Cómo Superar la Depresión Postparto
Si acabas de dar a luz, es normal que te sientas un poco débil, sobre todo durante los agotadores primeros días de falta de sueño. Pero si la situación va más allá, te encuentras constantemente de mal humor, desesperada por una situación que no sabes cómo sobrellevar, la razón podría ser la depresión postparto.
Es un tipo de depresión que algunas madres experimentan después de tener un hijo. Como otras formas de depresión, puede ser leve, moderada o grave y se presenta, bien gradualmente o bien de repente. Lo bueno es que hay muchas pequeñas cosas que puedes hacer para paliar los síntomas.
La llegada de un bebé suele generar emociones muy intensas, desde alegría e ilusión hasta miedo y preocupación. No obstante, hay un estado de ánimo que muchas madres no esperan: la tristeza.
¿Crees que puedes estar pasando por una depresión postparto? Entonces, sigue leyendo, aquí tienes toda la información que necesitas para comprender qué te ocurre y cómo superarla.
¿Qué es la Depresión Postparto?
La depresión postparto (DPP) es una afección que puede generar sentimientos intensos y persistentes de tristeza o preocupación tras el nacimiento del bebé. A veces, estas emociones pueden ser abrumadoras y dificultan enormemente tareas cotidianas como cuidar al bebé o de una misma.
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Quizás te preguntas “¿Qué es la depresión posparto?”. La depresión posparto suele presentarse en el periodo posparto, normalmente entre una y tres semanas después, pero en ocasiones puede surgir incluso hasta un año después del parto. A veces, estos sentimientos pueden aparecer durante el embarazo y se conocen como depresión perinatal, abarcando tanto la etapa previa al parto como la puerperal.
Es una depresión de moderada a grave que ocurre después de dar a luz. Los síntomas que se presentan van desde sensación de tristeza profunda hasta problemas para relacionarse con el bebé.
La depresión postparto no solo puede ocurrir tras un primer parto; puede aparecer al tener un segundo o tercer hijo. Ajustarse a la llegada de un nuevo bebé puede ser abrumador debido a la falta de sueño y las nuevas responsabilidades.
Con la depresión posparto, los sentimientos de tristeza y vacío persisten, generalmente duran más de dos semanas y afectan tu capacidad de disfrutar de la maternidad y crear un vínculo con el bebé. Es muy importante señalar que la depresión posparto no es un signo de debilidad o un defecto de carácter, sino una complicación del parto. Buscar ayuda médica es clave para superar esta afección.
No debe confundirse con el baby blues, que es un conjunto de síntomas depresivos experimentados por muchas mujeres. Tienen lugar entre tres y cinco días después del parto y remiten en un periodo de tiempo de entre una y siete semanas.
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La depresión postparto se manifiesta en algún momento entre las primeras seis semanas tras el parto, aunque puede aparecer hasta un año después.
Diferencias entre los Baby Blues y la Depresión Postparto
La depresión postparto es diferente de la tristeza posparto, más conocida como “baby blues”. Los baby blues se refieren a sentimientos comunes de tristeza o agobio leve que ocurren después del parto. Suelen manifestarse con episodios breves de llanto, ansiedad posparto, problemas para dormir o falta de apetito. Estos sentimientos suelen ser pasajeros y no requieren tratamiento. Suelen aparecer pocos días después del nacimiento y, por lo general, desaparecen en unas semanas.
La depresión postparto y los baby blues pueden parecer similares, pero hay una diferencia crucial: mientras que los baby blues generalmente no afectan las actividades cotidianas, la depresión postparto puede hacer que sea difícil cuidar de tu bebé y de ti misma debido a la intensidad y persistencia de sus síntomas.
Después de dar a luz, entre el 70 y el 80% de las madres experimenta lo que se conoce como tristeza postparto o Baby Blues. En este caso, puedes sentirte muy vulnerable emocionalmente y es probable que llores sin razón aparente. También es común que sufras ansiedad e irritabilidad y que tengas dificultades para concentrarte y la sensación de dependencia.
Si los síntomas no desaparecen sino que se agudizan, podrías padecer una depresión postparto.
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¿Qué es la Psicosis Postparto?
La depresión posparto no debe confundirse con un trastorno psiquiátrico poco frecuente llamado psicosis posparto, que es más grave e incluye síntomas como alucinaciones, delirios y una agitación extrema y requiere atención médica inmediata.
La psicosis puerperal afecta a alrededor de 4 de cada 1. 000 nacimientos, por lo que es mucho menos común que la depresión posparto. A primera vista, la depresión posparto y la psicosis pueden parecer similares. Sin embargo, los síntomas de la psicosis pueden ser más graves y, sin tratamiento, suponen un riesgo para la madre y el bebé.
Síntomas de la Depresión Postparto
Los síntomas de la depresión postparto pueden aparecer de muchas formas diferentes, y dado que se presentan gradualmente, podrías no darte cuenta de que tienes dicho trastorno. Los pacientes experimentan síntomas ligeramente diferentes, de modo que es importante hablar con alguien que te pueda ayudar. En ningún caso se trata de que intentes sobrellevarlo sola.
Identificar los síntomas de la depresión postparto es esencial para saber cuándo buscar apoyo. Señales frecuentes de la depresión postparto:
- Sentimientos de desesperación
- Ansiedad intensa o ataques de pánico
- Tristeza persistente o sensación de abatimiento
- Cambios de humor bruscos, irritabilidad o enfado
- Llanto frecuente
- Dificultad para conectar con el bebé o sensación de desconexión
- Miedo a no ser una “buena” madre
- Cambios drásticos en el apetito (comer mucho más o mucho menos de lo habitual)
- Dificultad para dormir (insomnio) o dormir en exceso
- Cansancio constante o falta de energía
- Problemas de concentración o dificultad para tomar decisiones
- Dificultad para realizar las tareas diarias
- Alejamiento de los seres queridos o evitar actividades sociales
- Pérdida de interés en actividades que antes resultaban placenteras
- Sentimientos de culpa, vergüenza o insuficiencia
- Síntomas físicos, como dolores de cabeza o problemas estomacales, sin causa aparente
- Pensamientos recurrentes de autolesionarse, hacer daño al bebé o suicidarse.
La ansiedad posparto puede manifestarse en forma de preocupación o miedo intensos, incluso en situaciones que no representan una amenaza, y a veces estos sentimientos vienen acompañados de ataques de pánico.
Solo un profesional de la salud puede diagnosticar la depresión posparto, por lo que es importante buscar ayuda si experimentas estos síntomas.
Contacta con un profesional de la salud si:
- Los síntomas persisten más de dos semanas
- Los síntomas empeoran con el tiempo
- Las tareas diarias parecen imposibles, como el autocuidado o el cuidado del bebé
- Piensas en autolesionarte o hacer daño al bebé.
Causas de la Depresión Postparto
No se sabe exactamente por qué hay depresión posparto, pero se cree que aparece por una combinación físicos, hormonales y emocionales.
Es difícil identificar con precisión las causas de la depresión postparto, ya que normalmente se debe a la conjugación de diferentes factores. No obstante, se conoce que los cambios físicos que tienen lugar durante el embarazo y el parto, sobre todo la caída abrupta de los niveles de hormonas como el estrógeno y la progesterona, desempeñan un papel importante en la aparición de este trastorno ya que provocan desequilibrios bioquímicos en el cerebro que terminan afectando el estado de ánimo.
Como apunta el citado instituto, la aparición de la depresión posparto se puede deber a una mezcla de factores genéticos y ambientales. Por supuesto, influyen el estrés y las nuevas exigencias que supone la responsabilidad y el cuidado del nuevo bebé, aunque los cambios hormonales que se dan en este proceso también pueden influir.
Aquí detallamos algunas de las posibles causas de la depresión posparto:
- Cambios hormonales. Después del nacimiento, los niveles de estrógeno y progesterona, las hormonas del embarazo, caen repentinamente. Esto puede influir en los cambios de humor. Además, los niveles de hormonas tiroideas pueden bajar, lo que provoca fatiga y cambios de humor.
- Falta de sueño. La recuperación tras el parto y el cuidado de un recién nacido afectarán a tu descanso. Esta falta de sueño puede comportar molestias físicas y agotamiento, lo que podría desencadenar síntomas de la depresión posparto.
- Factores emocionales. La llegada de un recién nacido trae grandes cambios, y es común sentirse abrumada o ansiosa. Adaptarse a una nueva identidad y a los cambios físicos o la sensación de pérdida de control pueden contribuir a los síntomas de la depresión posparto.
No obstante, en la aparición de la depresión postparto también influyen factores psicológicos. Las preocupaciones por la llegada de un bebé y las nuevas obligaciones que se deben asumir, los cambios en la rutina y las dudas sobre si podrá lidiar adecuadamente con la maternidad pueden afectar el equilibrio psicológico de la madre.
Factores de Riesgo
Si bien la depresión posparto puede afectar a cualquier madre, ciertos factores de riesgo aumentan la probabilidad de que aparezca:
- Historia personal o familiar de depresión u otros problemas de salud mental, como trastornos bipolares
- Síndrome premenstrual (SPM) antes de la regla
- Depresión posparto en un embarazo anterior
- Momentos vitales estresantes o transiciones difíciles, como reincorporarse al trabajo
- Embarazo gemelar o múltiple o parto prematuro
- Tener dificultad para dar el pecho o tener un bebé con necesidades especiales
- Problemas con la pareja o la falta de un sistema de apoyo
- Estrés financiero.
Si has tenido depresión posparto antes o tienes factores de riesgo, es importante hablar con tu profesional de salud desde el inicio, incluso durante el embarazo. Podrá supervisar de cerca tu salud mental, ofrecerte un cuestionario para detectar la depresión, o sugerirte asesoramiento, grupos de apoyo y otras terapias como parte del cuidado prenatal.
Tratamiento de la Depresión Postparto
Si piensas que puedes tener una depresión postparto, es importante que hables con un profesional y no tratar de curarte tú sola pensando que el problema pasará. La depresión, tenlo en cuenta, es una enfermedad como cualquier otra y cualquiera puede caer enfermo. Por tenerla no vas a ser una mala madre, ni nada parecido.
Si crees que puedes tener depresión posparto, ponte en contacto con un profesional de la salud cuanto antes para una evaluación. Probablemente te hará algunas preguntas para detectar la depresión posparto. En función de tus respuestas y síntomas, podrá realizar el diagnóstico y elaborar un plan de tratamiento.
Hay diferentes opciones de tratamiento y la base la definirá la naturaleza y gravedad del trastorno. Habla con tu médico de familia, u otro profesional de la salud. Podrán recomendarte lo más adecuado en tu caso.
El tratamiento de la depresión posparto puede incluir una de las siguientes opciones o ambas:
- Psicoterapia. Este tratamiento te permite hablar con un terapeuta sobre tus sentimientos y aprender maneras efectivas de manejar la depresión posparto. Puedes tener sesiones de terapia de manera individual o en grupo, junto a otras madres en una situación similar.
- Medicación para la depresión posparto. Los antidepresivos ayudan a estabilizar el estado de ánimo equilibrando las reacciones químicas cerebrales. Existen varios tipos, y tu médico te recomendará la mejor opción. Recuerda que su efecto puede tardar varias semanas en notarse.
Hay antidepresivos, por ejemplo, que pueden usarse con seguridad durante la lactancia materna, si el médico aconseja esta opción. Podrías también hablar con un experto en medicinas alternativas: la reflexología, la hipnosis o la acupuntura pueden ser de ayuda.
Entre las dudas más comunes de nuestras pacientes se encuentra si es posible superar esta depresión sin medicamentos y la respuesta es que sí, se puede superar con ayuda psicológica.
En El Prado Psicólogos contamos con psicólogas expertas en depresión postparto y psicología perinatal que podrán ayudarte a lidiar con esta nueva etapa de tu vida de una manera más positiva para todos. Aplicamos una psicoterapia profunda y breve en la que combinamos técnicas de la terapia cognitivo-conductual con la hipnosis, EMDR y EFT.
Si se trata de una depresión resistente o los síntomas son graves, también puedes contar con nuestro servicio de Psiquiatría. De hecho, debes saber que existen varios medicamentos antidepresivos que son adecuados para las madres lactantes ya que los bebés los toleran muy bien.
¿Cómo Superar la Depresión Postparto? Consejos Prácticos
Aunque el tratamiento profesional es clave, estas pautas pueden ayudarte durante la recuperación, además de seguir las recomendaciones de tu médico.
- Lleva un estilo de vida saludable. Realizar actividad física diariamente, como salir a caminar, y priorizar el sueño y una nutrición equilibrada pueden mejorar tu resiliencia emocional.
- Ten expectativas realistas. Este período de adaptación puede ser intenso. No te pongas presión y olvídate de la perfección.
- Tómate tiempo para ti misma. Deja que alguien cuide de tu bebé mientras te relajas o disfrutas con amigos. Puede ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.
- Comparte cómo te sientes. Hablar con personas de confianza u otras madres puede reducir la sensación de aislamiento. Tu proveedor de salud puede recomendarte grupos de apoyo locales.
- Acepta ayuda. Deja que amigos o familiares ayuden con comidas, recados o tareas domésticas para reducir el estrés.
- Minimiza los cambios. Intenta evitar cambios importantes, como mudanzas, durante esta etapa transición.
- Sigue las recomendaciones del médico. Es importante completar el tratamiento. De lo contrario, existe riesgo de recaída.
En la depresión postparto, el autocuidado es fundamental. Esto no tiene por qué robarte mucho tiempo. Compra cosas sanas para picar y llena la nevera de cosas nutritivas y fáciles de preparar. Huye de galletas y chocolates, que te darían un chute de energía muy corto y seguido de una caída de azúcar.
Los primeros meses del bebé suelen conllevar dificultades de sueño, de modo que duerme cuando te sea posible. Un estudio encontró que las madres calificaban la falta de sueño como el peor de los síntomas depresivos. Dividíos tú y tu pareja las obligaciones con el bebé, de modo que ambos podáis tener algunas horas.
Tus rutinas de ejercicio anteriores al embarazo estarán fuera de cuestión, pero piensa en uno de esas cunas colgantes que te permiten salir al aire con el bebé. Caminar tiene un efecto significativo en los síntomas de una depresión, encontró un estudio que se publicó en la revista Mental Health and Physical Activity.
No es ser egoísta que te tomes tiempo para ti. Un estudio mostro que las mujeres con niveles bajos de DHA (un tipo de ácido omega-3) eran más propensas a la depresión postparto. Las demandas fisiológicas del embarazo y de la lactancia ponen a la mujer al borde de las carencias, si no se cuida adecuadamente.
Deja a un lado las tareas no importantes y que sigan su curso, que no va a pasar nada. Si tienes tiempo para ellas, olvídalo: descansa. Especifica bien cuáles son tus necesidades e intenta no verte cogida en la rueda de si lo hacen bien o no. Si llega una visita, pídele que encienda la cafetera o que cuide un rato al bebé mientras te das una ducha.
Con una simple llamada telefónica tienes ayuda disponible. Las líneas de ayuda han demostrado que ayudan a curar la depresión postparto (estudio publicado en la revista Wiley). Busca nuevos amigos en los grupos de ayuda, como foros o grupos de algún interés concreto.
Olvida falsas expectativas sobre lo que la maternidad debería ser. Sé flexible y céntrate en el presente -sea éste cual sea- lo que te ayudará a no sentirte frustrada. Procura no pensar en esta noche, o en mañana. ¿No puedes dejar de dar vueltas a las cosas? Pues coge lápiz y papel y anota lo que crees que debes hacer más tarde, y déjalo realmente hasta más tarde.
Mejor todavía, pide ayuda a alguien con esa tarea. Te recomendamos un diario, en el que vayas apuntando tus cambios de humor, tus experiencias y sentimientos. Las técnicas de relajación que podrías haber practicado durante el embarazo pueden ser tan útiles ahora como entonces. El sencillo respirar lentamente, inhalando al máximo y expeliendo pausadamente el aire es beneficioso en cualquier circunstancia, y especialmente cuando estés deprimida.
Cuando la vida te pide demasiado… déjalo salir afuera. Llama a un amigo o siéntate con tu pareja, pero deja que salgan las lágrimas. Guardarte tus emociones puede hacerte sentir peor.
Si no tienes tiempo para seguir una terapia tradicional, ¿por qué no pruebas a explorar tus pensamientos y sentimientos en un curso online? En un estudio de la Universidad de Exeter las madres reportaron mejores resultados para la depresión, el deterioro laboral y social y la ansiedad inmediatamente después de haber recibido terapia basada en internet.
¿Los Hombres Pueden Tener Depresión Postparto?
La respuesta a esta pregunta es sí. La depresión posparto en hombres es una afección reconocida que puede afectar hasta al 25% de los nuevos padres en el primer año después del nacimiento. Y lo mismo ocurre en el caso de las parejas del mismo sexo y las madres o padres no biológicos, que también pueden experimentar síntomas de depresión posparto en el proceso de adaptación a la nueva situación.
De hecho, los padres también pueden sufrir una depresión después del acontecimiento del parto, con síntomas similares a las madres, como tristeza, cansancio o ansiedad.
Lidiar con nuevas responsabilidades, crear un vínculo con el bebé y asumir la presión de mantener a la familia cada vez más grande son factores que pueden incidir en la depresión posparto masculina. Los síntomas comunes son enfado, irritabilidad, tristeza, desconexión de los seres queridos y una sensación general de agobio.
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