Semana 23 de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

24.09.2025

El embarazo es una etapa emocionante y llena de cambios tanto para la madre como para el bebé en desarrollo. La semana 23 de embarazo corresponde al sexto mes de gestación y, por tanto, está comprendida en el segundo trimestre.

¿Cómo es el desarrollo del bebé?

El bebé continúa creciendo a lo largo de todo el embarazo. Por ello, cuando esté acabando la semana 23 de embarazo, medirá alrededor de 27-29 cm contando las piernas (o 20-21 cm si se mide de cráneo a las nalgas) y pesará unos 500 gramos aproximadamente, aunque puede haber variaciones.

En la semana 23 de su desarrollo fetal, el bebé pesa casi medio kilo y mide unos 25 centímetros de longitud. Puede que no sea posible medir la longitud completa del feto debido a su posición y actividad. Si es el caso, se puede utilizar también la longitud del fémur, que es el hueso más largo en el esqueleto humano. Para determinar el tamaño de tu bebé, tu médico usará una fórmula que implica multiplicar la longitud de fémur por 7.

Su piel va adquiriendo color y haciéndose más gruesa y opaca. Se va acumulando grasa en la superficie de la piel y debajo de ella. Sin embargo, el color definitivo de la piel no lo adquirirá hasta que se produzca el nacimiento y el bebé tenga un año de vida. La piel del bebé es todavía fina, las venas se transparentan pero ya va teniendo un tono más rosado y como tiene capitas de grasa se hará cada vez más opaca. Se está depositando el pigmento que colorea su piel. Ésta tiene una apariencia arrugada que se alisará en las próximas semanas.

En esta semana de embarazo, el lanugo (vello fino) cubre ya todo el cuerpo del futuro bebé y se va oscureciendo. Además, el bebé tiene pelo en la cabeza y ya se han formado las cejas y las pestañas. Su carita ya casi es aquella con la que nacerá y ha empezado a salirle pelo en la cabeza. Las cejas y el cabello adquieren ahora la pigmentación que recoge su ADN, mientras tanto, el bebé se mueve, bosteza, duerme y empieza a responder a los sonidos, puesto que su cerebro ya ha madurado lo suficiente.

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Es posible que la embarazada perciba como el bebé responde a los ruidos de gran intensidad durante la semana 23 de embarazo, ya que el sistema auditivo del bebé se desarrolla rápidamente. "Las primeras respuestas ante sonidos emitidos a 500 Hz [sonidos graves] se detectan a las 23 semanas de gestación.

Por otro lado, los órganos internos del bebé como, por ejemplo, los pulmones y el sistema digestivo continúan su maduración en la semana 23 de embarazo. En este momento, los pulmones aún no están completamente funcionales, pero se forman los alvéolos para permitir el intercambio gaseoso. A los pulmones aún les falta para que estén completamente formados, es lo último. Además, los pulmones ya están preparándose para respirar, de manera que empiezan a producir una sustancia grasa llamada surfactante pulmonar que cubre el revestimiento interior de los alveolos. Pese a ello, el bebé continúa respirando a través del cordón umbilical, es decir, el transporte de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono se produce a través de este.

Al mismo tiempo, empezará a desarrollar su cerebro con rapidez. El desarrollo del cerebro de tu bebé es un proceso complejo que comienza ya en las primeras semanas del embarazo continúa a lo largo de la gestación y no finaliza en el parto, sino años después de su nacimiento.

La formación de los huesos sigue su desarrollo en la 23 semana de embarazo. Los huesos siguen su transformación progresivamente pasando de cartílago a hueso. Se trata de un proceso de calcificación que se inicia en el centro del hueso y progresa hacia los extremos, y que seguirá una vez haya nacido el bebé. El cartílago poco a poco se va osificando, proceso que comienza desde el centro del hueso y progresa hacia los extremos del mismo.

El bebé en la semana 23 de desarrollo fetal genera unos 12 ml. de orina a la hora; la cantidad aumenta progresivamente hasta alcanzar los 30 ml. a la hora al final del embarazo. Esa orina procede el líquido amniótico que traga y que su sistema digestivo digiere.

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Cambios en la madre

Gran parte de las embarazadas ya notan los movimientos de su bebé cuando se alcanza la semana 23 de embarazo, lo que les transmite tranquilidad de que todo evoluciona bien. Además, la barriga continúa aumentando de tamaño y el útero se va expandiendo. En concreto, el tamaño del útero en la semana 23 de embarazo ronda los 23-23 cm y alcanza el nivel del ombligo aproximadamente.

En esta semana 23 de tu embarazo, tu útero ya mide unos 22 centímetros y ha alcanzado la altura del ombligo. Así que sí, las constantes visitas al baño para hacer pis y las pérdidas inesperadas son completamente normales. Puede que tu ginecólogo te haya explicado que tienes que vigilar ante posibles fugas de líquido amniótico: la mayoría de las pérdidas serán de orina, pero si, por un casual, las membranas se rompen, el líquido amniótico puede empezar a salir como un goteo inodoro o un chorro repentino incluso.

Muchas embarazadas sienten molestias y tirantez en los costados como consecuencia del crecimiento uterino.

A continuación, se enumeran otros cambios que tienen lugar en la embarazada:

  • Aumento de los senos, ya que se van preparando para el momento de la lactancia.
  • Cambios en la piel, volviéndose más oscuras y pueden aparecer manchas. Esto es debido a las fluctuaciones hormonales. Otro de los síntomas del sexto mes de embarazo más habituales, es que pueden aparecer manchas en tu piel o tener zonas más oscuras en la frente, en la nariz, en la boca e incluso en el mentón. En la semana 15, hablamos sobre cómo la línea alba se hace visible: igual que las areolas de los senos y las pecas se han ido oscureciendo, esta línea negra habrá aparecido con total seguridad a estas alturas del embarazo.
  • Aparición de varices y estrías. Tu piel está cada vez más tirante y podéis notar un picor intenso en la zona del abdomen. Para prevenir y aliviar estos síntomas debes hidratar bien la piel y ser muy constante, con cremas que contengan vitamina E. Para evitar las estrías y nutrir la piel, hemos creado el Adaptive dry oil, el mejor aceite del mercado para embarazadas. Está compuesto con aceites naturales, completamente respetuosos y aptos para cualquier tipo de piel.
  • El ritmo cardíaco durante esta semana y a lo largo de todo el embarazo puede aumentar y ser acelerado. Por ello, algunas embarazadas tienen palpitaciones en esta etapa. Tu ritmo cardíaco ha aumentado considerablemente, por eso, si sientes que en algún momento te falta el aire, párate y descansa. Si sudas mucho, bebe agua. ¿Has notado que las palmas de tus manos y las plantas de tus pies están más rojas? Tu ritmo cardíaco ha aumentado, ¿verdad?

Síntomas más comunes en la semana 23 de embarazo

Cada embarazo es diferente y, por ello, algunas mujeres presentarán molestias y otras no. En cualquier caso, algunas de las molestias más habituales entre las embarazadas a las 23 semanas de gestación son las siguientes:

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  • Dolor similar al de la regla, es decir, pinchazos en la parte inferior del vientre ocasionados por la distensión muscular del útero.
  • Calambres en las piernas: este síntoma es bastante común a lo largo de todo el embarazo, incluido en la semana 23, debido al aumento de peso y a la presión de los nervios y músculos.
  • Dolor de espalda producido por el aumento de peso y el cambio del centro de gravedad. También es frecuente que, debido al aumento de peso, aparezca dolor de espalda.
  • Ardores o gases al comprimirse los órganos abdominales por el crecimiento del útero. Tus órganos abdominales se comprimen, poco a poco, debido al tamaño del útero y no es extraño que, en algún momento, tengas molestias gastrointestinales.
  • Fatiga o cansancio.
  • Sensibilidad y/o sangrado de las encías. Durante el embarazo fluye más sangre a todos tus tejidos, incluida la boca por lo que puedes tener las encías más sensibles y sangrantes. La gingivitis es común en el embarazo. También se pueden tener más sensibles las encías. Es frecuente que sangren cuando la embarazada se lava los dientes.
  • Aparte de estos síntomas, la mujer también puede tener sueño interrumpido o dificultad para dormir en la semana 23 de embarazo.
  • Es normal que al cambiar de posición muy rápido o al sentarte sientas "que se te va la cabeza" con tus 23 semanas de embarazo a cuestas. Estos pequeños mareos son habituales debido en parte al aumento del volumen sanguíneo que se produce ahora.

Consejos para la semana 23 de gestación

Una vez alcanzada la semana 23 de embarazo es normal si la mujer ha ganado alrededor de 5-7 kilos desde el inicio de la gestación. Sin embargo, lo mejor es consultarlo con el médico por si hiciera falta establecer alguna dieta. Llevar una dieta equilibrada y saludable durante el embarazo es fundamental, ya que hay que aportarle al bebé los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo. Se recomienda empezar a comer poco y de forma frecuente, puesto que pueden manifestarse algunos problemas digestivos por los altos niveles de progesterona, que hacen que la digestión sea mucho más lenta y pesada.

Además de seguir una dieta adecuada, otras recomendaciones para la semana 23 de embarazo son:

  • Mantenerse activa: hacer ejercicio de bajo impacto durante el embarazo ayuda a mejorar la circulación de la sangre y a aliviar ciertas molestias. Por ello, es aconsejable que las embarazadas realicen paseos a diarios, natación, yoga, etc. Recuerda seguir haciendo ejercicio físico moderado, es tan bueno para ti como para tu bebé que recibe un aporte bueno de oxígeno. En paralelo, deberías plantearte seguir practicando deporte compatible con la forma en la que avanza tu embarazo con el objetivo de mantener tu cuerpo tonificado y flexible. No debería ser complicado equilibrar tus momentos de descanso y relax con otros de actividad, visitas a familiares o tratar de poner los asuntos en orden antes del tercer trimestre. Mejora de la movilidad articular: Al permitir la ampliación del recorrido articular, en unas condiciones menos exigentes para la articulación, debido a la ingravidez del medio.
  • Controlar el estrés: se pueden realizar técnicas de relajación como la respiración profunda y la meditación, por ejemplo.
  • Cuidar la postura al dormir: para que la circulación sanguínea fluya lo mejor posible, la mujer debe intentar descansar tumbada sobre tu costado izquierdo, nunca boca arriba.
  • Emplear cremas y aceites en la zona abdominal: permiten aliviar los picores en la barriga y evitar la aparición de estrías.
  • También se aconseja beber bastante líquido para evitar posibles infecciones urinarias, así como usar calzado cómodo, evitar superficies que puedan provocar resbalarse o evitar coger peso, entre otras cosas.

Pruebas médicas en la semana 23 de embarazo

No hay una prueba diagnóstica específica en esta semana de la gestación. No hay ninguna prueba específica en esta semana de gestación. Tal vez el especialista decida hacer una ecografía para evaluar la longitud del cuello uterino, ya que informaría acerca de la probabilidad de que ocurra un parto prematuro. Sin embargo, esto solo se realizará si existiera sospecha de riesgo de prematuridad. Si decides hacerte una ecografía o tu ginecólogo te la hace en la consulta, verás que en la imagen ya no se visualiza el feto entero, sino por partes. Con el estetoscopio se oye el corazón de tu hijo perfectamente, aunque esta técnica cada vez se utiliza menos.

En gestantes con alto riesgo de prematuridad, como es el caso de los embarazos múltiples, o de las madres que han tenido un parto prematuro previo, se aconseja medir el cuello del útero con el ecógrafo con la sonda vaginal al cumplir el embarazo las 23 semanas. En muchos centros, la longitud cervical se mide de rutina en la ecografía de la semana 20. Se puede medir por vía vaginal o abdominal. Si bien esta semana no suelen hacerse pruebas de rutina, si tienes un embarazo múltiple u otros riesgos de parto prematuro, es probable que el especialista te realice una medición del cuello uterino mediante una sonda vaginal.

En estos casos se aconseja reposo relativo y se administra progesterona vaginal o bien se inserta un pesario cervical de silicona, que son las estrategias que han demostrado mayor eficacia en disminuir la prematuridad ante el hallazgo de un cuello uterino corto.

En la próxima visita, te realizarán una prueba de diabetes gestacional para descartar, así como el test de O’Sullivan o prueba de tolerancia oral a la glucosa: si dudas, contacta con tu ginecólogo por si fuera necesario asistir en ayunas. Por otro lado, cabe destacar que es a los 6 meses de embarazo, cuando se realiza el test de O’Sullivan para detectar una posible diabetes gestacional, que no es más, que el aumento del nivel de azúcar en sangre, producido por el propio embarazo. Para realizar esta prueba, se extrae una muestra de sangre de la madre y se le hace beber una solución de glucosa.

Ecografía 4D en el sexto mes de embarazo

Sí, sí se puede realizar una ecografía 4d en el sexto mes de embarazo.

Supervivencia de un bebé prematuro de 23 semanas

Es posible. Sin embargo, cuánto más temprano en el embarazo tenga lugar el nacimiento del bebé, más inmaduro será. Por tanto, las probabilidades de sobrevivir serán cada vez menor cuanto mayor sea la prematuridad del bebé. El porcentaje de bebés que han sido capaces de sobrevivir pese a nacer en la semana 22-23 de gestación es bastante bajito, aunque no es nulo.

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