Cómo Afrontar la Decisión ante un Embarazo No Deseado: Riesgos y Alternativas

28.10.2025

La situación que comentas es realmente dura. Lo primero importante es alejarte de quien te maltrata, si hay opciones, es mucho mejor no tener ningún tipo de relación con una persona que no te respeta y que te hace daño.

En cuanto al aborto, no es tu pareja quien debe decidirlo, eres tú. Por supuesto, es importante tener en cuenta tu situación y los recursos con los que cuentas, las condiciones con las que contaría tu hijo/a en caso de seguir adelante con el embarazo, pero eres tú quien debe decidirlo teniendo en cuenta todos los factores y los demás deben respetar tu decisión.

También es importante que, decidas lo que decidas, busques apoyo en tu familia y en amistades de calidad, que no te sientas sola en momentos en los que te estás recuperando de situaciones de maltrato. Puede que tengas muchas emociones negativas. A la hora de gestionarlas, no conviene rechazarlas o reprimirlas, sino aceptarlas como parte de la recuperación, a la vez que te das cuenta de que las emociones son pasajeras.

Los sentimientos que describes son algo normal, el embarazo supone muchos cambios, tanto a nivel físico, a nivel hormonal, como por las implicaciones que conlleva, al exponerte a una nueva responsabilidad. Hay muchas mujeres que tienen estos sentimientos.

A la hora de gestionar las emociones y los pensamientos negativos puede resultarte muy útil la práctica de mindfulness, en la que aprenderás aceptar las emociones y los pensamientos (en vez de rechazarlos o tratar de bloquearlos) a la vez que te distancias de ellos, no te los tomas tan en serio.

Lea también: Profundizando en la retórica del rap

Pues no eres mala persona por tener emociones naturales y humanas. A la hora de tomar la decisión sobre si seguir adelante o abortar, es importante aprender a relativizar las emociones. Las emociones pueden ser muy poderosas y convincentes, pero también suelen ser pasajeras y cambiar mucho.

Es importante no caer en lo que en terapia cognitiva se llama “razonamiento emocional”, que en tu caso se podría traducir a un pensamiento del tipo: “como me siento mal, no estoy preparada para ser madre” (Es lo que me parece que puedes pensar por lo que nos escribes, disculpa si no es así).

Es importante aceptar estas emociones, ver la información que te aportan, pero también es importante basar tu decisión en más argumentos, ya que las emociones son algo que cambia mucho.

Efectivamente, tu situación no es sencilla. También haces muy bien en tener claro que, en caso de seguir adelante con el embarazo, no vas a contar con el padre, dadas las circunstancias. A la hora de tomar esta decisión es importante que tengas en cuenta sobre todo las condiciones en las que vendría el bebé y los recursos de los que contarías para cuidarlo, para que pueda desarrollarse de forma satisfactoria.

Por supuesto, como le decimos a todas las mujeres en esta situación, nunca sabemos con exactitud qué consecuencias va a tener cada una de estas opciones, cada una de las opciones te aportará algo positivo y tendrá sus contras, por lo tanto, decidas lo que decidas, estará bien y te servirá para aprender algo nuevo como persona.

Lea también: Leche materna: composición y ventajas

Pues como decimos a todas las mujeres que están en esta situación, lo primero es cultivar una actitud de no presionarte a ti misma. En primer lugar, puedes plantearte la cuestión de las opiniones ajenas. En cualquier situación en la que hay que tomar una decisión es muy importante relativizar las opiniones de otras personas que no conocen tu situación ni tus preferencias al 100%.

La persona que mejor puede saber lo que le conviene eres tú, tú te conoces a ti misma, conoces cómo sueles resolver los desafíos, tú conoces qué te hace ilusión y qué no. Después puedes probar imaginarte ambas opciones - seguir adelante con el embarazo vs. abortar - y ver con cuál de los dos conectas más, con cuál de las dos te sientes más a gusto.

También puedes explorar tus miedos relacionados con cada una de las opciones. Aquí es importante diferenciar entre un miedo ajustado a las circunstancias, cuestiones que realmente sean algo a tener en cuenta y que requieran buscar una solución que esté en tus manos, y una ansiedad exagerada por cosas que tal vez podrían suceder, anticipar consecuencias horribles sin tener ninguna evidencia de que vayan a suceder.

Si detectas este tipo de ansiedad, puedes decirte a ti misma que, efectivamente, la mente siempre se enreda buscando peligros, pero que lo mejor es no perder ni tiempo ni energía con ello, ya que no resulta útil.

También es importante que, una vez te decidas por una de las opciones, aprendas a gestionar las posibles dudas del tipo “tenía que haber elegido la otra opción”. Es algo que se puede aprender con la ayuda de las herramientas psicoterapéuticas como el mindfulness, en el que aprendes a distanciarte de los pensamientos (puedes explorar nuestra web, en la sección Materiales y artículos encontrarás muchos ejercicios), o la terapia cognitiva mediante la cual detectas pensamientos irracionales, exagerados o inútiles y te alejas de ellos hablándote a ti misma de una forma racional y pragmática.

Lea también: ¿Problemas de popó en tu recién nacido?

Por ejemplo, ante el pensamiento de “tenía que haber elegido la otra opción”, podrás decirte a ti misma: “he elegido esta opción porque en su momento la vi como mejor, nunca sabré cómo habría sido mi vida eligiendo la otra opción, pero de nada me sirve machacarme con ello, no voy a agotar mi energía dándole vueltas a este tema cuando la puedo utilizar para afrontar lo que se me presenta”.

Pues por lo que cuentas, creo que lo primero sería trabajar sobre perdonarte a ti misma por los abortos anteriores. Comienza por preguntarte: ¿Qué es lo que te estás reprochando? Cuando tomaste la decisión de abortar, seguro que no tomaste la decisión a la ligera, sino porque en ese momento consideraste que fue lo mejor para ti y para los que te rodean.

Por otra parte, también puedes preguntarte a ti misma: ¿en qué me ayudo a mí misma si no me perdono? ¿voy a ser mejor persona si no me perdono o más bien al contrario? ¿Es lo mismo perdonar que tener sentimientos negativos sobre una decisión del pasado?

Como decimos a las demás mujeres que nos contactan por este asunto, decidas lo que decidas, estará bien, no hay decisión correcta o incorrecta, ambas son opciones válidas y no tiene sentido presionarte con que una de las decisiones podría ser un error. Además, hay formas de trabajar los pensamientos negativos que nos vengan una vez hayamos tomado la decisión, pensamientos del tipo "tenía que haber elegido la otra opción".

Desde luego, me parecen muy poco afortunadas las expresiones de los demás de las que hablas, ya que no muestran un respeto por tu opinión y por tus preferencias, cuando realmente eres tú la que estás en esta situación. Es importante que ahora te relaciones con personas que, decidas lo que decidas, entiendan que has elegido lo que te parecía mejor y lo que iba a causar menos sufrimiento, y te respeten.

Con las personas que te generan este tipo de presión es mejor evitar hablar del tema y si, aun así, son incapaces de callarse su opinión, puedes decir algo como: “Agradezco tu consejo, pero yo tengo mi propia opinión al respecto, basada en una profunda reflexión sobre mis dificultades y sobre mi vida en general.

Por otra parte, si esta presión te viene desde dentro, si en algún momento te sientes culpable sin que nadie te diga nada, es importante que veas si estas ideas son realmente tuyas o las has interiorizado sin cuestionarlas, por escucharlas, por ejemplo, por parte de esas mismas personas que no respetan tu elección o por algún tipo de autoridad religiosa.

Por supuesto, decidir abortar no es fácil para nadie, pero tomar esta decisión es algo personal, algo que tiene que ver con las convicciones de una misma, con la reflexión sobre qué es lo que más conviene, sobre si traer un bebé al mundo en determinadas circunstancias generaría solamente sufrimiento.

Es importante que cuestiones todas las ideas que te lleven a sentirte culpable, trates de ver de dónde vienen, te plantees si tienen una base sólida o si están basadas en prejuicios o dogmas, para que así aprendas a distanciarte de ellas.

Elijas la opción que elijas, puede resultarte muy útil hacer un compromiso contigo misma de seguir al 100% con esa opción, aprendiendo a gestionar los autorreproches que puedan surgirte por no haber elegido la otra opción. Cualquier opción que elijas será válida. Los seres humanos tenemos una gran capacidad de adaptación, mucha creatividad de encontrar soluciones a las dificultades que se nos presenten.

tags: #como #fingir #un #aborto #espontaneo #riesgos

Publicaciones populares: