¿Cómo saber si la leche materna congelada está buena? Consejos esenciales
Aunque lo ideal es dar el pecho directamente al bebé o extraer la leche justo antes de la toma, la leche materna también puede conservarse. La conservación de la leche materna es una buena solución cuando la madre se incorpora al trabajo o si no puede estar presente en el momento de la toma. Sin embargo, es fundamental seguir una serie de recomendaciones para su almacenamiento, así como para la descongelación y preparación.
Manipular la leche materna da miedo. A veces, parece que estemos tratando con material peligroso y da la sensación de que manipularla pueda ser algo extremadamente complicado. Pero al fin y al cabo, no nos debería dar más miedo que manipular cualquier otro alimento. Para hacerlo, simplemente debemos seguir una normas que garanticen la mayor salubridad de los mismos y para la lactancia materna no es diferente.
Almacenamiento de la leche materna
Para guardar la leche materna se deben utilizar recipientes aptos para su almacenamiento. Normalmente, estos recipientes suelen ser de vidrio o plástico y deben estar bien lavados y completamente secos. Además, se pueden usar bolsas para almacenar la leche extraída, pero no hay que usar forros desechables para biberones.
La leche se debe dividir en la cantidad que toma el niño y escribir la fecha de extracción en el recipiente. De este modo, siempre se utilizará primero aquella con la fecha más antigua. Si la leche materna se congela, se debe tener en cuenta dejar un espacio al envasarla, ya que aumenta el volumen en el congelador. Los envases de leche deben estar perfectamente cerrados para evitar contaminación cruzada.
Otro consejo para almacenar la leche materna extraída es no colocarla en la puerta del congelador o de la nevera. De este modo, se reduce la posibilidad de dañar la leche por los cambios de temperatura.
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Siempre hay que conservar la leche en la parte más fría de la nevera o el congelador, evitando la puerta de la nevera. En el caso del congelador, intentando buscar un cajón dedicado exclusivamente a la leche materna para evitar la transferencia de olores de otros alimentos a la leche.
Duración de la leche materna
La leche materna puede ser congelada o refrigerada, dependiendo del tiempo de preservación que se requiera. Una vez extraída y colocada en el envase bien cerrado, el recipiente se coloca directamente en la nevera o congelador.
Durante la conservación, la leche pierde su aspecto característico y se producen tres fases distintas: la parte superior es más grasa, la segunda fase es una capa acuosa con grumos y por último un precipitado más denso. Con agitarla suavemente antes de utilizarla, la leche recupera su aspecto homogéneo.
La duración de la leche materna almacenada es la siguiente:
- Temperatura ambiente: hasta 4 horas a una temperatura entre 16 y 25ºC.
- Refrigerada: hasta 4 días a 4ºC.
- Congelada: dependiendo del congelador se puede almacenar hasta 6 meses a -18ºC.
A una temperatura de 0 a 4 grados puede permanecer unos 5 días. Si la temperatura es inferior y se ha realizado con mucha higiene, puede aguantar hasta 8 días.
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La leche congelada puede permanecer en el congelador de manera óptima unos 6 meses. En algunos congeladores cuya temperatura sea inferior a los -20ºC podría aguantar algunos meses más.
Es cierto que las recomendaciones de conservación pueden variar mucho. A temperatura ambiente depende del calor que haga. Para que tengamos una referencia, si la leche está a menos de 24ºC será mejor que no esté más de 4 horas sin refrigerar. A mayor temperatura, menos tiempo se va a poder conservar con seguridad. Así que siempre que puedas, refrigera la leche para asegurar su conservación.
En el caso de que se vaya a viajar y sea necesario llevarse recipientes con leche materna, se puede optar por usar una hilerea con bolsas de hielo. Sin embargo, al llegar al destino, esta leche tendrá que ser utilizada o se deberá de guardar en la nevera o congelador.
Almacenamiento seguro de la leche materna
Para garantizar la seguridad y calidad de la leche materna, es importante refrigerarla adecuadamente. Después de extraer la leche, enfríala lo más pronto posible. Utiliza recipientes limpios, preferiblemente de vidrio o plástico duro aptos para alimentos. La leche materna refrigerada se puede mantener en la parte más fría del refrigerador, a una temperatura de 0 a 4 grados Celsius. Se recomienda utilizarla dentro de las 24 horas siguientes a la extracción.
La congelación es una buena opción para el almacenamiento a largo plazo de la leche materna. Antes de congelarla, asegúrate de elegir recipientes aptos para el congelador, preferiblemente de vidrio o plástico duro. Coloca los recipientes en el congelador, asegurándote de que se mantengan en la temperatura más fría.
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Tiempos de almacenamiento recomendados
- A temperatura ambiente: La leche materna recién extraída puede dejarse a temperatura ambiente, entre 15 y 25 grados Celsius, durante un máximo de 4 horas.
- En el refrigerador: La leche materna refrigerada se puede almacenar de forma segura durante un máximo de 4 días.
- En el congelador: La leche materna congelada se mantiene a una temperatura de -18 grados Celsius o menos.
Descongelación y calentamiento de la leche materna
El proceso de descongelación de la leche materna debe ser gradual. Por ello, es recomendable sacar la leche del congelador y guardarla en la nevera el día antes de su utilización. De esta forma, las proteínas de la leche materna no sufren cambios bruscos de temperatura y conservan al máximo sus propiedades.
La leche materna no puede hervir, puesto que las enzimas que forman las defensas se destruirían. No se recomienda calentarla directamente ni emplear horno microondas. La forma correcta de calentarse es mediante un baño maría. Los restos de leche sobrante pueden almacenarse en el frigorífico durante uno o dos días, siempre que se haya actuado de forma higiénica.
Cabe destacar que si se ha descongelado un recipiente de leche materna, se puede mantener en la nevera durante un máximo de 24 horas o de 2 horas a temperatura ambiente antes de ser dársela al bebé. En ningún caso, la leche materna descongelado se debe volver a congelar. En cualquier caso, una muestra de leche materna descongelada nunca se debe volver a congelar.
Métodos seguros para descongelar y calentar
- Bajo refrigeración: Uno de los métodos más seguros y recomendados es descongelar la leche en el refrigerador. Coloca el envase de leche congelada en un recipiente limpio y etiquetado, y déjalo descongelar lentamente dentro del refrigerador.
- Bajo agua templada: Otra opción segura es descongelar la leche materna bajo agua templada. Llena un recipiente con agua a temperatura templada, alrededor de 37 grados Celsius, y sumerge el envase de leche congelada en el agua. Asegúrate de que el envase esté herméticamente cerrado para evitar que el agua entre en contacto con la leche.
- Método del baño María: Utiliza el método del baño María para calentar la leche materna descongelada. Llena un recipiente con agua caliente, pero no hirviendo, y coloca el envase de leche dentro del agua. Deja que se caliente gradualmente evitando que el agua entre en contacto directo con la leche.
- Pasar bajo agua fría y caliente: Otra opción es pasar el envase de leche por agua fría y luego por agua caliente. Esto permitirá calentar la leche de manera gradual sin someterla a cambios bruscos de temperatura.
Es importante recordar que la leche materna almacenada tiende a separarse en capas durante el almacenamiento, por lo que se recomienda mezclar suavemente el biberón antes de alimentar al bebé.
Es fundamental tener en cuenta que, una vez que el bebé ha comenzado a beber de un biberón, se deben desechar cualquier resto de leche después de una o dos horas.
Una vez que la leche materna ha sido completamente descongelada, se debe utilizar lo antes posible. Si no se va a utilizar la leche descongelada de inmediato, se puede almacenar en el refrigerador por un período máximo de 24 horas.
Para garantizar un uso adecuado de la leche materna almacenada, se recomienda utilizar primero la leche más antigua.
Otros consejos útiles
Para descongelar la leche siempre es mejor hacerlo lo más rápido posible. Hace unos años, se recomendaba dejar la leche descongelándose en la nevera durante unas horas.
¿Cómo lo hago? Calienta agua en un cazo. Cuando hierva, apaga el fuego e introduce el recipiente con la leche en su interior. Como alternativa a este método, calienta agua en un cazo en el microondas.
Llena un recipiente con agua caliente del grifo, coloca la leche dentro y deja descongelar. Si la leche la congelas en cantidades no superiores a 100ml/3,3 onzas, te va a ser mucho más simple descongelar la leche con facilidad.
La leche congelada puede estar 24h en la nevera descongelándose. Aun así, lo idóneo sería descongelarla justo cuando se la vamos a ofrecer al bebé y no dejarla descongelando en la nevera.
Calentar la leche en el microondas
En primer lugar, asegúrate de que los recipientes que vas a introducir en el microondas sean aptos para ello. Debemos evitar que la leche llegue a hervir. El bebé puede tomar sin ningún tipo de riesgo la leche calentada o descongelada en el microondas y, aunque la leche hierva en un descuido y todas las células vivas se mueran, la leche seguirá conservando muchas propiedades nutricionales.
¿Qué hacer con la leche sobrante?
No, una vez ha sido calentada es mejor no repetir el proceso, puesto que cada vez que calentamos la leche alentamos el crecimiento de ciertas bacterias que son potencialmente patógenas. Esas bacterias que pueden llegar a la leche a causa de una extracción poco higiénica o incluso por contaminación cruzada: por restos de leche en el sacaleches o sobre las superficies en que se han colocado las piezas del mismo.
Los restos de leche congelada y calentada que el bebé no ha consumido se pueden guardar durante los 30 minutos posteriores a la toma.
La leche que el bebé no se ha terminado es mejor desecharla, ya que ha estado en contacto con su saliva y bacterias. Máximo y apurando, se puede ofrecer dentro de la siguiente media hora y nunca volver a calentar.
¿Cómo saber si la leche está mala?
La leche cuando se pone mala huele muy mal. Hay otro factor que cambia el olor de la leche, que es la degradación de la grasa que produce la lipasa, pero este olor es agrio, no se parecen en nada los dos olores. Un poco más abajo tienes información de cómo evitar la degradación de la grasa.
“He sacado mi leche del congelador y la he olido. ¡Está rancia! Huele mal y creo que está mala. Tengo un montón de leche congelada, ¿estará toda igual? Esta es una consulta que recibimos de manera habitual y que causa mucho miedo. Pues realmente el olor que desprende la leche es muy desagradable. Así que hoy os explicamos qué es lo que causa este olor y cómo solucionarlo.
Es probable que la leche tenga un olor agrio muy marcado, incluso puede presentar un olor jabonoso o metálico. En el caso de que huela agrio es a causa de la acción de la lipasa sobre la grasa de la leche materna. La lipasa es una enzima contenida en la leche materna cuya misión es empezar a digerir los glóbulos de grasa de la leche.
La lipasa fragmenta la grasa en porciones más pequeñas para que al organismo del bebé le sea más fácil poder digerir y asimilar esta grasa. Por tanto la función de la lipasa es prodigiosa y muy útil para el bebé. Sí, la cantidad de lipasa es variable en la leche. Hay madres que tiene leche con más lipasa o que se activa con más facilidad. Por esa razón no todas las madres tienen estos problemas con la lipasa de su leche.
No, la leche no es mala para él. No se va a poner enfermo ni es que la leche se haya pasado. Además los bebés ya conocen este sabor de la leche. Cuando tienen regurgitaciones, y la leche les llega directamente del estómago la lipasa también ha actuado y ya está predigerida, por lo que el sabor para ellos no es nuevo.
Algunos bebés rechazan la leche, puede pasar. Hay bebés que no aceptan la leche con este sabor agrio y se niegan en redondo a tomarla. Mostrando una clara preferencia por la leche fresca refrigerada o recién extraída.
Tabla resumen de conservación de la leche materna
| Método de conservación | Temperatura | Duración |
|---|---|---|
| Temperatura ambiente | 16-25ºC | Hasta 4 horas |
| Refrigeración | 4ºC | Hasta 4 días |
| Congelación | -18ºC | Hasta 6 meses |
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