Garbiñe Muguruza: Una Biografía de Éxito y Superación

29.10.2025

Garbiñe Muguruza es una tenista hispano-venezolana, mundialmente conocida por conseguir el Nº1 en la ATP. En su trayectoria, ha dejado una huella imborrable en el mundo del tenis. A continuación, exploraremos su vida, desde sus orígenes hasta su retiro, destacando sus logros más importantes y su vida personal.

Orígenes y Familia

Dice la leyenda que cuando pides un deseo y quieres que se convierta en realidad, no debes contárselo a nadie. Jose Antonio Muguruza, partió de su Azkoitia natal con 26 años a Venezuela para buscarse un futuro mejor. Creó una empresa del sector del metal donde fabrican piezas eléctricas con fin industrial. La madre de Garbiñe, Scarlet Blanco, nació en Guatire al norte del país. En su juventud intentó hacerse un hueco en el mundo del diseño de ropa; pero dejó aparcado ese sueño cuando en un guateque conoció a ese chico vasco, algo serio y bondadoso en su interior. Desde el primer baile supo que juntos compartirían una vida apasionante.

Nacida en Guatire (Venezuela), Garbiñe comenzó a jugar al tenis por culpa, en parte, de sus hermanos mayores, grandes aficionados a este deporte. “Toda nuestra familia adora el tenis, nuestra ilusión era que uno de los tres hermanos llegase a lo más alto”, afirmaba. A los niños les apuntaron en un Club Deportivo de Caracas donde podían jugar a béisbol, fútbol y tenis; este último sería el deporte elegido por los hermanos Muguruza.

Traslado a España y Formación

“Primero se fueron mis hermanos a Barcelona para formarse como tenistas. Yo me quedé en Caracas con mi ama. Lloraba todos los días porque yo también quería ir a Barcelona para cumplir mi sueño que no era otro que el de ser tenista como mis hermanos. Eran 11 y 10 años mayores que yo. Para mí eran mis ídolos”. Con tan sólo 6 años llega a la Bruguera Tennis Academy. Un centro de alto rendimiento para formar a tenistas jóvenes, donde practican este deporte y también pueden seguir con su formación académica. Allí tuvo de entrenadores a Alejo Mancisidor, Xavier Budó y Conchita Martínez entre otros y como compañeras a Carla Suárez, Anastasia Pavlyuchenkova, Nuria Llagostera y Pilar Domínguez con las que formaba parte del Grupo Elitia.

Al cumplir los seis años se vino a España, a una academia de tenis en Barcelona. “Nos asentamos allí para jugar al tenis. Todo era jugar al tenis. Pero no tuve que renunciar a nada. La vida profesional te lleva por un camino distinto, así que simplemente aceptas que tienes que hacer cosas diferentes al resto”, aclaraba. Garbiñe era cumplidora en el colegio. Iba por las tardes pero como ella misma reconoce las clases eran muy aburridas. Lo mejor era empezar el día jugando a tenis. Las 18 horas semanales entrenando se le hacían cortas. Comenzó ganando el Campeonato de España en categoría alevín, infantil y cadete.

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Mientras a ella se le daba bien esto de dar a una pelota con la raqueta, sus hermanos dejaron de jugar a tenis para dedicarse a sus carreras y ella tomaba el camino contrario. Al acabar el bachillerato dejó aparcados sus estudios para dedicarse en cuerpo y alma a la práctica del tenis. En casa estaban encantados por ello. Garbiñe significaba la última esperanza de que algún miembro de la familia pudiera dedicarse al tenis de manera profesional.

Ascenso al Profesionalismo

En 2010 Alejo Mancisidor se convierte en su entrenador. Comienza a ganar Torneos de la ITF (segunda categoría del tenis profesional). Llegan victorias en Vinaroz, Mallorca, Torrente, Montemoro-Novo. Luego en Cáceres y Benicarló de categoría superior. Donde se consagra es en el Torneo de Florida venciendo a Grace Min, que había ganado el año anterior el US Open en categoría junior. “Seguido me voy a Miami. Había recibido una invitación para jugar ese torneo a pesar de mi edad junior.

En 2013 inicia la temporada ganando su primer título WTA en dobles junto a Tita Torró en el Torneo de Hobart. Lo peor le esperaba después del Torneo de Wimbledon. Es operada del tobillo derecho por sufrir una osteocondritis disecante de astrágalo. «Una lesión es lo peor que nos puede pasar a las deportistas. Recuerdo que no lo podía soportar. Un día le llamé a mi entrenador, nos fuimos a la pista, me senté en una silla y él me tiraba las bolas de tenis para darles con la raqueta. Necesitaba tener la sensación de sentirme una tenista». Reaparece en Auckland llegando a cuartos y donde le elimina Venus Williams, que desde ese momento se iba a convertir en una inseparable compañera de viaje a lo largo de sus victorias y derrotas.

El 11 de enero de 2014 ganó su primer Torneo de la WTA en categoría individual. Fue en Hobart ante Klara Zakopalova por un claro 6-4 y 6-0. En la rueda de prensa posterior, Muguruza declaró: «Esto es increíble. Un regalo por todo el esfuerzo que he hecho. Tener talento puede que esté bien. El resto de la temporada la completa con muy buenas sensaciones y mejores resultados. Llega a cuartos en Roland Garros donde cae frente a Sharapova que a la postre sería la campeona; pero dejando por el camino a Serena Williams que defendía título.

Consolidación y Éxitos en Grand Slams

El año 2015 será el de su metamorfosis definitiva. Llega a la final de Wimbledon donde sucumbe ante Serena Williams por un doble 6-4. Al finalizar el encuentro, la americana le dijo a Garbiñe: «Tú algún año serás la campeona de este torneo». Lo que en ese momento desconocía la pequeña de las Williams, era que un día su presagio se iba a convertir en realidad. En octubre, Muguruza alcanza la final de Wuhan donde perdió ante la otra hermana Williams. En otoño Mancisidor deja de ser su entrenador. Él empezó a entrenarle cuando Garbiñe era una niña y le dejaba en un más que meritorio sexto puesto del ranking mundial. El lugar del hondarribitarra lo ocupa el francés Sam Sumyk que hasta entonces había entrenado entre otras a Victoria Azarenka con quien había logrado llegar al número 1. Este cambio fue determinante para que Muguruza pudiera recorrer la pequeña distancia que hay entre una de las mejores del mundo y la mejor.

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Tras dar el salto a la competición de élite, su cara y su nombre comenzaron a sonar con fuerza cuando llegó a la final de Wimbledon en el año 2016 y se hizo con su primer Grand Slam, el de Roland Garros. El 4 de junio de 2016 vence en la tierra batida de París a Serena Williams por un ajustado 7-5 y 6-4. Garbiñe recuerda cuando de niña veía a las hermanas Williams por televisión ganar Roland Garros. «Aita.

El 15 de julio de 2017 el presagio que Serena Williams tuvo en la final de Wimbledon de 2015, se hizo realidad. Garbi para los de su casa, gana el torneo británico ante Venus por un claro 7-5 y 6-0. Lo curioso de esta historia es que el entrenador de Muguruza no le acompañó en este torneo por estar de baja paternal.

Número 1 del Mundo

En septiembre de ese mismo año se coronó como la Nº1 del mundo , quinta tenista española, la segunda mujer, en conseguirlo después de Arantxa Sánchez Vicario . Desde lo más alto aseguraba: “Es cierto que al principio cuesta un poco, sobre todo organizarte y estar concentrada en lo primordial: jugar al tenis, estar sana. La gente quiere muchas cosas de ti, pero ya he aprendido a llevarlo. Creo. Además, es una posición fantástica en la que estar ”.

Garbiñe Muguruza, la tenista que desde niña soñaba con ser la mejor del mundo y un buen día lo logró; a su vez tuvo que cederlo a las pocas semanas, el 9 de octubre de 2017, el día después de su cumpleaños. “Cada vez que gano un torneo como Roland Garros o Wimbledon, los tacho de mi lista particular de cosas pendientes. Lo mismo ocurre con llegar al número 1. Nacida en Caracas; con doble nacionalidad pero representa a España, decisión que tardó en tomar 2 años. Uno de sus hermanos fue campeón de Venezuela y ella ha llegado a ser número 1.

El 20 de agosto de 2017 gana el que hasta el momento es su último torneo de la WTA. Pero llegará con triple regalo. El primero es el de la propia victoria en Cinccinati, lo segundo que era ante la número 1 del mundo, la rumana Simona Halep. La vida está llena de mensajes no escritos y muchas veces difíciles de comprender.

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Características y Estilo de Juego

Sobre su forma de jugar, describía: “ Tomo mucho riesgo. Quiero ser la responsable de ganar o de perder. Le voy a pegar fuerte al saque sin miedo al fracaso, quiero que esté en mis manos ese poder”. Recorre el mundo con su equipo formado por 5 personas. A pesar de estar siempre acompañada hay muchos momentos en los que se siente sola y en la madrugada tiene que llamar a su aita o a sus hermanos para pedirles por favor que cojan un avión y se presenten allí donde ella esté; en China, EE UU o en Rumanía. Es una joven de estos tiempos.

Le gusta cocinar, oficio que aprendió de su madre. Coqueta, alegre, competitiva y gran competidora. Antes de jugar se pone música cañera de David Guetta para animarse y entrar con buen pie en los partidos. Partidos que ella comienza cuando ambas jugadoras están compartiendo vestuario antes del inicio del partido. Les observa para intimidarles o no les mira para ignorarles. Garbiñe Muguruza ha vuelto al primer plano del tenis mundial. Aunque haya perdido la final del torneo de Doha frente a la checa Kvitova, ya está en el podium de la clasificación de la WTA.

Rutina y Preparación

La élite del deporte exige capacidad de entrega, trabajo y esfuerzo para un buen desarrollo del rendimiento deportivo. El principal objetivo de un deportista es el resultado, o lo que es lo mismo, la victoria o los títulos. Saber comer, descansar y divertirse. Eso influye en la forma física y psíquica y, por tanto, en el rendimiento deportivo. La vida del deportista no es sólo gloria o fracaso. Para llegar a un punto u otro entran en juego muchos conceptos que a veces se tienen, a veces se trabajan.

Lucha, compromiso, intensidad, vocación, sacrificio, ilusión, generosidad, responsabilidad, motivación, método, alma, esfuerzo, entrega, dedicación, convicción, afán de superación, coraje. Aquí entra en juego el cuerpo técnico de un deportista. El entrenador es una pieza clave en su camino hacia la excelencia. Garbiñe Muguruza levanta el trofeo que la acredita como campeona de Roland Garros 2016. El día a día de un deportista de élite conlleva, como hemos citado anteriormente, una buena y variada alimentación, en la que la ingesta de hidratos de carbono (pan, arroz, pasta o patatas) sea siempre precedida de un entrenamiento intenso.

Normalmente los entrenamientos duran entre 5 y 6 horas al día, divididos en sesiones de mañana y tarde. En el caso de la tenista española, realiza tanto preparación física como trabajo específico de tenis. Según el torneo que vaya a disputar, Muguruza suele comenzar a entrenar a media mañana con el objetivo de amoldarse a los horarios de competición (los torneos suelen comenzar a las 11:00 horas). La mejor tenista española del momento también busca tiempo en su día a día, especialmente tras los partidos, haya obtenido una victoria o una derrota, para visualizar vídeos y analizar el lenguaje corporal desarrollado en la pista, los puntos ganados o fallados, o los golpes ejecutados.

Pero el trabajo de un deportista de élite va más allá. A los entrenamientos y competiciones, hay que sumarles las numerosas horas de viaje, los eventos de cada torneo o externos, los compromisos publicitarios y la atención a los medios de comunicación.

Estilo y Moda

En cuestiones de estilo, Garbiñe es una apasionada de la moda. Siempre sale al campo con visera: “Es muy femenina pero es, además, un arma para intentar ver lo justo, ver sólo el campo y poder aislarte del estadio. Llevo ropa de Stella McCartney, me encanta. Hay unas locuras que dices: ‘¿Se puede jugar con eso?’, pero es increíble”, confesaba."Creo que hay mucha relación entre el tenis y la moda, es un deporte elegante, que permite jugar un poco más con la ropa que llevas, al menos en mi caso", reconocía durante sus 7 días/ 7 looks en vogue.es.

Fuera de la pista también se mantiene atenta a las tendencias. Su estilo es clásico y correcto, y el blanco es su color talismán. Para acudir a la cena en Guildhall y festejar su victoria en el campeonato de Wimbledon 2017 lució un vestido níveo de Alexander McQueen. Y para conmemorar el 30º aniversario de Vogue España escogió un diseño, también blanco, de Carolina Herrera.

Vida Personal y Aficiones

Más allá del tenis, Garbiñe es sumamente reservada con su vida privada. A pesar de su recelo, hoy se conocen algunos datos de su intimidad, mal que le pese a la nacida en Caracas, Venezuela. La tenista es hispano-venezolana porque su padre, José Antonio Muguruza, es vasco (Azcoitia, Guipúzcoa), y su madre, Scarlet Blanco, es venezolana. Garbiñe nació en Caracas porque su padre emigró en 1978 a Venezuela, donde conoció a su mujer. Cuando la deportista era pequeña, se mudaron a Guatire (Miranda), donde tanto ella como sus dos hermanos, Asier e Igor (11 y 10 años mayores que ella), comenzaron a jugar al tenis desde muy pequeños.

Desde que saltó a la fama, nunca se le había conocido pareja. Ella misma se ha referido a esto en alguna ocasión, alegando que no tenía «tiempo» para pensar en amores: «Tener vida social y estar dentro del mundo del deporte al máximo nivel es complicado. Sin embargo, el amor parece haber llegado al fin a su vida. En los últimos meses, se ha relacionado a Garbiñe con Arthur Borges, un joven alicantino relacionado con la industria de la moda de lujo y con firmas como Tom Ford y Giorgio Armani. Lo cierto es que la amistad especial de Garbiñe con Arthur no es sorpresiva, ya que la tenista es una aficionada al mundo de la moda desde siempre.

Sus numerosos títulos en el campo de juego y su imagen fuera, le han reportado muchos beneficios económicos. En concreto, según Forbes, en 2020 tuvo unas ganancias de 6,6 millones de dólares; en 2019 ganó 5,9 millones de dólares; y en 2018 diez millones. Desde luego, no le va nada mal. De hecho, desde hace casi cinco años, vive en uno de los lugares más exclusivos de Europa: en Ginebra, donde tiene una casa frente al Lago Leman. Viaja por todo el mundo pero siempre regresa a su hogar, que ha sido su templo de paz durante todo el confinamiento. Siente una conexión especial con África y ha escalado el Kilimanjaro, la montaña más grande de aquel continente misterioso, que tanta perspectiva, riqueza y realidad le ha regalado. Le gustaría participar en una de las expediciones de Edurne Pasaban o irse al Caribe a bucear.

Durante la pandemia retomó los estudios e hizo varios cursos, entre ellos uno de psicología por la Universidad John Hopkins. Cocinar la ayuda a relajarse -comparte recetas con su madre- y la música mueve su día. Forma parte de la familia de los Testimoniales de Rolex y es embajadora de la ONG Room to Read.

Reflexiones y Superación

«A mí me gusta pensar siempre en lo siguiente, en cómo puedo mejorar, aunque haya ganado algo. No me recreo. Pero es bueno que exista gente que me baje los pies al suelo y me diga: “Garbiñe, mañana empiezas de cero otra vez, no te plantees que ahora vas a ganar fácilmente”», dice quien ahora está enfrascada en su gran objetivo, que no es otro que recuperar el terreno perdido, el sitio que cedió. Ese lugar que un día fue suyo y ahora reclama con buenos argumentos. Muguruza continúa haciendo historia. Han sido días de reflexión. ¿Cómo logras pasar página?

Aprendes con el tiempo a que te afecte menos. Hay que superar los malos momentos, y cada uno tiene una manera de afrontarlo; eso es lo complicado del deporte, que debes aguantar y resistir y no dudar de ti misma. Tampoco soy una maga: para llegar a este estado vital, me han ayudado. ¿Y cómo entrenas tu cabeza? Trabajar en uno mismo requiere esfuerzo, paciencia y honestidad. Yo cuento con mi equipo, psicólogos y especialistas que me asisten para controlar mis emociones y pensamientos, sobre todo en la competición, donde quizá más salen a la vista. Ha sido un proceso largo, y sigo en ello. Es un trabajo que nunca se acaba. ¿Se aprende a sufrir menos con las derrotas?

Hay derrotas y derrotas. Lo que antes era más dramático, con la experiencia y la madurez, deja de serlo. Fuera del tenis, me gusta hacer actividades que me obliguen a no estar cómoda, como subir una montaña. ¿La has subido? Sí, en 2019 me fui a Tanzania a escalar el Kilimanjaro. Necesitaba limpiar mi mente, olvidarme un tiempo del tenis y reencontrarme conmigo misma. Era un reto personal. Quería probarme, saber de qué estoy hecha. Cuando voy a África, me siento en paz, no hay nada de superficialidad.

¿El reset te sirvió para iniciar una nueva etapa? Fue un profundo viaje introspectivo, no lo sabía ni mi madre. Éramos mis circunstancias y yo. Allí, a más de 5.000 metros de altitud y en medio del frío, con los vértigos, colgada en la roca, con desplomes de 300 metros a mis pies y mucho cansancio, obtuve un buen puñado de respuestas. Fue realmente duro. No recibes ningún reconocimiento, ningún premio, ninguna foto. Nada. Tuve la tentación de renunciar, pero seguí adelante. Superar ese desafío ha supuesto un gran impacto sobre mí. ¿Cómo te ayudó ese viaje catártico a redescubrirte?

Transformó mi actitud frente al sufrimiento. Fue un despertar que se resume en saber sufrir, saber ganar. ¿A qué miedos te enfrentas cada día? A los de trabajar, trabajar y trabajar sin saber cuándo voy a cosechar los frutos. Es una inversión constante para ver si saldrá algo algún día. No hay nada asegurado. «Antes todo me parecía una tragedia. Ahora voy aprendiendo a desdramatizar».

Retiro y Futuro

Garbiñe Muguruza anunció el pasado mes de abril que colgaba la raqueta. La española llevaba un año fuera de las pistas, mientras trataba de conectar de nuevo con el tenis. En este tiempo las cosas no han ido como esperaba. Tras malos resultados dijo adiós a su entrenadora, la leyenda española Conchita Martínez. Finalmente, esa conexión no se ha producido y Garbiñe Muguruza terminó diciendo adiós al tenis. Desde entonces, y más allá de su lugar en la pista, ha sabido ver el deporte desde una perspectiva más calmada.

Garbiñe Muguruza confirmó su retirada definitiva 446 días después de que disputara su último partido oficial profesional, contra la checa Linda Noskova, el 30 de enero de 2023. “A día de hoy no tengo ninguna intención. Mi plan ahora mismo es dormir, descansar, estar con los míos, recuperar tiempo perdido. Viajó a conocer la familia en Finlandia de su pareja, y próximo marido, Arthur Borges, visitó el pueblo de su padre, Azkoitia, donde una pista llevará su nombre. Enseñó, desde su casa de Ginebra, su pasión por la moda, el baile y la cocina, especialmente los postres. Garbiñe Muguruza, tras aunciar su retirada. Cerró la etapa del tenis, que abrazó a los 3 años.

“Con la vida que he tenido de viajes y de competición siempre ha sido difícil encontrar a una persona con quién compartir la vida, porque la nuestra es un tanto particular y como que le damos poca importancia a esta parte, pero estoy muy contenta de compartir con vosotros este momento porque es muy bonito y porque no solo hay que celebrar siempre los trofeos sino también este lado más humano de los deportistas”, nos dice Garbiñe Muguruza, en una nueva etapa tras anunciar un descanso en la competición.

“Estaba en Nueva York compitiendo en el Abierto de Estados Unidos, un torneo muy importante, un Grand Slam y uno está centrado. Mi hotel estba cerca de Central Park y aburrida en la habitación pensé en ir a dar un paseo por el parque. Salgo y en una de esas calles me lo cruzo caminando y de repente él se gira y me dice: “Buena suerte en el US Open”. Me quedé pensando “¡qué chico tan guapo! -ríe-. “A él le gusta el tenis, cuando me vio me reconoció y me deseó suerte, pero fue muy tímido. Y yo al verlo fue como “guau, hola ¿quién eres?” y empezamos a hablar. Y sí, surgió un flechazo. Pero como dices yo no sabía nada de él y me gustó mucho que fuera de otro mundo, pertenece al mundo de la moda y el lujo. A partir de ahí conectaron e hicieron de Central Park su punto de encuentro. En la pista Garbiñe sacaba todo su potencial y fiereza, y fuera de ella, entre tranquilos paseos y charlas, encontraba su lado más coqueto y romántico.

El prometido de Garbiñe es mitad español y mitad finlandés, nacido en las islas Canarias, y se dedica al mundo de la moda y el lujo. Cuando ambos se cruzaron por las calles de Manhattan, él trabajaba allí para Tom Ford dirigiendo una de las divisiones de la firma. “Fue muy valiente, dejó todo lo que tenía en Nueva York y se vino conmigo a viajar y a apoyarme en mi carrera, y aluciné un poco porque no todo el mundo tiene ese valor para apostar en el amor así tan rápido. Él fue “me voy contigo porque siento que es lo que tengo que hacer”. Ahora la pareja plena su boda para el verano de 2024. Ese es su deseo, casarse en España y cerca de la playa, aunque todavía no se han puesto con los preparativos.

En verano se casa con Arthur Borges. En octubre cumplirá 31 años. Cuelga la raqueta, seguirá dando que hablar porque no estará quieta. Buscará otros retos. Hizo mucho, tanto que incluso logró que la ñ formara parte del abecedario de la rama anglosajona dominante en el circuito.

Palmarés de Garbiñe Muguruza

Arantxa Sánchez-Vicario es la única que tiene más majors (4) que Garbiñe Muguruza, porque Conchita Martínez sólo fue capaz de ganar uno, el de Wimbledon en 1994. Pero Roland Garros y Wimbledon no es lo único que ganó. En su palmarés posee ocho títulos del circuito WTA y una Copa de Maestras.

Este es el décimo título en la trayectoria de la española, de 28 años. Antes se coronó en Hobart-2014, Pekín-2015, Roland Garros-2016, Wimbledon-2017, Cincinnati-2017, Monterrey-2018, Monterrey-2019, Dubai-2021 y Chicago-2021.

Alcanzó el número uno mundial en 2017, amplió su corta pero fructífera lista de gestas convirtiéndose en la primera mujer española que ganaba el Masters, las WTA Finals, en la ciudad mexicana de Guadalajara, en 2021. En 2015 había hecho final en el Masters de dobles, haciendo dúo con Carla Suárez, una de las compañeras con quien más afinidad tenía desde que accediera en el WTA Tour.

"Soy tenis desde niña, pero cuando acabe me gustaría iniciar un segundo capítulo en mi vida, no sé aún en qué”, comentaba a MD en una entrevista previa a la campaña 2022, ya como 'maestra'. "No creo que deba pedirle más a la vida. Subió el Kilimanjaro en su día como un reto diferente. Le encanta viajar, también los chutes de adrenalina con situaciones extremas. Disfrutó del tenis, también lo padeció en instantes puntuales porque le costó gestionar las emociones. Fueron célebres sus choques dialécticos con el entrenador francés Sam Sumyk.

Pero la Garbiñe Muguruza auténtica es la que sonríe, dibuja los hoyuelos en su rostro. Quien baila los ritmos caribeños con pasión y destreza. La que cocina en casa, sobre todo esmerándose con los postres. Una mujer próxima y cotidiana con los suyos, también cómoda moviéndose en el mundo de la moda o el 'glamour'.

Garbiñe Muguruza y Rafa Nadal, en la 70ª edición de la Gran Gala de Mundo Deportivo.

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