Del Pecho al Biberón: Guía para una Transición Exitosa
Aunque la alimentación con biberón y la lactancia son dos experiencias completamente diferentes, ambas son formas perfectamente saludables de alimentar a tu bebé. La alimentación con biberón será naturalmente diferente de la lactancia materna, pero existen maneras de dar a tu bebé un biberón que pueden ayudarte a imitar la experiencia de la lactancia materna.
Comprendiendo el Rechazo al Biberón
El rechazo al biberón es real. No todos los bebés lo experimentan, así que puede que tengas suerte. Si tu bebé rechaza el biberón, es una reacción normal. Un bebé que rechaza el biberón puede hacerte perder rápidamente los nervios. Pero debes permanecer lo más tranquila posible. Ten en cuenta que tu bebé no se va a morir de hambre.
Preparación y Temperatura Adecuada
Poco importa si alimentas a tu bebé con fórmula o con leche materna, pero debes asegurarte de calentarla lo más cerca posible de la temperatura de la leche materna. Como norma general, la leche materna se encuentra a 32 grados centígrados aprox. La diferencia de temperatura entre la leche del biberón y la materna puede ocasionar malestar y rechazo en el recién nacido. Para evitar este escenario, se aconseja calentar previamente el biberón, hasta igualar su temperatura con la leche del pecho de la progenitora. La verdad es que de esta forma será más difícil saber si es la temperatura adecuada o no. Aunque siempre puedes experimentar hasta encontrar la temperatura adecuada para tu bebé.
La Importancia de Elegir el Biberón Correcto
Tomarse el tiempo para encontrar un biberón adecuado para la lactancia materna puede ahorrarte a ti y a tu bebé muchos disgustos. El biberón elegido desempeña un papel clave en la eficacia del destete. De todos sus elementos, la tetina es sin duda el más importante, al estar en contacto con la cavidad oral del pequeño.
Tetinas Anatómicas
En neonatología, se recomienda el uso de tetinas anatómicas, es decir, que reproduzcan fielmente el pezón de la madre y disminuyan la sensación de extrañeza o rechazo en los primeros compases. Cuando investigues en este ámbito, también querrás fijarte en si una marca expresa que también tiene un sabor y/o una textura similares a los de la leche materna. Sin embargo, es importante recordar que cada marca tiene su propio caudal. La elección de una tetina de flujo más rápido puede liberar la leche demasiado rápido para un bebé amamantado normalmente.
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Técnicas para una Alimentación Similar a la Lactancia Materna
Este enfoque de la alimentación con biberón con tu bebé le proporcionará una experiencia similar a la de la lactancia materna. Casi todos los bebés amamantados toman leche de ambos pechos. A continuación, tómate unos minutos para hacerle eructar y dale la segunda mitad de su biberón mientras lo sostienes con el brazo contrario. Pasa la tetina del biberón a lo largo de la boca de tu bebé, y luego deja que succione la tetina durante un minuto sin tomar leche. Dale 20-30 segundos de toma de pecho continua, y luego inclina el biberón para darle un descanso al bebé (mientras dejas que la tetina toque la boca de tu bebé.) El bebé empezará a chupar de nuevo cuando esté listo - es entonces cuando vuelves a inclinar el biberón hacia delante para darle más leche.
El Rol del Padre en la Transición
Su función es primordial: encarna la independencia y la apertura al mundo. Por tanto, le corresponde facilitar la separación tanto física como simbólica de la madre y el niño. Asumiendo su rol de tercero entre ambos, equilibra una relación madre/hijo que podría acabar resultando demasiado exclusiva. En el momento de dejar de dar el pecho, desempeña un papel de regulador, de acompañante y de consolador para que la familia -y, en su caso, la relación con los hermanos- se abra camino en esta nueva etapa clave.
¿Cuándo Hacer la Transición?
No existe un momento ideal, todo depende de cada caso. Debes reincorporarte pronto al trabajo, tu pareja quiere colaborar en la alimentación del bebé, tienes que tomar medicamentos incompatibles con la lactancia materna... Dejar de dar el pecho de forma parcial o total es una decisión de pareja. Cuanto antes se prevea el paso de la leche materna a la leche infantil, mejor será la transición. La reincorporación al trabajo es un buen periodo para hacerlo. Lo iniciaremos alrededor de quince días antes para tener tiempo de habituarnos a las nuevas costumbres.
Transición Progresiva
Algunos bebés aceptan fácilmente esta transición hacia la autonomía; otros, no tanto. El secreto es proceder progresiva y lentamente al cambio. Puede parecer inútil, pero ayuda a explicarle al niño lo que pasa: "ahora vas a comer como los niños grandes", "mamá estará siempre contigo"...
Cómo Proceder
Durante varios días, sustituye primero la toma menos abundante por un biberón (idealmente de tu propia leche materna); posteriormente, aumenta poco a poco la cadencia conservando la toma de leche materna de la noche, tan nutritiva como tranquilizante. Posteriormente, cambia los biberones de leche materna por biberones de leche infantil (escogida según los consejos del pediatra) y altérnalos con el pecho.
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Se trata de una lactancia mixta sin sobresaltos que acabará por permitir dejar la lactancia materna de forma definitiva. Si el bebé se niega en redondo a beber de la tetina, cambia de modelo de tetina y prueba diferentes velocidades de salida hasta encontrar la que mejor se adapte a sus necesidades. Si no hay nada que hacer, porque el niño llora mucho y reclama el pecho, no pierdas los nervios, es normal.
Lactancia Mixta
¿Sabes qué es la lactancia mixta? Hablamos de lactancia mixta cuando el bebé toma pecho y leche de fórmula. Para facilitar al bebé el cambio a esta nueva forma de alimentación, se puede empezar por sustituir solo una toma única por leche de fórmula. Además, para que funcione, hay que asegurarse de que el bebé ya sabe cómo mamar y de que la producción de leche es suficiente. Teniendo en cuenta que a mayor demanda, más leche produce el cuerpo, se aconseja mantener como mínimo 2 o 3 tomas diarias para que el cuerpo siga produciendo leche. La lactancia mixta debe introducirse suavemente.
Consejos Adicionales
- Mantén la cercanía: Aunque pueda parecer obvio, siempre es aconsejable que mantengamos al bebé cerca cuando le demos la leche de fórmula. La idea es que las tomas de fórmula se parezcan todo lo posible a las de pecho. Así, madre y bebé deben estar cerca y mantener el contacto visual y físico mientras el bebé come.
- Dale la leche despacio: Es responsabilidad de los padres darle la leche despacio para que tenga tiempo de notar las señales de saciedad que va a recibir cuando se haya llenado.
- Ofrece el pecho después del biberón: Si al terminar la toma de biberón le puedes ofrecer el pecho al bebé le estarás ayudando a comprender que la saciedad proviene del pecho y no del biberón.
- Escoge el mejor momento para el bebé: Lo importante es hacerlo cuando el pequeño esté receptivo, contento y relajado, no cuando tenga demasiada hambre ni cuando esté pasando algún problema de salud pasajero.
- Relájate, observa a tu bebé y vive el momento: Es importante que vosotros también estéis relajados a la hora de darle el biberón. No le metas prisa, deja que pruebe y que haga las pausas necesarias, igual que sucedía cuando le dabas el pecho.
Advertencia Importante
La leche materna es la mejor nutrición para los lactantes. La decisión de suspender la lactancia materna puede ser difícil de revertir y la incorporación de la alimentación parcial con biberón puede reducir la producción de leche materna. Cualquier error en el seguimiento de las indicaciones de preparación puede ser perjudicial para la salud del bebé. Los padres deben recibir siempre el asesoramiento de un profesional sanitario independiente sobre la alimentación de su bebé.
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