Aborto por Aspiración: Un Procedimiento Detallado
El legrado uterino, también llamado curetaje, es un procedimiento ginecológico necesario a veces en la salud de la mujer. Aunque suele asociarse a abortos espontáneos, su uso va mucho más allá. El legrado uterino se realiza con el objetivo de retirar tejido del interior del útero.
¿Qué es un legrado uterino?
El legrado uterino es una intervención quirúrgica en la que se raspan las paredes internas del útero con el objetivo de que este quede limpio. En concreto, con el legrado se raspa la capa interna del útero conocida como endometrio, la cual tiene la capacidad de regenerarse en cada ciclo menstrual. Esta intervención es bastante sencilla y la realiza un ginecólogo bajo anestesia local o general suave, según el caso particular.
Indicaciones del legrado uterino
El legrado uterino se indica en diversas situaciones clínicas, tanto diagnósticas como terapéuticas. Aunque muchas personas lo relacionan únicamente con abortos espontáneos, sus usos son más amplios. Se realiza en casos de:
- Aborto espontáneo o retenido.
- Aborto voluntario en las primeras semanas.
- Pólipos uterinos.
- Menstruaciones abundantes o irregulares.
- Retirada de DIU incrustado.
- Estudio de infertilidad.
- Cáncer de útero o sospecha de lesiones.
- Sangrado postmenopáusico.
El procedimiento de aspiración
Cuando el embarazo es de menos de 7 semanas puede realizarse por medicación, y desde ahí hasta las 12 semanas se realiza por aspiración, con anestesia local. En ambos casos el procedimiento es sencillo, si bien comporta una serie de molestias. Si es por aspiración, las molestias son en ese momento. Con el aborto farmacológico hay que dar más vueltas hasta conseguir que el útero vuelva a estar completamente limpio. Y comparándola con la anestesia local, la mujer no se mueve, el útero se limpia mejor y es mucho más probable que cuando vuelva a las 2 semanas a hacerse la revisión, ahí termine el proceso. Sin embargo, con la RU-486 y con la anestesia local el procedimiento suele ser más latoso y hay que dar más vueltas.
Una interrupción de embarazo se parece a una revisión ginecológica. En este caso se introduce una pequeña cánula de goma -más estrecha que un lápiz- en el útero y simplemente se aspiran -desde fuera- esas primeras células que apenas se están empezando a formar. No hay que trivializar el aborto, pero sí desdramatizarlo.
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MUY IMPORTANTE: En la Clínica Askabide llevamos a cabo todo el proceso de la interrupción del embarazo bajo control ecográfico, lo cual nos permite un seguimiento visual ininterrumpido de todo el proceso, desde el primer minuto hasta que la mujer se levanta y se viste. Y además se trata de una intervención brevísima, que apenas oscila entre los 15-20 minutos. Luego la mujer reposa un poco -con su acompañante, si así lo desea-, y se vuelve a su casa. Y hace ya una vida completamente normal.
Hoy en día las interrupciones de embarazo se hacen por ginecólogas preparadas, en las mejores condiciones sanitarias y bajo ecografía, por lo que la interrupción del embarazo es una intervención muy sencilla, rutinaria y muy breve. Día a día nos esforzamos en encontrar los procedimientos más sencillos, más eficaces, más seguros y menos dolorosos para la mujer. Y el abanico de opciones es cada vez más amplio. Por medicación o por aspiración. Con anestesia local o con sedación. Y cada mujer escoge.
Dentro de las primeras 14 semanas, la técnica de la interrupción del embarazo es la misma con anestesia local que con sedación. Sólo varía en lo referente a la anestesia, es decir, la utilización de un carro de anestesia y la presencia de un anestesista. Hoy en día contamos con los medios adecuados para hacerlo de una forma sencilla. Muy muy sencilla.
El proceso concluye con una revisión ginecológica y una última ecografía que te haremos a las 2 semanas, en la cual comprobamos que las paredes del útero están de nuevo completamente limpias.
Anestesia durante el legrado
Hay distintos tipos de anestesia:
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- Anestesia general: se utiliza cuando se requiere un sueño profundo para evitar dolor o movimientos involuntarios.
- Anestesia local: se administra alrededor del cuello del útero y permite a la paciente estar despierta, aunque sin sentir dolor.
La decisión sobre qué anestesia te ponen para un legrado la toma el equipo médico, en función de tu historial, el tipo de intervención y tus preferencias, si pueden tenerse en cuenta.
Pero hay muchas mujeres que tienen muy claro que ya están pasando bastante desde que se han enterado de que están embarazadas, y no quieren añadir encima el dolor físico del momento. Y escogen hacerlo sedadas, sin dolor, sin miedos, sin nervios.
Con la anestesia general, la mujer permanece dormida en una situación semejante al sueño natural hasta que finaliza la intervención. Pero la sedación es un procedimiento aún más simple, que disminuye la ansiedad a través de un sueño muy superficial y ligero que permite llevar a cabo la intervención de forma muy confortable para la mujer y sin dolor ninguno.
¿Cómo se hace un legrado?
Como ya hemos comentado, el legrado uterino es una intervención muy sencilla que dura unos 15 minutos, aproximadamente. Aún así, para su realización es necesario administrar anestesia local o general a la paciente para que no sufra ningún dolor. En general, el legrado uterino consta de los siguientes pasos:
- Dilatación: consiste en la apertura del cérvix para facilitar la introducción hacia el útero del instrumental necesario para el curetaje. Para ello, el ginecólogo introduce unos cilindros pequeños a través del cuello uterino, los cuales van ensanchándose y agrandando el cérvix poco a poco hasta conseguir un tamaño adecuado.
- Curetaje: es la introducción de una varilla, denominada legra o cureta, que tiene en su extremo una pequeña y fina asa para poder hacer el raspado de la cavidad uterina. De este modo, el ginecólogo irá extrayendo poco a poco el endometrio por el cuello del útero. Por otro lado, también es posible realizar un legrado mediante aspiración del tejido endometrial.
Actualmente, existen varillas con una cámara incorporada que permiten dirigir mejor el raspado y, por tanto, aumentar la eficacia y reducir las complicaciones del legrado uterino. Además, el asa de estas nuevas varillas puede calentarse de tal manera que se produce la coagulación de las heridas a la vez que el raspado, reduciendo así el sangrado.
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Cuidados tras el legrado uterino
Aunque el legrado uterino es una intervención breve, la recuperación requiere algunos cuidados específicos para evitar complicaciones y favorecer una recuperación completa. Tras la intervención, es normal sentir molestias similares a las de la menstruación, como calambres o un ligero sangrado vaginal. El proceso de recuperación suele ser rápido y sin complicaciones. No obstante, a nivel hormonal y reproductivo, el cuerpo puede tardar entre 30 y 40 días en restablecer el ciclo menstrual.
Después de haberse sometido a un legrado, es posible que la mujer tenga sangrado vaginal durante varios días debido a la intervención. Por otro lado, la paciente también puede sufrir algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. En este caso, se debe consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo. No obstante, en caso de sangrado abundante o que no cesa, fiebre, flujo con mal olor, dolor intenso o cualquier otro síntoma que se salga de lo habitual, es recomendable acudir al especialista a la mayor brevedad para que pueda valorar la situación.
Normalmente, la mujer debe hacer reposo durante el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades habituales al día siguiente, aunque deberá tener en cuenta algunas recomendaciones:
- Abstinencia sexual, al menos, durante dos semanas después del legrado.
- No utilizar tampones.
- No realizar duchas vaginales ni bañarse (no hay problema en ducharse).
- Evitar realizar ejercicio físico intenso.
En cuanto al estado de ánimo, es normal que la mujer sienta tristeza y decaimiento en caso de haber sufrido un aborto espontáneo. Esta bajará de nuevo unos 30-40 días después de la realización del legrado, aunque puede variar según la situación de cada mujer. A partir de este momento, se reanudarán los ciclos menstruales habituales y tendrá lugar una ovulación unos 15 días después.
La mayoría de especialistas recomiendan esperar unos 2 o 3 meses después de un legrado para intentar un nuevo embarazo. De esta manera, tanto el estado físico como anímico de la mujer se habrán recuperado.
Riesgos y complicaciones potenciales
Aunque se trata de una intervención sencilla que no suele implicar riesgos, el legrado uterino puede dar lugar a algunas complicaciones como las siguientes:
- Daños en el útero: perforación del útero con la varilla, desgarro del cérvix, etc.
- Síndrome de Asherman: se trata de una mala cicatrización de las paredes uterinas, las cuales quedan adheridas entre sí. Esto lleva a una situación de infertilidad porque el útero se deforma y no puede albergar una gestación.
- Infecciones del útero o zona pélvica: esto puede ocurrir debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero al introducir los instrumentos quirúrgicos, o por el abandono de tejido endometrial o restos abortivos en el interior uterino tras el raspado. Los síntomas de una posible infección son la fiebre, el flujo vaginal con mal olor y el dolor intenso.
- Hemorragias: es normal que haya sangrado por la herida provocada en el útero, pero será necesario controlar que no sea muy intenso, ya que esto podría deberse a una complicación mayor.
La mayoría de estos riesgos son poco frecuentes cuando el procedimiento se realiza en un centro médico cualificado. Además de todo esto, también hay que tener en cuenta el impacto psicológico que puede ocasionar el legrado debido a un aborto involuntario en la mujer.
Posibles complicaciones:
- Perforación uterina: se produce si el instrumento atraviesa accidentalmente la pared del útero.
- Infección uterina: puede aparecer si entran bacterias durante la intervención.
Fertilidad tras legrado uterino
La técnica del legrado en sí no afecta a la fertilidad de la mujer, por lo que, tras su realización y la espera oportuna, la paciente puede quedarse embarazada. De hecho, en algunos casos el legrado uterino puede mejorar el problema de esterilidad como, por ejemplo, cuando se eliminan pólipos endometriales que causan fallos de implantación. Sin embargo, también es verdad que el legrado puede tener algún efecto negativo sobre la fertilidad debido a las posibles complicaciones asociadas, como es el caso del síndrome de Asherman.
Son muchas las mujeres que lo preguntan. Sin embargo, no tiene nada que ver una cosa con otra. La interrupción de un embarazo no guarda relación ninguna con la capacidad reproductiva de la mujer. Es exactamente igual a los tan frecuentes casos de abortos espontáneos. La mujer puede volver a embarazarse en cuanto así lo quiera. Es más, conviene aprender de la experiencia. La vida sexual fértil es larga: de los 14 a los 47 años aproximadamente. En tanto tiempo se pueden presentar muchos tipos de situaciones. Se trata pues de aprender de lo ocurrido y poner los medios para tratar de evitar que se repita de nuevo. No obstante, si a pesar de todo ocurre, la interrupción de un embarazo no deseado es la solución más razonable.
La elección del método anticonceptivo a utilizar después de un aborto es una decisión personal. Y existen distintas posibilidades. Entre ellas, queremos informarte sobre el hecho de que cuando se trata de un aborto quirúrgico, una buena opción puede ser colocarte -en ese mismo momento- el DIU más moderno, el DIU hormonal. El conocido como DIU Mirena. Nada que ver con los tradicionales DIUs de cobre. Se trata de un método de larga duración -hasta un máximo de 5 años-, con una altísima tasa de seguridad -muy superior a condones, parches anticonceptivos y píldoras anticonceptivas-, y que no requiere tener que hacer nada ni acordarse de nada. Además de tener mucha menos regla: menos días de regla, menos cantidad de sangrado y menos molestias de regla. En el aborto quirúrgico se coloca en el mismo momento, en el aborto farmacológico puede colocarse en la revisión de las 2 semanas. Para más información acerca del DIU MIRENA, puedes consultarlo en nuestro apartado de “Planificación familiar”.
Consideraciones Finales
Nuestras abuelas no tuvieron tanta suerte. Nosotras sí. Pero no te duermas. Cuanto antes lo hagas, mejor. Es una carrera contra el tiempo. Si tienes un retraso de la regla, si estás embarazada y en este momento no se dan las condiciones adecuadas para seguir con el embarazo, no te quedes paralizada, no te duermas.
Si deseas más información acerca del aborto con sedación, puedes ponerte en contacto con nosotros o acercarte a la Clínica Askabide, para pedir cita y ayudarte lo antes posible.
El aborto quirúrgico es un tratamiento ambulatorio realizado en nuestras clínicas. Podemos ofrecer el procedimiento con o sin anestesia. Si tienes menos de 14 semanas de embarazo, se utilizará un método de succión para evacuar el contenido uterino. Este es un procedimiento muy rápido y simple de 5 a 10 minutos.
Tabla comparativa: Aborto Quirúrgico vs. Aborto Farmacológico
| Característica | Aborto Quirúrgico (Aspiración) | Aborto Farmacológico |
|---|---|---|
| Semanas de gestación | Hasta la semana 14 | Hasta la semana 7-9 (depende de la CCAA) |
| Ubicación | Clínica u hospital | Inicio en centro de salud, finalización en domicilio |
| Anestesia | Local o sedación | Ninguna |
| Duración del procedimiento | 10-20 minutos | Expulsión de 2 a 6 horas |
| Dolor | Mínimo o nulo con sedación | Intenso en la mayoría de los casos |
| Seguimiento | Revisión a las 2 semanas | Visita médica para confirmar |
| Eficacia | Más del 99% | Ligeramente menor |
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