¿Cómo se llaman los conejos recién nacidos y cómo cuidarlos?

26.10.2025

Los gazapos o también conocidos como crías de conejo se encuentran muy indefensos cuando nacen. Un conejo recién nacido es, probablemente, uno de los animales más frágiles que podemos tener en nuestras manos. Los conejos bebés llegan al mundo con una vulnerabilidad enorme. Durante los primeros días dependen casi al cien por cien de su madre, pero en algunos casos -abandono, cría huérfana o madre incapaz de producir leche-, esa tarea recae en nosotros. Recuerda que debes estar muy pendiente e intentar darle los mejores cuidados para que los gazapos se sientan seguros y empiecen a crecer fuertes y sanos.

Cuidado y atención de los gazapos

Estos son algunos consejos que debes tener en cuenta a la hora de velar por tu gazapo:

  • Normalmente, las madres fabrican sus propios nidos. Ayúdales, dejando en la jaula estos materiales: heno, pelo de cabra y fibra de coco. Otra opción es utilizar una caja de cartón y como base utilizar papel de periódico.
  • Si retiras a los gazapos de la madre, ubícalos en un lugar cómodo, donde puedan dormir tranquilamente y permanecer en calor (lo ideal es a una temperatura de 25º). Busca otro sitio seguro con los mismos materiales, evitando que estén cerca de una ventana o en corrientes de aire.

Cuando las crías nacen y crecen con sus madres, solo debes observar su comportamiento. Las conejas alimentan a sus crías 2 veces al día. Y luego, se alejan de ellos un tiempo. Puede ocurrir también que la madre no les esté atendiendo bien. Así que intentaremos cogerla con suavidad y la pondremos sobre ellos para que los alimente.

Preparando el nido

Un conejo recién nacido no puede regular bien su temperatura corporal. En libertad, la madre prepara un nido con pelo, heno y materiales blandos para mantener a las crías calientes. Lo mejor es preparar una caja o cajón de tamaño mediano, con paredes altas para evitar que los pequeños puedan salir rodando.

El fondo puede cubrirse con mantas suaves, gasas de algodón o incluso papel de cocina sin tintes. La temperatura del nido debe rondar los 26-28 ºC. Para lograrlo, puedes colocar una manta térmica debajo de la caja, siempre protegida con una tela para evitar el contacto directo. Otra opción son las bolsas de agua caliente.

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Si bien en los primeros días lo más recomendable es un nido o caja adaptada, cuando el gazapo crezca necesitará un espacio más amplio donde moverse con seguridad.

Un nido cálido sin higiene se convierte rápidamente en un foco de bacterias. Por eso es recomendable cambiar las mantas y el heno a diario o, al menos, asegurarnos de que estén secos. Aunque los conejos recién nacidos son irresistibles, no es conveniente tocarlos constantemente. Cuanto menos los manipulemos en esta etapa, mejor.

Alimentación de gazapos huérfanos

Si el gazapo no está con su madre y esta no puede alimentarle, debes ocuparte al completo de su alimentación. En este caso ten en cuenta que nunca debes darle leche de vaca, y que necesitas buscar una leche apta para cuidar gazapos. No le des otros alimentos hasta después de la semana 8.

Si la madre no está disponible tendremos que alimentar a los gazapos a biberón. Los mantendremos a una temperatura ambiente de unos 25ºC en un lugar tranquilo sin ruidos y poca luz. No se recomienda utilizar manta eléctrica ya que puede ser peligroso si la temperatura sube demasiado. Un paño de algodón puede ser suficiente abrigo si hay más de un gazapo.

Lo primero a tener en cuenta es si los gazapos han tomado algo de leche de la madre. Los primeros días las madres producen calostro, que contienen anticuerpos. Si los gazapos no han tomado este calostro tienen pocas posibilidades de sobrevivir.

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La leche más adecuada es leche maternizada para gatitos lactantes, pero no vale cualquiera. Algunas de las que se venden son de baja calidad. Lo mejor es elegir una que lleve calostro como Lactadiet. O si no, una marca de calidad como Royal Canin, KMR o similar. La mezcla se hará con la mitad de agua de la que se indica para gatitos, es decir, el doble de concentrada. La leche de coneja es mucho más rica en grasa en otros nutrientes que la de gata, por eso hay que hacerla más concentrada.

Otra manera de enriquecer la leche sería añadir a la leche para gatitos, hecha con su cantidad de agua normal, leche de cabra y nata (50% de leche para gatitos, 50% de leche de cabra y una pizca de nata). El gazapo debe tomar entre el 60-90 % de su peso en leche al día. Si pesa 50 gr debe tomar entre 30 y 45 ml al día repartida en tantas tomas como sea necesario, con un mínimo de 3. La leche debe estar a una temperatura de 40 ºC en el momento de la toma. Se puede medir con un termómetro desinfectado. La leche se mantendrá caliente sumergiendo el recipiente en agua caliente.

Los gazapos recién nacidos necesitan ser estimulados para orinar y defecar. Realizaremos esta tarea frotando su zona genital con un algodón humedecido en agua tibia durante 15-30 segundos antes de comer. Si no funciona lo intentaremos después de comer también. Es importante pesar a los gazapos todos los días con una báscula de cocina. Si no están cogiendo peso deberemos enriquecer la leche o subir la cantidad de leche diaria.

A partir de las 2 semanas los gazapos empezarán a comer heno y pienso. Cuando cumplan 3 semanas debemos proveer a los gazapos con bacterias típicas de la flora intestinal de los conejos. Para esto, mezclaremos un cecotrofo fresco de un conejo adulto, sano y libre de parásitos con leche y se lo daremos a beber. Esto se debe repetir durante 3 días.

Después de cada comida es necesario estimular la zona genital y anal con un bastoncillo de algodón mojado en agua tibia. Esto imita el lamido de la madre y les ayuda a orinar y defecar.

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Si los gazapos no han podido amamantarse de la madre, en sus primeros días, deberemos de añadir calostro en polvo. Es la primera leche que dan las madres, donde se producen los anticuerpos, que aportarán las defensas necesarias para que el gazapo salga adelante.

La leche se debe prepara cada vez que la vaya a consumir. Se recomiendo no guardar o conservar para las siguientes tomas.

Consideraciones adicionales

  • Pregúntale a tu veterinario cuál es el peso adecuado de tu conejo y lleva un control periódico del mismo.
  • Debes estimular su zona genital y anal para que orinen y defequen; y para ello debes utilizar un algodón húmedo y restregarlo suavemente por esas zonas durante 20-30 segundos antes de comer. Esto es algo que hace la madre de forma natural durante sus primeras horas de vida.
  • Para evitar accidentes si los gazapos se revuelven o saltan, es recomendable ponerse a nivel del suelo.
  • Si se resisten a beber no se les debe forzar ya que podríamos introducir líquido en sus pulmones. Mojaremos los labios del gazapo con la leche para que los chupe. Nunca se debe apretar el biberón o empujar el émbolo de la jeringa fuerte, el gazapo debe succionar.
  • Hay que tener cuidado de no dar demasiado líquido en una sola toma. En caso de que el gazapo aspire líquido, éste puede bloquear completamente las vías aéreas.

En este caso lo único que podemos hacer es intentar una versión de la “maniobra de Heimlich” que consiste en sujetar al gazapo entre las palmas de las manos con la espalda y el cuello bien sujetos, subir arriba las manos con la nariz del gazapo hacia arriba y bajarlo con un movimiento firme (no demasiado rápido) en dirección a nuestros pies. La idea es que los órganos internos presionen con su peso sobre el diafragma al bajar y que esto empuje el aire de los pulmones hacia fuera. Si todo va bien este aire expulsará el líquido que bloquea la respiración. Se repetirá 2 o 3 veces si es necesario.

Desarrollo y crecimiento

Observar a un conejo recién nacido puede dar la falsa impresión de que no cambia nada de un día para otro, pero lo cierto es que su evolución es rápida y constante. Un gazapo sano suele duplicar su peso en la primera semana de vida. Si detectamos que el crecimiento se detiene o incluso baja, puede ser una señal de que no está recibiendo suficiente alimento o calor.

El destete comienza de manera natural hacia las 3-4 semanas de vida. A partir de la cuarta semana, además del heno, podemos empezar a introducir poco a poco pellets específicos para conejos jóvenes. En esas situaciones, siempre es recomendable pedir orientación al veterinario.

Cuidados veterinarios

Es importante traer una muestra de heces para su revisión inmediata y así poder descartar los coccidios. Las primeras vacunas deben ponerse a partir de los dos meses de vida, en función de la casa comercial de éstas. Se deben vacunar contra las enfermedades de la mixomatosis y la fiebre vírica hemorrágica clásica (RHD1) y la nueva cepa (RHD2). Asimismo se desparasitan contra parásitos externos como pulgas, garrapatas y ácaros mediante una pipeta.

Además, llevar a tu conejo al veterinario de manera regular es muy importante para asegurarte de que crece sano y fuerte. Lo ideal es hacerlo lo antes posible, incluso aunque lo veas bien. El veterinario podrá revisar su estado, enseñarte la mejor forma de alimentarlo y darte indicaciones sobre su cuidado.

Cuando los cojamos, hay que hacerlo con cuidado, sujetando bien su cuerpo pero sin apretar demasiado.

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