Aborto Legal: Información Detallada y Consideraciones Médicas
El aborto, sea seguro o no, es algo común en todo el mundo: durante el período 2010-2014, aproximadamente uno de cada cuatro embarazos terminó en un aborto provocado.
Aborto No Seguro: Una Emergencia Médica
Según lo define la Organización Mundial de la Salud, el aborto no seguro es un procedimiento para interrumpir un embarazo no deseado que es llevado a cabo ya sea por personas que carecen de las habilidades necesarias o en un entorno carente de estándares médicos mínimos.
Alrededor del 45% de los abortos en el mundo se consideran no seguros, y más de 22.000 mujeres y niñas mueren cada año después de someterse a un procedimiento en tales condiciones, según el informe del Instituto Guttmacher publicado en 2018.
Mientras tanto, el volumen de complicaciones posaborto es enorme: se estima que, cada año, siete millones de mujeres y niñas ingresan en el hospital por estas razones. Algunas quedarán permanentemente incapacitadas y otras nunca podrán engendrar un niño. Sin embargo, desconocemos las cifras reales, porque muchas mujeres y niñas no se atreven a pedir atención médica o no pueden hacerlo.
En algunos hospitales donde trabajamos, hasta el 30% de las complicaciones obstétricas pueden deberse a un aborto no seguro.
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La mujer o la niña puede haber consultado a alguien no cualificado o haber intentado abortar por sí misma. Puede haber recurrido a métodos peligrosos como introducir barras afiladas por la vagina y el cuello uterino hasta el útero; ingerir sustancias tóxicas como el cloro; insertar preparaciones de hierbas en la vagina; e infligir daños como golpear el abdomen. Muchos ni siquiera son efectivos, pero pueden dejar un daño duradero.
Para aquellas que usan estos métodos no seguros, las consecuencias potencialmente mortales incluyen hemorragia grave, sepsis (infección general grave), envenenamiento, perforación uterina o daño a otros órganos internos. Las mujeres que llegan a las urgencias de los hospitales en estas condiciones pueden necesitar una transfusión de sangre, una cirugía de reparación mayor o una histerectomía (la extirpación completa e irreversible del útero).
Juicio Moral y Vergüenza
Puede haber tanta vergüenza y estigma asociados a las circunstancias que crearon el embarazo no deseado como al aborto en sí.
La mayoría de las mujeres ya han pensado en sus opciones y han tomado la decisión antes de buscar atención. Algunas mujeres pueden pedir más información antes de decidir. En estas situaciones, nuestro papel es escuchar y proporcionar el apoyo e información adecuados, respetando su decisión sin juzgarla o influenciarla.
La consulta con un profesional capacitado también garantiza que la mujer comprenda los riesgos y beneficios de un aborto, sepa lo que experimentará durante el proceso y tenga la oportunidad de hacer preguntas.
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Limitaciones Legales al Aborto
El hecho de que el aborto sea ilegal en la mayoría de los países todavía es una preocupación. La evidencia es clara: la cifra de abortos cambia poco cuando hay restricciones legales. En cambio, donde el aborto está más restringido, es más probable que sea no seguro. Donde el aborto es legal y hay servicios seguros disponibles, las muertes y la discapacidad a causa del aborto se reducen considerablemente.
Alentados por la evidencia, algunos países han reconsiderado sus leyes.
Barreras en el Sistema Sanitario
La liberalización y la despenalización del aborto son, por lo tanto, pasos importantes, pero no garantizan la disponibilidad de servicios de aborto seguro. Muchos sistemas de salud responden al cambio con lentitud y cierta inconsistencia.
Las barreras pueden ser burocráticas. En Atenas (Grecia), donde ayudamos a los migrantes, solicitantes de asilo y refugiados a acceder a abortos seguros en el sistema de salud pública, las mujeres tienen una lista de espera de más de cuatro semanas solo para tener su primera consulta. Siguen más consultas con más profesionales de la salud, especialmente médicos. Algunas pacientes enfrentan obstáculos adicionales, ya que no llevaban la tarjeta de la seguridad social o iban a consulta sin un traductor.
Simplificar el Acceso para las Pacientes
La interrupción del embarazo es un acto médico seguro y eficaz, que generalmente se realiza con pastillas (aborto farmacológico) o mediante una intervención menor bajo anestesia local (aspiración manual endouterina). Ambos métodos son menos arriesgados que una inyección de penicilina.
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El aborto farmacológico requiere dos medicamentos (mifepristona y misoprostol) y un total de cinco pastillas. A menudo es el método preferido por las mujeres, ya que es menos invasivo y puede iniciarse como paciente ambulatoria y completarse en la privacidad de la propia casa.
Los médicos no son necesarios para proporcionar estos servicios; las matronas y el personal de enfermería también pueden proporcionarlos en hospitales y centros de salud por igual, siempre y cuando tengan la capacitación adecuada.
Que el Aborto Sea Seguro
Los servicios de aborto seguro constituyen de hecho un paquete de servicios de salud esenciales: control de las complicaciones posaborto, interrupción segura del embarazo y suministro de anticonceptivos. Estos servicios deben ser oportunos, confiables, confidenciales, cualificados y compasivos. Deben ser proporcionados por personas que hayan sido debidamente capacitadas.
La anticoncepción y los servicios de aborto seguro van de la mano en la estrategia para reducir los embarazos no deseados, los abortos no seguros y las muertes maternas. Aumentar el acceso a la anticoncepción moderna es esencial para reducir los embarazos no deseados y los subsiguientes abortos o nacimientos no planeados. Sin embargo, la anticoncepción sola no es suficiente como solución.
Trabajamos con nuestro personal, con las comunidades, con los Departamentos y Ministerios de Salud y con otros proveedores de atención médica no gubernamentales para mejorar el acceso a los anticonceptivos, la atención posterior al aborto y la interrupción segura del embarazo para las mujeres y las niñas que no tienen acceso a la atención médica o se encuentran atrapadas en crisis humanitarias.
Métodos de Aborto Provocado
Los métodos de aborto provocado se suelen dividir entre los que utilizan productos químicos (hasta la séptima semana de gestación) y los que suponen una intervención quirúrgica (a partir de la octava semana de embarazo). Entre los productos químicos que más se utilizan en España están la píldora «EllaOne», la RU-486, las prostaglandinas y el Cytotec. Estos métodos de aborto se suelen llevar a cabo cuando el embarazo es de 4 a 7 semanas.
Productos Químicos
- La «EllaOne»: Es un producto con efectos similares a la RU-486. Este producto es un antagonista de la progesterona y se utiliza con forma de abortar hasta 5 días después de la relación sexual.
- La RU-486: Es un producto que bloquea la hormona progesterona de la madre. Se utiliza como método para abortar en embarazos de 4 7 semanas, y provoca que el embrión ya implantado se desprenda por una alteración endometrial y vascular, produciendo su muerte y en ocasiones la expulsión de los restos abortivos acompañados de una hemorragia.
Pasadas 48 horas tras haberse administrado la píldora RU-486, tienes que pasar una revisión médica para confirmar si se ha expulsado entero, si no tendrán que administrarte un medicamento llamado Cytotec que te ayudará a expulsar los restos del aborto que queden dentro del útero. Posiblemente te den un sedante para disminuir los síntomas.
Las complicaciones que se pueden producir en este método de aborto es que la hemorragia de expulsión sea demasiado intensa.
Se administra este fármaco para dilatar el cuello del útero y provocar contracciones. Como no actúa directamente sobre el feto, puede ocurrir que sea expulsado antes de morir y nace vivo, lo cual se considera una ‘complicación’.
Métodos de Aborto por Intervención Quirúrgica
Los métodos de aborto por intervención quirúrgica se llevan a cabo a partir de la semana 8 de gestación, incluso antes, a partir de la 5ª semana de gestación. Los métodos más habituales son los siguientes:
- Succión: El 85% de los abortos en el mundo se llevan a cabo por este método en el primer trimestre del embarazo (hasta las 12 semanas). Se dilata el cuello del útero y se inserta un tubo hueco que tiene un borde afilado y está conectado a un potente aspirador que, mediante una fuerte succión, aspira el feto. Algunas complicaciones para la mujer son: infecciones, laceración o perforación del útero, trauma renal, embolias, trombosis, esterilidad.
- Dilatación y curetaje (D y C): Se utiliza a finales del primer trimestre o principios del segundo, cuando el feto ya es demasiado grande para ser extraído por succión. Este método de aborto es similar al de succión, pero esta vez se utiliza una cureta o cuchillo provisto de una cucharilla con una punta afilada con la cual se desprende todo el saco gestacional del útero con el fin de facilitar su extracción por el cuello del útero. Este procedimiento tiene más complicaciones que el método de succión.
- Dilatación y evacuación (D y E): Comúnmente utilizado como método abortivo cuando el segundo trimestre del embarazo está bien avanzado o durante el tercer trimestre. Se administran fármacos para la dilatación cervical, como las prostaglandinas. Una vez dilatado el cuello del útero se procede a la extracción fetal. Para ello en ocasiones son necesarias unas pinzas o tenacillas (tipo forceps) para extraer el cuerpo. La complicación más importante es cuando no se consigue extraer la cabeza, entonces deben ser más agresivos y fracturarla para facilitar su extracción. El hueso fracturado puede lesionar el útero y otras partes blandas de tu aparato genital. Este método tiene las mismas consecuencias para la mujer que los demás, pero es mucho más peligroso. Cuanto más avanzado esté el embarazo mayor es el riesgo de complicaciones y muerte para la mujer.
- Inyección salina: Este método se utiliza solamente después de las 16 semanas. El líquido amniótico que protege al feto es extraído y se inyecta en su lugar una solución salina concentrada. El feto ingiere esta solución que le produce la muerte por envenenamiento, deshidratación, hemorragia del cerebro y de otros órganos, y convulsiones. Esta solución salina produce graves quemaduras en la piel del feto. Unas horas más tarde, la madre comienza un ‘parto’ prematuro y da a luz. Algunas de las complicaciones de este tipo de aborto para la mujer son la ruptura del útero, embolismo pulmonar y peligrosos coágulos intra-vasculares.
- «D y X» o parto parcial: Este método de aborto se lleva a cabo durante el segundo o tercer trimestre del embarazo. El procedimiento es el siguiente: se introducen unos fórceps en el útero que, guiados por la ecografía, agarran los pies del feto y tiran de ellos hasta que la parte inferior de la cabeza está expuesta. Después se utilizan unas tijeras para abrir la base nucal, a través del cual se introduce un catéter para succionarle el cerebro. Una vez hecho esto, el cuerpo inerte del feto es ‘evacuado’. En algunas ocasiones se le decapita.
- Histerectomía u operación cesárea: Este procedimiento se lleva a cabo durante los últimos tres meses del embarazo. Consiste en realizar una cesárea, y extraer el feto. En ocasiones el feto nace vivo y tarda horas en morir, -se han documentado casos de más de 12 horas-.
Dolor Durante el Aborto
Sí, el aborto provocado te podría doler. En los abortos quirúrgicos te pueden poner anestesia total, en ese caso no te dolerá, aunque sentirás molestias después. Pero en la mayoría de los casos, el aborto se realiza con anestesia local que se inyecta a nivel del cuello del útero, que es la zona donde más duele porque hay que dilatarla. Sin embargo, el cuello uterino muchas veces no queda anestesiado y puedes notar cómo se realiza el legrado. Aunque sea sin dolor, no se elimina totalmente la sensación de la cirugía.
En palabras de una persona que ha pasado por ello: «La sensación es de que te vacían de cintura para abajo, como si te arrancaran los órganos». (Esperanza Puente, «Rompiendo el silencio. Testimonios de mujeres que han sufrido un aborto provocado»). Muchas mujeres describen sensaciones similares. El dolor es mayor si no se utiliza ningún tipo de anestesia.
El Impacto del Embarazo No Deseado y el Aborto No Seguro
El embarazo no deseado y el aborto no seguro tienen un grave impacto médico en las mujeres y las niñas en los muchos países de bajos recursos y afectados por conflictos en los que trabajamos. Sus familiares y amigos, cuidadores, incluido nuestro personal, y su comunidad en general también sienten las consecuencias.
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