El Asombroso Ciclo de Vida de la Mariposa Monarca
Son muchos los documentales y reportajes de naturaleza que han capturado las asombrosas imágenes del ciclo de vida de una mariposa, mostrando así uno de los acontecimientos más mágicos de la naturaleza. Aunque el paso más complejo y curioso es el comúnmente conocido como proceso de metamorfosis, el ciclo de una mariposa recoge numerosas características y detalles increíbles que sin lugar a dudas, no pasan desapercibidos para quienes los observen. El sorprendente proceso de metamorfosis que llevan a cabo todas y cada una de las numerosas especies de mariposas que existen en el planeta se caracteriza por seguir unas fases concretas, comúnmente conocidas como etapas del ciclo de vida de una mariposa. Dentro de cada una de estas etapas, las características de las mariposas van cambiando asombrosamente, tanto fisiológicamente como sus hábitos de alimentación y formas de vida.
Las Etapas del Ciclo de Vida
Huevo
Al igual que en otras especies de animales ovíparos, las mariposas depositan sus huevos fecundados, de los que posteriormente nacerá un nuevo individuo. Generalmente, depositan los huevos debajo de hojas y otras superficies vegetales, para protegerlos de posibles depredadores y de condiciones climáticas adversas. El huevo de las mariposas cumple con la importante función de alimentar al nuevo individuo, de manera que, cuando este completa su desarrollo, sale por un pequeño agujero del huevo y se alimenta de los restos de esta estructura rica en proteínas. Este período que puede durar entre 3 y 8 días es el más vulnerable del desarrollo, debido a los depredadores y a las avispas parasitarias.
A partir de la puesta el pequeño huevo comienza a transparentarse, por lo que es posible ver la larva antes de su salida al mundo exterior. Cuando llega el momento de eclosionar, la joven oruga comienza a cortar con sus diminutos dientes la resistente cáscara que la ha protegido, lo cual hace en forma de tapa circular. Luego de despejado el paso sale de su refugio con movimientos serpenteantes y se alimenta de la cáscara vacía, la cual constituye el primer alimento que le va a proveer los nutrientes que necesita para vivir.
Larva (Oruga)
Los famosos gusanos de seda (Bombyx mori) y las abundantes orugas de la mariposa de la col (Pieris brassicae) que llenan de vida los campos en primavera, son ejemplos de mariposas en su etapa larvaria. Durante este periodo, las larvas de mariposas necesitan nutrirse y conseguir suficiente energía para poder seguir creciendo y desarrollándose. Pero, ¿qué comen las mariposas durante su etapa larvaria? Principalmente se abastecen de hojas y todo tipo de flores, las cuales ingieren continuamente para conseguir aumentar su tamaño.
En estado larval las mariposas no tienen ojos compuestos, ni patas y mucho menos esbozos de alas. La larva solo se alimenta de sustancias vegetales, por lo que deben localizar una planta de la cual alimentarse en los días subsiguientes (algodoncillo, trigo, otros cereales). Usualmente es la planta sobre la que nacen porque las hembras como buenas madres prevén esta situación al colocar sus huevos. Conforme consumen grandes cantidades de alimentos, engordan y crecen, convirtiéndose en jugosas y coloridas orugas. En este período es en el que se puede observar el cambio más notable de tamaño, pasando de un huevo que ocupa alrededor de 1 mm a una oruga que alcanza fácilmente los 4 cm.
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Como consecuencia de su crecimiento y desarrollo constante, las orugas se ven obligadas a mudar sus pieles hasta cinco veces. Dicha muda de la piel sirve también de alimento a la oruga, mientras que en su última muda, utilizará su piel vieja para tejer una estructura a modo de malla la cual le servirá para colocarse boja abajo y quedar suspendida de una hoja, rama u otra estructura vegetal apropiada. Una vez colocada junto con la malla que ha preparado para sostenerse, adopta con su cuerpo una curiosa y característica curva en forma de "J". Este notable crecimiento y transformación las obliga a mudar la piel que las protege varias veces, hasta que llega el momento de la pupación.
Pupa o Crisálida
La pupa o crisálida es la estructura que queda tras caer la piel que la oruga había utilizado para crear la malla que le permitía mantenerse colgada. Dentro de la estructura de la pupa, conocida también como el capullo de la mariposa, el animal permanece cubierto y en reposo, careciendo de movimiento alguno y sin tener ojos ni antenas. Todo está preparado para que se produzca la asombrosa metamorfosis que permite a la oruga modificar su aspecto físico y adquirir un nuevo tamaño con todas y cada una de las características de las mariposas en su estadío adulto final.
La etapa de crisálida también es conocida como pupa, y es en la que pasan de oruga a mariposa adulta. En esta etapa pasiva ocurre una reorganización total de la anatomía del insecto, desarrollándose progresivamente patas, alas y un cuerpo con una estructura tripartita de cabeza, tórax y abdomen. Estos cambios metabólicos y morfológicos que ocurren para lograr que el organismo adopte una estructura totalmente distinta, son un prodigio de la naturaleza. Las crisálidas tienen formas y colores diversos para facilitar el camuflaje, además están recubiertas por una gruesa membrana de quitina que las protege durante este período de latencia. Esta etapa puede demorar un par de semanas como ocurre en algunas especies de mariposas, o puede demorar meses en los que el insecto hiberna esperando a que las condiciones ambientales se tornen favorables.
Respecto a cuánto tarda una mariposa en salir de la crisálida, la respuesta varía según las especies de mariposas. Dentro de la pupa pueden estar hasta un mes, según las condiciones ambientales, aunque lo habitual es que sean unos 10 días.
Mariposa Adulta (Imago)
Tras finalizar la compleja etapa de pupa y completar su desarrollo, las mariposas adultas rompen poco a poco la crisálida y salen al exterior. Aún no están preparadas para volar con sus nuevas y sorprendentes alas, ya que estas presentan una consistencia arrugada. Las nuevas mariposas adultas necesitan recibir energía y líquido corporal que vaya fluyendo por las venas de sus alas, hasta que estas adquieran el tamaño y la rigidez necesaria para poder batirlas e iniciar sus preciosos vuelos.
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La cuarta etapa comienza luego de que la mariposa lucha activamente por salir de la crisálida y emerge como mariposa adulta o imago. Al salir de la pupa las alas son un poco frágiles y flexibles, pero luego de unas horas se estiran y endurecen al máximo. Ya la vida como insecto alado puede comenzar. La vida adulta de una mariposa puede durar semanas o meses. Cuando no están descansando, las mariposas vuelan en búsqueda de fuentes de alimento. Algunas especies como las mariposas monarcas realizan increíbles migraciones de varios millares de kilómetros. Pero en este período su misión principal es encontrar un compañero para aparearse y asegurar la continuidad de la especie. Concluida la fase de apareamiento la mariposa vuela hasta agotar sus energías y así se cumple un ciclo más de vida.
Llegado el momento de su primer vuelo, las mariposas adultas inician la búsqueda de alimento para seguir cubriendo sus necesidades nutritivas y energéticas. En esta nueva etapa, la alimentación de las mariposas se basa en el néctar de las flores, el cuál adquieren gracias a su alargada y sofisticada espiritrompa (nombre científico que recibe la lengua de las mariposas).
Así, de flor en flor para nutrirse y llenando de color con sus delicadas alas los ecosistemas terrestres en los que habita, las mariposas adultas continúan desarrollándose hasta llegar el momento de la reproducción. Así, siendo la reproducción de las mariposas de tipo sexual, los adultos completan su ciclo de vida con la creación de nuevos huevos de los que nacerán nuevos individuos que pasarán por las etapas que hemos ido viendo a lo largo del artículo.
La Migración de la Mariposa Monarca
La mariposa monarca es única en cuanto a su fenómeno migratorio. Las mariposas adultas que no migran pueden vivir entre 2-6 semanas. En cambio otras especies de mariposas viven mucho más tiempo, en particular las que hibernan en forma adulta. Aquí encontramos las “Mariposas Monarcas” (Danaus plexippus) cuya generación migratoria pueden vivir hasta 9 meses.
Importancia de las Asclepias
Lo principal es que sepas que ¡sin asclepias no hay mariposas monarcas! Las asclepias, también conocidas como algondoncillos, son unas plantas con una pequeña flor naranja o amarilla que florece durante todo el año. Así que lo primero es aumentar el número de asclepias para garantizar su alimentación.
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Cada mariposa monarca comienza su vida como un huevo puesto debajo de una hoja de algodoncillo. Para eso desde el Servicio de Parques y Jardines hemos aumentado el número de asclepias en los espacios públicos de los cinco distritos, pero cualquiera puede ayudar, con la plantación de asclepias en sus balcones, azoteas o jardines. Las asclepias o algodoncillos son subarbustos que pueden alcanzar hasta un metro de altura. Sus pequeñas flores amarillas o naranjas se agrupan en pequeños racimos de entre 10 y 20 florecillas. Puedes comprar asclepias en tu vivero de confianza o conseguir semillas a través de la asociación Monaria: te las regalarán y te darán las calves para hacerlas germinar.
Tabla de Datos Relevantes
| Etapa | Duración | Características |
|---|---|---|
| Huevo | 3-8 días | Depositado en hojas, alimentación inicial. |
| Larva | 9-15 días | Alimentación constante, crecimiento rápido, mudas de piel. |
| Pupa | 10 días (promedio) | Transformación, desarrollo de alas y cuerpo adulto. |
| Adulto | 2-6 semanas (no migratorias), hasta 9 meses (migratorias) | Reproducción, migración, alimentación con néctar. |
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