¿De dónde nacen los ácaros? Ciclo de vida y control
Los ácaros son una subclase de arácnidos diminutos que no se ven a simple vista, pero con los que convivimos en nuestro día a día. La mayoría de los ácaros no son visibles al ojo humano y alcanzan unas pocas décimas de milímetros de longitud; así, los ácaros del polvo doméstico miden entre 0,2 y 0,5 mm.
Dentro de la familia de los ácaros se pueden encontrar muchas especies diferentes, entre los que se incluyen los ácaros del polvo, que son aquellos que nacen del polvo casero, ya que contiene un conjunto de sustancias y residuos producidos por nosotros mismos y por el ambiente que hacen que aparezcan este tipo de insectos. A priori estos ácaros del polvo o ácaros domésticos son inofensivos, pero una elevada acumulación de los mismos puede llegar a provocar alergias y dificultades respiratorias en algunas personas.
Ciclo de vida de los ácaros
El ciclo vital de los ácaros depredadores consta de cinco fases de desarrollo: huevo, larva, protoninfa, deutoninfa y adulto. Cada ácaro puede poner de 20 a 50 huevos, y producir una nueva generación, aproximadamente, cada 21 días. De este modo los ácaros, vivos y muertos, pueden encontrarse por centenares en cada gramo de polvo doméstico, en especial en el colchón, la almohada y la ropa de cama.
Los ácaros depredadores ponen sus huevos cerca de zonas infestadas de plagas. Las larvas tienen tres pares de patas. Dependiendo de la especie de ácaro depredador, las larvas son activas o inactivas. Una vez que la larva ha mudado a la fase protoninfa (con cuatro pares de patas), comienza a alimentarse inmediatamente. Durante las fases protoninfa, deutoninfa y adulta, los ácaros se alimentan casi continuamente.
Acaros del polvo
El ciclo de vida del huevo hasta un ácaro adulto dura 30 días. Cada ácaro hembra fértil puede hacer crecer la población cada 4 semanas a 25 a 30.
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¿Dónde viven los ácaros del polvo?
Pues dentro de las casas, en lugares templados y con cierta humedad. Tu cama, el lugar favorito de los ácaros para vivir. Cómo hemos dicho anteriormente, no se ven a simple vista, por lo que puedes estar durmiendo en tu cama sin saber qué tu colchón tiene millones de ácaros.
Dentro de las casas los ácaros se han aislado en las sábanas, almohadas, alfombras, cortinas, muebles blandos, peluches y colchones. Los sofás y sobre todo los colchones constituyen un excelente microhábitat para la fauna acarina ya que, dada la profundidad de su relleno, retienen mucha humedad, proporcionándoles los tres factores que necesitan para su óptimo desarrollo: calor (procedente de la transpiración del que duerme) y comida (escamas de piel humana).
¿Cómo puedes averiguar si tienes ácaros en tu cama?
- Alergia: si padeces de alergia, los síntomas se intensificarán cuando estés en la cama.
- Eczemas: puede que al levantarte por la mañana tengas algunas zonas del cuello y de la cara con eczemas o sarpullidos.
Tipos de ácaros
De ácaros comunes existen en Europa más de 2.000 especies. En el mundo se estiman en 500.000. Todos son parientes de las arañas. Su acción sobre las personas varía según las especies.
En España destacan por su presencia los siguientes:
- Acarus siro
- Tyrophagus putrescentiae
- Lepidoglyphus destructor
Algunos tipos de ácaros:
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- Acarus siro (Acaro de los granos): Se encuentra en todo tipo de granos, especialmente en situaciones de humedad y en alimentos con moho, pueden causar sarpullido de intensidad media pues no chupan sangre.
- Thyrophagus ssp (Acaro del jamón y del queso): Dentro de esta familia de Tiroglifidos, encontramos varias especies como: Thyrophagus castellanii, Thyrophagus putrescentiae y Thyrophagus longior. Residente la mayoría de veces en alimentos de alto contenido proteico en fase de degradación.
- Glyciphagus domesticus (Acaro domestico común o ácaro del hogar): De la familia de los Glifacidos, son muy parecidos a los que se encuentran en los comestibles, pero bajo una lupa pueden diferenciarse por los largos pelos de la cola, requieren un grado alto de humedad, se alimentan de hongos y se pueden encontrar en falsos techos de fibra o falsos techos metálicos con aislamientos de fibra, además de en fibras vegetales de relleno de sofás, almohadas, etc. otro ácaro de esta familia bastante común es el Lepidoglyphus destructor. Se le adjudica las afecciones de asma bronquial y rinoconjuntivitis.
- Ácaro blanco (Polyphagotarsonemus latus): Está presente en las regiones tropicales y en las regiones de clima templado lo está en los invernaderos. El ácaro blanco tiene una gran variedad de plantas hospedantes, especialmente pimiento, pero también berenjena, tomate y pepino. Además, también afecta a muchos cultivos ornamentales, como azalea, begonia, gerbera y ciclamen.
Los ácaros y las alergias
La reacción alérgica del paciente es ocasionada por el huevo y las heces del ácaro. Las heces fecales son tan livianas y minúsculas, que al recibir los falsos techos corrientes de aire, caminar sobre la alfombra, al pasar la aspiradora o al sacudir la cama, son lanzadas al aire inmediatamente y al respirar estas partículas una persona alérgica, se desencadena la reacción que todos conocemos.
La sensibilización a alérgenos presentes en el interior de las viviendas es más importante para el desarrollo de asma que la sensibilización a alérgenos de exterior. Los síntomas de la alergia a los ácaros son, en la mayoría de los casos, de tipo respiratorio: rinitis y asma.
En el caso de la rinitis el paciente sufre episodios, preferentemente matutinos al levantarse de la cama, de estornudos en salva (más de 10 estornudos consecutivos), picor nasal, hidrorrea copiosa (goteo nasal) y congestión nasal intensa. Estos síntomas suelen ceder al abandonar el domicilio para reaparecer por la noche al acostarse, o cuando manipula grandes cantidades de polvo.
Aproximadamente un 30 % de estos pacientes puede presentar también síntomas de asma que se manifiestan en forma de accesos de tos, opresión torácica, sibilancias e intolerancia al ejercicio físico o a la risa.
¿Cómo evitar la proliferación de ácaros?
Una de las maneras mas sencillas de evitar que el número de ácaros aumente es crear un ambiente poco confortable para su subsistencia y reproducción. A los ácaros les encanta la humedad, los climas templados y con una buena fuente de alimento cerca.
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Medidas preventivas
- Abre bien la ventana al despertarte para que la habitación se ventile correctamente.
- Es importante que la humedad de la habitación se encuentre siempre por debajo del 50%, ya que ésta contribuye a la proliferación de los ácaros.
- La cama también debe airearse y, para ello, debes dejarla abierta durante un buen rato. Espera al menos una hora y asegúrate de que el colchón y la almohada están otra vez fríos y no ha acumulado todo el calor.
- Cambiar y lavar la ropa de cama es algo imprescindible en los hábitos de higiene personal y doméstica. En las sábanas se acumulan restos de piel muerta, que sirve de alimento para los ácaros. Además, durante la noche las sábanas puedes absorber otros fluidos corporales que desprende el cuerpo como el sudor, la saliva, la sangre o la orina. Cambia las sábanas y la funda del colchón y de la almohada una vez a la semana.
- Colocar un protector de colchón también te ayudará a controlar el número de ácaros. Además, las fundas y protectores se pueden colocar y lavar con mucha facilidad, eliminado los ácaros que queden en ellos.
- Haz limpieza regular, eliminado polvo de estanterías, de la ropa y sobre todo de alfombras o moquetas. Cuando vayamos a limpiar el polvo, una forma efectiva de hacerlo es utilizando un trapo húmedo pasándolo por la superficie sin levantarlo.
- También te recomendamos que reduzcas la decoración al mínimos, así habrá menos zonas donde pueda acumularse el polvo y por ende los ácaros. Abraza la decoración minimalista.
Limpieza especial del colchón
El bicarbonato puede ser tu aliado para deshacerte de los ácaros en tu colchón. Para limpiarlo, tan solo tienes que espolvorear bicarbonato mezclado con unas gotas de aceites esenciales por todo el colchón descubierto. Uno de los aceites más recomendados es el aceite del árbol del té, ya que se trata de un desinfectante natural.
Lo ideal sería colocar el colchón al sol, en un lugar aireado. Una vez colocado hay que esparcir la mezcla por el colchón y dejarla reposar durante una o dos horas. Después habrá que darle la vuelta y repetirlo por la otra cara. Si en el colchón hay alguna mancha, incide echando un poco más de la mezcla de bicarbonato en esa zona.
Una vez que hayas dejado actuar la mezcla, pasa la aspiradora eliminado el exceso de bicarbonato. De esta manera los ácaros se irán con el aspirado. Repite todo el proceso por la otra cara del colchón.
Ácaros depredadores para el control de plagas
Los ácaros depredadores son artrópodos beneficiosos utilizados en el control de plagas para gestionar y reducir las poblaciones de plagas dañinas en diversos entornos de agricultura y horticultura. Estos diminutos artrópodos son enemigos naturales de muchos ácaros e insectos que se alimentan de plantas, como la araña roja, la mosca blanca y los trips.
Se sabe que los ácaros depredadores controlan diversas plagas, como arañas rojas, trips, mosca blanca y mosquitos de los hongos. Cuando se introducen en un entorno infestado de plagas, buscan activamente a sus presas. Una vez localizadas sus plagas objetivo, los ácaros depredadores se alimentan de ellas perforando el cuerpo de su presa y extrayendo sus fluidos corporales, causándoles la muerte.
A medida que los ácaros depredadores se alimentan de las plagas, también se reproducen rápidamente, dando lugar a un aumento de la población de ácaros beneficiosos. Este crecimiento de la población aumenta aún más su capacidad de control de plagas. Debido al desarrollo de su población, los ácaros depredadores no sólo reducen las poblaciones de plagas existentes, sino que también actúan como elemento disuasorio para futuras infestaciones.
Beneficios de usar ácaros depredadores
- Objetivo de precisión: Los ácaros depredadores tienen una notable capacidad para localizar y depredar especies de plagas específicas, minimizando los daños a los organismos no objetivo.
- Gestión resistente de plagas: Los ácaros depredadores pueden crear una población en el cultivo y controlar plagas durante un largo periodo de tiempo.
- Reducción de la dependencia de los plaguicidas: La integración de ácaros depredadores puede conducir a una reducción del uso de plaguicidas químicos, disminuyendo así la huella ecológica de las operaciones hortícolas y agrícolas.
- Gestión de la resistencia: Al diversificar las estrategias de gestión de plagas, los ácaros depredadores pueden ayudar a reducir el desarrollo de resistencia de las plagas a los tratamientos químicos.
- Fomento de la biodiversidad: La introducción de ácaros depredadores favorece la biodiversidad al minimizar las alteraciones del ecosistema local por el uso de plaguicidas químicos.
- Facilidad de uso e integración : Los ácaros depredadores pueden utilizarse en combinación con otros organismos beneficiosos, constituyendo la base de muchos sistemas de gestión integrada de plagas.
Uso de ácaros depredadores
Utilizar ácaros depredadores para el control de plagas implica varios pasos clave:
- Identificación de la plaga: En primer lugar, identifique la especie concreta de plaga que infesta sus plantas. Los distintos ácaros depredadores son eficaces contra diferentes plagas, por lo que conocer la plaga objetivo es crucial. La exploración es esencial para saber dónde está la plaga, la gravedad de la infestación y para identificarla.
- Seleccione el ácaro depredador adecuado: Elija la especie adecuada de ácaro depredador que se alimente de la plaga identificada. Consulte con un asesor o proveedor de Koppert si no está seguro.
- Momento De Aplicación: El momento de aplicación es esencial y depende de factores como la presencia de plagas, su densidad, el tipo de cultivos y las condiciones ambientales.
- Cantidad: Determine la cantidad apropiada de ácaros depredadores necesarios basándose en factores como el tamaño de su cultivo y la gravedad de la infestación de plagas.
- Distribución: Existen varios métodos para distribuir los ácaros depredadores. Puede espolvorearlos directamente sobre las plantas afectadas, utilizar sobres de liberación lenta o emplear aplicadores especializados como dispositivos de soplado, dependiendo de sus preferencias y del tipo de cultivos.
- Vigilancia: Supervise periódicamente las poblaciones de plagas y ácaros depredadores para evaluar la eficacia del control biológico. Si es necesario, ajuste la dosis de liberación.
- Condiciones Ambientales: Mantenga unas condiciones ambientales óptimas para los ácaros depredadores. Estas condiciones suelen incluir rangos de humedad y temperatura adecuados para su actividad.
- Evite o controle el uso de plaguicidas: Abstenerse de utilizar simultáneamente plaguicidas químicos, ya que pueden perjudicar tanto a las poblaciones de plagas como a las de ácaros depredadores. Si es necesaria una intervención química, compruebe primero los efectos secundarios de los plaguicidas sobre el ácaro depredador consultando nuestra aplicación Efectos Secundarios.
- Utilice alimentos alternativos si es necesario: Los ácaros depredadores generalistas pueden complementarse con alimentos alternativos, como Nutari y Nutemia, para sobrevivir y crear una población.
- Repita según sea necesario: Dependiendo de la gravedad del problema de plagas, pueden ser necesarias varias sueltas de ácaros depredadores. Siga las recomendaciones de su asesor de cultivos en cuanto a la frecuencia de las sueltas.
Tabla resumen de ácaros depredadores y plagas que controlan
| Ácaro depredador | Plagas que controla |
|---|---|
| Phytoseiulus persimilis (Spidex) | Arañas rojas |
| Neoseiulus californicus (Spical) | Arañas rojas |
| Neoseiulus cucumeris (Thripex) | Trips |
| Amblyseius andersoni (Anso-Mite) | Trips |
| Macrocheles robustulus (Macro-Mite) | Mosquitos del hongo |
| Stratiolaelaps scimitus (Entomite-M) | Mosquitos del hongo |
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