Cómo Desinflamar el Pezón Durante la Lactancia

27.10.2025

Estabas tan ilusionada con la llegada de tu bebé, con darle lo mejor, que no dudaste ni un segundo en amamantarlo. Sabías que la lactancia materna era una fuente de beneficios para el bebé, y por eso ahora, cuando dar el pecho ya no es un placer, tienes dudas. ¿Seguir o abandonar? Buscar ayuda cuanto antes te ayudará a tomar la decisión que más te convenga, porque para el bebé es importante tu leche, pero aún lo es más que tú estés bien.

Te duelen los pezones, puede que te hayan salido grietas e incluso que te hayan sangrado. Las grietas, esas pequeñas heridas en el pezón, sabemos que duelen. Incluso podríamos decir que duelen mucho, sobre todo si se infectan. Dar el pecho no duele, o al menos no debería, pero es habitual que durante las primeras tomas se sienta alguna molestia.

El dolor en el pecho durante la lactancia es una de las consultas más frecuentes en las primeras semanas tras el nacimiento. Aunque muchas madres lo viven en silencio, no es normal ni necesario aguantarlo. Antes de aplicar soluciones, es clave entender el origen del dolor.

Causas del Dolor en los Senos Durante la Lactancia

Las posibles causas del dolor en los senos durante la lactancia pueden ser diversas, desde un agarre incorrecto del bebé hasta una infección o una obstrucción del conducto.

Suele ser la causa principal de la mayoría de los contratiempos que las madres vivimos con la lactancia materna. Y así, como es la más frecuente, también es la más fácil de solucionar. Seguro que es la manera en cómo el bebé se agarra al pecho. Un agarre inadecuado del bebé al pecho. Esta es la causa más común. Al principio nadie está seguro de hacerlo bien. Como te hemos comentado, el dolor es el mejor indicativo. Si no hay dolor, todo va bien.

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Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia. A continuación, se detallan cada una de ellas:

  • Sequedad del pezón debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
  • Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
  • Vasoespasmo en el pezón, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección.
  • Obstrucción del conducto, provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión.
  • Infecciones por hongos, especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible.
  • Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua. Una anquiloglosia, o frenillo sublingual corto, también puede ser un impedimento. Esta telita que hay debajo de la lengua si es muy grande no permitirá al bebé poner la lengua debajo de la areola.

Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.

Candidiasis Mamaria

Si el dolor en el pezón empeora después de dar el pecho y continúa pasada una hora, es posible que tengas una infección por hongos (una micosis o candidiasis). Se trata de un hongo que se presenta de forma natural en ciertas zonas de la piel. Uno de cada 20 recién nacidos desarrolla una candidiasis oral que puede haberse transmitido por la lactancia materna. Consulta con tu médico o comadrona para confirmar el diagnóstico. Te pueden prescribir una crema antimicótica que deberás aplicarte en ambos pezones y en la boca del bebé, una vez finalizada la toma.

Infecciones Bacterianas

En una tercera parte de los casos, el dolor en los pezones se debe a la bacteria Staphylococcus aureus que vive sobre la piel sin causar daños. Sin embargo, cuando penetra en las grietas del pezón desencadena una inflamación. Pregunta a tu doctor/a o comadrona cuál es el mejor tratamiento. Cremas antibióticas o incluso comprimidos, en casos más graves, suelen ser la solución. Un estudio ha demostrado que el 79% de las mujeres con grietas en el pezón que han desarrollado una infección por Staphylococcus aureus, mejoró con antibióticos por vía oral y solo el 5% desarrolló una mastitis (inflamación del tejido mamario causada por la acumulación de leche).

Mastitis

La mastitis es otras de las causas que suele hacer que las madres abandonen la lactancia materna. Aproximadamente 1 de cada 10 mujeres que amamantan desarrolla una mastitis. Suele causar ardor y dolor de la piel del pecho, puede aparecer una mancha roja que duele al tocarla, así como fiebre y malestar general. Aplica compresas calientes sobre el pecho. Eso estimulará el flujo de leche y te ayudará a drenar los conductos obstruidos.

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¿Cómo Prevenir el Dolor en los Senos?

Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.

Mejora la posición del bebé al pecho. Asegúrate de que el pezón y parte de la areola de tu pecho están dentro de la boca de tu bebé. Él extrae la leche mediante los movimientos de la mandíbula y la lengua, no chupando del pezón. En YouTube encontrarás vídeos que explican cómo colocar al bebé para darle el pecho, aunque siempre será más eficaz que consultes con tu matrona, tu pediatra o un grupo de apoyo a la lactancia.

Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.

Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.

Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.

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En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.

Evita lavarte el pecho antes y después de las tomas. Esto favorece la aparición de las grietas. ¿Por qué? Utiliza alguna protección que impida el roce del pezón con el sujetador o con la ropa.

Evita ofrecerle chupetes o biberones hasta que la lactancia esté totalmente establecida. Es la manera de librarse de la “confusión de pezón”.

Continúa con la lactancia materna si puedes. Hay estudios que dicen que interrumpir la lactancia materna durante algunos días reduce la probabilidad de que puedas continuar con la lactancia a largo plazo. De todos modos, si el dolor es muy intenso y necesitas dejarlo, puedes probar a extraerte la leche, manualmente o con un extractor.

Si el bebé tiene dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.

¿Cómo Aliviar el Dolor de Senos en la Lactancia?

Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:

  • Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre. Ponles tu propia leche.
  • Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
  • Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
  • Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.

En ocasiones, puede aliviar aplicar crema de lanolina purificada, cuyo efecto es favorecer una cicatrización en húmedo, y evitar por lo tanto la formación de costras duras y secas que son arrancadas por el bebé en cada toma.

Utiliza una crema, por ejemplo, Bepanthol Pomada Protectora Bebé.

Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda. En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a a demanda.

Remedios Caseros para el Dolor de los Pechos Durante la Lactancia

Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes:

  • Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
  • Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
  • Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
  • Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.

Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar.

Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.

Recuerda que hoy en día no solo cuentas con el apoyo de tu matrona, tu ginecólogo y el pediatra de tu bebé, sino que también tienes a tu alcance la experiencia de otras madres. Los grupos de apoyo a la lactancia son una fuente de ayuda donde todas las madres son bienvenidas. Si buscas, seguro que encuentras uno cerca de tu casa.

Sin embargo, lo que sí que es considerad una situación normal e irremediable es un dolor inicial en el pecho durante los primeros segundos de la toma. En cambio, el dolor dura durante toda la toma prácticamente, es importante tomar las medidas adecuadas.

Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.

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