Desarrollo del Bebé a las 11 Semanas de Gestación
A partir de la semana 11 de embarazo, las hormonas empiezan a equilibrarse en el cuerpo de la mujer y, por tanto, disminuyen las molestias matinales de las primeras semanas. La mujer se sentirá mucho mejor, aunque ya note el aumento de peso y molestias en el bajo vientre por el crecimiento del útero.
El feto se parece más a un bebé humano en la semana 11 de gestación, pues su cuello se ha estirado y su desarrollo sigue de manera muy rápida.
Crecimiento del Feto
En la semana once de embarazo, el feto mide unos 4-5 cm y su peso es aproximadamente de 7-8 g. El feto aún es muy pequeño, pero muchos de sus órganos más importantes ya están formados y empiezan a funcionar.
Los cambios más destacados en el feto durante esta semana 11 de gestación son los siguientes:
- La cabeza se estira y las orejas van migrando a su posición definitiva. Ahora se asemeja más a la de un bebé.
- Formación de riñones que producirán la orina del feto, principal componente del líquido amniótico.
- Formación de vasos sanguíneos, cartílagos y músculos.
- El feto empieza a generar sus propios glóbulos rojos.
- Desarrollo del diafragma y aparición de hipo. Esto es algo normal, ya que el feto empieza a deglutir y a realizar movimientos respiratorios, lo cual le lleva a aspirar líquido amniótico.
- Formación de los dientes dentro de las encías.
- Desarrollo del sistema reproductor: aparecen los testículos u ovarios en función del sexo, aunque aún no se detectan por ecografía.
Además, debido al crecimiento del feto, el desarrollo de sus músculos y el fortalecimiento de sus huesos, éste puede moverse libremente por el líquido amniótico: se estira, da patadas y mueve la cabeza. El bebé ya puede sacar y retraer la lengua, y hacer pequeños movimientos con los brazos y las piernas, aunque estos no son aún perceptibles por la madre, pero sí visibles en una ecografía 4D.
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La alimentación del feto depende únicamente de la placenta, que proporciona todos los nutrientes y vitaminas necesarios para su desarrollo a través de la sangre que llega por el cordón umbilical.
La placenta también se encarga de la producción de diversas hormonas, entre ellas los estrógenos y la progesterona, durante toda la gestación. Ésta ya ha adquirido su forma definitiva, pero seguirá creciendo y engrosando en la pared uterina. Para apoyar este desarrollo y el funcionamiento de sus órganos vitales, los vasos sanguíneos de la placenta aumentarán no solo en número sino también en tamaño.
Las piernas y brazos de tu bebé son más largos, y los dedos dicen adiós a las membranas. Se aprecian los labios y la punta de la nariz, y las orejas son dos pequeñas protuberancias. A partir de ahora, tu bebé cierra los párpados para proteger la formación de los ojos, que también inician una fase de rápido desarrollo. No volverá a abrirlos hasta cerca de la semana 26.
El corazón late enérgicamente y ahora se encuentra en el lugar "correcto" dentro del tórax. El grosor de la piel aumenta poco a poco y las minúsculas uñas van creciendo en los dedos de las manos y de los pies. El "lanugo" comienza a crecer en todo el cuerpo. Junto con el llamado "vérnix caseoso", protege al feto en el líquido amniótico y lo mantiene caliente.
Síntomas en la Madre
Los cambios que experimenta la madre en esta semana del embarazo son positivos. A partir de ahora, las náuseas matutinas y vómitos desaparecen, aunque algunas mamás pueden tardar un poco más en quitarse de encima este malestar. Es a partir de esta semana que empiezan a disminuir las molestias de las primeras semanas, aunque es probable que el cansancio y el sueño sigan presentes.
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El volumen de sangre circulando por el cuerpo aumenta. Esto puede hacer que la mujer sienta fatiga, se canse rápidamente o tenga ligeros mareos. El corazón de la embarazada late algo más deprisa porque ha aumentado el volumen de sangre que recorre el aparato circulatorio. Como consecuencia de este incremento, los riñones también tienen que trabajar más.
Además, otros síntomas que puede tener la mujer en la semana 11 de embarazo son los siguientes:
- Cambios en las uñas o en el pelo. Algunas lo notan más fuerte y otras más débil.
- El olfato se agudiza y también hay una mayor salivación.
- Aparición de manchas solares en la piel (cloasma gravídico).
- Encías sensibles que pueden sangrar. El estiramiento de los ligamentos y músculos de la pelvis para adaptarse al embarazo pueden provocar molestias en esta zona. También puede aparecer dolor abdominal debido a la compresión y distensión de los ligamentos redondos.
El vientre puede comenzar a notarse ligeramente redondeado, especialmente en la parte inferior, lo que a menudo lleva a una sensación de hinchazón, estreñimiento y un pequeño aumento de peso. El cuerpo de la mujer comienza a cambiar, y el vientre se redondea justo por encima del pubis, como resultado del crecimiento del útero y el desplazamiento del bebé hacia los intestinos, lo que puede generar hinchazón, estreñimiento y una mayor necesidad de orinar. Algunas pueden notar una línea oscura que aparece en el abdomen, conocida como línea alba, producto del aumento de la progesterona.
Si sufrís de fuertes dolores de cabeza o migrañas, éstas pueden intensificarse debido a las hormonas, al cansancio, a la situación de nervios o incluso si soléis ingerir cafeína en cafés o tés, a esa ausencia de tenía o cafeína.
Cuidados
Es muy importante empezar a cuidar de la salud materna desde el momento que se descubre el embarazo. Las primeras medidas a adoptar, como ya comentamos en post anteriores, son dejar de fumar y de beber alcohol, ya que son hábitos perjudiciales para el feto.
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Otras recomendaciones que pueden tenerse en cuenta en el tercer mes de embarazo tienen como objetivo reducir los síntomas molestos. Por ejemplo, cuidar de la higiene bucal y visitar al dentista.
En cuanto a las manchas que pueden aparecer en la cara debido a los rayos del sol, es conveniente utilizar una crema solar con un factor de protección alto o pantalla total durante todo el embarazo, sobre todo si es verano.
Todavía no es necesario comprar ropa premamá, pero sí convendría empezar a usar ropa más holgada para estar más cómodas y que no apriete la panza.
Por último, los cuidados especiales durante todo el embarazo se basan en llevar una dieta saludable y realizar ejercicio diariamente. Estos apartados los comentaremos a continuación.
A medida que se acerca el final del primer trimestre, es un buen momento para realizar pruebas prenatales. Este periodo suele ser crucial para los futuros padres, ya que la información obtenida puede ayudar a determinar la salud y el progreso del desarrollo del bebé, así como a identificar posibles anomalías genéticas. La ecografía permite observar órganos clave como el corazón, la columna vertebral, el estómago y la vejiga.
Os daré un consejo a una semana de entrar en la decisiva semana 12. Cuidado con el peso porque el segundo trimestre es en el que más se engorda. En el primer trimestre lo normal es entre 1 y 3 kilos, en el segundo entre 5 y 7 kg y en el tercer trimestre unos 5 kg. No debes pasar hambre, pero la dieta debe ser equilibrada y repartida en muchas pequeñas dosis a lo largo del día. Comer 5/6 veces al día sin caer en la tentación de snacks calóricos y comidas basura. Deja las comidas entre horas para frutas, frutos secos o yogures.
Alimentación
La alimentación es algo que debe cuidarse durante todo el embarazo para asegurar el desarrollo de un bebé sano y fuerte. Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.
En general, las mujeres embarazadas deben llevar una dieta equilibrada a base de frutas, verduras, legumbres, hortalizas y cereales. Las grasas saturadas o alimentos muy calóricos deben consumirse con moderación para no ganar un exceso de peso.
Lo más importante es el aporte de vitaminas y minerales necesarios para el correcto desarrollo fetal, como son los siguientes: ácido fólico, vitamina C, calcio, magnesio y potasio. Si éstos no se consumen en las cantidades suficientes a través de la alimentación, será necesario tomar suplementos prenatales. Durante el embarazo, tu bebé recibe algunos estímulos: notará cómo acaricias tu tripa, podrá oír tu voz, “degustar” sabores…
Mientras estés embarazada, debes tomar entre 80 y 85 mg de vitamina C todos los días para favorecer el desarrollo de los huesos y los dientes del bebé. Añade naranjas y otros cítricos, fresas, tomates y brócoli a tu dieta para aumentar la ingesta de vitamina C.
Fortalecer el Suelo Pélvico
Practicar deporte es algo muy beneficioso para la salud, pero más aún durante el embarazo. El ejercicio mejorará la fuerza y la resistencia de la mujer y la preparará para el parto. El pilates y la natación son algunas de las actividades más recomendadas. Si te vuelves a sentir más en forma que al comienzo del embarazo, el deporte contrarresta los síntomas asociados desagradables. En cualquier caso, deberías renunciar a deportes extremos y de riesgo. Los maratones son tan poco recomendables como lo son los deportes de balón con contacto físico intenso y montar en caballo o esquiar por el riesgo de caídas. El deporte más adecuado para ti depende de la rutina de entrenamiento que hayas seguido hasta ahora, el desarrollo del embarazo y determinados factores físicos (como, una placenta previa, lo que significa que la placenta se encuentra delante del cuello del útero).
También es muy importante caminar todos los días durante el embarazo para reducir la fatiga, el insomnio y los calambres.
Además, el ejercicio ayuda a las embarazadas a fortalecer el suelo pélvico. Esto son el conjunto de músculos y ligamentos que sirven de apoyo y sostén a los órganos pélvicos: la vejiga, el útero y el recto. Mantener un suelo pélvico fuerte y flexible es especialmente importante durante el parto y en la recuperación posparto. Estos ejercicios ayudan a controlar la vejiga, previniendo la incontinencia urinaria, que puede causar molestias físicas y emocionales. Además, permiten aprender a tensar y relajar conscientemente los músculos de las áreas inferiores del cuerpo, lo que facilita la digestión y el proceso de defecación. Esta práctica también prepara el canal de parto para el esfuerzo requerido durante el parto, aumentando la sensación de seguridad y confort en la madre.
El suelo pélvico tiene que soportar mucho peso durante el embarazo y, por tanto, tiende a debilitarse a medida que avanzan las semanas de gestación. Las consecuencias de esto son la incontinencia urinaria, las disfunciones sexuales y el prolapso (caída de algún órgano intrabdominal), lo cual supone un riesgo de parto prematuro.
Para ejercitar los músculos del suelo pélvico, las embarazadas pueden hacer los ejercicios de Kegel diariamente: contraer y relajar los músculos de la vagina.
Semana 11 de embarazo: consultar al médico
- ¿Cuándo debo hacer la prueba de Rh para determinar la compatibilidad de mi sangre y la del bebé? ¿Mi pareja también debe hacérsela?
- ¿Una ecografía en la semana 11 de embarazo podría revelar el sexo del bebé?
- ¿Cuál es la probabilidad de sufrir un aborto espontáneo en la semana 11 de embarazo?
- ¿Qué pruebas genéticas se recomiendan? ¿Se recomienda el análisis de vellosidades coriónicas?
- ¿Se recomienda hacer una ecografía de translucencia nucal?
Semana 11 de embarazo: cosas que debes hacer
- Descarga nuestra guía de referencia del embarazo para obtener más consejos e información sobre lo que te espera en los próximos meses.
- Comprueba tu plan de seguro o consulta al médico para obtener más información sobre cobertura prenatal. En Internet puedes consultar varias opciones si quieres cambiar de compañía.
- Comienza a elaborar una lista de regalos. Aunque no hayas pensado en organizar un baby shower, ya que tal vez ni siquiera has compartido la noticia con los demás, te recomendamos crear una lista de deseos para no agobiarte más adelante.
- Todavía no es necesario que pienses en cómo revelar el sexo de tu pequeño. No obstante, puedes divertirte un rato con nuestro predictor chino de género.
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