Desarrollo del Embrión a las 7 Semanas de Gestación

31.10.2025

En la séptima semana de embarazo, el embrión sigue un desarrollo muy rápido y toma la forma del futuro bebé. Es posible que la mujer ya empiece a notar el aumento de peso, además de otros síntomas característicos del embarazo.

Con 7 semanas de embarazo, el embrión tiene una edad gestacional de 5 semanas, ya que la gestación se empieza a contar desde el día de la última regla, es decir, 2 semanas antes de la concepción del embrión.

Durante esta semana, es recomendable que la mujer piense en hacer una visita a su ginecólogo para hacer la primera ecografía del embarazo.

Desarrollo del Embrión a las 7 Semanas

El tamaño del embrión en la semana 7 de embarazo es de aproximadamente 1 cm y continua con la organogénesis, es decir, el desarrollo de todos sus órganos y sistemas del cuerpo. A continuación, se comentan los cambios que experimenta el embrión durante la séptima semana de gestación:

  • El cerebro ya tiene los dos hemisferios y tiene lugar la neurogénesis. En este momento, se producen alrededor de mil millones de neuronas. Se están formando los hemisferios cerebrales, tan importantes para el ser humano porque rigen el aprendizaje, el habla, la vista y capacidad auditiva, la memoria o el movimiento.
  • Los rasgos faciales son cada vez más evidentes: los ojos tienen color, aparecen los párpados, la nariz empieza a asomar con las fosas nasales, aparece el hueco correspondiente a la boca al inicio del tracto digestivo, etc. Al final de esta semana, en la cara surgen unos brotes: una pequeña fosa que será la boca, los brotes de los maxilares inferior y superior y unas diminutas aberturas que señalan dónde se situará la nariz.
  • El corazón tiene dos cámaras y late a un ritmo más regular. El corazón ahora es más grande, y ya se perfilan sus cuatro cavidades.
  • El hígado, el páncreas y los bronquios se forman y empiezan a funcionar. El hígado es el encargado de fabricar las células sanguíneas porque la médula ósea aún no se ha formado.
  • La piel es muy fina, casi transparente.
  • Están empezando a aparecer los vestigios de las piernas y los brazos en forma de cuatro pequeños apéndices microscópicos. Los brazos y las manos se intuyen, pero aún no han aparecido los dedos. Las protuberancias de las piernas empiezan a crecer.
  • Se forma el tracto digestivo embrionario, el cual se une con el cordón umbilical. Se están desarrollando los intestinos y parte de las asas intestinales están dentro del cordón umbilical en forma de hernia. Esta es una hernia fisiológica que desaparecerá más adelante.
  • Aparece el cartílago, necesario para dar forma a la columna vertebral y el esqueleto. El esqueleto va adquiriendo su forma y aparece el tejido que formará las futuras vértebras. Con las células óseas, se iniciará la transición a hueso, la osificación, que durará hasta la infancia.

Debido a todos estos grandes cambios, estas semanas son críticas para el correcto desarrollo del embrión. La exposición a agentes teratógenos podría provocar malformaciones congénitas en el futuro bebé.

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La placenta sigue con su proceso de formación para poder servir de suministro nutricional próximamente. También será la encargada de retirar los productos de desecho del feto durante el resto del embarazo. La placenta sigue creciendo y formándose, y empezará a pasar nutrientes del cuerpo de la madre al bebé y retirará sus productos de deshecho.

El cordón umbilical, el cual une al embrión con la placenta, aumenta su tamaño y se ensancha durante esta semana para mejorar la conexión. El cordón umbilical que nos une a él, se ensancha, cada vez necesita de más nutrientes y más torrente sanguíneo.

En cuanto a los órganos, el corazón se ha dividido en dos cámaras: izquierda y derecha, los pulmones permiten ya el paso del aire a través de un bronquio primario. El cerebro también se divide en dos hemisferios y va aumentando de tamaño.

¿Cuánto mide y pesa el feto?

Unos 12 mm. El embrión crece rapidísimo, ha pasado de 4 a 14 mm en sólo una semana. Desde su formación, los cambios son impresionantes.

Síntomas en la Madre

No existen cambios importantes con respecto a la semana pasada del embarazo. Es probable que algunos síntomas en la embarazada comiencen a mejorar o desaparezcan, pero lo habitual es que se siga con los mismos síntomas de las anteriores semanas. Las molestias persisten: las náuseas, el cansancio… En estos primeros meses de gestación, algunas mujeres se encuentran muy desanimadas: su embarazo aún no es visible -el útero todavía es muy pequeño y la tripa no ha crecido-, pero los "inconvenientes" de la gestación sí que se dejan notar. Es posible que note un exceso de salivación.

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A continuación, se enumeran las manifestaciones clínicas típicas del embarazo durante el primer trimestre:

  • Náuseas, acompañadas o no de vómitos.
  • Cambios de humor repentinos. Como eres una montaña rusa hormonal tendrás estos cambios de humor que te harán pasar de estar muy cariñosa a ser la más irascible e irritada del mundo.
  • Aparece el ardor como consecuencia de la presión del útero sobre el estómago.
  • Ligero aumento de peso. A pesar de ello, puede ser que la digestión sea perezosa, lo que puede dar lugar a algo más de peso y a una subida de talla, lo que se debe al cambio hormonal.
  • Estreñimiento, ya que el tránsito intestinal se vuelve más lento. Notarás que tu tránsito intestinal se va ralentizando poco a poco. Se incrementará en las siguientes semanas y más hacia el final de embarazo donde los intestinos se irán quedando sin espacio.
  • Dolor de cabeza y fatiga. La fatiga es un síntoma estupendo para las embarazadas. Esto significa que se está produciendo progesterona en mayor medida.
  • Ganas frecuentes de orinar por la presión sobre la vejiga.

La mayoría de estas molestias suele durar los primeros meses de embarazo. A partir del cuarto mes, van desapareciendo los síntomas de embarazo, a excepción de los relacionados con el aumento de la barriga.

El nivel elevado de la hormona progesterona durante el embarazo hace que la mujer se sienta más sensible y emotiva. Sigues con náuseas, cansada y con sensación de hinchazón abdominal. Estás también más sensible y lloras con facilidad ante cualquier comentario o situación un poco triste o emotiva.

Por último, un cambio importante en el cuerpo de la futura madre es la formación del tapón mucoso, el cual se encarga de sellar el útero para proteger al feto y evitar las infecciones. La mucosa cervical o tapón mucoso se agranda para asegurar que el útero esté cerrado y aislado durante todo el embarazo.

Control del Embarazo

Cuando la mujer acude a la primera visita ginecológica una vez descubre el embarazo, se abre una historia clínica para empezar con el seguimiento de la gestación durante los próximos 9 meses. Puede ser esta la semana de gestación en la que visites por vez primera a tu ginecólogo o matrona.

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Se toman las primeras medidas que deben controlarse durante el embarazo: el peso y la presión arterial. Es aconsejable no ganar más de 1 o 1,5 kg por mes durante todo el embarazo. Te abrirán una historia clínica, te pesarán y te tomarán la tensión como ya comentamos en la semana 6 de embarazo.

También se programa un análisis de orina y de sangre para ver si todos los parámetros están dentro de la normalidad y comprobar si existen anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola. Aunque aún es un poco pronto, muchos obstetras indican en este momento la realización del primer análisis de sangre y orina. La analítica de sangre consta de hemograma, bioquímica, glucosa, pruebas de coagulación, grupo sanguíneo y Rh Coombs y anticuerpos irregulares y TSH. También se realizará serología. En la serología se determinan los anticuerpos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), sífilis, hepatitis B, hepatitis C, toxoplasmosis, y rubeola. La serología de citomegalovirus también es opcional pero cada vez más ginecólogos la están solicitando debido a la gravedad para el feto de una infección por citomegalovirus.

También es importante en la primera visita realizar una exploración ginecológica palpando la altura uterina y haciendo una citología en caso de no tenerla hecha hace menos de un año.

La ecografía de la semana 7 muestra una vesícula gestacional de unos 3 centímetros, con un embrión en su interior de 1 centímetros pero sin forma aún determinada.

Normalmente, las mujeres que se hacen una ecografía temprana en la semana 7 de embarazo son aquellas que vienen de un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), las que tienen abortos previos o las que han tenido un sangrado vaginal en los últimos días. Para un embarazo de evolución normal, la ecografía del primer trimestre se realiza unas semanas después. No obstante, en esta séptima semana de embarazo ya es posible ver al embrión por ecografía y escuchar su latido cardiaco.

Recomendaciones en la Semana 7

En la semana 7 de embarazo, es importante que la mujer empiece a prestar especial atención al cuidado de su cuerpo si no lo ha hecho todavía. Llevar un estilo de vida saludable no solo ayudará a mantener un embarazo sano, sino que también es esencial para combatir los síntomas no deseados como las náuseas.

En los siguientes apartados se detallan algunas recomendaciones a tener en cuenta durante esta séptima semana de embarazo:

Alimentación

En primer lugar, es recomendable hacer todas las comidas, incluso picar algo entre horas si la mujer tiene muchas náuseas. De esta manera, el estómago no estará vacío y será más fácil combatirlas. A las 7 semanas de embarazo puede ser un buen momento para añadir un tentempié a tus comidas diarias.

Los alimentos con mucha proteína son los más adecuados para las náuseas. Por otra parte, el jengibre es una planta natural que ayuda a aliviar las náuseas, ya sea en infusión o en caramelos. El jengibre es un buen remedio para las náuseas, ya sea en forma de galletas o en infusión. Si compras preparados de jengibre en herbolarios o farmacias, debes asegurarte de que sean aptos para embarazadas.

Es muy importante beber mucha agua durante todo el embarazo. La hidratación evitará la salida de estrías y reducirá el estreñimiento.

Tampoco hay que pasarse bebiendo agua, ya que esto puede hacer empeorar las náuseas y aumentará las ganas de orinar.

Como hemos dicho, la semana 7 de embarazo es muy importante para la correcta evolución del bebé. Por tanto, es muy importante que la mujer lleve una dieta sana y nutritiva que favorezca toda la organogénesis. Para ello, vamos a destacar algunos nutrientes que son esenciales en la dieta:

  • Ácido fólico: como suplemento alimenticio, además de encontrarse en verduras de hoja verde y legumbres. Es una vitamina esencial para evitar el riesgo de malformaciones fetales.
  • Hierro: en verduras de hoja verde y carnes magras, además de tomates y naranjas que mejoran su absorción. Puesto que el bebé tiene una mayor demanda de sangre, es importante tomar hierro para evitar la anemia.
  • Calcio: tomar con la leche y yogures desnatados o semidesnatados. También con el queso semicurado. El calcio es muy importante para el desarrollo de los sistemas nervioso y muscular del bebé. Alimentos ricos en calcio: pescado con espina, frutos secos y semillas...
  • Fibra: la fruta, la verdura y los cereales deben consumirse diariamente para evitar el estreñimiento. Cereales integrales, ya que aportan más nutrientes y son fuente de fibra.
  • Ácidos grasos omega-3: en pescados. El omega-3 tiene múltiples beneficios durante el embarazo. El pescado azul (sardinas, boquerones, salmón...) contiene ácidos grasos esenciales omega 3, vitales para el cerebro de tu hijo y para el desarrollo de la visión. Pescado congelado previamente: preferiblemente azul y de pequeño tamaño, restringiendo el consumo de los de mayor tamaño por su contenido en mercurio.
  • Carnes: Opta por las carnes magras y evita las procesadas y más grasas.
  • Grasas: uso moderado y en sus formas vegetales como aceite de oliva, coco...

Por otra parte, es importante destacar los alimentos que deben evitarse durante el embarazo para evitar la toxoplasmosis o la listeriosis: carnes y pescados poco cocinados o crudos, leche y quesos no pasteurizados, embutidos, patés, etc. También es muy importante lavar adecuadamente la fruta y la verdura antes de ingerirla. Evitar consumir leches, quesos y derivados lácteos sin pasteurizar (crudos). Separar en la nevera carnes crudas de los alimentos cocinados y de los vegetales. Cocinar completamente los alimentos de origen animal. Lavarse manos y lavar utensilios después de manipular alimentos crudos.

Ejercicio

Una mujer embarazada no debe abandonar el ejercicio físico por completo. Practicar un deporte de intensidad moderada ayudará a llevar mejor el embarazo, reducir los dolores de espalda, evitar las estrías, etc.

Además, el deporte ayuda en gran medida a mantener el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual hará que la mujer tenga un parto más llevadero.

Los deportes más adecuados, tanto para una mujer deportista como para aquellas a quienes no les gusta practicar deportes, son los siguientes: pilates, yoga y natación. Otra opción sería realizar largos paseos diariamente. Caminar es muy bueno para la circulación y, además, ayuda a descansar y dormir por las noches.

¿Qué hay que evitar?

Además de los alimentos perjudiciales para la mujer embarazada que ya hemos comentado, existen otras sustancias que conviene eliminar de nuestro día a día:

  • Tabaco: la nicotina influye en el transporte de oxígeno hasta el feto y podría causar enfermedades bronquiales en el recién nacido.
  • Alcohol: es una sustancia tóxica que podría afectar al desarrollo físico y mental del bebé. Una de las malformaciones que aparecen en los fetos de las madres bebedores es el llamado síndrome alcohólico fetal. Debes renunciar al alcohol en todos los casos. El alcohol llega al bebé a través de la placenta y puede provocar daños graves.
  • Cafeína: puede provocar anemia y aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
  • Medicamentos: También los medicamentos pueden ser dañinos, incluso si son de origen natural. Por tanto, siempre debes aclarar primero la situación con tu médico antes de tomar nada.

Lo más recomendable es dejar estos hábitos poco saludables antes de quedarse embarazada cuando la mujer se encuentra buscándolo. De esta manera, será más llevadero que hacerlo de golpe y, además, habrá menos riesgo de que hayan afectado al bebé.

Preguntas Frecuentes

¿Es normal no escuchar el latido cardíaco en la semana 7 de embarazo?

Por Dra. Blanca Paraíso (ginecóloga). El latido cardiaco fetal debe aparecer entre las 5 y 6 semanas de embarazo, por lo que a las 7 semanas ya se debería poder detectar dicho latido sin problemas por ecografía doppler.

Existe una circunstancia que podría explicar un retraso en la detección de dicho latido. Esto ocurriría cuando el tiempo real de embarazo fuese menor al calculado en función de la última regla. Normalmente se calcula que la ovulación se produce a mitad de ciclo en mujeres con ciclos regulares entre 25 y 35 días. Sin embargo, sobre todo en mujeres con ciclos irregulares, la ovulación puede retrasarse, con lo que el embarazo se produciría más tarde de lo calculado. Por ello, si hacemos una ecografía a las 7 semanas de embarazo y observamos un embrión de menor tamaño y sin latido, lo más prudente será esperar un tiempo y repetir la ecografía para valorar si el embrión ha crecido y ha desarrollado latido cardíaco.

Otra situación a tener en cuenta sería el caso de mujeres con obesidad en las que la visualización del embrión puede ser más dificultosa por la interposición de grasa. En estas mujeres a veces hay que esperar a que el tamaño del embrión sea algo mayor para poder detectar el latido cardíaco fetal con claridad.

Sin embargo, si estamos visualizando un embrión de 7 semanas, con un tamaño acorde (de unos 8mm) y no tiene latido cardíaco fetal, lo más probable es que nos encontremos ante un aborto.

Me he hecho una ecografía en la semana 7 de embarazo y no se ve nada, ¿pasa algo malo?

Por Zaira Salvador (embrióloga). En la séptima semana de embarazo, ya debe verse el embrión dentro del saco gestacional y, además, es muy probable que también se escuchen los latidos cardíacos del embrión. Si esto no es posible, el ginecólogo puede sospechar que ha tenido lugar un embarazo anembrionario, en el que se observa el saco gestacional pero el embrión no está dentro porque ha detenido su desarrollo muy tempranamente.

¿Cuántos meses son 7 semanas de embarazo?

Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga). La séptima semana de embarazo está comprendida dentro del segundo mes de gestación. Sin embargo, la edad gestacional del embrión es de 5 semanas. Por tanto, quedaría aún 33 semanas por delante para que tenga lugar el parto.

¿Qué pasa si tengo candidiasis vaginal en la semana 7 de embarazo?

Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga). La candidiasis es una infección causada por hongos en la vagina. La principal causa de la aparición de la candidiasis durante el embarazo suele ser los cambios hormonales típicos de la gestación. Al aumentar los niveles de estrógenos en la mujer, es bastante frecuente que la embarazada presente una infección vaginal.

En principio, el feto no correrá peligro pese a que la mujer tenga candidiasis. No obstante, ante cualquier síntoma de una posible infección vaginal, es importante que la mujer acuda al médico y siga el tratamiento indicado.

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