Consejos Seguros y Efectivos para Dormir a un Recién Nacido

26.10.2025

Dormir a un bebé puede parecer una misión imposible durante los primeros meses de vida. Las noches sin descanso, los despertares constantes y la frustración de no saber qué más intentar pueden dejarte agotado física y emocionalmente. En esta guía completa aprenderás cómo hacer dormir a un bebé paso a paso, desde técnicas clásicas hasta trucos para dormir a un bebé modernos que los padres de hoy en día utilizan con éxito.

Antes de entrar en las estrategias, es importante entender por qué dormir a un bebé no es tan simple como parece. Los recién nacidos no nacen sabiendo diferenciar el día de la noche. Además, sus ciclos de sueño son mucho más cortos que los de un adulto. Durante los primeros meses, también hay factores físicos que afectan el sueño.

El hambre frecuente, los cólicos, el reflujo o incluso el desarrollo de sus sentidos pueden hacer que sea difícil que permanezcan dormidos por mucho tiempo. Saber cómo dormir un bebé no se trata de aplicar una fórmula mágica. Se trata de observar a tu hijo, conocer sus señales, y aplicar estrategias coherentes que respeten su desarrollo.

La Importancia del Sueño en los Bebés

El sueño es importante en los bebés por múltiples razones. El sueño es esencial en el desarrollo óptimo de los bebés, pero no por obvio deja de ser importante recalcarlo ahora que tenemos de nuevo ocasión. Pero no es solo importante para el peque, como vamos a ver a lo largo de esta pieza, sino que también lo es para la salud de los padres y para el clima familiar.

Marian Galarraga tiene claro que “el sueño en los primeros meses de vida es esencial para el desarrollo integral del bebé”. Cita la experta en concreto tres aspectos esenciales o fundamentales para sostener su afirmación tan rotunda: “el crecimiento, la consolidación de la memoria, y la regulación emocional”.

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Sobre el crecimiento, la ciencia ha demostrado que durante el sueño profundo el cuerpo de los bebés libera hormonas del crecimiento. Estas no solo influyen en el crecimiento, también en procesos capitales como la regeneración de células. Es por esto, entre otros motivos, por lo que los bebés, que están en una etapa de rápido desarrollo, necesitan dormir más horas.

Acerca de la memoria, segundo punto destacado por Marian Galarraga, cabe señalar que, durante el sueño, el cerebro organiza y almacena la información adquirida durante el día. De esta forma, se producen nuevas conexiones neuronales en los bebés, que fortalecen su memoria a largo plazo.

Y, en tercer lugar, la experta en sueño también hace referencia a la regulación emocional. Lo hace porque dormir lo suficiente ayuda a equilibrar las emociones, reduce la irritabilidad y favorece un comportamiento más tranquilo. Es así en cualquier edad, pero muy especialmente en los bebés: si no duermen, están más irritables.

¿Cuántas horas debe dormir un bebé según su edad?

Uno de los consejos para ayudar a dormir al bebé que comparte Marian Galagarra da la respuesta a la duda de cuántas horas necesita dormir un bebé. Dice la experta en sueño que “los bebés necesitan dormir unas 10-12 horas de sueño nocturno”, más las siestas, que van recortándose a medida que crecen.

En cambio, en España tendemos a acostar demasiado tarde a los bebés, lamenta Galarraga. “Un consejo que puede ayudar a todas las familias es acostar a los bebés pronto. El ritmo de vida en España muchas veces no lo permite, pero pecamos de acostarlos pasadas las 21:00 horas y eso hace que tarden más en quedarse dormidos y que se despierten más veces…”, argumenta.

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Por lo tanto, más allá de métodos específicos, ya tenemos la primera clave de los métodos de sueño infantil: acostarles temprano y respetar al menos 10-12 horas de sueño. De todos modos, a modo de referencia, aquí tienes esta tabla de sueño infantil que también responde a la pregunta de ¿Cuánto debe dormir un niño?

Edad del Bebé Horas de Sueño (incluyendo siestas)
Recién nacidos (0-3 meses) 14-17 horas
3-6 meses 11-14 horas
6-12 meses 11-14 horas

Consejos Prácticos para Ayudar a tu Bebé a Dormir Rápido

Dentro de las rutinas de sueño para bebés más adecuadas, además de la citada hora tope para acostarles, hay otra larga lista de consejos para ayudar a dormir al bebé. Desgraciadamente, como la propia Marian Galarraga advierte, “Sabemos que el sueño infantil puede ser un desafío”, pero es posible aprender a establecer rutinas de sueño para bebés saludables y efectivas.

En este sentido, la experta en sueño tiene claro cuál es el consejo clave para ayudar a dormir a un bebé. No, no es una técnica para dormir al bebé o un método de sueño infantil concreto, aunque luego veremos que tiene su favorito, sino algo tan elemental como crear y afianzar una rutina.

“Las rutinas son fundamentales porque le dan al bebé señales claras de que la hora de dormir se acerca, además de seguridad, un bebé no va a dormir tranquilo si no siente que está seguro”, dice. Además, Galarraga considera importante otro consejo para ayudar a dormir al bebé: “estar atentos a las señales de cansancio de tu bebé, como frotarse los ojos o bostezar, para evitar que lleguen demasiado cansados a la hora de dormir”.

Estas señales suelen coincidir con lo que se conoce popularmente como ventanas del sueño, Estas, explica Marian Galarraga, son “el tiempo máximo que un bebé puede estar despierto, antes de necesitar dormir nuevamente”. Las ventanas de sueño se alargan a medida que crece el bebé: “un bebé entre 4 - 6 meses puede estar despierto entre 1,5 - 2,5 horas antes de necesitar volver a dormir una siesta o dormir por la noche”, pone como ejemplo la divulgadora en redes sociales

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“Si esperamos demasiado, el bebé puede estar demasiado cansado y tener más dificultades para dormirse. Observar las señales de sueño y ajustar las siestas y la hora de dormir a esas ventanas ayuda a evitar el cansancio excesivo y facilita un descanso más reparador”, afirma con rotundidad, compartiendo así más trucos para dormir a un bebé, inquieto o no.

Crear una Rutina de Sueño Adecuada

Bien es cierto, apunta Marian Galarraga, que hay “diversas técnicas que pueden ayudar a los bebés a dormir mejor”, pero todas deben tener el mismo objetivo, incluso aquellas técnicas para dormir al bebé que sea de vuestra propia cosecha: “el objetivo es que el bebé asocie estas actividades con el descanso y que el proceso sea suave y predecible para ellos”, explica la especialista en sueño y divulgadora.

Dicho esto, según Marian Galarraga, una rutina de sueño para bebés ideal “podría incluir un baño relajante, ponerle el pijama, leer un cuento, tomar o no leche, según la edad del bebé, y acostarlo en un ambiente tranquilo y sin distracciones”.

Esta rutina encaja con su técnica para dormir al bebé favorita dentro de que existen. Hablamos de la 'Técnica de la Escalera'. La técnica en cuestión “consiste en poco a poco ir bajando los apoyos que necesita un bebé para descansar”, dice la especialista.

“Por ejemplo -añade-, si el bebé solo se duerme con una toma de leche, cambiar eso porque se relaje con la toma de leche, pero se duerma meciendo en bracitos y así poco a poco ir cambiando la ayuda que necesita ese bebé para dormir, por algo que no requiera un esfuerzo continúo de los padres cada 90 minutos o menos que dura un ciclo de sueño”.

Para concluir este punto sobre cómo hacer dormir a un bebé a través de rutinas de sueño para bebés adecuadas, Marian Galarraga expone lo siguiente: “Un ejemplo sencillo es el uso de una rutina consistente antes de dormir. Algo tan básico como una secuencia repetitiva de baño, pijama, cuento y luego a la cama puede señalizar a tu bebé que es hora de descansar”.

Métodos para Dormir a un Bebé Rápido: La Técnica del Método de los 10 Minutos

Aunque Marian Galarraga no la menciona, hay un técnica para dormir al bebé que se hizo viral, como otras con nombres tan originales como la técnica de la rana (un ejercicio para promover el autocontrol infantil) o como la técnica 4-7-8 creada por un médico de Harvard con la que los niños se duermen en un minuto hace relativamente poco tiempo.

Se llama la técnica del método de los 10 minutos y su éxito radica en que se supone que es un método para dormir a un bebé rápido. Además, fomenta el sueño autónomo del bebé, lo cual no encaja en los consejos de muchos expertos en crianza, que inciden cuando tienen ocasión en por qué los niños pequeños necesitan a sus progenitores cerca cuando duermen.

A grandes rasgos, la técnica del método de los 10 minutos se basa en la idea de que los bebés necesitan un periodo breve de calma y relajación antes de quedarse dormidos, pero sin ser sobreestimulados. La clave, según este método de moda, está en proporcionar un entorno adecuado y darle al bebé el tiempo suficiente para que, por sí mismo, se quede dormido en ese lapso.

El Ambiente Adecuado para Dormir

Uno de los consejos sobre cómo calmar al bebé para que duerma que comparte Marian Galarraga hace referencia al ambiente adecuado para dormir que es recomendable crear para nuestro hijo o hija. Dice la experta en sueño que es aconsejable “revisar su entorno” si el pequeño o pequeña no está durmiendo bien.

¿A qué detalles debemos prestar atención en este aspecto? Responde Marian Galarraga: “asegurarnos de que la habitación esté en una temperatura agradable, con luces bajas y que el bebé no esté ni demasiado abrigado ni incómodo”, expone. “Puede facilitar el sueño más rápido, aunque no siempre ocurre de manera instantánea”, añade.

Marian Galarraga recuerda que, “a veces, un pequeño ajuste puede hacer una gran diferencia” a la hora de aplicar métodos de sueños infantil.

Evitar Sobreestimulación Antes de Dormir

Cuando un bebé tiene dificultades para conciliar el sueño, Marian Galarraga recomienda en primer lugar “revisar su horario” y valorar si está poco cansado o si, por el contrario, está demasiado cansado, con el cortisol elevado y, en consecuencia, está muy irritable.

Ya hemos visto en este sentido que las 21:00 horas es un tope adecuado para llevar a la cuna o cama a un bebé recién nacido y que otro consejo es garantizar que duerme de 10 a 12 horas por las noches Pero, además, hay otros pequeños detalles que influyen en el éxito o fracaso de los métodos de sueño infantil. Es el caso de la excesiva sobrestimulación en el rato anterior a ir a dormir.

A este respecto, Marian Galarraga señala que “también puede ser útil probar técnicas de contacto físico suave, como mecerlo o acariciarlo, pero sin sobreestimularlo”. Por el mismo motivo, evitar la sobrestimulacion, no es recomendable jugar de forma agitada y menos si cabe exponerlo a pantallas, aunque la Asociación Española de Pediatría desaconseja completamente la exposición a pantallas antes de los 2 años de edad.

Las Mejores Posiciones para Dormir al Bebé (Según su Seguridad)

Dentro de las técnicas para dormir al bebé y de los consejos para ayudar a dormir al bebé hay alguna cuestión innegociable. Una de ellas es la posición en la que debe un bebé recién nacido, clave para reducir las posibilidades de que un bebé sufra el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Claves para un Buen Descanso Infantil

Para favorecer un buen descanso infantil, hay que tener claro que los niños necesitan entender lo que va a pasar y familiarizarse con el proceso de dormir: "Los niños necesitan un marco en el que entiendan lo que va a pasar y que sus expectativas cuadren con lo que va a ocurrir para que la desregulación sea la menor posible, de esta forma es más fácil que el descanso se pueda iniciar en buenas condiciones y, en consecuencia, que la noche sea más tranquila.

Lo que buscamos es que el niño esté calmado y esa regulación va a llegar, según la edad, de diferentes maneras. Empezará por un contacto muy estrecho con el cuidador, porque en las primeras semanas ese contacto asegura el cuidado efectivo y esta validación del cuidado efectivo posteriormente se va transformando.

La alimentación va dando paso a un descanso más seguido y esa validación va ocurriendo cada vez en periodos de descanso más largos. Es decir, se va transformando de necesitar varias tomas de leche en la noche a necesitar solo que estemos cerquita o, posteriormente, cuando van creciendo más, un cuento o ir a darles agua cuando la necesitan o una manta...al final la clave es conseguir la regulación de ese peque para que el descaso pueda ocurrir en buenas circunstancias", explica Sara Traver, asesora de sueño, de lactancia y de alimentación y baby-led weaning, además de fundadora de Natural Wean, servicio de asesoramiento de la maternidad.

Pautas para una Buena Rutina de Sueño

La rutina de sueño también se va transformando a medida que crecen y tiene que pasar a formar parte de la estructura familiar: "Una rutina de sueño puede empezar a implantarse en la estructura de descanso de la familia a partir de los 3, 4 o 5 meses aproximadamente, cuando el peque va teniendo clara la diferenciación entre el día y la noche", aclara la experta.

Otra de las dudas más frecuentes entre las familias es cuánto tiempo hay que dedicarle a esa rutina de sueño: "Tendrá una duración aproximada de entre 10-20 minutos, más cortita cuando son bebés y un poco más larga cuando van siendo mayores y necesitan más preparación para el descanso. Se va alargando hasta aproximadamente los 2 o 3 años, que sería el momento en el que tiene la duración más larga y en el que se hace aún más importante ese momento de conexión final del día", explica Traver.

Pero, ¿y cómo se favorece esa rutina o ese momento de relajación? "Lo que buscamos son actividades que no solo relajen al peque, (muchas veces pensamos que son el masaje infantil, el baño, etc. que son actividades que ocurren antes de dormir, pero no pertenecen a lo que llamamos rutina de sueño).

La rutina de sueño tienen que ser unas actividades más o menos repetitivas, todos los días, independientemente de quién las haga, y que sean a puerta cerrada, solo con la persona que va a acompañar al bebé a dormir. Cuando son muy bebés, es ideal algo de música de fondo, tener al bebé en brazos simulando un poco de baile o balanceo con él.

Cuando van siendo más mayores podemos incorporar libros de texturas, libros de ventanas, posteriormente historias de las que repiten acciones sobre el mismo personaje y que a los peques de 18-24 meses les gustan mucho hasta ir alcanzando ya historias más completas cuando van creciendo o incluso pequeños libros por capítulos. En definitiva, la rutina se va volviendo más compleja a medida que crecen y cuanto más mayores más necesidad de estructura y más marco para que sepan qué va a ocurrir y de entender que llega el momento de ir a dormir", recomienda la asesora de sueño.

Qué No Se Debe Hacer para Dormir a un Bebé

Otra de las dudas que más se plantean los padres es si están haciendo algo mal que pueda estar perjudicando el descanso de su bebé. Cada familia tiene sus fórmulas, sus truquillos y hábitos y deben adaptarse a los ciclos y la forma de ser del peque, pero sí es cierto que hay algunas prácticas o conductas que se deben evitar: "Lo que se debe evitar hacer es ponernos tiempos o expectativas sobre cómo se va a dar la noche, ya que esto hace que se entre en bucles de nerviosismo o ansiedad.

Puede que el niño se duerma normalmente en 15 minutos o que no se despierte casi por la noche, pero un día concreto se despierte un montón de veces y no significa que estemos haciendo algo mal. El sueño infantil, durante los primeros años de vida, tiene ese patrón errático y de modificación constante, tanto el sueño nocturno como el diurno.

Lo ideal es ir siempre sin expectativas y acompañando ese sueño con fórmulas que se puedan mantener a lo largo del tiempo, por ejemplo, si hacemos siempre la siesta con la teta, debemos buscar fórmulas que nos permitan hacer siempre esas siestas con teta. Hay que tener un plan B que nos permita garantizar esas fórmulas porque no podemos esperar que el peque vaya a responder siempre acorde a los esquemas que tenemos en nuestra cabeza", asegura la experta.

Elementos de Ayuda para Dormir a un Bebé

La temperatura de la habitación, problemas de ruido en el ambiente para dormir al peque, objetos de apego para que el niño duerma mejor...son numerosos los elementos de ayuda a los que recurren muchas familias para tratar de ayudar a su bebé a conciliar el sueño, pero hay que tener cuidado y valorar qué elementos sí es necesario tener en cuenta y qué otros pueden acabar siendo un perjuicio: "No soy muy amiga de los objetos de apego en estos casos, creo que estos objetos de apego son algo que surge cuando son más mayorcitos y se vinculan de forma espontánea con algún peluche o juguete.

Con los peluches o dudús que metemos en la cuna a bebés muy pequeñitos estamos forzando un vínculo que, en realidad, no necesita, porque con quien necesita crear vínculo el bebé es con el cuidador. El objeto de apego debe surgir de forma espontánea y, cuando surge, acompañarlo y aceptarlo, pero no meterlo con calzador", reflexiona Traver.

Hay otros factores que son importantes y deben ser valorados para favorecer el descanso infantil, como la temperatura: "La temperatura de la habitación en la que duerme el bebé debe ser agradable, tanto en invierno como en verano, la ropa del bebé para dormir debe ser preferiblemente de algodón y hay que evitar el uso de mantas, ya que el pelearnos porque no se destapen es habitual, pero que lo hagan es normal.

Cuando haga fresco es mejor utilizar sobrepijamas, preferiblemente de los que dejan los pies fuera para que el peque tenga mayor movilidad y, en verano, ropa fresca de algodón y una fuente de refrigeración que no sea directa (los ventiladores de techo flojitos suelen ser una buena forma de refrescar la habitación)", aconseja la asesora de sueño.

En cuanto al ruido, la experta hace especial hincapié en el uso que se hace del ruido blanco: "Es importante que el ruido blanco, tan utilizado para dormir a niños, no se convierta en algo que pongamos cada vez que el peque se despierta, ya que no va a suponer una gran diferencia en los despertares, pero puede llegar a generar una necesidad.

No va a suponer una mejoría y sí puede suponer un empeoramiento. El ruido blanco nos puede ayudar en un momento dado, por ejemplo, cuando las siestas son muy cortitas, puede ayudar a sostener un poco mejor el sueño diurno, también puede ser de ayuda si en las siestas tenemos una casa en la que hay mucho ruido, por ejemplo, pero no debería utilizarse como método para sostener el sueño ni mantenerlo toda la noche".

Estrategias para Ayudar a Dormir a un Bebé de Alta Demanda

Ayudar a que un bebé de alta demanda logre dormir mejor puede parecer un desafío, pero con las estrategias adecuadas y una dosis extra de paciencia, es posible crear un ambiente que fomente el descanso.

Establecer una rutina consistente

Los bebés de alta demanda tienden a resistirse a las rutinas tradicionales, pero establecer una rutina consistente puede darles la seguridad que necesitan para relajarse. Comienza con actividades tranquilas antes de acostarse, como un baño tibio, leer un cuento o cantar una canción suave.

Crear un ambiente propicio para el sueño

Los bebés de alta demanda son altamente sensibles a su entorno, por lo que es esencial crear un espacio que invite al descanso. Asegúrate de que la habitación esté oscura, con una temperatura agradable y libre de ruidos fuertes.

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