Cuna del Idioma Castellano: Un Viaje a los Orígenes del Español

26.11.2025

El español o castellano, una lengua romance procedente del latín hablado y perteneciente a la familia de lenguas indoeuropeas, tiene una historia fascinante. Este viaje nos lleva a explorar los lugares donde se gestó este idioma, hablado hoy por más de quinientos millones de personas.

San Millán de la Cogolla: Un Monasterio en la Raíz del Castellano

Es aquí donde comienza este viaje, en San Millán de la Cogolla, en La Rioja. A solo 40 kilómetros de Logroño, escondido entre montañas, se encuentra San Millán de la Cogolla. Su origen se remonta al siglo VI, cuando el santo buscó refugio en una ermita excavada en la roca. Allí nació una tradición monástica que, en la Edad Media, haría del lugar uno de los focos culturales más importantes del sur de Europa.

Muchos peregrinos aún se desvían de la Ruta Jacobea para visitar este típico caserío riojano, convertido con el tiempo en el conjunto monástico de Suso y Yuso. Ambos se inscriben en la Ruta de la Lengua Castellana, que une San Millán de la Cogolla con otras localidades que tuvieron un papel decisivo en la evolución del latín vulgar, como Santo Domingo de Silos, Valladolid o Salamanca.

Allá por el siglo XI cierto estudiante o predicador anotó, en los márgenes de un texto latino, el primer testimonio escrito en romance castellano que ha llegado hasta nosotros. Son las famosas “Glosas Emilianenses” del monasterio de San Millán de la Cogolla, la cuna de un idioma con el que se comunican en la actualidad más de quinientos millones de personas.

La abadía mozárabe de Suso fue la primera en construirse y dio lugar a los barrios de Barrionuevo y Prestiño, que envuelven el monasterio de Yuso. En este lugar, joya de la arquitectura prerrománica, se escribieron las 'Glosas Emilianenses'. Se conoce con este nombre a las primeras notas en castellano y euskera que los copistas anotaban en el margen de las páginas a modo de aclaración, cuando encontraban dificultades para entender los textos en latín.

Lea también: Calcula tu Ovulación

Por si fuera poco, el Monasterio de Suso, pegado como un saliente a la ladera de la montaña, es una rareza arquitectónica. Nada más entrar, debemos fijarnos en su techo donde un bello arco de herradura mozárabe nos da la bienvenida, así como en el mosaico del suelo, conocido como la alfombra de portalejo. Excavadas en la roca, las tres cuevas del monasterio primitivo nos transportan a los tiempos en los que San Millán habitó en ellas. En el centro, destaca un sarcófago del románico tardío que representa al santo con ropas sacerdotales visigóticas.

El otro gran tesoro de San Millán es el monasterio de Yuso, que data del siglo XI y ha sido remodelado en varias ocasiones. Alberga en su interior una de las bibliotecas más importantes y valiosas de España. Entre sus colecciones más atractivas, destaca la de los cantorales del siglo XVII, una treintena de libros gigantescos, de entre 40 y 60 kilos, hechos con la piel de dos mil vacas riojanas. Hasta este monasterio fueron trasladadas las reliquias de San Millán, por voluntad del rey navarro Sancho III el Mayor, y es en su museo donde se conserva la arqueta que las contenía, adornada con relieves de marfil que aluden a la vida y milagros del santo.

Yuso irrumpió en el siglo XI como ampliación de Suso, aunque fue reconstruido en los siglos XVI, XVII y XVIII. Destaca por sus grandes dimensiones y sus diferentes estilos, sobre todo renacentista y barroco. El monasterio alberga inigualables tesoros artísticos en su museo, como las pinturas de Juan de Rizzi, considerado el mejor de los pintores claustrales españoles; cobres del siglo XVII y las arquetas de oro y marfil, del siglo XI, que guardan las reliquias de San Millán.

El monasterio de Yuso cuenta con numerosos atractivos, como su claustro en la planta baja, su iglesia de tres naves, el trascoro, la sacristía, el refectorio mayor, que es el comedor de los monjes; el Salón de la Lengua, inaugurado en 1977 para conmemorar el Milenario de la lengua castellana, o la Hostería San Millán, un hotel con 25 habitaciones.

Pero entre todos esos reductos de la cultura como son los monasterios de La Rioja, sin duda son los Suso y Yuso los símbolos más representativos, puesto que son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997 y cuna del castellano. Allí se esconden las primeras palabras escritas en esta lengua. Están enclavados en el municipio de San Millán de La Cogolla, en el valle del río Cárdenas, y forman parte de los municipios que componen el Valle de la Lengua.

Lea también: Alimentación del recién nacido

Valpuesta: Una Perspectiva Alternativa sobre el Origen del Castellano

Actualmente, hay una nueva teoria sobre los origenes del castellano basada en documentos y pergaminos olvidados. A diferencia de otras lenguas, como el euskera, se sabe perfectamente dónde nació y cuál fue su origen: un pueblo de Burgos llamado Valpuesta.

Con tan sólo 20 habitantes, esta pequeña localidad guarda documentos monásticos del siglo IX donde se pueden leer las primeras palabras en castellano, mezcladas con otras en latín. Este primer vestigio de esta lengua se guarda en el Archivo Histórico Nacional y se conocen como Cartularios de Valpuesta.

En la primera mitad del s. IX, Alfonso II eligio al obispo Juan para restaurar la iglesia de Vallepósita o Valpuesta, en tierras alavesas, sede de la primera diocesis dependiente de Oviedo. En los cartularios -semejantes a los actuales registros- se copiaban, primero en pergamino, luego en papel, los documentos relativos a un monasterio, obispado o municipio que acreditaban sus propiedades, fundaciones, donaciones y escrituras similares, sobre todo de tipo económico, con sus fechas correspondientes; a algunos se les llama tambien «becerros» ya que los pergaminos se obtenían de la piel de becerros o terneros.

El Cartulario de Santa María de Valpuesta se encuentra en el Archivo Historico Nacional; consta de 184 documentos, empezando por el relativo a la fundación del monasterio (804), y los más recientes son de mediados del s. Aunque ya era conocido en los siglos XVII-XVIII, y la primera transcripcion parcial se remonta a 1900, no había sido estudiado científicamente hasta época reciente.

Ruiz de Loizaga afirma que las primeras palabras y frases escritas en romance entre textos latinos son de hacia el ano 935. De esta nueva investigación histórica y lingüística se deduce que los primeros documentos sobre el origen de la lengua castellana no son las glosas riojanas, datadas con un siglo de posterioridad al Cartulario de Valpuesta.

Lea también: Efectividad de las pruebas de embarazo

Desde hace varios años, destacados historiadores y filólogos han denunciado ante las autoridades españolas e internacionales «el error’ de seguir considerando La Rioja como cuna del castellano, ignorando sistemáticamente el significado de Valpuesta, que por supuesto tampoco figura en el Camino de la Lengua castellana. Igualmente, el año 2004 pasó oficialmente desapercibido el 1200 aniversario de Valpuesta.

Pese a su aspecto latino, los dos cartularios o becerros que se editan, recopilaciones cuya función era conservar copiados los documentos más importantes de un lugar, constituyen un material muy valioso para el estudio del romance castellano temprano. Concretamente estos se encuentran en la colegiata de Santa María de Valpuesta, donde unos monjes amanuenses escribieron el cartulario más antiguo de la Península Ibérica.

La Colegiata de Santa María se construyó a partir de una ermita en el año 804 y fue declarada Bien de Interés Cultural en 1992. La casa palacio de los Zaldivar. Desde Burgos hasta Valpuesta hay un trayecto de 1 hora y 16 minutos (108 kilómetros) por AP-1.

Otros Lugares Clave en la Expansión del Castellano

Luego serían las universidades de Valladolid y Salamanca las que contribuyeron a la expansión del castellano. La publicación de la Gramática Castellana de Antonio de Nebrija o la intensa vida cultural que desarrollaron estas ciudades universitarias las convirtieron en importantes focos culturales.

Al tiempo, la capacidad de pensar e imaginar quedaba patente en grandes novelas como El Lazarillo de Tormes y La Celestina. Finalmente, el castellano alcanzará su cima en Alcalá de Henares, el lugar donde nació Miguel de Cervantes, el autor de El Quijote.

La Rioja: Un Legado Cultural Amplísimo

Las tierras riojanas derrochan cultura y se aprecia en sus monasterios, como los de Suso y Yuso, donde se encuentran las primeras palabras escritas en castellano. Se ve en castillos como los de Clavijo, Briones, San Vicente de la Sonsierra, Sajazarra, Davalillo, Agoncillo, Arnedo, Cornago o Inestrilllas, que además son magníficos miradores. En edificios culturales y religiosos como la Colegiata de San Miguel en Alfaro, que también acoge la mayor colonia de cigüeña blanca asentada sobre un edificio a nivel mundial. O en la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, único edificio religioso del mundo con animales vivos en su interior.

Aunque La Rioja tiene un patrimonio cultural envidiable especialmente en sus monasterios, que incluso albergan las primeras palabras escritas en castellano. Buenos ejemplos de esa actividad cultural siguen siendo los monasterios de la Piedad, el Monasterio cisterciense de Cañas o el de Vico. También dos monasterios como el de Santa María la Real, en Nájera, que es cuna y panteón de los reyes e infantes del Reino de Nájera-Pamplona; o el de Valvanera, donde se cobija la imagen de la patrona de La Rioja en un entorno de montaña y puedes alojarte y degustar deliciosos manjares. Estos monasterios mantienen sus comunidades religiosas y son al tiempo espacios para el turismo cultural, religioso y artístico.

La región cuenta con el Plan Estratégico de Cultura de La Rioja para 2023-2026, que promueve el impulso y consolidación del ecosistema cultural y creativo riojano. La comunidad riojana es referente en programación de espectáculos para todos los públicos en espacios como el Palacio de Congresos de La Rioja, salas de arte, museos y festivales internacionales como Actual, Muwi, Fárdelej, Concéntrico, Lovisual, Sculto, Octubre Corto, Arte en La Calle Camprovinarte, Nace o La Rioja de Cine. Son solo una muestra de los festivales que alberga la región, aunque hay muchos más.

El Español del Siglo XXI

Pero también es cultura moderna y cuna del español del siglo XXI, un idioma de referencia en un escenario digital y globalizado. La Rioja es cuna del castellano y es también cuna del español del siglo XXI, por ser un idioma de referencia en un escenario digital y globalizado.

tags: #cuna #del #idioma #castellano

Publicaciones populares: