Síntomas del Día de Alta Fertilidad: Una Guía Completa
La ovulación es una fase crucial del ciclo menstrual que indica el comienzo de los días fértiles de una mujer. En este artículo, exploraremos los síntomas de ovulación más habituales y cómo identificarlos para optimizar las posibilidades de embarazo.
¿Cuándo se Ovula?
Toda mujer nace con aproximadamente 400.000 óvulos, de los cuales, a los 35 años, le quedarán unos 25.000 en promedio. Cada día se pierden unos 1.500 óvulos debido al proceso natural de envejecimiento del ovario, y esta pérdida se intensifica a partir de dicha edad. La ovulación es el proceso mediante el cual el ovario libera un óvulo maduro, el cual puede ser fertilizado entre las 12 y las 36 horas posteriores a su liberación.
Los espermatozoides pueden permanecer viables en las glándulas del cuello del útero hasta cinco días después de la eyaculación durante las relaciones sexuales. Por lo tanto, lo ideal es que cuando el óvulo sea liberado del ovario, haya espermatozoides presentes en las trompas de Falopio. Estas trompas, gracias a sus fimbrias, envuelven al ovario y capturan el óvulo recién expulsado, favoreciendo el encuentro de ambos gametos en su interior.
En un ciclo menstrual promedio de unos 28 días, la ovulación suele ocurrir aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual. Sin embargo, en la mayoría de las mujeres, la ovulación puede variar, produciéndose desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la mitad del ciclo menstrual.
Síntomas de la Ovulación
Es importante tener en cuenta que estos síntomas son orientativos y no todas las mujeres experimentan lo mismo durante estos días. Los signos y síntomas de la ovulación más comunes son:
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- Cambio en la calidad del flujo vaginal: Justo antes de la ovulación, el flujo vaginal es transparente, mucoso y filante. En la segunda fase del ciclo menstrual, el moco es más espeso, pastoso y menos abundante.
- Alteración en la temperatura corporal basal: La temperatura corporal en reposo aumenta levemente durante la ovulación.
- Incremento de la hormona LH: Puede detectarse en la orina mediante los kits de ovulación.
La ovulación es el proceso por el cual el ovario libera un óvulo maduro. Este proceso se corresponde con una de las etapas del ciclo menstrual de la mujer, la cual es desencadenada por acción de las hormonas sexuales. La ovulación marca los días fértiles de la mujer, ya que es en este momento cuando podrá tener lugar la concepción al mantener relaciones sexuales sin protección. Normalmente, la fase de ovulación ocurre entre el día 13 y 15 del ciclo menstrual, aunque puede haber diferencias en cada ciclo o incluso que no haya ovulación.
Signos y Síntomas Detallados
A continuación, se detallan los síntomas más comunes asociados a la ovulación:
- Aumento del flujo vaginal: El flujo se vuelve más espeso, elástico y transparente, facilitando el encuentro del espermatozoide con el óvulo.
- Cambios emocionales: Alteraciones hormonales pueden provocar cambios emocionales.
- Dolor abdominal y lumbar: Similares a los de la menstruación, debido a la apertura del folículo y la irritación del peritoneo.
- Aumento de la temperatura basal: La temperatura corporal en reposo aumenta ligeramente.
- Dolor o mayor sensibilidad en las mamas.
- Retención de líquidos: Puede causar un ligero aumento de peso y volumen.
- Aumento del deseo sexual: La líbido aumenta, propiciando las relaciones sexuales en el momento de la liberación del óvulo.
Otros síntomas
- Cambios de humor: Se pueden experimentar cambios de humor repentinos.
- Temperatura corporal elevada: La temperatura corporal puede aumentar entre 0,4ºC y 1ºC.
¿Cuál es el Mejor Momento para el Embarazo?
Cuando una mujer está buscando un bebé, se observa con mayor detenimiento y busca en su cuerpo posibles cambios o síntomas que le ayuden a saber si está embarazada.
La mayor probabilidad de quedar embarazada se sitúa en una ventana de unos seis días: los cinco días anteriores a que se libere el óvulo desde la trompa de Falopio y el día de la ovulación en sí mismo. En general, la probabilidad de embarazo coincide con el día anterior a la ovulación y el día de la ovulación, pero esto varía según una serie de parámetros.
El momento más recomendable para concebir es el mismo día de la ovulación. La mayoría de las mujeres ovularán de nuevo alrededor del día 14 en un ciclo de 28 días. Pero, como sabemos, los ciclos no son perfectos y regulares en la mayoría de las mujeres.
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Métodos para Calcular los Días Fértiles
- Temperatura Basal del Cuerpo: Registrar la temperatura corporal durante todo el ciclo menstrual. Un aumento de temperatura indica la ovulación.
- Test en Orina: Mide los niveles de LH en orina. Se recomienda realizarlo cada 12 horas y evitar la primera orina de la mañana.
- Moco Cervical: Observar los cambios en el flujo vaginal. Durante los días del periodo ovulatorio, se produce más cantidad de moco cervical, que es claro y tiene una textura resbaladiza, parecida a la clara de huevo.
Ovulación y Fertilidad
Partiendo de la variabilidad en el momento de la ovulación, en cada mujer y en cada ciclo, es aconsejable buscar la gestación sin atender exhaustivamente a los cambios de nuestro cuerpo. Hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, como las que tienen síndrome de ovarios poliquísticos. Precisamente en estos casos, en los que hay ciclos muy largos a veces de más de 40 días, es evidente que controlar la temperatura basal o usar los kits para detectar el momento del pico de la hormona LH es una tarea muy ardua e improductiva, y lo único que conseguimos es estar pendientes de algo que no podemos controlar. Por ello, lo importante es que haya relaciones sexuales con frecuencia, del orden de 2-3 veces por semana.
Si, como se ha señalado, el espermatozoide permanece cerca de cinco días por término medio en las criptas glandulares del cuello de útero, las posibilidades de que haya espermatozoides en las trompas en el momento de la ovulación serán bastantes altas.
Teniendo en cuenta que la fertilidad natural mensual de la mujer es de un 20% a los 20 años y de un 5% a los 40, no es difícil adivinar que en los primeros meses de búsqueda de gestación no se consiga el embarazo, incluso en las parejas que no poseen ningún problema de fertilidad y mucho menos conforme aumenta la edad de la mujer. De hecho, el 80% de las mujeres jóvenes quedará gestante en el primer año y el 90% a los 2 años.
Es por esa razón que se aconseja estudiar a la pareja a partir del primer año de relaciones frecuentes y sin protección y, a mayor edad, hay que consultar antes si no hay embarazo.
Relación de la Ovulación con el Embarazo
Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja.
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Otra situación muy común es la opuesta es despreocuparse y esperar durante muchos años a conseguir el embarazo deseado, sin solicitar consulta a un profesional.
En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida.
Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años nos consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos. Pues bien, los profesionales instamos a las pacientes desde muy jóvenes a tener los hijos en el mejor momento para ellas, que es entre los 18 y los 35 años. Como en muchos casos no es posible, es importante conocer todas las opciones para poder ser madres cuando podamos asumirlo.
Para explicar un poco mejor a qué se debe que a determinadas edades tener reglas no es sinónimo de fertilidad, hay que señalar que en las primeras etapas de la vida de la mujer que ya ha tenido su desarrollo sexual (11-15 años) lo mismo que en las últimas etapas de la perimenopausia (desde los 45 a los 50 años), no se producen ovulaciones óptimas para la consecución de un embarazo.
En el primer caso, por inmadurez del eje hipotálamo hipófiso gonadal y en la perimenopausia, por un agotamiento de la reserva y un envejecimiento de los ovocitos presentes en la mujer.
Tristemente, conforme aumenta la edad de la mujer, los óvulos presentan anomalías genéticas y aunque dieran lugar a un embarazo, las probabilidades de que el embrión tenga una cromosomopatía (Síndrome de Down, por ejemplo) son muy altas.
Los óvulos de una chica de 20 años pueden presentar anomalías cromosómicas en un 2%, y un 20% cuando tienen 40 años. Igualmente, las posibilidades de abortar son muy altas conforme aumenta la edad de la mujer: del orden de más del 40% de las gestaciones cuando la mujer tiene más de 40 años.
Todo ello nos lleva a insistir en que toda mujer debe consultar a su ginecólogo para que la asesore sobre cuándo es el momento de buscar un embarazo y a las opciones para retrasar la maternidad, a través de la congelación de óvulos, por ejemplo.
Un control del momento de la ovulación, en muchos casos, no ayuda y es contraproducente, así que relájate en tu búsqueda de hijos y cuéntale tu caso a tu ginecólogo de confianza.
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