Antonia San Juan: Biografía de una actriz polifacética

04.11.2025

Nacida en Las Palmas de Gran Canaria en 1961, Antonia San Juan se muda a Madrid a la edad de 19 años para probar suerte como actriz.

Inicios y trayectoria profesional

Sus primeros trabajos son como monologuista y actriz de teatro y su debut en la gran pantalla tiene lugar en 1997 en el conocido filme ‘Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí’.

Comienza a ser conocida para el gran público gracias a su papel de Agrado en la película de Pedro Almodóvar ‘Todo sobre mi madre’.

Si hablamos de Antonia San Juan a muchos se les viene a la mente a Estela Reynolds. El personaje mítico de la serie La que se avecina, con el que la actriz canaria ha conquistado a miles de espectadores con su carisma y una personalidad que nos dejaba con la boca abierta con sus diálogos y apariciones. Aunque en realidad, su trayectoria delante de los focos viene de mucho antes.

A lo largo de su carrera se dedica además al desarrollo de obras de teatro desde su propia productora. En su filmografía se encuentran títulos como ‘Manolito Gafotas’, ‘Asfalto’, ‘Amnesia’ o ‘La caja’, así como multitud de cortometrajes, la gran mayoría dirigidos por ella misma.

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Precisamente, fue en la premiere, donde pudimos verla en una de sus últimas apariciones.

A sus 63 años, Antonia San Juan se constituye como una de la actriz más reconocida dentro del panorama cinematográfico.

En su trayectoria, también ha recibido otros reconocimientos como su nominación al premio Goya como Mejor Actriz revelación por Todo sobre mi madre o en 2020 con su nominación al premio Feroz por El Hoyo como Mejor actriz de reparto.

Su debut fue en el año 1997 con la comedia Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí, aunque elevó su popularidad con el film de Pedro Almodóvar 'Todo sobre mi madre' en 1999. Desde entonces, le han seguido un largo listado de producciones que la han posicionado dentro del mundo cinematográfico con sus papeles en Del lado del verano, Hierro, El fantasma de la sauna o El Hoyo entre otros títulos.

Aunque también cuenta con una trayectoria como directora en varios cortometrajes como Te llevas la palma, Mela y sus hermanas o La China. No obstante, también ha optado por otro tipo de formatos como Mi Lucha, donde la actriz se puso en la piel de 15 personajes totalmente dispares.

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Entre sus proyectos más recientes está la serie ¿A Qué estás esperando?, una producción que cuenta con la participación de Atresmedia y que vio a la luz el pasado mes de octubre.

Vida personal

En lo que respecta a su lado más personal, se sabe que Luis Miguel Seguí ha sido uno de los hombres que ocupó el corazón de la actriz. El actor que interpretaba a Leo en La Que se Avecina, pero en realidad, su historia de amor viene de mucho antes cuando Antonia y Luis se conocieron en 1999 por amigos en común, tal y como reporta El Mundo.

Una relación que se consolidó en 2008 cuando dieron el 'sí quiero'. Sin embargo, en 2015, salieron las informaciones de su ruptura. Según fuentes cercanas de la pareja, tal y como recoge Diez minutos, no hubo "terceras personas", solo se produjo "por un desgaste que no han podido solucionar". No obstante, la expareja seguió trabajando conjuntamente para la comedia Lo malo de ser perfecto en septiembre de aquel año.

Sin embargo, en 2017, el destino de la actriz canaria cambió cuando el músico Yeyo Bayeyo apareció en su vida quien, también ha trabajado como compositor y cuenta con experiencia en musicales como Pesadilla antes de Navidad y El rey del merengue. Como curiosidad, la actriz canaria le saca 14 años de edad y apoda cariñosamente a su pareja como "mi pelúo".

Sus mascotas

De lo que se sabe de su vida privada, sabemos que Antonia San Juan no ha dudado de alardear de sus mascotas, que son sinónimo de buena compañía. Durante una entrevista en Mujer Hoy en 2017, contó más acerca de su pequeña manada: Teresa, Nina, Lula, y las hijas de esta, Laika y Dora. En lo que respecta a Teresa (yorkshire) confesó que "llegó con problemas. Es peculiar. Ella se acerca como para que la hagas carantoñas, pero hay que tener cuidado porque gruñe. Conmigo es muy cariñosa". Por su parte, el resto son chihuahuas. Entre los detalles de la convivencia entre ellas, sabemos que Laika y Dora "se quieren mucho, se besan, duermen juntas. Pero han creado una jerarquía entre ellas. Nina es la que manda".

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El éxito de 'Todo sobre mi madre'

Además de estar considerada como una de las mejores películas de Pedro Almodóvar, Todo sobre mi madre (1999) es la cinta que catapultó a Antonia San Juan a la fama. La actriz canaria interpretó en esa tragicomedia sobre el teatro de la vida a La Agrado, una prostituta trans que consigue integrarse socialmente al obtener trabajo como ayudante personal de una dama de las tablas. “Nunca somaticé el éxito de Todo sobre mi madre”, comentó una vez la propia San Juan. “Cuando llegamos a Cannes la mitad de las actrices se pusieron malas por los nervios. Yo no sabía lo que pasaba exactamente, así que me dejé llevar". Eso no quita que viviera con infinito orgullo el fenómeno de un filme que conquistó las taquillas de medio planeta y, entre muchos otros galardones, ganó el premio Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

Primeros años

Para San Juan, todo aquello fue algo así como el culmen de un sueño que tenía desde niña. Hija de una auxiliar de clínica y un cobrador de autobús, la autodidacta actriz de Las Palmas de Gran Canaria tuvo una infancia feliz, en la que no faltaron las cocinitas, los recortables y los juegos consistentes en hacer las voces de las muñecas con las que se entretenía. “Mis padres vivían separados y debía ser un sentimiento de culpa lo que les movía a atiborrarme de afecto, cariño y, sobre todo, mucha cosa material”, ha confesado. “Mi abuela, la madre de mi padre, era mi brújula. Me lo daba todo, me llevaba al colegio, me compraba la colonia,... Viví con ella hasta los 13 años, porque entonces se murió”.

Con 19 primaveras, dispuesta a probar suerte como actriz, San Juan se plantó en Madrid, donde empezó a trabajar en el teatro de la universidad y se presentó varias veces a los exámenes de la Escuela de Arte Dramático. Luego pasó una temporada haciendo monólogos de humor en bares y cafés-teatro. A veces, con la ilusión de comerse el mundo. Otras, teniendo que robar comida en un supermercado Día para poder alimentarse y pagar el alquiler a su casero. Curiosamente, nunca tuvo que recurrir a un empleo sin relación con la farándula, como la mayoría de los actores del país.

Durante aquellos primeros años en Madrid, San Juan llegó a vivir en la céntrica plaza de Olavide, donde compartió edificio con Verónica Forqué. Según relató, la desaparecida actriz fue su ángel de la guarda una vez que acabó en coma como consecuencia de una gasa que un cirujano se dejó dentro tras una operación de apendicitis: “Me tuvieron una semana yendo y viniendo del hospital, pero no sabían qué me pasaba, porque había que tener mucha pericia para dar con eso. Total, que al final fue ella la que me llevó a La Paz. Estuve en la UCI como 25 días. Mis padres vinieron a despedirse, estaba muy mal”.

Su suerte empezó a cambiar cuando en 1998 tuvo la oportunidad de hacer un casting, el único de su vida, para encarnar a un personaje bombón en la película número 13 de Almodóvar. “Luego fue cuando su secretario vino a verme al Candilejas”, ha explicado al respecto. “Lo primero que me dijo Pedro fue que yo no era lo que él buscaba, que me veía muy monja, muy para adentro, porque iba como muy discreta vestida y ni siquiera parecía que tuviera tetas. ‘Sí tengo’, le dije. Después de tres semanas de pruebas, prótesis y maquillajes, me dio el papel”. Su interpretación de La Agrado, con aquel espléndido monólogo donde presumía de operaciones estéticas y reivindicaba que “una mujer es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma”, le valió una nominación al Goya a mejor actriz revelación.

Tras 'Todo sobre mi madre'

Tras participar en Todo sobre mi madre, San Juan pudo abrir su propia productora para no tener que depender de la llamada de nadie. No en vano, en esa época se acostumbró a recibir ofertas para interpretar personajes similares al de La Agrado, pero ella optó por rechazarlas para no verse devorada por el encasillamiento. En 2007, dispuesta a ampliar horizontes, se convirtió en copropietaria del teatro Arlequín. La aventura acabaría al poco tiempo porque, en sus propias palabras, “llegó un momento en el que tenía que trabajar mucho fuera para poder pagar el alquiler del teatro” y se arruinó.

Sus cuentas empezaron a sanearse en 2009, cuando los hermanos Laura y Alberto Caballero le ofrecieron incorporarse al elenco de una de las series más exitosas de la televisión, La que se avecina, para dar vida en ella a Estela Reynolds. El personaje de esa excéntrica e inestable exactriz le brindó muchísima popularidad y, además, la acercó a una nueva generación de espectadores. Abandonó el proyecto en 2014, y no tardó en compartir con sus fans el verdadero motivo que la llevó a tomar esa decisión: “Cuando fui a hacer la quinta temporada de La que se avecina pedí más dinero, los responsables me dijeron que no y yo me fui, pero no hubo malos rollos”.

A partir de entonces, San Juan se puso manos a la obra, nunca mejor dicho, para levantar proyectos teatrales como Mi lucha, un espectáculo unipersonal en el que interpretaba a 15 mujeres diferentes para exponer las contradicciones de la sociedad actual, con el que recorrió el país. “Escribo para mí, dirijo, produzco… Así puedo hacer los personajes que nunca me ofrecen”, dejó claro una vez la actriz, que también ha dirigido dos largometrajes y siete cortos, uno de los cuales le granjeó una nueva nominación al Goya.

De vez en cuando se deja ver también en la gran pantalla. Sin ir más lejos, hace solo unos días se estrenó en cines La reina del convento, donde ella hace de madre superiora de un noviciado. Pero en una charla con AISGE se quejó de que los directores de casting siempre le ofrecen “papeles de carácter, de putas o de mujeres marginales. Se ríen cuando mis agentes les proponen que haga drama o algo de época. No me han visto en el teatro ni conocen mi carrera. Quien me ha visto en teatro sabe que puedo trabajar desde el mayor naturalismo el drama”. En otra ocasión apuntó que le costaría mucho vivir si le quitaran el teatro, puesto que ella trabaja “para que funcionen” sus órganos, y subirse a un escenario le da salud.

En lo que respecta a su vida personal, la actriz y empresaria de 62 años mantuvo una relación sentimental de más de quince años con el también actor Luis Miguel Seguí -estuvieron casados hasta 2015, aunque tras la separación siguieron trabajando juntos en su productora Trece Producciones-. “Suelo tener bastante vida social y, si puedo hacer pellas y escaparme de algún evento, lo hago”, ha asegurado. “Porque llega un momento en que no me apetece tanta vida social. Soy muy ordenada. No me gusta el alcohol. Y tengo muy buen humor todo el día, no soy nada variable.

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