Cremas para la Dermatitis del Pañal en Ecuador

26.10.2025

La dermatitis del pañal es una patología muy frecuente en el recién nacido y en el bebé durante los primeros 15 meses de vida.

Cuidado de la Piel del Recién Nacido

La piel del recién nacido tiene unas diferencias importantes respecto a la nuestra, e incluso a la de los niños mayores y esto hace que la piel del bebé sea más delicada y sensible.

  • Es más fina
  • Tiene menos pelo
  • Produce menos sudor y menos secreción de las glándulas sebáceas.
  • Además su pH es neutro.

Cremas y Lociones

A medida que pasen los días tras el nacimiento de vuestro bebé, comprobaréis cómo la piel se va descamando. A veces empieza en las manos y el dorso de los pies, y luego ocurre en el resto del cuerpo. En ocasiones aparecen una especie de fisuras en los pies, no os alarméis, es normal.

Está mudando la piel, como las serpientes, solo debemos insistir un poco más en la hidratación.

Elegid productos específicos para bebés, sin perfumes. Las cremas hidratantes (emolientes) son las más recomendables.

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Huid de la cosmética femenina, las cremas para mujeres están diseñadas para la piel de mamá, no para la de los bebés, y llevan unos compuestos que podrían ser perjudiciales para estos. Tened en cuenta que la piel del bebé es tan fina que casi cualquier cosa que le pongáis, podría absorberse y pasar al torrente sanguíneo del bebé.

Se ha demostrado que hidratar a los bebés con dermatitis atópica o niños con antecedentes de atopia puede prevenir la dermatitis en el futuro. El uso continuo de cremas emolientes refuerza la barrera cutánea y previene el desarrollo de futuras alergias.

Echaos una cantidad pequeña en las manos y hacedle un buen masaje a vuestro hijo mientras le susurráis, le cantáis o simplemente le habláis con una sonrisa. ¿Habrá algo más placentero para un bebé que un masaje de mamá o papá mientras le sonreímos?

Cuidado de la Piel en la Zona del Pañal

El secreto para evitar los hongos, consiste en:

  • Secar muy bien los pliegues tras el baño
  • Hacer un cambio frecuente de pañal evitando la humedad en la medida posible.
  • Y solo en niños con dermatitis del pañal repetitivas, utilizar cremas barrera o pasta al agua en cada cambio de pañal.

Si la piel de tu bebé está sana, nunca ha tenido dermatitis y tolera perfectamente sus pipis y cacas, no hace falta que le pongas pasta al agua cada vez que le cambiéis el pañal, en ocasiones el abuso de este tipo de cremas, favorece que proliferen los hongos.

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Es más preferible que utilices esponjitas jabonosas o agua con jabón que toallitas húmedas. Por lo tanto reservad las toallitas para cuando salgáis fuera; son cómodas y rápidas y una vez en casa, si utilizamos agua tibia y jabón neutro, mucho mejor.

Y por último no olvidéis que la piel no solamente tiene una función barrera y protectora sino que además ofrece una maravillosa oportunidad para estimular sus sentidos a través de besos, caricias, masajes, incluso cosquillas cuando son más mayores.

Ejemplos de Cremas y sus Componentes

Pomada Protectora Natusan

La pomada protectora Natusan de 75ml es un producto esencial en el cuidado diario de la piel de los bebés. Esta crema hipoalergénica crea una barrera protectora en la piel, evitando irritaciones por el pañal, rojeces o cualquier otro tipo de molestias cutáneas. Su fórmula clínica comprobada hidrata y suaviza intensamente la piel del bebé, proporcionando alivio inmediato, protección a largo plazo y una sensación de confort.

La fórmula de la pomada protectora Natusan incluye ingredientes clave como la alantoína y el óxido de zinc, conocidos por sus propiedades calmantes y protectoras.

Modo de uso: Aplicar la pomada protectora Natusan en la piel limpia y seca del bebé después de cada cambio de pañal, poniendo especial atención en las áreas más expuestas a la humedad y al roce. Es únicamente para uso externo. Evitar el contacto con los ojos. En caso de contacto, lavar con abundante agua. No usar en caso de hipersensibilidad a alguno de los componentes.

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Bioconte Baby

Emollient cream rich in zinc oxide for the daily treatment of newborn skin. It prevents the growth of bacteria and protects the skin against rosacea caused by contact with faeces and urine or diaper friction. The cream contains a special formula with shea butter, Aloe extract and lime from organic farming. The cream is moisturizing and soothes delicate baby skin. It can be used on the face and body and is indicated for dry skin sensitive to atmospheric agents.

The product is dermatologically tested, tested for nickel, chromium and cobalt values <0.4 ppm. Does not contain SLES, Phenoxyethanol, Parabens, Ethyl Alcohol, Alkaline soaps, PEG, dyes. 98% of the total ingredients are of natural origin, and 36% are of organic origin minus water.

How to use: Apply the cream after proper hygiene of the specific area on perfectly clean and dry skin, by a gentle massage, until complete absorption.

Ingredients: Water, Glycerin, Glycine Soja (Soybean) Oil*, Cetearyl Alcohol, Zinc Oxide, Butyrospermum Parkii (Shea Butter) Butter*, Aloe Barbadensisi Leaf Juice*, Phenethyl Alcohol, Tilia Cordata Flower Extract*, Sodium Stearoyl Glutamate, Parfum (Fragrance), Xanthan Gum, Tocopherol, Ethylhexylglycerin.

* From organic farming Bioconte Baby is the Bio Eco Cosmesi line certified by AIAB with safe ingredients for delicate skin. AIAB certification guarantees the absence of potentially harmful substances for people and the environment. Product certified according to Eco Bio Cosmetics Standard by AIAB.

Consideraciones Adicionales

Tto. Hipersensibilidad a furoato de mometasona: rosácea; acné vulgar; atrofia cutánea; dermatitis perioral; prurito perianal y genital, eritema del pañal; infecciones bacterianas, fúngicas, víricas (herpes, varicela, herpes zoster), parasitarias; reacciones postvacunales; tuberculosis; sífilis.

No utilizar en la zona de los párpados y evitar contacto con los ojos; no utilizar sobre piel dañada; riesgo de irritación o sensibilización; sobre superficies corporales grandes, vendaje oclusivo, tto. a largo plazo, en piel dañada o agtrietada, hay riesgo de toxicidad local y sistémica.

Evitar la interrupción brusca del tto., puede desarrollarse un efecto de rebote que se manifiesta como una dermatitis con enrojecimiento intenso, quemazón y escozor. Riesgo de hiperglucemia y glucosuria, si hay absorción sistémica.

Niños < 6 años falta de datos de seguridad (crema, emulsión y pomada). Solución cutánea no hay experiencia en niños.

Los niños son más susceptibles a la supresión del axis pituitario hipotalámico y al síndrome de Cushing inducidos por glucocorticoides. Aplicar la mínima cantidad de glucocorticoides necesaria para alcanzar eficacia. Una terapia crónica con glucocorticoides puede interferir en el crecimiento y desarrollo del niño.

No se ha establecido la seguridad de empleo en niños durante más de 6 sem. Los datos son limitados en el tto. de niños < 2 años.

No se ha establecido la seguridad en mujeres embarazadas. Durante el embarazo el tratamiento con mometasona tópica solo debe llevarse a cabo si así lo indica el médico. Por tanto, se deben evitar aplicaciones sobre áreas extensas de superficie corporal o periodos prolongados.

Aunque los glucocorticoides se excretan por la leche materna, se desconoce si la administración tópica de corticosteroides puede producir una absorción sistémica suficiente para que se encuentren cantidades detectables en la leche materna. Sólo se utilizará en mujeres en periodo de lactancia tras una valoración cuidadosa de la relación beneficio/riesgo.

Estudio sobre Productos Barrera y Calidad de Vida

Resumen del Estudio

Los trastornos cutáneos son derivados, en la mayoría de las ocasiones, de agresiones continuas por elementos externos que tiene como respuesta reacciones como la pérdida de lípidos epidérmicos por efecto de la humedad, cambios en el pH cutáneo (alcalinización) y aumento del coeficiente de fricción (denudación) junto al desequilibrio de la flora saprofita de la piel, que se traducen en procesos irritativos y en un aumento de la infecciones fúngicas y bacterianas en la zona expuesta a humedad.

Dada la importancia de evaluar la calidad de vida de los pacientes con dermatitis que son tratados con productos barrera no irritantes (PBNI) se ha desarrollado un estudio multicéntrico, con el objetivo de evaluar los aspectos relacionados con la mejora en la calidad de cuidados a pacientes tratados con Cavilon® que presentaban dermatitis por incontinencia mediante la escala ESCLI.

Los pacientes incluidos en el estudio fueron 25. Los resultados muestran una mejora importante de los aspectos evaluados mediante la escala ESCLI sobre la evolución de la dermatitis. Esta escala valora aspectos como el área afectada por el enrojecimiento y la severidad, presentan una reversión del 47% de los casos.

La denudación de la piel en la zona del pañal desaparece en el 56% de los casos y la severidad de la denudación que presenta una mejoría del 47%. La valoración del dolor en la zona de incontinencia se reduce en un 76% en la zona de incontinencia y en un 73% al realizar la limpieza de la zona.

Las conclusiones del presente estudio ponen de manifiesto que la aplicación de productos formadores de una película barrera no irritante (PBNI) en los pacientes que presentan dermatitis por incontinencia representa una alternativa a los tratamientos convencionales como son las cremas o ungüentos de óxido de cinc o pastas al agua. La reversión y reducción de la dermatitis es un aspecto que presenta una mejoría importante. Los resultados obtenidos que podemos relacionar con la calidad de vida o más concretamente con la mejora del dolor son destacables.

Introducción

La piel es un órgano muy dinámico que está en un proceso continuo de alteración y renovación para dar respuesta a estímulos endógenos y exógenos. El proceso de envejecimiento del ser humano hace que existan cambios en la dinámica cutánea, que se manifiesta en muchas ocasiones como una respuesta inflamatoria local y crónica o con la pérdida de continuidad de la piel como resultado de la alteración en su capacidad reparadora (1).

Los trastornos cutáneos son derivados en la mayoría de las ocasiones de agresiones continuas por elementos externos, que tienen una respuesta muy variada y que puede ir desde el engrosamiento de la capa córnea (hiperqueratosis), al aumento de la permeabilidad cutánea (pérdida de lípidos de cohesión "sequedad"), los procesos inflamatorios locales (dermatitis, irritación), la pérdida de fluidos corporales en forma de exudado (como consecuencia de edemas), etc.

La dinámica de la piel y su capacidad de responder a estímulos endógenos y exógenos ponen de manifiesto que la piel es un órgano vital, y que no siémpre se le presta el cuidado y la atención que requiere.

Pongamos como ejemplo otro órgano vital como el hígado. Este, cuando se somete o se aumentan los niveles de productos "hepatotóxicos" o irritantes como determinados fármacos o el alcohol, elabora una respuesta mediante un proceso inflamatorio, mediado y evaluado a través de marcadores. Ante esta situación, y desde un punto de vista clínico, podemos decir que se interviene planificando determinadas acciones para restablecer el equilibrio del hígado y evitando la administración de productos con potencial hepatotóxico.

De la misma forma, esto lo aplicamos a los riñones o a cualquier otro órgano. Sin embargo, en la piel no ocurre igual; es decir, las agresiones a la piel son continuas y reiteradas, pero no siempre se puede actuar protegiendo o eliminado los factores desencadenantes, tal es el caso de la presión. A un paciente encamado se le pueden realizar cambios posturales para minimizar el efecto de la presión, pero no eliminamos la presión completamente de la piel, lo que hacemos es cambiar los puntos de presión de una zona a otra.

Lo mismo ocurre con el exudado de la lesiones, aplicamos apósitos con capacidad de absorber, pero no eliminamos el contacto del exudado sobre la piel completamente, pero en este segundo caso, se podría actuar aislando completamente esta zona, aunque esto se traduciría en una limitación de la transpiración cutánea, que acabaría provocando la maceración de la zona con el consiguiente aumento de los niveles de enzimas proinflamatorios o metaloproteasas (MMP) y la destrucción de las capas de la piel.

De la misma manera, cuando la piel está expuesta a orina y/o heces, y esta situación desgraciadamente es muy frecuente en personas encamadas, la combinación de estos dos productos provocan cambios a nivel cutáneo por su efecto irritante (Fig. 1) que va desde la pérdida de lípidos epidérmicos por efecto de la humedad, cambios en el pH cutáneo (alcalinización) y aumento del coeficiente de fricción (denudación) junto al desequilibrio de la flora saprofita de la piel, que se traducen en procesos irritativos y en un aumento de las infecciones fúngicas y bacterianas (2, 3, 4) en la zona expuesta a humedad.

No cabe duda de que la piel es un órgano que presenta una elevada complejidad en el abordaje de sus alteraciones, pero no por ello se han de restar esfuerzos para conocer e interpretar de forma adecuada las respuesta que nos da la piel.

Langoën (2009) (5) pone de manifiesto que la piel periulceral es muy vulnerable y requiere un cuidado y manejo adecuado para evitar complicaciones o problemas en función del tipo de lesiones y de los productos que se utilizan para el cuidado de las heridas.

Los procesos inflamatorios provocan una disminución de la perfusión de los tejidos haciendo que la piel sea más susceptible de presentar lesiones, principalmente si la zona está sometida a irritantes como las heces y orina, ya que se altera la permeabilidad cutánea. Por tanto, la aplicación de productos que limiten o reduzcan este efecto se traduce en una mejor respuesta de protección y resistencia de la piel.

Autores como Irvin (1991) (6) y Flour (2009) (7) nos indican que un fallo de la piel se manifiesta como la pérdida de control térmico o por un fallo en la capacidad de controlar la pérdida de fluidos corporales, electrolitos y proteínas o bien por una alteración de la función barrera, perdiendo la capacidad de prevenir la penetración de sustancias extrañas o microorganismos.

Otros autores como Ryan (1991) (8) comparan la importancia de la pérdida de función de la piel con las de otros órganos y aboga por la necesidad de que estas alteraciones sean tratadas por verdaderos especialistas en este órgano, dado que las alteraciones de la piel pueden estar causadas por uno o varios factores como son las características de la piel, el envejecimiento cutáneo, la sequedad de la piel, la disminución de la perfusión de los tejidos, la alteración de las células regeneradoras de la piel (queratinocitos), los trastornos genéticos, los depósitos específicos de determinadas sustancias (p. ej.: calcifilaxis), los procesos inflamatorios, la exposición a irritantes, los procesos infecciosos y/o colonización de microorganismos (bacterias y hongos).

Posiblemente uno de los principales causantes de las alteraciones cutáneas sea la combinación de factores relacionados con la resistencia de los tejidos y las fuerzas externas (intensidad y duración de la presión). Cada uno de los factores, de forma independiente, son una amenaza para la integridad de la piel, pero combinados, como describe Maklebust (1994), es 22 veces mayor el riesgo de desarrollar úlceras por presión en personas con incontinencia mixta que sin este problema (9).

La incontinencia urinaria y fecal son factores de riesgo importantes para el desarrollo de UPP porque ambos provocan un exceso de humedad y si esta se combina con fuerzan tangenciales como la fricción o cizalla dan como resultado la rotura de la piel. Este efecto es el resultado de la combinación de un problema mecánico y la exposición a un irritante químico, que en la piel de pacientes ancianos se traduce en los primeros estadios como una irritación cutánea o dermatitis perianal (Fig. 2). Según diversos autores estas dermatitis pueden oscilar entre un 3% a un 48% (10).

Pero este problema no se acaba en un proceso irritativo aislado, todo lo contrario, esta situación acaba progresando hacia úlceras de diferente categoría, como se pone de manifiesto en el estudio de prevalencia presentado por el Grupo Nacional de Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP): el 77,6% de los pacientes atendidos en atención domiciliaria con UPP son incontinentes, esta situación en atención hospitalaria se da en un 83% y en atención sociosanitaria en un 86,4% de los pacientes (11), esto se correlaciona con un mayor riesgo de infecciones, principalmente relacionado con la localización y la dificultad del manejo de la incontinencia.

La dermatitis por incontinencia es una secuela de la incontinencia fecal y/o urinaria que se presenta frecuentemente con incomodidad, limitaciones de la protección de la piel y un incremento de los costes de tratamiento, así como una pérdida importante en la calidad de los pacientes afectados (2). El coste de estos procesos es muy elevado, pudiendo llegar a ser de hasta 547 €/año por paciente incontinente (Bliss 2007), aunque estos costes se pueden ver reducidos de forma considerable planificando cuidados adecuados y aplicando productos de protección para evitar la aparición de procesos irritativos y haciendo un manejo adecuado de la incontinencia (12).

En cuanto a los productos indicados para el cuidado de la zona perianal o expuesta a la humedad, podemos decir que existe un extenso catálogo en el mercado, pero pocas recomendaciones claras desde un punto de vista clínico. Quizá la más significativa es la revisión sistemática de García Fernández y cols. (2009) (13) en la que se pone de manifiesto que la utilización de productos barrera es más efectiva para reducir las dermatitis que las cremas hidratantes y presentan mejor efecto en la reducción del enrojecimiento y denudación que cremas con óxido de zinc y cremas hidratantes. En este mismo estudio se apunta la necesidad de analizar tanto la efectividad del producto como el confort para el paciente y para el profesional en cuanto a la facilidad de aplicación y de la retirada.

Dada la importancia de evaluar la calidad de vida de los pacientes con dermatitis que son tratados con productos barrera y como fruto de una investigación desarrollada en el año 2002 en el Consorci Sanitari de Terrassa a través de un estudio multicéntrico (14), hemos considerado oportunohacer una análisis de los beneficios de la aplicación de productos barrera no irritantes (PBNI) con el objetivo de evaluar los aspectos relacionados con la mejora en la calidad de los pacientes tratados con Cavilon® que presentaban dermatitis por incontinencia.

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