Crisis de Crecimiento en Lactantes: Síntomas y Duración

26.12.2025

Los bebés suelen pasar por varias crisis de lactancia o brotes de crecimiento durante los primeros 12 meses de vida. En estos periodos, normalmente aumenta su demanda de leche, puede hacerles despertarse más a menudo y querer estar mamando todo el tiempo durante varios días.

Crecer no es la única razón por la que un bebé puede necesitar mamar más durante un tiempo o estar más inquieto. Las crisis de lactancia o brotes de crecimiento suelen aparecer a lo largo de la lactancia. El hecho de que la mayoría de bebés las tengan a la misma edad nos permite anticipar cuándo van a pasar.

Estas fases se denominan “crisis, baches o escalones de lactancia”. Normalmente estas crisis de lactancia se justifican porque el bebé tiene un pico o brote de crecimiento, de forma que el bebé mama con mas frecuencia para adaptar la leche materna a sus nuevas necesidades de crecimiento y desarrollo.

La leche materna es un fluido vivo, que cambia según nuestro bebé crece y sus necesidades cambian. Sabiendo esto es lógico pensar que estos periodos de crisis de lactancia son una etapa normal en el periodo de lactancia. Solo necesitamos tener paciencia y no dejarnos llevar por la desesperación y la falsa creencia de que se nos ha acabado la leche.

En este momento no es buena idea ofrecer al bebé suplementos de leche artificial que interfieran en el desarrollo y cambios normales de la leche materna. La mayoría de las veces estas crisis o baches se da en unas etapas bastante similares del desarrollo del bebé. A las pocas semanas de nacer cuando el bebé necesita aumentar la producción de leche y la forma que tiene para hacerlo es estimular a su mamá succionando y vaciando el pecho, de forma que el cuerpo de la mamá capte la información y empiece a segregar mayor cantidad de leche.

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La crisis de la lactancia ocurre cuando el bebé de repente pide mamar constantemente, coincidiendo con algunos brotes de su crecimiento.Hemos pasado los primeros días después del nacimiento de nuestro bebé aprendiendo a entender sus necesidades.

Una de las cuestiones más complicadas habrá sido, seguramente, la lactancia materna. Poco a poco las tomas se han organizado, por fin el bebé come tranquilo, se sacia, espacia y duerme entre las tomas, y la mamá se siente cada vez más tranquila y entendiendo perfectamente al bebé… Sabe interpretar ese “lenguaje” tan peculiar de su bebé, y está segura de que tiene suficiente leche para alimentarle.

Y de repente, sin saber por qué, el bebé quiere mamar constantemente, parece no saciarse y llora enrabietado si no le ofrecemos enseguida el pecho. Incluso puede regurgitar, pero sigue queriendo estar enganchado al pecho sin parar de comer. Esta situación suele ser muy estresante para los padres, en particular para la mamá.

Tras notar durante los primeros días de la lactancia los pechos llenos de leche, se da cuenta de que esa sensación ya no es tan intensa. Incluso puede notar el pecho blando, hasta el punto de creer que se ha interrumpido la secreción de leche. Pero eso no ha ocurrido.

A continuación, vamos a verlos por etapas en la siguiente tabla y así sabrás qué se acerca:

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Nombre CrisisSeñales del BebéDuración¿Cómo Actuar?
Segunda NocheEl bebé está muy inquieto, querrá mamar toda la noche parecerá incluso que se pelea con el pecho y que estás pasando hambre.1 nocheNo pensar que el bebé pasa hambre. El bebé simplemente estimula el pecho para conseguir que se produzca lo antes posible la subida de leche.
10-15 DíasEl bebé está más inquieto y demandante. Es probable que mame de manera muy frecuente, que no mantenga el ritmo anterior de tomas que tenía, que no se saque de las manos y parezca muerto de hambre. Puede llegar a comer tanto que es probable que vomite o regurgite leche.3 o 4 díasEste aumento de demanda suele desconcertar mucho y hace pensar que el lactante pasa hambre o necesita más leche. Si ya ha recuperado el peso del nacimiento, nada más lejos de la realidad. Solo quiere aumentar la producción de leche y esto lo consigue mamando mucho.
6 SemanasEl bebé parece enfadado cuando mama. Tironea del pezón, estira la espalda y las piernas y hace ruidos mientras mama.1 semanaSe cree que lo que molesta al bebé es el sabor de la leche que está más salada de manera temporal. Ese cambio de sabor les inquieta y protestan cuando están en el pecho.
3 MesesSe produce un cambio en la manera en que el bebé mama y se comporta en el pecho. Llora, protesta, se distrae y cuando finalmente acepta mamar lo hace en minutos1 mesEs la crisis más conocida. Se debe a cambios tanto en la producción de leche como cambios cognitivos en el bebé ¡Requiere un plus de paciencia y positividad! Ayuda mucho conocer de antemano lo que puede suceder y vivirlo como un cambio positivo y que indica que el bebé está creciendo.
4 MesesEl bebé empieza a dormir “peor” y despertarse con mucha frecuencia. Los bebés aprenden las 2 fases de sueño que tenemos los adultos y esto hace que el sueño sea más superficial y más agitado, demandando el pecho con frecuencia para poder volver a conciliar el sueño.VariaNo pensar que hemos acostumbrado al bebé a dormir mal o que tiene hambre y por eso se despierta. No hay una duración concreta puedes depender del desarrollo de cada bebé.
8 MesesLos lactantes comienzan a darse cuenta de cómo sus acciones pueden afectar a los objetos y personas en su entorno. Aparece la llamada “angustia por separación” mal llamada a nivel popular “mamitis”. Por la noche, además, suelen despertarse de manera más frecuente, nerviosos sin saber dónde están.1 o 2 mesesMucha paciencia porque es una etapa madurativa, no está relacionada con el tipo de alimentación que el bebé recibe. Y es necesario que una etapa agotadora y en que muchas madres madres se plantean destetar.
1 AñoLa velocidad de crecimiento de los niños se ralentiza al año. Dejan de comer porque dejan temporalmente de crecer y saben que no necesitan una gran cantidad de alimentos. Si el bebé ya comía sólidos con cierta facilidad es posible que se niegue ahora a comer o que coma cantidades muy pequeñas3 y 6 mesesSeguir con la lactancia o destetar es una decisión que solo atañe a cada madre y a su bebé. Destetar va a hacer que coma un poco más pero no va a producir un cambio radical en el comportamiento de tu bebé respecto a la comida. Y, de la misma manera, tampoco va a dormir más.
2 AñosLos niños empiezan a demandar el pecho de manera continua, con unos requerimientos e intensidad similares a los de un recién nacido pero con las capacidades cognitivas y manipulativas de un niño de 2 años. Piden el pecho de manera nerviosa y a veces hasta inquisitiva. Llegan a gritar e intentar desnudar a su madre cuando ésta se niega o intenta aplazar la toma.2 y 4 mesesHay que ir mostrándoles cómo queremos que pidan el pecho o negociando en qué momento pueden o no pedir. Si no has ido nunca, y aunque te parezca que es solo para el inicio de la lactancia no dudes en acudir a un grupo de apoyo, o explorar opciones con una experta en lactancia para compartir con más madres lo qué estás viviendo.

A estas alturas las tomas de lactancia materna suelen ser un momento tranquilo, relajado, agradable en el que disfrutamos de la felicidad de nuestro bebé y no solo se ve como una acción nutritiva. Pero llegamos a las 6-7 semanas de vida y de repente, aparece la segunda gran crisis de lactancia.

No está clara la razón de esta crisis. Es la crisis más compleja, duradera y difícil de afrontar. A estas alturas el bebé ha aprendido a mamar y ha crecido, tiene fuerza y capacidad para mamar, así que lo hace de forma muy eficiente: en muy poco tiempo es capaz de terminar la toma.

Y si antes estaba encantado de estar enganchado al pecho, dejando que mamá le acariciase y hablase ahora prefiere comer rápido y curiosear todo lo que hay a su alrededor. Probablemente la ganancia de peso sea menor. A partir de los tres meses los bebés ralentizan su ganancia de peso de forma natural.

La leche ya no se acumula en el pecho como al principio. Es necesario que el bebé succione unos minutos para que empiece a fluir con la velocidad que nuestro bebé precisa. Ten paciencia. Poco a poco todo volverá a la normalidad.

Busca un lugar tranquilo para amamantar al bebé. Te ayudará a mantener la calma durante la toma alejarte de familiares y amigas que te da consejos y opiniones. Da el pecho a tu bebé antes de que se enfade. A estas alturas ya conoces bien a tu bebé. No intentes obligar al bebé a comer. Igual de importante que darle el pecho siempre que lo pida es respetar al bebé cuando no quiere comer.

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En el hospital la madre puede preguntar cualquier duda sobre la lactancia materna a matronas y médicos, pero luego tendrá que continuar en casa. En España, el alta hospitalaria suele darse a las 48 horas del parto. Dar el pecho no siempre resulta un camino de rosas. Para muchas mujeres los comienzos son duros, normalmente por falta de información. En el primer trimestre de lactancia, las madres pasan su primera prueba de fuego: el bebé aprende a engancharse al pecho, a extraer la leche, tragarla y digerirla. La madre sufre las primeras molestias en los senos. Y también le asaltan muchas dudas.

Durante los primeros días de vida, los bebés suelen hacer tomas muy frecuentes (entre 8 y 12). No obstante, existen fases en los que los bebés parecen no estar satisfechos con el pecho, comportamiento que causa ansiedad importante en las madres. Son las denominadas “Crisis de lactancia”. De nuevo, el niño necesita incrementar la cantidad de leche, demandando mayor número de tomas.

Puede durar de 3 semanas a un mes. El bebé recorta la duración de las tomas (apenas 5 minutos) y el ritmo de demanda es más irregular. Conocer sus causas, momentos de aparición y características de transitoriedad. Intentar adaptarse a la demanda del bebé. Si pide mamar con más frecuencia, ponerlo al pecho cada vez que lo pida, aumentado así la producción de leche. No es conveniente insistir ni forzar al niño a mamar.

La crisis de lactancia de los 15 días, también conocida como crisis de lactancia de las 2 semanas, es una fase fisiológica y breve que ocurre en torno a los 14 o 15 días de vida. Muchos bebés pueden mostrar cambios en su comportamiento: quieren mamar con más frecuencia, se inquietan al pecho y buscan mayor contacto. Esta etapa forma parte del desarrollo natural del bebé y de la adaptación del proceso de lactancia. La crisis de lactancia de los 15 días suele durar entre 2 y 4 días. Durante este tiempo, es habitual que el bebé demande el pecho de forma casi continua.

Sí. Aunque el bebé parezca insaciable, esto no indica que tengas poca leche. Al contrario, su aumento en la demanda es una forma natural de estimular la producción para adaptarse a su crecimiento. La crisis de lactancia de las 2 semanas es fisiológica y bastante común, aunque no todos los bebés la manifiestan con la misma intensidad. Algunos pueden atravesarla sin cambios aparentes, mientras que otros muestran un comportamiento más demandante.

La crisis de lactancia de los 3 meses, también conocida como brote de crecimiento o brote de desarrollo de los 3 meses, es una etapa común en la que el bebé cambia notablemente su comportamiento al pecho. Este cambio suele generar preocupación en muchas familias, ya que da la impresión de que el bebé ha “perdido interés” por la lactancia o de que mama menos tiempo. Es muy variable y suele durar entre 3 y 7 días, aunque en algunos casos puede extenderse un poco más.

No es señal de que algo vaya mal, ni indica que tengas poca leche. A los tres meses, el bebé atraviesa un salto madurativo importante. Su visión mejora, presta más atención al entorno y cualquier estímulo puede distraerlo. En esta etapa, es normal que el bebé mame más rápido, se canse antes o necesite más tomas a lo largo del día.

Aunque ambas etapas pueden coincidir, la crisis de lactancia afecta al comportamiento durante las tomas, mientras que la regresión del sueño afecta al descanso y a los despertares nocturnos. Utilizamos la palabra crisis, que tiene una connotación negativa, porque la madre quizá viva estas fases del crecimiento del bebé como un problema, pero este se encuentra perfectamente y no le pasa nada.

En torno a las 3 semanas, al mes y medio y a los 3 meses, muchos bebés tienen unos días "raros" en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, maman más a menudo, se agarran al pecho y de repente se estiran, lo sueltan, lloran... Posiblemente esto tenga relación con la aceleración normal en su velocidad de crecimiento que condiciona una mayor demanda de leche.

Amamantar a demanda (sin limitación en cuanto a frecuencia y duración de las tomas) permite al pecho producir más leche cuando el bebé la necesita. Recordemos que el pecho es una fábrica, no un almacén, y a mayor estímulo (succión del bebé) mayor producción. No todas las madres perciben estas "crisis de crecimiento".

Una vez el niño ha recuperado el peso del nacimiento (en circunstancias normales ocurre antes de cumplir los 15 días de vida) y la lactancia materna está bien establecida, pueden darse cambios que, en ocasiones, son motivo de preocupación. El bebé necesita más leche y para ello demanda con mayor frecuencia a la madre.

Hacia el mes y medio de vida, las madres pueden notar que se repite este aumento de demanda del bebé. De nuevo, el niño necesita más volumen de leche y para ello vuelve a aumentar la frecuencia con que demanda pecho. A menudo hay una disminución en la frecuencia de las deposiciones del bebé. A los tres meses los bebés son expertos en el arte de la succión, y en una toma de escasos minutos pueden extraer toda la leche que necesitan.

A partir de los tres meses suele ocurrir que los bebés se distraen por cualquier cosa a la hora de mamar. No esperar a que el niño llore para ponérselo el pecho, pues cuando un bebé llora ya está nervioso y mamará peor. Además, es posible que lleve rato pasando hambre. Estar atentos a los signos precoces de hambre: movimientos de cabeza, bostezos, llevarse la mano a la boca o hacer sonidos de llamada.

"Como es la madre la que está en crisis, en sus manos está la solución: deje de preocuparse, y ya no hay crisis.

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