¿Cómo Saber Si Se Me Acabó la Leche Materna?

01.12.2025

La lactancia materna genera muchas dudas en los padres, sobre todo cuando se trata del primer bebé. Uno de los grandes retos de los padres después de nacer el bebé es la lactancia materna. El comienzo de la lactancia materna suele ser una sucesión de dudas.

Es normal que, al principio de la lactancia materna, a la mamá le asalten muchas dudas y temores a la hora de dar el pecho a su pequeño, sobre todo si es primeriza. Aunque todos estos miedos son normales, también son, en la gran mayoría de casos, infundados.

La lactancia materna se puede cortar por distintas razones. Pero lo buena noticia es que también se puede recuperar, tanto si no se da el pecho durante un breve lapso de tiempo, como si se suspende y la leche se ha retirado. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo. Para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore.

Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.

Causas de Interrupción de la Lactancia Materna

Existen algunas circunstancias en las que la producción de leche materna puede disminuir, e incluso desaparecer, si bien esto último sucede en muy pocas ocasiones por causas físicas.

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  • Madre e hijo están separados.
  • La mamá tiene fiebre.
  • La mamá está tomando fármacos no compatibles con la lactancia.
  • Causas hormonales.
  • Causas nutricionales.

En cualquier caso, siempre que tu médico te prescriba un medicamento, debes informarle de que estás en período de lactancia. Tu médico te informará bien sobre qué puedes y qué no puedes hacer. Hay que tener en cuenta que una breve interrupción de 48 o 72 horas no entorpece la lactancia materna, aunque es necesario tomar una serie de precauciones.

Si la interrupción de la lactancia materna es más larga, también se puede recuperar, aunque costará más, sobre todo si la mamá ha dejado de producir leche.

Crisis de Lactancia

Durante el transcurso de la lactancia, tu bebé pasará por situaciones en las que las tomas no sean ni tan regulares ni tan tranquilas como de costumbre. Es lo que llamamos crisis de la lactancia. Suelen ocurrir cuando el bebé se está desarrollando, por esto hablamos también de brotes de crecimiento, y hay una mayor demanda de leche materna.

Las crisis de lactancia son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia. Puede que esté más inquieto, que quiera mamar continuamente, que llore más, que duerma menos, que se distraiga con cualquier ruido, que se agarre al pecho y lo estire, que lo suelte... Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es totalmente normal. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente.

Cada bebé es diferente y puede que no pase por ninguna crisis de lactancia o por varias. Suelen haber tres crisis durante la etapa de la lactancia que podremos identificar con facilidad, pues coinciden con las etapas por las que, normalmente, pasan todos los bebés.

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La primera se da a los 15 o 20 días. Tu bebé ha crecido y como cualquier bebé cuando crece, necesita comer más. Por eso, aumenta su demanda de leche materna de manera que, o bien no quiere soltar el pecho, o bien quiere mamar cada media hora. Solo está tranquilo mamando. Se pegará literalmente a tu pecho durante 3-4 días, hasta que consiga la cantidad que le deje satisfecho. Después, volverán a realizar las mismas tomas antes de la crisis.

La segunda crisis llega al mes y medio. Tu bebé parece que está incómodo con tu pecho: lo agarra, lo estira, lo suelta, arquea la espalda, estira las piernas… El sistema digestivo de tu bebé ha madurado y tu leche materna cambia para adaptarse, pero al hacerlo cambia de sabor y eso es lo que hace que algunos bebes se comporten así. Acostumbrarse al nuevo sabor le llevará unos 3-4 días, igual que en la primera crisis.

La tercera crisis se produce a los tres meses. Tu bebé comienza hacer tomas bastante más cortas de lo habitual, suelta el pecho con cualquier ruido o movimiento, se enfada si se lo ofreces muy a menudo... Todo es debido a que tiene mucha más fuerza y destreza para succionar, por lo que en muy pocos minutos es capaz de vaciar el pecho. Come más cantidad pero en menos tiempo. También, coincide con el desarrollo de su capacidad auditiva y visual, que hace que todo lo que se mueva o suene le llame poderosamente la atención. Esta crisis suele ser más larga que las anteriores, pudiendo durar hasta 3 o 4 semanas.

Es posible que tu bebé presente lo que se conoce como una falsa crisis de lactancia. Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestren más inquietos. A los 8 o 9 meses también pueden presentar una de estas falsas crisis. Como ya son más conscientes del entorno que les rodea, pueden pasar por una fase de apego hacia su mamá en la que lloren desconsolados si la pierden de vista, algo conocido como angustia por separación.

¿Cómo Saber Si Mi Hijo Se Queda Con Hambre Después de Mamar?

Muchas madres y padres primerizos sienten miedo ante la posibilidad de no darse cuenta de que el bebé tiene hambre. Sin embargo, queremos dejar muy claro que esto es muy poco probable. Siempre se deben tener en cuenta estas señales, y no el reloj, para decidir cuándo alimentarlo. Deberías guiarte por las horas únicamente para detectar anomalías.

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Una duda habitual en las madres es si son capaces o no de producir toda la leche que necesita el bebé. Es importante aclarar que la producción de leche depende de la estimulación que realiza la succión del bebé vaciando el pecho.

A partir del tercer día, si el bebé mama de forma adecuada, más de 8 veces al día y hace 3 o más deposiciones al día, se puede decir que está alimentando correctamente. Con el tiempo, después de las primeras semanas, el pecho deja de parecer duro y lleno para estar más blando, sin dejar de producir leche. Además el bebé tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente.

Si el niño está tranquilo y feliz y moja 4-5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita. Además el pediatra irá controlando la evolución en los controles de salud.

El bebé pide muchas tomas al día: entre 8 y 12 tomas. Ten en cuenta que aunque tu hijo pase bastante tiempo en el pecho, la cantidad de leche que toma es muy poca. Su estómago es muy pequeño y además el recién nacido se para mucho porque necesita descansar en la toma. El bebé está enganchado al pecho mientras quiera y no se lo quitamos salvo que lo suelte espontáneamente o se duerma al pecho.

No hay que esperar a que el bebé llore desconsolado. Entonces ya no se querrá agarrar, habrá que calmarle antes.

Otras señales a tener en cuenta:

  • La orina es de color claro.
  • Se oye como traga leche.

Relactación: Recuperando la Lactancia Perdida

La lactancia materna se puede cortar por distintas razones. Pero lo buena noticia es que también se puede recuperar, tanto si no se da el pecho durante un breve lapso de tiempo, como si se suspende y la leche se ha retirado.

¿Cómo se produce la leche?

Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro). Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón.

Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce. Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.

¿De qué depende tener éxito en la relactación?

El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:

  • La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
  • El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
  • Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
  • Si hubo una lactancia previa con buena producción.
  • La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
  • Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.

Pasos para la relactación:

  1. Estimular la producción de leche
    • Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador).
    • Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma.
    • Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día.
  2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho
    • Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil.
    • Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
  3. Sustancias para aumentar la producción de leche

    El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.

Generalmente necesitarás al menos 2 semanas de compromiso intenso y, si has dejado de amamantar completamente, necesitarás al menos tanto tiempo como el que llevas sin dar el pecho. La mitad de las mujeres consiguen una lactancia completa al mes, la otra mitad pueden tardar otro mes o conseguir una lactancia materna parcial.

Una vez que el bebé empieza a ganar peso adecuadamente, podrás empezar a disminuir poco a poco la cantidad que le ofreces de suplemento. Es mejor bajar un poco la cantidad en varias tomas que quitar una o varias tomas de golpe. Cuando empieces a retirar suplemento, lo normal es que el bebé te pida más a menudo, esto hará que tengas más leche.

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