San Juan Bautista: Origen, Vida y Legado

24.09.2025

Todas las celebraciones del 23 y 24 de junio vinculadas al solsticio han ocultado al protagonista de la onomástica, San Juan Bautista. Según la tradición cristiana, este santo nació seis meses antes que Jesús, de ahí que se celebre su nacimiento el 24 de junio. Se le considera precursor del mesías cristiano y su figura ha sido muy ampliamente tratada en la historia del arte. Es el cuarto personaje más representado en las obras del Museo del Prado, solo por detrás de Jesús, la Virgen y San José.

El Nacimiento de San Juan Bautista

Las madres de Jesús y Juan eran primas segundas y la tradición sitúa el nacimiento de Juan exactamente seis meses antes que el de su familiar lejano, por ello su onomástica se celebra el 24 de junio. En su obra Nacimiento de San Juan bautista (1635), Artemisia Gentileschi recrea ese momento desde una perspectiva íntima y muy femenina, con la madre agotada y parteras y asistentes que bañan al niño. Todo en esta escena rezuma realismo y naturalidad, la silla, las baldosas o los objetos transportan al espectador a un parto de la época. El magistral manejo de de luces y sombras pone el foco sobre el niño y el barreño y deja en la penumbra a la madre y al padre, el sacerdote Zacarías, que está escribiendo en un papel: nueve meses antes, un arcángel se había acercado a Zacarías para anunciarle el embarazo de su mujer y que debía llamar Juan al bebé.

La Relación entre Juan y Jesús

Aunque ningún episodio evangélico relata que Juan y Jesús se conocieran de niños -según la tradición, Jesús abandonó Judea al poco de nacer para escapar de la ira de Herodes- el tema de la relación entre ambos se hizo muy popular durante el Renacimiento. Proliferaron las composiciones denominadas Virgen con el Niño y San Juanito, que mostraban a la la virgen María con su hijo y el futuro bautista. En 1507, Rafael Sanzio pintó La bella jardinera que muestra a restos protagonistas sobre un paisaje natural que recuerda a las vistas de Leonardo da Vinci, completamente idílico a no ser por el perfil de la ciudad gótica que aporta un toque de realismo y sitúa la escena el siglo XVI .

Leonardo da Vinci abordó esta composición de una manera original a finales del siglo XV en dos de sus pinturas más famosas, conocidas con el nombre de La Virgen de las rocas, expuestas en el Museo del Louvre y en la National Gallery de Londres. Si bien mantuvo la disposición piramidal de los protagonistas, situando a la Virgen más elevada, añadió un nuevo personaje, un ángel, y ubicó la escena en un escenario cavernoso, un paisaje de tiempos remotos, anteriores al pecado original que que representaría la inmaculada concepción. También es especial el tratamiento de los personajes, que no tienen una actitud juguetona, sino simbólica: el pequeño Juanito está en una actitud orante ante el hijo de Dios, que a su vez, bendice con la mano derecha a su primo. Entre ambas versiones pueden detectarse sutiles diferencias, la primera en ser pintada (la de París) fue trasladada de madera a lienzo y esto, unido a técnicas de conservación deficientes, ha hecho que su estado de conservación sea peor.

La Misión de San Juan Bautista

La misión del Juan -según reveló el propio arcángel a Zacarías- era la de ser el profeta que anunciara la venida del Mesías. El bautista se convirtió así en un predicador ambulante, precursor, para la tradición cristiana del propio Jesucristo. Así, este asceta que vivía de forma austera fue representado como un desaliñado barbudo errante con un bastón, en referencia a su papel de "pastor" de los hombres, y vestido con unas humildes pieles con las que vagaba por el desierto.

Lea también: ¿De dónde es Juan del Val?

En el arte románico, la importancia de los símbolos era capital para transmitir el mensaje de la Iglesia cristiana a una sociedad en su gran mayoría analfabeta. Los feligreses podían reconocer a cada personaje por su apariencia y sus atributos, y el cordero se convirtió en el principal símbolo del santo. El Bosco llevó el mundo simbólico medieval a un nivel incomparable. San Juan Bautista en meditación es un retrato del santo barbudo con una mirada más melancólica que dura. Delante de él, el cordero que todo el mundo podía interpretar como símbolo de Jesucristo. La gran planta que comparte protagonismo con el santo tiene la función de ocultar la figura de un personaje orante, sin duda el comitente de la obra, eliminado en la versión definitiva.

Pero San Juan no siempre fue representado con aspecto desaseado. Diego Velázquez lo recreó como un joven imberbe apenas vestido con una túnica y su bastón como única pertenencia. A pesar de su título, San Juan Bautista en el desierto (1622), Velázquez situó al santo en lo que parece un vergel -tal vez sea un oasis-. El San Juan Bautista que ejecutó a inicios del siglo XVI, una de sus últimas obras, presenta al predicador como un joven de belleza ideal, perfectamente rasurado. Los expertos han destacado de esta pintura la maestría con la que están pintados los rizos, un detalle sumamente difícil de representar con naturalidad. Apenas puede distinguirse de quien se trata por los harapos de pieles que viste y el bastón que se intuye al fondo entre penumbras.

El Bautismo de Jesús y la Muerte de Juan

También ha sido ampliamente tratado el episodio por el que Juan toma su sobrenombre, el bautismo de Jesucristo en el río Jordán. Así lo recreó Verrocchio, con un San Juan perfectamente rasurado y vestido. Junto al Espíritu Santo que desciende en forma de paloma, destaca el ángel que mira la escena, pintado por Leonardo da Vinci, entonces un alumno de Verrocchio.

Otro de los grandes temas que dio la figura de san Juan Bautista a la historia fue su muerte, decapitado por capricho de Salomé hijastra de Herodes Antipas. Un siglo antes, Tiziano Velicello había abordado esta misma temática como un macabro bodegón, en el que el manjar servido al plato era la testa del desdichado predicador. Pero para escena onírica y terrorífica, la que imaginó en el siglo XIX Gustave Moreau en La aparición. Si San Juan Bautista se convirtió en el bueno de esta historia, la mala malísima fue Salomé.

San Juan Bautista: Preguntas y Respuestas

Según las propias palabras de Jesús, "no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista". Con él se cierra el Antiguo Testamento, siendo su vida y su misión la preparación de la llegada del Mesías y, por tanto del Nuevo Testamento. Pariente de Jesús, siendo hijo de Isabel y Zacarías, fue él mismo quien a petición del mismo Cristo le bautizaría. Y finalmente se fue haciendo pequeño para dejar paso a aquel a quien no se sentía digno de “desatarle la correa de su sandalia”, hasta que finalmente fuera asesinado siendo mártir de la verdad. Es el único santo, a excepción de la Virgen, del que se celebra su nacimiento (24 de junio) y su martirio (29 de agosto).

Lea también: Juan Carlos I: Orígenes

¿Cuál era la misión de Juan el Bautista?

Benedicto XVI durante el rezo del Ángelus el 24 de junio de 2012 habló de la misión del “pariente” del Señor. De este modo, explicaba el Pontífice alemán: “Con excepción de la Virgen María, el Bautista es el único santo del que la liturgia celebra el nacimiento, y lo hace porque está íntimamente vinculado con el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. De hecho, desde el vientre materno Juan es el precursor de Jesús: el ángel anuncia a María su concepción prodigiosa como una señal de que ‘para Dios nada hay imposible’, seis meses antes del gran prodigio que nos da la salvación, la unión de Dios con el hombre por obra del Espíritu Santo. Los cuatro Evangelios dan gran relieve a la figura de Juan el Bautista, como profeta que concluye el Antiguo Testamento e inaugura el Nuevo, identificando en Jesús de Nazaret al Mesías, al Consagrado del Señor. De hecho, será Jesús mismo quien hablará de Juan con estas palabras: ‘Este es de quien está escrito: ‘Yo envío a mi mensajero delante de ti, para que prepare tu camino ante ti. En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él’”. Y proseguía más adelante: “Cuando un día Jesús mismo, desde Nazaret, fue a ser bautizado, Juan al principio se negó, pero luego aceptó, y vio al Espíritu Santo posarse sobre Jesús y oyó la voz del Padre celestial que lo proclamaba su Hijo. Pero la misión del Bautista aún no estaba cumplida: poco tiempo después, se le pidió que precediera a Jesús también en la muerte violenta: Juan fue decapitado en la cárcel del rey Herodes, y así dio testimonio pleno del Cordero de Dios, al que antes había reconocido y señalado públicamente”.

¿Cómo era el bautismo que realizaba Juan el Bautista?

Durante una catequesis, el Papa Francisco se refería al tipo de bautismo de Juan el Bautista y la relación que tenía con Jesús. Así, señalaba que “el bautismo de Juan consistía en un rito penitencial, era signo de la voluntad de convertirse, de ser mejores, pidiendo perdón por los propios pecados. Realmente Jesús no lo necesitaba. De hecho, Juan Bautista trata de oponerse, pero Jesús insiste. ¿Por qué? Porque quiere estar con los pecadores: por eso se pone a la fila con ellos y cumple su mismo gesto. Lo hace con la actitud del pueblo, con su actitud [de la gente] que, como dice un himno litúrgico, se acercaba ‘desnuda el alma y desnudos los pies’. El alma desnuda, es decir, sin cubrir nada, así, pecador. Este es el gesto que hace Jesús, y baja al río para sumergirse en nuestra misma condición. Bautismo, de hecho, significa precisamente ‘inmersión’. En el primer día de su ministerio, Jesús nos ofrece así su ‘manifiesto programático’. Nos dice que Él no nos salva desde lo alto, con una decisión soberana o un acto de fuerza, un decreto, no: Él nos salva viniendo a nuestro encuentro y tomando consigo nuestros pecados.

¿Se celebran dos fiestas de San Juan Bautista?

La importancia de San Juan Bautista para la Iglesia es tal que en el Calendario romano es el único santo de quien se celebra tanto el nacimiento, el 24 de junio, seis meses después de la Anunciación, como la muerte que tuvo lugar a través del martirio, y que se celebra el 29 de agosto.

¿Por qué se celebra el nacimiento de San Juan Bautista?

No es nada común que la Iglesia celebre la fiesta de un santo, sino que suele ser la fecha de su muerte, su Dies natalis, o bien alguna fecha de especial relevancia en la vida del santo. Pero en la Iglesia únicamente se celebra la natividad de tres personas. Una es la de Jesucristo, el 25 de diciembre; la segunda es la de la Virgen María el 8 de septiembre; y, por último, la de San Juan Bautista, el 24 de junio. Con ello se pretende remarcar el papel fundamental de este santo y pariente de Jesús, que fue precursor de Cristo y preparó el camino para el Señor.

¿Quiénes son los padres de San Juan Bautista?

La Biblia deja clara constancia de la filiación de San Juan Bautista. Sus padres eran Isabel, pariente de la Virgen María, y Zacarías, sacerdote del templo de Jerusalén. De hecho, ambos abren el Evangelio de San Lucas: “Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad”. Los siguientes versículos narran el embarazo de Isabel y la Anunciación del Ángel a la Virgen, donde confirma el parentesco entre ambas, y por tanto, entre Jesús y Juan. “Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido en su vejez y este es el sexto mes de la que se decía que era estéril”, añade el Evangelio.

Lea también: El nacimiento de una estrella: Juan Miranda

¿Qué parentesco tienen Jesús y San Juan Bautista?

Jesús y Juan Bautista eran parientes aunque no sé sabe con exactitud qué tipo de parentesco podrían tener. San Lucas, en su evangelio, describe a Isabel, la madre de Juan, como “pariente” de María. En el Evangelio también se afirma que Isabel era de “edad avanzada” mientras que la Virgen era joven pues estaba desposada con José, lo que podría significar que Isabel fuera su tía, tía abuela u otro tipo de pariente.

¿Qué dijo Jesús de San Juan Bautista?

En los Evangelios la figura de Juan el Bautista tiene especial relevancia, pues además de relatarse su nacimiento y su martirio también se recogen las alabanzas de Jesús, concretamente en dos pasajes.

¿Qué dijo San Juan Bautista de Jesús?

A Juan el Bautista le seguían numerosos discípulos, pero cuando muchos creían que el quizás era el Mesías, dejó claro su papel y qué representaba Jesús: “Yo os bautizo con agua, pero está a punto de llegar el que es más fuerte que yo, a quien ni siquiera soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”. Y en el momento que Jesús fue a Juan para recibir este bautismo le dijo: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?”. Y Jesús le respondió: “Deja ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia”.

¿Qué relación tiene Juan el Bautista con Elías?

Los judíos pensaban que antes de la llegada del Mesías, Dios enviaría al profeta Elías. Así lo afirmaba el profeta Malaquías: “He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día de Yahveh, grande y terrible”. Y fue el mismo Jesús, el Mesías, el que dijo que Juan el Bautista sería ese Elías. Así, el Evangelio de Mateo recoge estas palabras de Jesús: “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Pues todos los profetas, lo mismo que la Ley hasta Juan profetizaron. Y, si queréis admitirlo, él es Elías, el que iba a venir”. En otro pasaje se dice: "Los discípulos le preguntaron: '¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?'. Él les contestó: 'Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos'".

¿Dónde vivió Juan el Bautista?

Según la tradición, Juan el Bautista habría nacido en Ain Karem, lugar en el que se ha identificado la casa de Isabel y Zacarías, pero la realidad es que la Escritura no cita el nombre de ninguna ciudad. Lo que sí dice tras la Anunciación es que María se fue a visitar a su prima Isabel “a la región montañosa, a una ciudad de Judá”. Posteriormente, San Lucas se refiere a la vida oculta del Bautista, del que dice que “el niño crecía y su espíritu se fortalecía y vivió en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel”. Más adelante, se afirma que fue en el “desierto” donde “fue dirigida la palabra de Dios a Juan”, y fue entonces cuando fue “por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados”.

¿Cómo murió San Juan Bautista?

La muerte de San Juan Bautista aparece relatada de manera detallada en el Evangelio de San Marcos: “Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: ‘No te está permitido tener la mujer de tu hermano’. Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto .Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: ‘Pídeme lo que quieras y te lo daré’. .Y le juró: ‘Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino’. Salió la muchacha y preguntó a su madre: ‘¿Qué voy a pedir?’ Y ella le dijo: ‘La cabeza de Juan el Bautista’. Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: ‘Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista’. El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura”.

¿Es mártir San Juan Bautista?

Aunque San Juan Bautista fue asesinado cuando Jesús todavía estaba vivo desde los primeros siglos del cristianismo se ha considerado al Bautista como mártir y se ha celebrado su martirio, cuya fiesta se sigue celebrando hoy. En una audiencia general, Benedicto XVI afirmaba: “El Bautista testimonia con la sangre su fidelidad a los mandamientos de Dios, sin ceder o retroceder, cumpliendo su misión hasta las últimas consecuencias. San Beda, monje del siglo IX, en sus Homilías dice así: ‘San Juan dio su vida por Cristo, aunque no se le ordenó negar a Jesucristo; sólo se le ordenó callar la verdad’. Así, al no callar la verdad, murió por Cristo, que es la Verdad. Precisamente por el amor a la verdad no admitió componendas y no tuvo miedo de dirigir palabras fuertes a quien había perdido el camino de Dios”. Siguiendo esta línea, el Papa Francisco también añadía que Juan Bautista no es un mártir de la fe, pues no se le pidió que renegara de ella, sino un mártir de la verdad.

Por ello, Benedicto también añadía que “el martirio de san Juan Bautista nos recuerda también a nosotros, cristianos de nuestro tiempo, que el amor a Cristo, a su Palabra, a la Verdad, no admite componendas.

tags: #donde #nacio #juan #bautista

Publicaciones populares: