Dolor de Ovarios Después de un Aborto: Causas y Consideraciones
Después de la interrupción del embarazo pueden producirse molestias parecidas a la regla, sangrados y otros síntomas que irán desapareciendo hasta que el ciclo menstrual se regule; eso puede tardar en función de cada una.
Tipos de Aborto
El aborto es la pérdida del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Esto puede ocurrir de forma espontánea (aborto involuntario) o inducida (aborto voluntario). En función de ello, el efecto del aborto sobre la fertilidad y el organismo de la mujer puede ser de mayor o menor gravedad.
Aborto Involuntario o Espontáneo
Este tipo de aborto se produce de manera natural. La paciente, en muchas ocasiones, es consciente de que está sufriendo un aborto porque empieza a tener sangrado y dolor abdominal intenso. Lo más habitual es que el aborto espontáneo ocurra en las primeras semanas de gestación.
Cuanto antes se produzca la pérdida del embarazo, menores serán las posibles consecuencias sobre la fertilidad femenina.
En muchos casos, especialmente en abortos más avanzados, se requiere realizar lo que se conoce como legrado. Se trata de una técnica ginecológica que consiste en practicar un raspado de las paredes uterinas para eliminar posibles tejidos embrionarios que hayan quedado en útero. Al ser una intervención quirúrgica, el legrado uterino podría comprometer la fertilidad de la mujer si no se realiza correctamente.
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Sin embargo, realizar un legrado no es necesario en todos los casos y no siempre va a afectar a la fertilidad de la mujer. Muchas mujeres pasan por un aborto espontáneo (con o sin legrado) sin que ello afecte a futuras concepciones.
Si se producen abortos recurrentes, habrá que analizar la situación de la mujer para tratar de determinar la causa y buscar una solución que permita el embarazo evolutivo. Este tipo de abortos están asociados a problemas como alteraciones cromosómicas, edad avanzada, etc.
Aborto Voluntario o Inducido
El aborto inducido es lo que se conoce como interrupción voluntaria del embarazo, pues es la propia mujer la que decide poner fin a la gestación.
En estas situaciones, el desarrollo embrionario se suele detener mediante pastillas, lo que se llama aborto químico. Sin embargo, si ocurre más allá de las ocho primeras semanas de embarazo, habrá que realizar una cirugía y recibirá el nombre de aborto quirúrgico.
Cuando es necesario practicar una cirugía para detener el embarazo, se pueden aplicar dos métodos:
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- Aspiración: Es lo más común si el aborto se provoca antes de la semana 12. El aborto quirúrgico por aspiración consiste en eliminar el embrión/feto por succión mediante una jeringa o una bomba de vacío. Esta intervención requiere anestesia local o general.
- Dilatación y curetaje: Se realiza cuando la aspiración no es posible. Se trata de provocar la apertura del cuello uterino y eliminar parte del revestimiento de la cavidad uterina mediante raspado (curetaje o legrado). El procedimiento es muy similar a los casos de legrado tras aborto espontáneo.
Al igual que en el aborto involuntario, cuanto más temprano se realice, menor riesgo supondrá. También es fundamental que lo lleve a cabo un profesional experimentado para evitar posibles consecuencias negativas.
Riesgos del Aborto
La mayoría de profesionales sanitarios califican el aborto como un procedimiento de bajo riesgo y sin efecto grave sobre la fertilidad y la consecución de futuros embarazos. De hecho, si el aborto ha sido normal y sin complicaciones, en una exploración ginecológica no debería ni siquiera reconocerse que la mujer ha pasado por esta situación.
A pesar de ello (a excepción del aborto espontáneo completo y del aborto químico), no deja de ser una intervención quirúrgica y, como tal, tiene sus riesgos. Los principales efectos secundarios de un aborto que pueden derivar en infertilidad son:
- Rasgado de las zonas del aparato reproductor femenino.
- Hemorragia vaginal.
- Infección del tracto genital.
- Daño en el cérvix.
- Desgarro en el útero.
- Perforación en el útero.
- Absceso dentro del abdomen: si no es tratado, puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
En el caso de que se realice un aborto quirúrgico, además del riesgo de lesionar el útero, se podría causar daños en otros órganos como el intestino y la vejiga. En estos casos, se deberá hacer una cirugía más para reparar el órgano dañado.
Aunque un aborto realizado correctamente es un proceso de bajo riesgo, utilizar métodos no profesionales para provocar el aborto puede tener graves consecuencias en la mujer, no solo respecto a su fertilidad, sino en su salud general.
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Aborto y Embarazo
Desgraciadamente, el aborto es un hecho más común de lo que nos gustaría. Numerosos embarazos terminan en aborto espontáneo en etapas tempranas del desarrollo embrionario. Muchas veces, incluso antes de que la mujer descubra que estaba embarazada. La mayoría de estos abortos son casos puntuales y no impiden que ocurra un nuevo embarazo.
La excepción la encontramos en los abortos recurrentes, cuyas causas son variadas y, en muchas ocasiones, desconocidas.
También podemos encontrar dificultades para lograr la concepción tras múltiples legrados, ya que esto aumenta la probabilidad de lesiones uterinas.
Otro posible proceso relacionado con el aborto que podría complicar la concepción es la dilatación uterina. Este procedimiento puede debilitar el útero y dar lugar a insuficiencia cervicouterina o cuello incompetente, es decir, un cuello que se dilata antes de tiempo. En muchas ocasiones, esto se soluciona realizando un cerclaje cervical, procedimiento que consiste en mantener el cuello del útero cerrado con un punto de sutura.
Cuidados Después de un Aborto
Superar un aborto es un proceso que abarca tanto la recuperación física como el cuidado emocional. La experiencia de un aborto espontáneo es, sin duda, una de las circunstancias más difíciles que pueden atravesar las mujeres y sus parejas. Prestar atención a los cuidados después de un aborto es fundamental para una recuperación física adecuada y minimizar complicaciones.
Tras un aborto espontáneo, es común experimentar dolor pélvico, así como calambres similares a los dolores menstruales. Estos síntomas son parte del proceso natural en el que el útero vuelve a su estado previo al embarazo. Reposo y observación de los patrones de sangrado son recomendables. Además, usar compresas calientes puede ser beneficioso para aliviar los cólicos uterinos.
Cuidados Específicos
- Cuidados Después de Abortar: El reposo es fundamental.
- Cuidados Después de un Aborto Espontáneo sin Legrado: Aunque no haya intervención quirúrgica, el cuerpo necesita tiempo para ajustarse y sanar.
Complicaciones Tras un Aborto
Las complicaciones tras un aborto son varias, la mayoría muy poco frecuentes:
- Hemorragia: El riesgo de hemorragia es baja (aproximadamente 1 cada 1.000 abortos) y es menor en gestaciones más precoces.
- Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen.
- Infección genital: La infección del tracto genital ocurre hasta en un 10% de los casos. Se debe considerar cuando aparece fiebre >39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto.
- Síndrome de Asherman: Consiste en la formación de adherencias uterinas.
Recomendaciones Generales
- Hay que descansar, hacer al menos un día de reposo.
- No realizarse duchas vaginas ni nadar.
- Se presenta sangrado muy abundante con muchos coágulos.
- Mal olor de las secreciones de la vagina.
Consideraciones Adicionales
- Después de los 7 días en algunas mujeres se produce un manchado escaso que puede durar hasta los 20 días y es un proceso normal después del aborto.
- Náuseas y vómitos: Son síntomas del embarazo que persisten hasta dos o tres días post aborto.
- Cualquier mujer que decide interrumpir su embarazo puede sufrir episodio de depresión. Dura pocos días y no requiere la intervención de profesionales como el psicólogo o el psiquiatra.
- Es importante que use compresas para la regla y no tampones o copas menstruales, ya que esto ayudará a prevenir infecciones.
- No debes bañarte durante las 48 horas posteriores al aborto, ya que esto podría aumentar el riesgo de infección.
- Como parte de su cuidado posterior al aborto, debes evitar las relaciones sexuales durante 2 semanas después del tratamiento.
- Es muy importante saber que es posible quedar embarazada casi inmediatamente después de un aborto. Si no deseas quedarse embarazada, te recomendamos que tenga un método anticonceptivo listo para después de tu tratamiento.
Legrado Uterino
El legrado uterino, también llamado curetaje, es una técnica ginecológica que consiste en raspar el tejido de las paredes internas del útero, con el fin de eliminar la capa mucosa del mismo: el endometrio.
Se trata de una intervención realizada por parte de un ginecólogo, bajo anestesia, y tiene una duración aproximada de 15 minutos. Aunque la principal indicación del legrado es en caso de aborto, este procedimiento también puede realizarse ante otras situaciones.
¿Cuándo se Realiza un Legrado?
- Aborto espontáneo: Se realizaría el legrado para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o aborto retenido, es decir, cuando se produce un aborto, pero el embrión no es expulsado de forma natural mediante un sangrado.
- Interrupción voluntaria del embarazo o terapéutica: El legrado es una opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre, ya sea por decisión personal de la mujer, porque su salud corra peligro o porque haya alguna malformación o alteración genética en el embrión.
- Diagnóstico: En caso de sospecha de cáncer de útero, un legrado uterino con biopsia permite recoger una muestra de tejido endometrial para analizar.
- Tratamiento de una menstruación irregular: El legrado también es utilizado para intentar solucionar sangrados fuera del periodo menstrual, menstruaciones muy abundantes, etc.
- Eliminación de pólipos: Se trata de crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero y pueden dar lugar a complicaciones como menstruaciones abundantes, abortos espontáneos repetidos, fallos de implantación, etc.
¿Cómo se Hace un Legrado?
El legrado uterino es una intervención muy sencilla que dura unos 15 minutos, aproximadamente.Aún así, para su realización es necesario administrar anestesia local o general a la paciente para que no sufra ningún dolor. En general, el legrado uterino consta de los siguientes pasos:
- Dilatación: Consiste en la apertura del cérvix para facilitar la introducción hacia el útero del instrumental necesario para el curetaje.
- Curetaje: Es la introducción de una varilla, denominada legra o cureta, que tiene en su extremo una pequeña y fina asa para poder hacer el raspado de la cavidad uterina.
Cuidados Tras el Legrado Uterino
Después de haberse sometido a un legrado, es posible que la mujer tenga sangrado vaginal durante varios días debido a la intervención. Por otro lado, la paciente también puede sufrir algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. En este caso, se debe consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo.
A pesar de ello, el tiempo de recuperación tras un legrado uterino es muy rápido. Normalmente, la mujer debe hacer reposo durante el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades habituales al día siguiente, aunque deberá tener en cuenta algunas recomendaciones:
- Abstinencia sexual, al menos, durante dos semanas después del legrado.
- No utilizar tampones.
- No realizar duchas vaginales ni bañarse (no hay problema en ducharse).
- Evitar realizar ejercicio físico intenso.
Riesgos y Complicaciones del Legrado
Aunque se trata de una intervención sencilla que no suele implicar riesgos, el legrado uterino puede dar lugar a algunas complicaciones como las siguientes:
- Daños en el útero: Perforación del útero con la varilla, desgarro del cérvix, etc.
- Síndrome de Asherman: Se trata de una mala cicatrización de las paredes uterinas, las cuales quedan adheridas entre sí.
- Infecciones del útero o zona pélvica: Esto puede ocurrir debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero al introducir los instrumentos quirúrgicos, o por el abandono de tejido endometrial o restos abortivos en el interior uterino tras el raspado.
- Hemorragias: Es normal que haya sangrado por la herida provocada en el útero, pero será necesario controlar que no sea muy intenso, ya que esto podría deberse a una complicación mayor.
Fertilidad Tras Legrado Uterino
La técnica del legrado en sí no afecta a la fertilidad de la mujer, por lo que, tras su realización y la espera oportuna, la paciente puede quedarse embarazada. De hecho, en algunos casos el legrado uterino puede mejorar el problema de esterilidad como, por ejemplo, cuando se eliminan pólipos endometriales que causan fallos de implantación.
Sin embargo, también es verdad que el legrado puede tener algún efecto negativo sobre la fertilidad debido a las posibles complicaciones asociadas, como es el caso del síndrome de Asherman.
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