El Tamaño de los Testículos y la Fertilidad Masculina: Un Estudio Detallado
De la infertilidad masculina se habla poco a nivel social.
En parte porque aún es un tema un poco tabú, pero también por desconocimiento, tanto sobre sus causas como sobre su impacto.
De hecho, cuando una pareja no logra el embarazo de forma natural, suele ser la mujer quien da el primer paso para hacerse pruebas.
En el caso del hombre, la primera prueba que se lleva a cabo para estudiar la fertilidad es un seminograma. Su objetivo es valorar la calidad del esperma.
Cuánta más información se disponga, mejor, ya que el origen de la infertilidad masculina puede ser multifactorial.
Lea también: Semana 15: tamaño fetal y comparación con frutas
Por ello, aunque un seminograma muestre valores correctos no significa que no pueda existir un problema de infertilidad, y al revés: un seminograma con valores anormales no siempre implica que un hombre no pueda tener descendencia.
El seminograma es el estudio básico del varón que nos ayuda a definir su potencial fértil.
Examen Macroscópico del Semen
En este examen se analiza el tiempo de licuefacción, la viscosidad, la apariencia, el volumen y el pH del semen.
- Licuefacción: Tras la eyaculación, el semen presenta un estado coagulado y necesita licuarse para proceder a su estudio.
- Viscosidad: Una muestra de semen viscosa presenta una masa homogénea cuya consistencia no varía con el tiempo. Si la muestra presenta una viscosidad elevada puede interferir en el análisis de otros parámetros seminales o en las técnicas de selección espermática.
- Apariencia: A veces, cambios en el color o apariencia de forma temporal pueden no ser significativos. Pero si persisten pueden indicar la existencia de alguna patología.
- Volumen: El análisis del volumen del eyaculado debe de ser exacto ya que es necesario para el cálculo del número total de espermatozoides presentes en la muestra seminal. El 90% del volumen lo constituye el plasma seminal mientras que el 10% lo aportan los espermatozoides. Se considera un volumen normal cuando es igual o superior a 1.4 ml.
- pH: El pH del semen es el reflejo del equilibrio entre los pH de las distintas secreciones (prostática ácida y vesículas seminales básica).
Examen Microscópico del Semen
Este examen se puede realizar bajo el microscopio óptico o mediante sistemas automatizados de análisis. Los parámetros espermáticos analizados son:
- Concentración: Se considera que la concentración espermática es normal cuando es igual o superior a 16 M/ml. Cuando la concentración de espermatozoides con movilidad progresiva (a+b) es inferior al 30% se trata de una astenozoospermia
- Vitalidad: Este parámetro s indica el porcentaje de espermatozoides vivos que hay en el eyaculado. Un dato importante: que estén inmóviles no significa que sean células muertas. Cuando hay entre un 25-30% de formas vivas e inmóviles en el eyaculado, la causa podría ser un problema genético de flagelo y la movilidad en estos casos no se podría mejorar con ningún tratamiento. Mientras que un elevado porcentaje de espermatozoides inmóviles y células muertas podría indicar una patología en el epidídimo o una reacción inmunológica debido a una infección. Si el porcentaje de formas vivas es inferior al 54% se trata de una necrozoospermia.
- Presencia de leucocitos: La mayoría de eyaculados contienen leucocitos. En general, un eyaculado normal puede presentar menos de 1M/ml de leucocitos. Si es mayor podría indicar la presencia de infección en el tracto reproductor.
- Morfología: Consiste en analizar el tamaño y la forma de la cabeza, cuello y cola de los espermatozoides. El análisis de este parámetro da un valor pronóstico tanto de la posibilidad de un embarazo espontáneo como de los resultados de las técnicas de reproducción asistida (TRA). También permite conocer el estado funcional de los órganos reproductores, como los testículos y el epidídimo.
Como ya hemos comentado, no hay que desanimarse, ya que este problema no siempre significa que no se pueda ser padre.
Lea también: El feto a las 9 semanas: Una mirada detallada
Actualmente existen tratamientos médicos y quirúrgicos que pueden contribuir a mejorar los distintos parámetros.
Adquiriendo hábitos saludables no solo se puede mejorar la morfología sino otros parámetros espermáticos como la concentración y la movilidad.
Para ello se aconseja reducir el estrés, la ansiedad, el tabaco y el alcohol, llevar una dieta equilibrada y realizar deporte moderado.
También hay técnicas que permiten seleccionar y separar los espermatozoides útiles y de buena calidad del resto y fecundar el óvulo en el laboratorio.
El Rol de la Testosterona
En concreto, la testosterona es una hormona producida por los testículos y entre sus funciones se encuentra la estimulación de la producción y la maduración de espermatozoides.
Lea también: El feto en la semana 16
Los valores considerados normales para esta hormona masculina son entre 300-1.000 ng/dl.
Si los niveles de la testosterona son menores a los valores de referencia, puede provocar una baja cantidad de espermatozoides en el semen, lo que se conoce como oligozoospermia.
Enfermedades y Afecciones Testiculares
Esterilidad debida a factor testicular se refiere a todos aquellos factores que pueden afectar directamente a los testículos e impedir conseguir un embarazo natural.
La esterilidad masculina de factor testicular puede estar producida por causas congénitas, si se presentan desde el nacimiento del individuo, o bien puede estar provocada de forma posterior por agentes externos.
Alteraciones Genéticas
La formación de espermatozoides, también llamada espermatogénesis, es un proceso complejo que tiene lugar en los testículos del varón.
Por tanto, cualquier alteración de éstos hace que la producción espermática no funcione correctamente y se obtengan espermatozoides con alteraciones en su concentración, movilidad, morfología u otros defectos.
Si la causa de este fallo testicular es congénita, normalmente se debe a alteraciones cromosómicas o mutaciones genéticas. Las enfermedades genéticas suelen heredarse de padres a hijos, incluida la infertilidad.
No obstante, también hay casos de esterilidad genética adquirida debido a que los problemas surgen en el momento de la fecundación, por el mal reparto de los cromosomas o reordenamientos erróneos de su estructura. La consecuencia de esto es la formación de un embrión compatible con la vida pero con patologías que pueden ser más o menos severas.
Microdeleciones del cromosoma Y
El cromosoma Y solamente se encuentra en el sexo masculino y tiene un menor tamaño que el resto de cromosomas.
Cuando un embrión recibe el cromosoma Y del padre, en lugar del cromosoma X, queda establecido el sexo y nacerá un futuro varón.
El cromosoma Y, por tanto, contiene los genes responsables de la formación de los testículos en la región cromosómica llamada AZF. Si existe cualquier alteración en esta zona o algunos genes importantes no estuvieran, el hombre padecerá un factor masculino severo que podría ser desde una oligozoospermia hasta una azoospermia secretora total.
Por ello, cuando existen estas microdeleciones es habitual recurrir a la ayuda de las técnicas de reproducción asistida para poder ser padres. No obstante, cabe considerar que el futuro hijo varón también heredaría esta alteración.
Síndrome de Klinefelter
Esta enfermedad es debida a un error en el número de cromosomas sexuales, pues en lugar de nacer con un par XX o XY, el bebé presenta 3 cromosomas sexuales XXY.
El resultado de esta alteración cromosómica producida durante la fecundación es el nacimiento de un varón con déficit en la producción de testosterona.
Como consecuencia de esta patología, el niño tendrá problemas a la hora de desarrollar su aparato reproductor y los caracteres secundarios en la pubertad, además de padecer esterilidad por azoospermia.
El tratamiento de este síndrome consiste en la administración de testosterona para poder desarrollar la musculatura y otras características masculinas.
Sin embargo, la testosterona no ayuda a recuperar la fertilidad.
Síndrome de Noonan
Este trastorno genético consiste en una mutación del cromosoma 12 que suele heredarse por parte de la madre, aunque también es posible que aparezca de novo.
Los niños nacidos con este síndrome sufren de un desarrollo anormal en muchas partes del cuerpo como la cara y el esqueleto, además de poder presentar cardiopatías cuando llegan a la pubertad.
Algunos de los rasgos físicos más destacados de los individuos diagnosticados con síndrome de Noonan son la cara triangular, los ojos separados, el cuello ancho, la baja implantación de las orejas, etc.
En cuanto a la fertilidad, los niños con el síndrome de Noonan pueden nacer con defectos en el pene o criptorquidia, es decir, los testículos no descienden.
Patologías Testiculares
Existen otros defectos en los testículos que no se encuentran relacionados con alteraciones genéticas. De hecho, algunas de estas patologías testiculares se diagnostican en el momento del nacimiento o, por contra, aparecen posteriormente en una edad adulta.
Los tipos más frecuentes de patologías en los testículos que provocan esterilidad son las siguientes:
Criptorquidia
Es un defecto congénito que se define como el descenso incompleto de uno o de los dos testículos por el canal inguinal hasta el escroto.
Los niños que nacen con esta alteración deben ser operados para descender los testículos si ésto no se produce de manera espontánea antes de los 2 años.
En caso de no realizar la intervención quirúrgica a temprana edad, el varón tendrá problemas en la formación de sus espermatozoides por la elevada temperatura a la que se encuentran los testículos.
La criptorquidia también puede aparecer en la edad adulta como consecuencia de las paperas y producir esterilidad.
Varicocele
Esto se produce cuando las venas del cordón espermático que drenan los testículos se dilatan como consecuencia de una alteración en la circulación sanguínea.
El varicocele puede afectar a la fertilidad o no en función de si afecta a uno o los dos testículos. En casos de factor testicular unilateral, el 87% de varones presentan el varicocele en el testículo derecho, mientras que solo en el 3% de los casos es el izquierdo. El 10% restante tiene varicocele bilateral y, por tanto, el grado de esterilidad es mayor.
Los hombres con varicocele pueden recuperar la fertilidad de manera efectiva después de una intervención quirúrgica.
Orquitis
La orquitis testicular es la inflamación de uno o ambos testículos debida a una infección o traumatismo. La orquitis unilateral es más frecuente.
La inflamación y elevación de la temperatura que tiene lugar en la orquitis son el motivo de la espermatogénesis defectuosa y la esterilidad masculina, sobre todo si es bilateral.
Las orquitis de origen bacteriano pueden tratarse con antibióticos y, en este caso, la infertilidad revierte fácilmente. Sin embargo, el virus de las paperas puede provocar una situación de esterilidad más grave.
En el peor de los casos, los testículos pueden quedar atrofiados y no producir espermatozoides, presentando un tamaño inferior al normal.
En relación a las paperas, esta patología también puede estar relacionada con la orquitis o la inflamación de los testículos,alterando la producción de espermatozoides.
Hidrocele
Se trata de la acumulación excesiva de fluido en el cordón espermático, entre las dos capas que recubren el testículo y la cara interna del escroto.
tags: #el #tamaño #de #los #testículos #y