Inflamación y Cuidados Post-Aborto: Guía Completa

24.10.2025

Todas tendrán una experiencia diferente después de que te haya realizado un aborto farmacológico o quirúrgico. Es importante recordar que, aunque lo más habitual es que te sientas bien, lo idóneo es que ese mismo día, te tomes las cosas con tranquilidad. Los abortos son muy seguros cuando son realizados por especialistas.

Sangrado y Coágulos

Por lo general, experimentarás algo de sangrado (desde manchas hasta coágulos). Esto puede continuar hasta tu próximo período y puede ser impredecible, irregular o prolongado.

Es relativamente normal la aparición de coágulos de sangre de color oscuro, entre el tercer y sexto día, después de la intervención. Es sangre que se ha ido acumulando en la matriz y se expulsa pasados unos días. La sangre acumulada puede ser confundida con restos abortivos, lo que muchas veces da lugar a legrados innecesarios por médicos no expertos en interrupción de embarazo.

Es importante que use compresas para la regla y no tampones o copas menstruales, ya que esto ayudará a prevenir infecciones.

Fiebre y Molestias

Durante las primeras 48 horas, es normal la aparición de unas décimas de fiebre. Su desaparición se produce sin necesidad de medicación. También puedes sentir molestias parecidas a las de una regla.

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Cambios en los Pechos

En los días posteriores a la intervención, puedes notar hinchazón en los pechos, tirantez e incluso salida de líquido por el pezón. Son síntomas normales (subida de la leche) que desaparecen a los pocos días. Para favorecer su desaparición recomendamos llevar un sujetador apretado y no estimular el pezón.

Prevención de Infecciones

Para evitar el riesgo de infección es absolutamente imprescindible que no introduzcas nada por la vagina. No puedes sumergirte en agua (bañeras, piscinas, etc.), no puedes usar tampones para la posible pérdida post-intervención, y no se deben mantener relaciones sexuales con penetración vaginal. No debes bañarte durante las 48 horas posteriores al aborto, ya que esto podría aumentar el riesgo de infección.

Como parte de su cuidado posterior al aborto, debes evitar las relaciones sexuales durante 2 semanas después del tratamiento.

Anticoncepción y Fertilidad

Es muy importante saber que es posible quedar embarazada casi inmediatamente después de un aborto. Si no deseas quedarse embarazada, te recomendamos que tenga un método anticonceptivo listo para después de tu tratamiento.

Espera 3 semanas después de su aborto antes de hacerse una prueba de embarazo. Esto se debe a que algunas hormonas del embarazo pueden estar presentes hasta 3 semanas después de un aborto, lo que puede dar un resultado positivo en la prueba aunque ya no estés embarazada.

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Apoyo Emocional

Pueden surgir diferentes sentimientos para las personas después de un aborto, incluido el alivio y la tristeza. Todas estas son cosas normales de sentir. Estamos aquí para hablar en cualquier momento y podemos organizar una cita para el asesoramiento postaborto, ya sea en persona o por teléfono.

Medicamentos para el Dolor

Te daremos consejos sobre tabletas para aliviar el dolor, como paracetamol, codeína o ibuprofeno.

El Proceso de Legrado Uterino

¿Qué es un legrado uterino?

El legrado uterino es una intervención quirúrgica en la que se raspan las paredes internas del útero con el objetivo de que este quede limpio. En concreto, con el legrado se raspa la capa interna del útero conocida como endometrio, la cual tiene la capacidad de regenerarse en cada ciclo menstrual. Esta intervención es bastante sencilla y la realiza un ginecólogo bajo anestesia local o general suave, según el caso particular.

¿Cuándo se realiza un legrado?

La mayoría de mujeres asocia el legrado con el aborto, pero realmente esta técnica tiene varias indicaciones que comentamos a continuación:

  • Aborto espontáneo: se realizaría el legrado para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o aborto retenido, es decir, cuando se produce un aborto, pero el embrión no es expulsado de forma natural mediante un sangrado.
  • Interrupción voluntaria del embarazo o terapéutica: el legrado es una opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre, ya sea por decisión personal de la mujer, porque su salud corra peligro o porque haya alguna malformación o alteración genética en el embrión.
  • Diagnóstico: en caso de sospecha de cáncer de útero, un legrado uterino con biopsia permite recoger una muestra de tejido endometrial para analizar.
  • Tratamiento de una menstruación irregular: el legrado también es utilizado para intentar solucionar sangrados fuera del periodo menstrual, menstruaciones muy abundantes, etc.
  • Eliminación de pólipos: se trata de crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero y pueden dar lugar a complicaciones como menstruaciones abundantes, abortos espontáneos repetidos, fallos de implantación, etc. No obstante, actualmente es muy habitual que se realice la extirpación de estos pólipos mediante histeroscopia quirúrgica.
  • Por otro lado, los dispositivos intrauterinos (DIU) utilizados como anticonceptivos de larga duración pueden quedarse incrustados en el endometrio. Por tanto, el legrado en este caso sirve para eliminar parte del endometrio que retiene al DIU para poder retirarlo.

¿Cómo se hace un legrado?

Como ya hemos comentado, el legrado uterino es una intervención muy sencilla que dura unos 15 minutos, aproximadamente. Aún así, para su realización es necesario administrar anestesia local o general a la paciente para que no sufra ningún dolor.

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En general, el legrado uterino consta de los siguientes pasos:

  1. Dilatación: consiste en la apertura del cérvix para facilitar la introducción hacia el útero del instrumental necesario para el curetaje. Para ello, el ginecólogo introduce unos cilindros pequeños a través del cuello uterino, los cuales van ensanchándose y agrandando el cérvix poco a poco hasta conseguir un tamaño adecuado.
  2. Curetaje: es la introducción de una varilla, denominada legra o cureta, que tiene en su extremo una pequeña y fina asa para poder hacer el raspado de la cavidad uterina. De este modo, el ginecólogo irá extrayendo poco a poco el endometrio por el cuello del útero. Por otro lado, también es posible realizar un legrado mediante aspiración del tejido endometrial.

Actualmente, existen varillas con una cámara incorporada que permiten dirigir mejor el raspado y, por tanto, aumentar la eficacia y reducir las complicaciones del legrado uterino. Además, el asa de estas nuevas varillas puede calentarse de tal manera que se produce la coagulación de las heridas a la vez que el raspado, reduciendo así el sangrado.

Cuidados tras el legrado uterino

Después de haberse sometido a un legrado, es posible que la mujer tenga sangrado vaginal durante varios días debido a la intervención. Por otro lado, la paciente también puede sufrir algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. En este caso, se debe consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo.

No obstante, en caso de sangrado abundante o que no cesa, fiebre, flujo con mal olor, dolor intenso o cualquier otro síntoma que se salga de lo habitual, es recomendable acudir al especialista a la mayor brevedad para que pueda valorar la situación.

A pesar de ello, el tiempo de recuperación tras un legrado uterino es muy rápido. Normalmente, la mujer debe hacer reposo durante el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades habituales al día siguiente, aunque deberá tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Abstinencia sexual, al menos, durante dos semanas después del legrado.
  • No utilizar tampones.
  • No realizar duchas vaginales ni bañarse (no hay problema en ducharse).
  • Evitar realizar ejercicio físico intenso.

En cuanto al estado de ánimo, es normal que la mujer sienta tristeza y decaimiento en caso de haber sufrido un aborto espontáneo. Esta bajará de nuevo unos 30-40 días después de la realización del legrado, aunque puede variar según la situación de cada mujer.

A partir de este momento, se reanudarán los ciclos menstruales habituales y tendrá lugar una ovulación unos 15 días después.

La mayoría de especialistas recomiendan esperar unos 2 o 3 meses después de un legrado para intentar un nuevo embarazo. De esta manera, tanto el estado físico como anímico de la mujer se habrán recuperado.

Riesgos y complicaciones

Aunque se trata de una intervención sencilla que no suele implicar riesgos, el legrado uterino puede dar lugar a algunas complicaciones como las siguientes:

  • Daños en el útero: perforación del útero con la varilla, desgarro del cérvix, etc.
  • Síndrome de Asherman: se trata de una mala cicatrización de las paredes uterinas, las cuales quedan adheridas entre sí. Esto lleva a una situación de infertilidad porque el útero se deforma y no puede albergar una gestación.
  • Infecciones del útero o zona pélvica: esto puede ocurrir debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero al introducir los instrumentos quirúrgicos, o por el abandono de tejido endometrial o restos abortivos en el interior uterino tras el raspado. Los síntomas de una posible infección son la fiebre, el flujo vaginal con mal olor y el dolor intenso.
  • Hemorragias: es normal que haya sangrado por la herida provocada en el útero, pero será necesario controlar que no sea muy intenso, ya que esto podría deberse a una complicación mayor.

Además de todo esto, también hay que tener en cuenta el impacto psicológico que puede ocasionar el legrado debido a un aborto involuntario en la mujer.

Fertilidad tras legrado uterino

La técnica del legrado en sí no afecta a la fertilidad de la mujer, por lo que, tras su realización y la espera oportuna, la paciente puede quedarse embarazada. De hecho, en algunos casos el legrado uterino puede mejorar el problema de esterilidad como, por ejemplo, cuando se eliminan pólipos endometriales que causan fallos de implantación.

Sin embargo, también es verdad que el legrado puede tener algún efecto negativo sobre la fertilidad debido a las posibles complicaciones asociadas, como es el caso del síndrome de Asherman.

Complicaciones tras un aborto

Las complicaciones tras un aborto son varias, la mayoría muy poco frecuentes.

  • Hemorragia: El riesgo de hemorragia es baja (aproximadamente 1 cada 1.000 abortos) y es menor en gestaciones más precoces.
  • Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen.
  • Infección genital: La infección del tracto genital ocurre hasta en un 10% de los casos. Se debe considerar cuando aparece fiebre >39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto.
  • Síndrome de Asherman: consiste en la formación de adherencias uterinas.

Se presenta sangrado muy abundante con muchos coágulos.

Mal olor de las secreciones de la vagina.

Sea cual sea la técnica utilizada, el aborto provocado es un procedimiento quirúrgico o químico, que siempre se acompaña de un riesgo para la salud. A continuación te describimos las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:

  • Aborto por Succión, legrado o aspiración: Puede provocar infección, trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, hemorragia, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.
  • Aborto por dilatación y curetaje (D y C): Los mismos riesgos que el de succión o aspiración, y además puede haber complicaciones adicionales: perforación uterina, hemorragia, infección del tracto genital, laceración intestinal, absceso pélvico y tromboembolismo.
  • Aborto por dilatación y evacuación (D y E): Los mismos riesgos que el método de dilatación y curetaje (D y C), ya mencionados, además de los siguientes: infección pélvica, renal, del cérvix y peritoneal. También puede causar que la mujer tenga en futuros embarazos implantación ectópica (fuera del útero), bebés de bajo peso o que nacen muertos.
  • Aborto mediante inyección salina: Puede provocar embolismo (coágulo) pulmonar, y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos.
  • Aborto mediante administración de prostaglandinas: Los riesgos más comunes son los siguientes: ruptura del útero, sepsis, hemorragias, paro cardíaco, vómito y aspiración de éste, embolia cerebral y fallo renal agudo.
  • Administración de mifeprex o mifepristone (RU-486): La RU-486 puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis (infección en la sangre), sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía,e incluso muerte.

Complicaciones en futuros embarazos

Tras un aborto inducido, en general no tienes por qué tener problemas para concebir y llevar una gestación a término. Pero debes tener en cuenta que se trata, generalmente, de una cirugía sobre el útero y, por tanto, no está exenta de consecuencias físicas potencialmente severas: perforación uterina, inflamación pélvica, cicatrices uterinas, adherencias, etc. Se podría poner en peligro tu fertilidad futura.

Los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto, y sobre todo después de varios, no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos. En casos más extremos, como hemorragias o infecciones graves, puede llegar a ser necesaria una histerectomía, es decir, la extirpación del útero o parte de éste. Otras veces, si se daña el cérvix (cuello del útero), debes saber que en embarazos futuros habrá riesgo de perder el hijo por tener un parto extremadamente prematuro, es lo que se llama incompetencia cervical.

Toda esta información relativa a las consecuencias del aborto deberías encontrarla en el consentimiento informado previo a la intervención. Si no la encuentras, debes exigir que te lo expliquen y, sobre todo, que te indiquen cuáles serían los riesgos específicos en tu caso concreto, ya que por las características propias del cuerpo de cada mujer el riesgo podría incrementarse, por ejemplo si tienes útero miomatoso, hibrosalponx, estenosis cervical, útero biconre, etc.

Problemas en tu relación de pareja

Someterte a un aborto inducido podría afectar a tu relación de pareja. Hay estudios que indican una incidencia de ruptura de parejas entre el 60% y el 70% (Dra. Burke) tras un aborto provocado.

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