Cómo Extraer Leche Materna de una Perra Paso a Paso
Cuidar a tu perrita después del parto es súper importante para que se recupere bien y disfrute de esta nueva etapa con sus cachorritos. Sabemos que te pueden surgir un montón de dudas: ¿qué cuidados necesita?, ¿cuándo puede volver a salir a pasear?, ¿cómo asegurarte de que todo va bien?
Cuidados Inmediatos Después del Parto en la Perra
Una vez que la perra ha parido vienen a transcurrir unos días en los cuales el animal se encuentra en el llamado periodo de post-parto. Inmediatamente después del parto hay que lavar la vulva con agua tibia y secarla muy bien; luego debemos limpiar bien el cajón del parto, retirar cualquier resto de placenta que haya quedado y cambiar los periódicos por otros limpios o por una sábana.
Durante algunas horas vigilaremos que la madre no intente agredir o rechazar a ninguno de los cachorros. Esto suele ocurrir si alguno de ellos tiene un defecto físico, por lo tanto si es rechazado conviene que nuestro veterinario lo revise cuanto antes.
Si el perrito no presenta problemas y aún así la madre lo rechaza, la única forma de que sobreviva es que le alimentemos con biberón hasta que pueda comer solo (unos 20 días).
Durante las primeras horas la madre no querrá dejar a los recién nacidos y es posible que debamos animarla a salir para que haga sus necesidades. Debemos ofrecerle agua y pequeñas cantidades de alimento, pero nunca obligarla a comer si ella no quiere hacerlo.
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Esto es normal durante un par de días, siempre que no la notemos enferma e incluso puede que vomite alguna de las placentas que ingirió.
Alimentación y Cuidados en los Días Posteriores al Parto
Tras esta primera semana debemos aumentar la ración de comida de nuestra perrita, con un pienso especial de cachorro, siendo lo ideal ofrecerle comida varias veces durante el día.
Esta cantidad es variable según el tamaño de la perra, su estado físico y la cantidad de cachorros, así que lo mejor será que nuestro veterinario nos indique exactamente cómo alimentarla.
Es normal una secreción vaginal viscosa de color castaño rojizo durante unas tres semanas. Si en algún momento notamos que es muy oscura, que tiene coágulos de sangre o pus o que tiene un olor desagradable debemos consultar inmediatamente con nuestro veterinario.
Estos tipos de secreciones anormales, así como una temperatura rectal superior a los 39ºC, pueden indicar una infección que debe ser tratada con urgencia.
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Además debemos revisar sus mamas diariamente para ver si están duras, dolorosas o calientes. Apretaremos un poco los pezones para examinar la leche, que no debe tener ni sangre ni grumos.
El calostro es fundamental en la alimentación de los cachorros en las tres primeras semanas, en que los cachorros necesitan de la madre para alimentarse y mantener su temperatura corporal.
Durante todo el tiempo que dure la lactación la dieta de la madre debe mejorarse, cambiando a un pienso de buena calidad para cachorros como hemos comentado anteriormente.
Signos de Enfermedad en el Post Parto en la Perra
Si la perra de repente deja de cuidar a los cachorros, esto es sin duda una señal de que hay algo que no va bien. Como comentamos anteriormente debemos controlar sus secreciones y su temperatura.
Si los cachorros tienen menos de 20 días tendremos que alimentarles con biberón hasta que ella pueda cuidarles nuevamente. Otro signo de alarma es si la perrita se muestra incómoda y tiene signos de dolor abdominal.
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En ambos casos la causa puede ser una infección del útero o un cachorro o placenta retenidos. Debemos acudir enseguida a nuestra clínica veterinaria.
Las infecciones uterinas ocurren generalmente dentro de los tres días posteriores al parto (infección puerperal) y son evitables con unas correctas medidas de higiene.
Son causadas por bacterias oportunistas que aprovechan el período de post parto en la perra, en el cual se ha modificado tanto la flora habitual de la vulva y útero, donde tenemos además las lesiones típicas del parto, para invadir el aparato genital de la hembra.
La perra tendrá fiebre alta, pérdida de apetito, mucha sed y una secreción con mal olor. Requiere de atención inmediata y si se da el caso no hay que dudar en llamar a nuestro médico veterinario.
Esta enfermedad tratada a tiempo se puede curar perfectamente, en caso contrario se pueden producir diversas complicaciones a corto o largo plazo mucho más graves.
Complicaciones del Post Parto en la Perra que Pueden Derivar en Problemas Más Serios
Endometritis
Infección de útero en la cual a diferencia de la piómetra, en este caso no hay la presencia de un cuerpo lúteo. Con frecuencia se confunde el término endometritis con el de piómetra, que en el caso de la perra se presenta durante la fase lútea del ciclo estral.
En la mayoría de las perras el post parto se presenta con un ligero incremento de la temperatura corporal 24 horas después del parto y si esto permanece una semana posterior, la posibilidad de una metritis debe ser considerada.
Como es bien sabido, el parto es un proceso no estéril, por lo que siempre existe contaminación bacteriana que la propia perra es capaz de autolimitar sin embargo, en algunas ocasiones la aparición de distocia o la realización inadecuada de maniobras obstétricas pueden favorecer este problema.
Signos clínicos como son la descarga vaginal anormal como pus, fiebre, anorexia y decaimiento sugieren endometritis. El diagnóstico puede hacerse a través de la observación del útero por medio del ecógrafo de ultrasonidos o en una radiologia digital.
Así mismo, con una analítica de sangre en el hemograma es una buena herramienta en la que se observa una leucocitosis por neutrofilia con desviación a la izquierda, o incluso el uso de la citología vaginal puede ayudar.
En este estudio se observa una gran cantidad de neutrófilos y en ocasiones, células endometriales y del sincitiotrofoblasto que pueden ser detectadas.
Debe instaurarse cuanto antes un tratamiento antibiótico y se puede mandar un cultivo bacteriano de la vagina incluyendo un antibiograma. Al obtener los resultados del laboratorio, se puede diseñar la terapia completa y por el periodo de tiempo adecuado.
En aquellos casos en los que esta terapia no funcione por la severidad de la endometritis, la ovariohisterectomía está indicada.
Mastitis
Otro problema que puede presentarse es la inflamación de las mamas o mastitis. Las mamas están hinchadas y dolorosas y la leche suele ser anormal.
El tratamiento consiste en una antibioterapia, compresas calientes y extracción del líquido infectado, por lo que los cachorros tendrían que alimentarse a biberón.
Si tras el tratamiento la leche vuelve a ser normal, los cachorros pueden seguir mamando en cuanto la perra esté menos dolorida.
Eclampsia
La eclampsia o hipocalcemia puede ocurrir durante la gestación o hasta tres semanas después del parto. Se debe a una carencia de calcio en la alimentación y es más frecuente en perras de razas toy o miniatura.
Los signos incluyen inquietud, jadeo excesivo, temblores, fiebre alta y hasta pueden presentarse en algunos casos convulsiones.
Esta patología es considerada una emergencia que requiere tratamiento médico inmediato con hospitalización y fluidoterapia intensiva durante unos días, para administrarle suero y calcio endovenoso.
Lactancia y Cuidados Adicionales
La lactancia es la tarea más importante de la perra después del parto. El embarazo de la perra dura unos 63 días, pero también es normal que dure entre 57 y 72. El final del embarazo se hace patente a nivel físico y conductual.
Para ayudar a la perra a encontrar un nido adecuado para sus crías, ofrécele una caja de parto un poco antes (al menos dos semanas) de la fecha prevista para el parto. Colócala en un lugar tranquilo, con calefacción y no demasiado luminoso, a una temperatura de unos 24 grados.
Entre seis y 24 horas antes del nacimiento, la perra muestra los signos anteriores a intervalos progresivamente más cortos e intensos. Además de los indicios externos, en esta fase de entre seis y doce horas también se producen cambios internos. Estos son necesarios para que el parto discurra sin problemas.
La temperatura corporal de la perra vuelve a aumentar a unos 38 grados. El cuello uterino o cérvix se dilata, se expulsa el tapón mucoso y aparecen las primeras contracciones.
En general, los cachorros suelen nacer a intervalos de entre diez y 60 minutos. En algunos casos, particularmente en madres primerizas, este intervalo puede llegar a ser de dos horas.
Tras nacer el primer cachorro, la madre rompe la membrana fetal que lo envuelve y corta el cordón umbilical con los dientes. Entre cinco y quince minutos después del cachorro se expulsa la placenta, que la madre ingiere junto con la membrana fetal. Esto no solo sirve para mantener limpia la caja de parto, sino que favorece la subida de la leche hormonalmente.
Para estimular la respiración de los indefensos cachorros, la madre los lame. El parto termina cuando han nacido todos los cachorros y se ha expulsado el mismo número de placentas.
Durante la fase de expulsión fetal, deja tranquila a la perra e intervén solo en caso de emergencia. La perra necesitará ayuda si los cachorros se expulsan muy rápido uno tras otro.
Si no ha tenido tiempo entre cachorros de eliminar la membrana fetal y cortar el cordón umbilical, échale una mano. Para ello, debes tener a mano toallas limpias y unas tijeras (a ser posible, estériles) durante todo el parto.
Durante el parto también puedes secar a los cachorros ya nacidos y colocarlos directamente en las ubres de la madre.
Al expulsar a los cachorros, la leche sale automáticamente de los conductos mamarios de la perra. La producción de leche se adapta al número y apetito de los cachorros y todos reciben lo que necesitan.
El contacto estrecho con la madre las primeras horas y días después del parto es de vital importancia. Esto es así no solo por la leche nutritiva, sino para activar otras funciones del cuerpo.
Además, los neonatos aún no controlan la excreción de heces y orina por sí solos. Solo con los lamidos de la madre en la zona perineal se activa el reflejo de excreción en los cachorros.
Los primeros días y semanas de vida de un cachorro, su actividad principal consiste en dormir y mamar. Gracias a la nutritiva leche materna, que les proporciona todos los nutrientes importantes, los cachorros ganan peso rápidamente.
Para saciar su hambre y su necesidad de succionar, la primera semana maman entre doce y veinte veces al día. Pasada una semana, los intervalos entre amamantamientos se incrementan gradualmente.
Para asegurarte de que los cachorros ganan el peso necesario, conviene que los peses una vez al día. Pasados diez días, la mayoría de perritos ya duplican su peso al nacer. En la sexta semana de vida ya pesan entre seis y diez veces más.
Alimentación de la Madre Durante la Lactancia
La alimentación de la madre durante las primeras semanas después del parto influye enormemente en la calidad de la leche y la salud de los cachorros. Para producir la leche, necesita grandes cantidades de proteínas y calcio. Su demanda energética aumenta un 325 por ciento respecto a los valores normales.
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