Carolina Marín: Vida Personal y Trayectoria de una Campeona
Carolina Marín, la destacada jugadora de bádminton, ha sido una figura inspiradora tanto en el ámbito deportivo como en su vida personal. Nacida el 15 de junio de 1993, su nombre completo es Carolina María Marín Martín. Es natural de Huelva, donde sus raíces andaluzas y la cultura del flamenco formaron parte de su infancia.
Inicios y Ascenso en el Bádminton
Iba para bailaora cuando a los 8 años descubrió el bádminton. Una amiga le invitó a un entrenamiento y sintió un amor a primera vista por la disciplina. A los 13 años ganó su primer campeonato nacional y consiguió una plaza en la Residencia Joaquín Blume, en Madrid, donde seguiría formándose y escalando en el plano internacional.
Con 21 años se convirtió en campeona de Europa y repetiría el podio otras siete veces. Campeona mundial en 2014, 2015 y 2018, más el oro olímpico en Río 2016.
Logros Deportivos
- Campeona de Europa: 7 veces
- Campeona Mundial: 2014, 2015, 2018
- Oro Olímpico: Río 2016
Vida Personal y Relaciones
Hay otras personas en la vida de Carolina Marín que le han ayudado a pasar sus momentos más bajos, desde la pérdida de su padre a las derrotas y lesiones en el bádminton. Uno de ellos es su novio. La medallista sale con el atleta Gen Esteban San Millán, un corredor de relevos inscrito en el equipo de atletismo de la Real Sociedad. Han mantenido una relación estable durante años, sin especificar las fechas exactas de cuándo se conocieron o cuándo empezaron a salir.
No han pasado por el altar pero llegaron a dar un paso más en su noviazgo al adoptar un perro en común. En este último año se ha hablado de un distanciamiento y hasta una ruptura entre la pareja de deportistas, pero este mismo mayo han salido nuevas imágenes que tiran abajo cualquier especulación. Carolina Marín junto a su novio, el atleta Gen Esteban San Millán.
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Durante un tiempo mantuvo una relación sentimental con el deportista Gen Esteban San Millán, un atleta inscrito en el equipo de atletismo de la Real Sociedad. Con él la vimos en algunos post en redes sociales y en 2023 Carolina publicó una foto en San Valentín junto a él con la frase “Mi Valentín”.
Pero en mayo de este año, Marín sorprendía en La Resistencia al contestar a la famosa pregunta de David Broncano diciendo que había “tenido una crisis, entonces... Está la cosa chunga”. Desde entonces, lo cierto es que no ha vuelto a aparecer por las redes de la onubense.
Fue ella misma quien presentó en las redes sociales al que era su pareja, Gen Esteban San Millán, un deportista que forma parte del equipo de atletismo de la Real Sociedad. Se desconoce el momento en que comenzaron su relación, pero este medio sí ha podido confirmar que durante un tiempo los dos vivieron muy ilusionados su amor y él llegó a estar muy integrado en la familia de ella.
Apoyos Familiares
Carolina ha tenido que vivir lejos de casa desde su adolescencia y ahora que puede escoger regresa a Huelva siempre que puede. Allí tiene a sus principales apoyos. Su entrenador es Fernando Rivas pero la onubense tiene su pilar en su madre Toñi. Su padre Gonzalo falleció de forma inesperada en 2020, debido a un accidente laboral del que no hay más información.
Su madre es hoy su gran compañera de viaje y de vida y a la que agradece todo lo que ha hecho por ella siempre que puede. “Sé que en estos 60 años has pasado por muchas cosas en tu vida pero también eres lo que eres gracias a eso. Has ayudado a muchas personas, has cuidado de otras tantas… Trabajando en una residencia de personas mayores, que a tu madre nunca le faltase de nada o cuidando de tu hija con 31 años y una tercera operación de rodilla, después de haberme tenido que ir de casa cuando los niños no tienen edad para eso. Tengo la suerte de tener la madre que tengo, porque a pesar de que nosotras peleamos más que hablamos, nos queremos infinito”, escribía en Instagram por el 60º cumpleaños de Toñi.
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Lesiones y Resiliencia
Dos graves lesiones la apartaron de las pistas; la primera fue en 2019 cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha durante el Masters de Indonesia. Lesión de la que tardó en recuperarse siete meses. Y la segunda en 2021, cuando el sueño olímpico de Tokio se desvaneció. Fue durante un entrenamiento, otra rotura del ligamento cruzado anterior, esta vez en la otra rodilla.
En 2019, durante la final del Masters de Indonesia, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lo que provocó su retirada en el primer set. Ocho meses después, Carolina Marín regresó y ganó el Abierto de China. En mayo de 2021 sufría una nueva lesión, una rotura del ligamento cruzado anterior y de ambos meniscos de la rodilla izquierda, lo que truncó sus esperanzas de conseguir una segunda medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio.
El golpe más duro a nivel deportivo lo vivió el pasado mes de agosto en los Juegos Olímpicos de París. Mientras jugaba la semifinal, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
Carolina Marín (Huelva, 30 años) lo ha pasado mal, pero ha ido superando los golpes que le ha dado la vida los últimos años. En sus rodillas se ven las cicatrices ya cerradas, de forma literal y metafórica, de las operaciones. Uno de los tatuajes que luce es en recuerdo de su padre, “su papá”, como lo llama ella varias veces en la entrevista, fallecido en 2020.
Lleva tatuada la palabra “resiliencia”.
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Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024
El pasado mes de mayo, la onubense era galardonada con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024. El jurado -presidido por Teresa Perales- revelaba que la jugadora de bádminton era merecedora del galardón gracias a "su extraordinario palmarés en bádminton, un deporte en el que ha llegado a ser un referente internacional. Un palmarés extraordinario por el que recibirá el Princesa de Asturias el próximo mes de octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo.
Al ser galardonada con el Premio Princesa de Asturias, la madre de la deportista desvelaba que, al recibir la noticia, se tiró al suelo a llorar: "Ella tenía la ilusión de ganar algún día este premio. ‘Mamá, el premio que me gustaría conseguir sería el Princesa de Asturias. Cuando habla a esas alturas dije ‘Dios mío esta niña, qué manera de pensar’. Yo me asusto, me asusto”, explicaba Toñi Martin, que se emocionó muchísimo al conocerse la noticia: "Yo me tiré al suelo a llorar. Estuve más de cuatro horas llorando. Me sigo emocionando, pero el llanto es de felicidad… es que no podía hacer otra cosa que llorar y llorar de felicidad”.
Carolina Marín se convertirá el 25 de octubre en la octava mujer en recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes. Antes que la campeona de bádminton fueron galardonadas las tenistas Martina Navratilova (1994), Arantxa Sánchez Vicario (1998) y Steffi Graf (1999), las atletas Hassiba Boulmerka (1995) y Yelena Isinbáyeva (2009), la esquiadora Lindsey Vonn (2019) y la nadadora paralímpica Teresa Perales (2021).
“No sé por dónde empezar, porque no tengo palabras suficientes. Decir que gracias. Gracias al jurado por pensar en mí. Es un sueño. Hace varios años, lo hablaba con mi mamá y miembros de mi equipo. Soñaba. Hoy se ha hecho realidad. Estoy agradecida y muy emocionada”, decía la deportista onubense después de que se anunciaran los Premios Princesa de Asturias 2024.
“Quiero agradecer a mi madre y a mi padre por permitirme venir a Madrid con 14 años a una hija que igual estaba más loca de lo normal. Tras los éxitos de estos años, ya en España se está hablando de bádminton y eso es un gran orgullo”, añadía.
Pase lo que pase, Carolina se reencontrará con ambas el próximo mes de octubre en Oviedo, ciudad donde recibirá de manos de Leonor el Premio Princesa de Asturias de los Deportes.
Actualidad
Carolina Marín debutaba este domingo, 28 de julio, en los JJOO de París con un claro objetivo: convertirse en campeona olímpica por segunda vez tras su triunfo en Río 2016. Hay que recordar que en los de Tokio no pudo participar porque estaba gravemente lesionada.
La jugadora onubense comenzaba el torneo con muy buenas sensaciones imponiéndose a la suiza Jenjira Stadelmann en dos sets (21-11 y 21-19). Durante unos minutos, la princesa Leonor y la infanta Sofía animaban a la jugadora y le deseaban 'buena suerte' para lo que restaba de torneo. Esperemos que regrese a España con una nueva medalla olímpica.
Carolina Marín tiene motivos de sobra para celebrar este verano. Sin irnos muy lejos, este domingo es su cumpleaños y la onubense ha cumplido 32 años. Cada 15 de junio celebra una vuelta más al sol y recuerda con cariño y orgullo todos los logros que ha alcanzado en el último curso deportivo. No faltará la anual fiesta con sus familiares y amigos más cercanos, y una publicación en sus redes compartiendo el momento de felicidad que está viviendo en todos los sentidos.
Acaba de volver a las pistas de bádminton después de 9 meses de recuperación de su lesión. Todos recuerdan cómo se rompió la rodilla izquierda a tal sólo 11 puntos de ganar el oro olímpico en París en agosto.
En las últimas semanas ha agrandado su lista de victorias (fuera de la pista). Ha recibido un doctorado honoris causa en la Universidad de Huelva. En mayo se renombró al palacio de los deportes de su ciudad natal con el nombre de la deportista y se pintó en la fachada un mural honorífico con su rostro. Dentro del curso también se cuenta el Premio Princesa de Asturias de los Deportes que recibió en octubre.
Reflexiones Finales
Todas estas buenas noticas acompañan su regreso a la competición y la intensidad física a la que ha estado acostumbrada.
Parece que esta fecha es providencial, pero en ninguno de estos casos se ha ganado el podio sin esfuerzo.
En su tiempo libre, le gusta viajar y disfrutar del mar y la playa. También es una apasionada de los animales. Le encanta la música y es fan de Manuel Carrasco.
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