Cómo Dar Leche Materna en Vasito: Guía Detallada

29.11.2025

El mejor envase para dar leche materna al bebé son, sin duda, los pechos de su madre. Pero por diversas circunstancias puede ser necesario dar leche materna extraída o artificial al bebé. Hay muchos motivos por los que una madre se puede ver en la necesidad de dar esa leche extra a su bebé:

  • En caso de separación madre-bebé
  • Si la madre o el bebé están enfermos
  • Bebés prematuros que necesitan una ayuda extra para crecer
  • Bebés “bellos durmientes” que pese a poder mamar prefieren dormir a comer.

El primer recipiente en el que pensamos para suplementar a un bebé es un biberón. Actualmente existe un gran debate sobre si las tetinas causan o no la llamada “confusión tetina-pezón”. Se afirma que las tetinas no tienen porqué crear interferencias en la succión del bebé, pero lo cierto es que el pecho y la tetina se succionan de manera diferente.

Los bebés deben realizar una compleja coreografía para extraer la leche del pecho, no es que les sea más fácil tomar un biberón, es que llegan a no saber qué tienen que hacer con la lengua, dónde la tienen que colocar y cómo la deben mover... Otro de los inconvenientes de suplementar con biberón, y que puede perturbar la lactancia materna, es la saciedad inmediata que éste causa al bebé.

Cuando un bebé toma la leche en biberón suele recibir una gran cantidad de leche en poco tiempo, cosa que no pasa con el pecho. Poner una tetina en la boca de un bebé es una lotería y no sabes lo que puede llegar a pasar. Y aunque parezca imposible hay muchas opciones que podemos valorar si nuestro bebé necesita leche extra.

Hay que saber que cada método de suplementación es diferente y se ajusta a unas necesidades concretas. Y aunque parezca imposible hay muchas opciones que podemos valorar si nuestro bebé necesita leche extra.

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Opciones para Suplementar al Bebé

Además del biberón, existen otras alternativas para suplementar al bebé. Cada método tiene sus particularidades y se adapta a diferentes necesidades:

Método Kassing

Si se quiere dar la leche en biberón la mejor forma y la más segura para hacerlo es como os decía el llamado método Kassing. Esta técnica para dar la leche en biberón permite que el bebé tome la leche de una manera más fisiológica que con la técnica habitual. Es muy simple, se puede utilizar el biberón (recipiente) habitual sólo nos hace falta:

  • Una tetina larga (2cm) y lo más blanda posible. (la tetina Calma sirve)
  • Dar el biberón lo más horizontal posible para conseguir que el bebé lo tome poco a poco.

Jeringa-Dedo

Sólo necesitamos una jeringa sin aguja. El volumen de la jeringa se puede adecuar a la edad del bebé. Cuanto más mayor sea el bebé, mayor será el volumen de la jeringa. De esta manera evitaremos tener que cargarla una y otra vez.

Colocaremos el dedo meñique (con la palma de la mano hacia arriba) en el punto donde finaliza el paladar duro y empieza el blando. Esperaremos a que el bebé empiece a succionar para pulsar el émbolo de la jeringa. Iremos presionando poco a poco el émbolo, siguiendo el ritmo de succión del bebé. Si deja de succionar no apretaremos.

Este método es ideal para los niños que presentan dificultad de succión o niños que tienen una succión inmadura, pues les ayuda a colocar la lengua de manera correcta. Es muy útil para ofrecer pequeñas cantidades de calostro o si tenemos un bebé demasiado dormilón que tiene dificultades para conseguir una toma satisfactoria.

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Este método es también ideal para bebés que necesitan reaprender a succionar, para bebés a los que hay que suplementar algunas veces al día o para ofrecer pequeñas cantidades de calostro o leche.

Vaso

Es un método usado habitualmente para alimentar a bebés prematuros. Se puede usar un vaso de plástico o los típicos de cortado de las cafeterías. El vaso se sitúa en la parte superior del labio, no en la comisura inferior como hacemos los adultos.

Hay que ir muy despacio y dejar que el bebé lame la leche. No hay que verter nunca la leche en la boca del niño pues podría atragantarse o aspirar la leche. Es un método que requiere paciencia y templanza porque se suele derramar leche. Ideal para bebés pequeños a los que hay que dar un poco de calostro o leche extra o para bebés de más de 6 meses que ya tienen un buen control corporal.

Cuchara

Podemos utilizar cualquier cuchara de tamaño pequeño. Es un buen método, pero hay que ir poco a poco con los niños pequeños porque se pueden atragantar y además se suelen cansar. Como con el vaso hay que esperar a que ellos saquen la lengua y no hay que verter la leche dentro de su boca. Hay que tener paciencia.

Ideal para bebés que sólo requieren ser suplementados unos días o para ofrecer pequeñas cantidades de calostro.

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Vaso de Inicio

Los vasos de inicio tienen un pitorro (duro o blando) en la parte superior de la que el bebé puede succionar. Se puede sacar la válvula inferior para facilitar la salida de la leche y volver a colocarla cuando el niño aprenda a succionar del adaptador del vaso.

Va muy bien para niños de 4 a 6 meses que empiezan a coger ellos solitos el vaso y no aceptan la tetina. Como en el Método Kassing hay que colocar el vaso lo más horizontal posible. Para bebés mayores que no aceptan la tetina también se puede usar como recipiente una botella de agua con pitorro de las que se venden en los supermercados.

Relactador

Para poder usar un relactador es básico que el bebé quiera succionar el pecho. Para un bebé que rechaza el pecho o que tiene un agarre deficiente, éste no es un buen método. El relactador permite aumentar la producción de leche de la madre, ya que el bebé succiona el pezón a la vez que se le suplementa leche materna o artificial. Y permite hacer dos cosas a la vez, lo que ahorra tiempo a la hora de suplementar al bebé. En ocasiones puede resultar muy práctico para animar a un bebé a volver a mamar.

No suele ser un buen método para las salidas fuera del hogar. Y hay que tener cuidado que el bebé no succione sólo de la sonda por lo que conviene ir pinzándola durante la toma para que el niño realice movimientos de succión en el pecho.

Biberón Cuchara

Recipiente en forma de biberón que tiene una cuchara en la punta en lugar de una tetina. Combina la facilidad de volumen que da el biberón con la ventaja de no ofrecer modificaciones en la succión. Como con la cuchara y el vaso hay que tener un buen pulso y dejar que el bebé lama la cuchara.

Consideraciones al Elegir un Método de Suplementación

Cuando el bebé no mama directamente del pecho o si necesita suplementos de leche extraída o leche de fórmula, a los padres les asalta la duda de cómo suplementar. En ocasiones, los métodos que utilizamos para dar leche extraída o de fórmula al bebé, puede generarle confusión de manera que cuando intente coger el pecho, no consiga extraer la leche. Por tanto, debemos encontrar un sistema de alimentación que evite interferencias con la lactancia y además sea “compatible con la vida”.

Hay sistemas muy respetuosos con la lactancia que necesitan de muchas manos o mucho tiempo para poder ser utilizados. A la hora de elegir un método de suplementación, vamos a tener en cuenta nuestros objetivos y en función de ellos, actuaremos.

  • Alimentar al bebé. Por encima de todo, esto es lo más importante.
  • La facilidad de uso y limpieza.
  • Debemos evaluar el posible estrés en el bebé al alimentarse. Si el flujo es demasiado rápido el bebé puede mostrar inquietud y dificultad para comer, llegando incluso a rechazar el método. El estrés en el bebé lo valoraremos mediante la observación.
  • El método que se elija debe asegurar una ingesta suficiente en 20-30 minutos como máximo.
  • Debemos valorar si es para corto o largo plazo.
  • Debemos tener en cuenta las preferencias maternas, que no tienen por qué ser lo que elegiríamos nosotros. Nuestras prioridades (salvo la de alimentar al bebé) no tienen por qué estar en el mismo orden que las de los padres.
  • El personal que vaya a enseñar a los padres el uso del suplementador debe estar entrenado y familiarizado con el método elegido.

Todos los sistemas tienen ventajas y desventajas. Debemos tenerlas en cuenta para poder explicárselas a los padres de forma que ellos puedan elegir.

Alimentación con Cucharilla

Alimentar con cucharilla puede servir los primeros días para administrar el calostro, ya que nos va a servir bien para pequeñas cantidades. Administrar la leche con cucharilla más allá de 5 o 10 ml puede resultar agotador. Es útil en bebés adormilados en los primeros días y que no cogen el pecho. Existe en el mercado un biberón cuchara que puede servir cuando la cantidad que queremos suplementar es mayor de 5 o 10 ml. Habrá que pensar bien si merece la pena el gasto teniendo en cuenta que la cuchara la planteamos para suplementación a corto plazo.

Alimentación con Vasito

Al igual que la cucharilla, es muy pasivo. Por ello, es válido para los primeros días o para suplementos puntuales mientras continúa mamando. Para este tipo de alimentación nos servirá cualquier vaso pequeño de plástico o vidrio que esté limpio.

La técnica consiste en colocar al bebé bien sujeto (especialmente los brazos) sentado en posición vertical y se le ofrece el vasito mediado de leche. Para sujetarlo puede servir envolverlo en una toalla. Colocamos el vaso en las comisuras y lo inclinamos de forma que la leche quede justo al borde sin llegar a caer. El bebé es quien extraerá la leche utilizando la lengua. Nosotros solo tenemos que sujetar el vaso para que la leche se mantenga en el borde. No vamos a echar leche dentro de la boca. La parte negativa es que es fácil que se caiga leche y se desperdicie una cantidad importante.

Alimentación con Jeringa

La jeringa sola, como sistema de alimentación, al igual que la cucharilla y el vasito, está indicada en el periodo neonatal. La técnica de administración consiste en introducir el cono de la jeringa por la comisura de los labios e ir introduciendo muy, muy lentamente la leche en dirección a la cara interior de la mejilla.

Alimentación con Succión al Dedo

Podríamos decir que es una mejora de la alimentación con jeringa. Consiste en utilizar la jeringa para suplementar mientras se le da a succionar el dedo. También ejercita los músculos linguales y se puede utilizar para reeducar la succión, haciendo masaje circular en la parte posterior de la lengua, justo debajo de la mandíbula, cuando queremos que succione.

Cuando el bebé realiza una succión bien hecha, obtiene leche. Existe en el mercado un alimentador de dedo hecho de silicona que se conecta a una jeringuilla con conexión luer. En los hospitales encontraremos cánulas y jeringuillas con conexión Enfit. Otra opción es utilizar una sonda de nutrición o de aspiración del 5 o menor, y una jeringuilla. Hay que tener en cuenta que, si la jeringa que utilizamos es de las especiales de nutrición, la sonda también deberá ser de alimentación para que puedan encajar las conexiones Enfit. Si la sonda de la que disponemos es de aspiración, la jeringa debe ser con conexión Luer.

Consideraciones para la Alimentación con Succión al Dedo

  • Para realizar la alimentación con succión al dedo es muy importante una buena higiene de manos haciendo énfasis en las uñas que deben estar cortas.
  • El dedo de elección para dar a succionar debe ser un dedo grande, no el meñique.
  • Se debe colocar la punta de la sonda encima del dedo o en un lateral, de forma que no sobresalga de la largura del dedo, y se fija con un esparadrapo de papel.
  • Es importante asegurar la velocidad del flujo al esfuerzo o capacidad del niño para evitar estrés o atragantamiento.
  • Lo ideal es que sea el bebé quien succione y mueva el émbolo de la jeringa introduciendo así la leche, pero no siempre ocurre, sobre todo en bebés prematuros con poca capacidad para hacer vacío. En esos casos, le ayudaremos empujando el émbolo cuando está succionando. Si no succiona, no lo haremos, ya que debe aprender que primero tiene que succionar para que salga la leche. Si no, tratará de hacer lo mismo en el pecho.
  • Debemos vigilar signos de disconfort en el bebé mientras toma el suplemento. Los ojos extremadamente abiertos o los dedos abiertos y en tensión pueden ser signos de que no está cómodo comiendo. La cara del bebé debe parecer relajada mientras come.

Cuando la cantidad con la que vamos a suplementar es grande no debemos aumentar el tamaño de la jeringa ya que una mayor de 20 cc hace difícil controlar la cantidad que administramos y el bebé no puede mover el émbolo por sí mismo. Para que la toma sea fluida, puede ser útil dejar preparadas las distintas jeringas para poder hacer el cambio sin extraer la sonda de la boca del bebé de forma ágil.

Otra posibilidad sería sustituir la jeringa por un tarro en el que se inserte el extremo de la sonda. En este caso, es el bebé el que debe extraer la leche. Este sistema es protector de la lactancia si se realiza bien, aunque, si el bebé es capaz de coger el pecho, la succión al dedo no sería el sistema más indicado. En ese caso la suplementación debería realizarse colocando la sonda directamente en el pecho.

Suplementación Directamente al Pecho

Cuando el bebé es capaz de succionar del pecho, pero no toma toda la leche que necesita estaría indicado suplementar, en vez de al dedo, al pecho. Existen modelos comercializados en el mercado de diferentes marcas en los que el recipiente se cuelga del cuello de forma que puedes variar la altura para facilitar o dificultar la salida de la leche en función de las necesidades del bebé.

Consideraciones para la Suplementación al Pecho

  • El extremo de la sonda se debe colocar en el lateral del pezón, sin que sobresalga de la punta de este.
  • Puede estar colocada en el lateral o en la parte inferior del pecho, de manera que cuando el bebé hace el enganche, la sonda queda o bien entre la lengua y el pecho o en la comisura.
  • Algunos bebés pueden encontrar extraña la sonda al hacer el agarre y rechazarla. En esos casos, se podría permitir al bebé enganchar el pecho libremente y cuando ya esté mamando, introduciríamos la sonda por la comisura

Este es un sistema de suplementación que requiere práctica. A algunas mujeres les resulta complicado utilizarlo y les lleva varios intentos conseguir que funcione de forma adecuada. En ocasiones, especialmente cuando la producción del pecho es poca, puede ocurrir que el bebé se quede sólo con la sonda en la boca y succione de ella en vez del pecho. Eso no nos interesa en absoluto ya que el agarre y el vacío no se hacen de la forma adecuada.

Consejos Finales

La realidad de muchas lactancias maternas de gemelos es que los inicios pueden ser un poco complicados, y por eso algunas necesitan ser suplementadas para asegurar las calorías que necesitan los bebés para crecer y desarrollarse a un ritmo aceptable.

Para conseguir que puedan beber la leche y no se atraganten, en primer lugar el bebé debe estar sentado. Se le acercará el vasito o la cuchara en el labio superior, para permitir así que el bebé vaya lamiendo la leche. Es importante señalar que en bebés pequeños no se debe verter NUNCA la leche dentro de la boca ya que el bebé puede atragantarse o aspirar la leche.

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