.
Cada bebé es diferente y puede que no pase por ninguna crisis de lactancia o por varias. Suelen haber tres crisis durante la etapa de la lactancia que podremos identificar con facilidad, pues coinciden con las etapas por las que, normalmente, pasan todos los bebés. La primera se da a los 15 o 20 días, la segunda al mes y medio, y la tercera hacia los 3 meses.
Las Crisis Más Comunes
- La primera crisis llega a los 15 o 20 días. Tu bebé ha crecido y como cualquier bebé cuando crece, necesita comer más. Por eso, aumenta su demanda de leche materna de manera que, o bien no quiere soltar el pecho, o bien quiere mamar cada media hora. Solo está tranquilo mamando. Se pegará literalmente a tu pecho durante 3-4 días, hasta que consiga la cantidad que le deje satisfecho. Después, volverán a realizar las mismas tomas antes de la crisis.
- La segunda crisis llega al mes y medio. Tu bebé parece que está incómodo con tu pecho: lo agarra, lo estira, lo suelta, arquea la espalda, estira las piernas... El sistema digestivo de tu bebé ha madurado y tu leche materna cambia para adaptarse, pero al hacerlo cambia de sabor y eso es lo que hace que algunos bebes se comporten así. Acostumbrarse al nuevo sabor le llevará unos 3-4 días, igual que en la primera crisis.
- La tercera crisis se produce a los tres meses. Tu bebé comienza hacer tomas bastante más cortas de lo habitual, suelta el pecho con cualquier ruido o movimiento, se enfada si se lo ofreces muy a menudo... Todo es debido a que tiene mucha más fuerza y destreza para succionar, por lo que en muy pocos minutos es capaz de vaciar el pecho. Come más cantidad pero en menos tiempo. También, coincide con el desarrollo de su capacidad auditiva y visual, que hace que todo lo que se mueva o suene le llame poderosamente la atención. Esta crisis suele ser más larga que las anteriores, pudiendo durar hasta 3 o 4 semanas.
La cosa más importante que puedes hacer es tener paciencia y dar de mamar cuando el bebé tenga hambre. Es posible que tu bebé presente lo que se conoce como una falsa crisis de lactancia.
Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestren más inquietos. No es que tengan hambre, es porque su cuerpo se está adaptando a las nuevas fases de sueño como parte de la evolución fisiológica normal. Conviene saber que no por darle suplementos o biberones vayan a dormir de forma más regular.
A los 8 o 9 meses también pueden presentar una de estas falsas crisis. Como ya son más conscientes del entorno que les rodea, pueden pasar por una fase de apego hacia su mamá en la que lloren desconsolados si la pierden de vista, algo conocido como angustia por separación. Pueden mostrarse huidizos con las personas con las que antes estaban en brazos sin problemas para buscar a sus padres. Por el día suelen hacer las tomas de forma normal, pero por la noche pueden mostrarse más ansiosos y demandar más leche.
Deja a tu bebé que mame todo el tiempo que quiera, sin miedo. Nunca dudes sobre tu capacidad para amamantar. Parece sencillo, pero cuando hay dificultades, es lo primero que se piensa. Cada crisis es un desafío para la lactancia materna.
El Destete: La Etapa Final
El destete es la última fase de la lactancia materna y todos los bebés se destetan en algún momento. Sin embargo, la fase del destete es más compleja que simplemente dejar de dar el pecho. Cuándo terminar con la lactancia materna es una decisión de la madre en la que pueden influir muchos factores.
Hay muchas teorías acerca de cuándo empezar a destetar a los bebés. No obstante, en ningún momento las madres deben sentirse presionadas a alargar o acortar la lactancia materna. Debes tener en cuenta que el momento del destete puede ser angustioso para muchas madres. Es conveniente no escuchar los mitos relacionados con el destete y mantener la calma para saber el motivo que nos lleva a querer (o necesitar) destetar a nuestro hijo. Asimismo, también es importante que la madre tome la decisión de forma genuina y estando segura (no por presiones del entorno).
Lo mejor es intentar realizar el destete de forma progresiva, empezando con pequeñas cantidades y dejando pasar un intervalo de tiempo suficiente, al menos, un par de días, antes de administrar un nuevo alimento dentro de la alimentación para niños.
Consideraciones para Madres que Regresan al Trabajo
Ofrecer la leche que la madre se saca en el trabajo el día anterior (aquí no hay banco de reserva, simplemente se usa la que se va extrayendo día a día). Si la madre no va a poder recolectar leche materna en el trabajo, las semanas anteriores a la vuelta al trabajo es conveniente ir ajustando la producción de leche del pecho de forma muy progresiva para evitar un aumento en la producción de leche. En estos casos debemos ser muy pacientes y comprender que el pecho es un elemento de consuelo muy importante por lo que niño puede sentirse más nervioso y demandante.
Problemas Comunes y Soluciones
Es crucial abordar los problemas comunes que pueden surgir durante el destete para garantizar una transición suave tanto para la madre como para el bebé.
Tabla de Problemas Comunes y Soluciones Durante el Destete
| Problema | Solución |
|---|---|
| Congestión del pecho | Extraer un poco de leche para aliviar la presión, pero no vaciar completamente el pecho. Aplicar compresas frías. |
| Dolor en los senos | Tomar analgésicos seguros como paracetamol o ibuprofeno. Usar un sujetador de soporte suave. |
| Mastitis | Consultar a un médico para tratamiento con antibióticos si es necesario. Continuar amamantando o extrayendo leche para evitar la acumulación. |
| Ansiedad del bebé | Ofrecer consuelo adicional, abrazos y distracciones. Introducir gradualmente otros métodos de confort como un peluche o manta. |
| Dificultad para conciliar el sueño | Establecer una rutina relajante para la hora de acostarse. Ofrecer alternativas al pecho como un biberón con leche o agua. |
Mitos Comunes sobre el Destete
Es importante desmitificar algunas creencias erróneas sobre el destete para tomar decisiones informadas y seguras.
- Mito: El destete debe ser rápido para evitar el sufrimiento de la madre y el bebé. Realidad: Un destete gradual suele ser más suave y menos estresante para ambos.
- Mito: Después del destete, la leche materna ya no es útil. Realidad: La leche materna sigue siendo nutritiva y beneficiosa incluso en pequeñas cantidades durante el proceso de destete.
- Mito: Destetar es fácil si se aplica una sustancia amarga en el pezón. Realidad: Este método puede ser traumático para el bebé y no siempre es efectivo.
En resumen, el destete es un proceso individual y personal. Cada madre y bebé tienen sus propias necesidades y ritmos. La clave está en la paciencia, la comprensión y el apoyo mutuo para hacer de esta transición una experiencia positiva y saludable.
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